<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999</id><updated>2012-02-16T01:06:26.980-08:00</updated><title type='text'>La Estrella de Cuba</title><subtitle type='html'>Inventario de una expedición</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>30</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-2566546603351009013</id><published>2007-12-23T06:10:00.000-08:00</published><updated>2011-01-06T05:28:10.463-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/R25vt1MWh-I/AAAAAAAAA3E/LrwUKsH_kBY/s1600-h/La+Estrella+de+Cuba.JPG"&gt;&lt;img alt="" border="0" height="640" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5147174257294739426" src="http://2.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/R25vt1MWh-I/AAAAAAAAA3E/LrwUKsH_kBY/s640/La+Estrella+de+Cuba.JPG" style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" width="468" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Selección, prólogo y notas&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Edel Morales&lt;/b&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-2566546603351009013?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/2566546603351009013/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=2566546603351009013&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/2566546603351009013'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/2566546603351009013'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/seleccin-prlogo-y-notas-edel-morales.html' title=''/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/R25vt1MWh-I/AAAAAAAAA3E/LrwUKsH_kBY/s72-c/La+Estrella+de+Cuba.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-4810323907782324075</id><published>2007-12-23T06:04:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T06:10:13.742-08:00</updated><title type='text'>Inventario de una Expedición</title><content type='html'>La tarde del 6 de octubre de 2003 estábamos en el Mirador de Malones, mientras caía el sol sobre la amplia bahía de Guantánamo. Liudmila Quincoses insistía en la necesidad de una foto de grupo que dejara memoria gráfica del suceso, con ella al centro, y Ariel Barreiro me dijo: “Dame un kilo de audio nada más y armo un concierto aquí que los va a dejar locos a todos”. Éramos una treintena de poetas y trovadores juramentados en la tardenoche de aquella montaña, con la Base Naval a nuestros pies y la expectativa, el dolor, la rabia de observar a simple vista el pedazo de suelo nacional ocupado por Estados Unidos, el campo de prisioneros talibanes hacia el este, las luces de los autos que transitaban frente a nosotros y, más cerca, las líneas de demarcación, el territorio minado, las postas cubanas y norteamericanas.&lt;br /&gt;Habíamos llegado al Mirador en el último minuto posible, después de romper lanzas contra viejos molinos, asumir que La Estrella de Cuba era “única e indivisible”, y visitar la unidad del Batallón de la Frontera destacada en la zona este de la Bahía. Era el segundo día de un recorrido de quince que había comenzado en el Mausoleo a José Martí, en Santiago de Cuba, y nos llevaría por todas las provincias del país, en una gira de homenaje al Bicentenario de José María Heredia, organizada por el Instituto Cubano del Libro y la Asociación Hermanos Saíz de escritores y artistas jóvenes. Varias jornadas más tarde, luego de “invadir” poéticamente el centro del país, visitar el Mausoleo del Che, y ganar a verso limpio nuestra batalla de Santa Clara, Teresa Melo y Eduardo Sosa, espíritu y milagro del grupo, coincidirían en destacar la unidad y desprendimiento de los integrantes de la gira como lo más trascendente de esos inolvidables días de (re)conocimiento del país y de nosotros mismos .&lt;br /&gt;El 20 de octubre, día de la cultura nacional, en el momento de la última presentación en Ciudad de La Habana, acumulábamos un agotamiento antiguo, pero era mayor la alegría y certidumbre de quien se sabe feliz participe en un evento que lo trasciende y que quizá sin su aporte hubiese quedado incompleto. Trabajamos sin descanso, respirado a pulmón lleno el aire del país: habíamos (re)descubierto la patria en su continuidad y compartido con su gente, bailado en sus madrugadas, realizado 62 lecturas y conciertos para unas 10 000 personas en parques y plazas, universidades y teatros, librerías, fábricas, hospitales, prisiones, tabaquerías, unidades militares, escuelas de enseñanza media, barrios y comunidades… de las catorce provincias del país, con públicos diversos que se involucraron en la propuesta de un arte de vanguardia, sin concesiones . Nos alegraba también la variedad del intercambio con artistas jóvenes de los territorios visitados, que amplió el alcance y significado de la gira al interior del movimiento artístico. Carlos Augusto Alfonso lo resumiría así: “El viejo anhelo de juventud de recorrer la Isla como saltimbanqui (actuando e interactuando con todos los sectores sociales) ahora se ha cumplido en compañía de grandes artistas y extraordinarios seres humanos” .&lt;br /&gt;Este libro -al cual me parece de rigor conceder el mismo nombre de todo el proyecto, La Estrella de Cuba- quiere dejar memoria escrita de una expedición singular de la poesía por la patria profunda, hacer un inventario de textos de los poetas que participaron en aquella gira-homenaje al fundador del alma nacional, José María Heredia, en el año de su Bicentenario. No se limita, sin embargo, a cumplir ese alto propósito, que por si solo lo justificaría. Si algo satisface en la mayoría de estos poemas es que son expresión de una autenticidad a prueba de artificios, modas, dogmas y escuelas literarias. Su diversidad temática y estilística revela muchas de las claves características de la poesía cubana contemporánea (tan dada a poéticas más o menos clonadas o dialogantes pero también a estéticas contrapuestas y hasta excluyentes entre sí), sin que se resienta demasiado el tránsito de un poeta a otro, la obligada dramaturgia de su discurso combinado. La obra reunida en estas páginas es, de tal suerte, una suma muy representativa de qué y cómo escriben en cada una de las regiones culturales del país los poetas cubanos nacidos después de 1960, integrantes de dos promociones distintas mas no necesariamente enfrentadas en su (re)visión del sentido y utilidad específica de la poesía.&lt;br /&gt;Todos los poetas que participaron en la gira y aparecen ahora reunidos en estas páginas son muy atendibles y pertenecen a lo que se ha dado en llamar la vanguardia artística joven, pero no es esta una antología de la joven poesía cubana, en el estricto sentido que tal definición supone. No pretende serlo. Me haría sentir incómodo cualquier amago de reducir la poesía cubana más reciente a estos nombres o a estos textos. Faltan aquí autores y poemas sin los cuales es imposible plantearse tal propósito. Por una razón u otra no estuvieron esos poetas en el suceso cultural que aquí hemos venido reseñando, al que se ajusta la muestra presentada. Otra vez será, y con el mismo gusto, como solía decirnos Bola, en sitios ya innombrables.&lt;br /&gt;Hay aquí, como corresponde, afinidades y disidencias entre autores distintos y voces individuales muy claramente perceptibles. Varias maneras tendría de relacionarlos: desde sus temas recurrentes y sus prácticas escriturales hasta sus años de formación, sus principales influencias y sus licores predilectos. Pero no me decido por ninguna. Frente a este libro, estos autores, no logro evitar la irracional emoción de recordarlos entre comarca y comarca, diciendo sus textos, firmando libros y autógrafos, todos el mismo y diferentes al conjunto, bajo la desazón y el confort que provoca un(a) nuevo(a) lector(a) seducido(a) por ese poem(it)a y no por otro, aunque nuestras ilustradas mentes discrepen de elección tan impensada.&lt;br /&gt;Cada poeta es un universo que se expande o contrae o deteriora, cada poema un mundo por agotar o desdibujarse, cada verso una puerta que se abre a nuevas interrogantes. Y dentro del caos que alguna vez estructuramos en palabras para intentar encontrarle un sentido, el Lector común, ese desconocido que nos aleja de la sinrazón y detiene el salto a la locura, elige a su manera, según sus referentes, los textos propicios para intentar su propia pregunta. Él señalará en las páginas que siguen aquellos que prefiere para sí y hará marquitas, acotaciones, notas al margen, recordará o buscará otros poemas en libros de este o aquel autor. Sin embargo, no puedo dejar de llamar su atención sobre el hecho de que tiene aquí a la mano a muchos de los más reconocidos poetas cubanos jóvenes de ahora mismo , varios de ellos simplemente indiscutidos e indiscutibles, que se hacen acompañar de unos amigos menos promocionados pero igualmente valiosos. Le propongo penetrar a un espacio donde puede vivir una vida distinta, elegir un verso y regresar más tarde por otro, sin temor a causar molestias.&lt;br /&gt;Adelante. Suyo es todo lo que la poesía ofrece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Edel Morales&lt;br /&gt;Bahía. Primavera del 2004.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1]La Estrella de Cuba, considerado el primer poema revolucionario cubano, es seguramente una de las obras de la literatura nacional donde mejor se revela el drama de “aquel que es humano” y emprende un proyecto emancipador. Dice José Martí: “El primer poeta de América es Heredia. Sólo él ha puesto en sus versos la sublimidad, pompa y fuego de su naturaleza. El es volcánico como sus entrañas, y sereno como sus alturas”. Ángel Augier, el más exhaustivo investigador de su obra, considera a Heredia “el primer poeta que expresó el intenso sentimiento patriótico de los hijos de Cuba, y la decisión de conquistar por las armas la independencia y libertad de la patria”. En octubre de 1823, después del fracaso de la independentista Conspiración de los Soles y Rayos de Bolívar en la cual había participado, mientras era perseguido por las autoridades coloniales, “Heredia escribe La Estrella de Cuba, su primera poesía revolucionaria cubana. Convierte a la estrella solitaria en símbolo de cubanía, pues años después la estrella pasaría a la bandera cubana, como la palma a la que le canta en su oda Niágara adornaría el escudo nacional”, nos recuerda Leonardo Padura. Roberto méndez precisa que es “el primero de una serie de poemas donde abiertamente reclama la independencia del país”. Heredia había nacido el 31 de diciembre de 1803, en Santiago de Cuba, tenía 19 años, iba a cumplir los 20, pero lo haría lejos de su amada isla, pues el 14 de noviembre comienza su destierro, del cual no regresaría hasta 13 años después, con un permiso de dos meses. Moriría el 7 de mayo de 1839, a los 35 años, en México, donde permanecen sus restos, que nunca fueron identificados. De ahí el nombre del proyecto de homenaje, tiene ese sentido de utopía y posibilidad infinita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[2]Para una rememoración detallada de la gira y su significación tanto para la cultura del país como para los poetas y trovadores participantes, sugiero consultar los dossier dedicados a La Estrella de Cuba por El Caimán Barbudo, La Jiribilla y Cauce, entre otras publicaciones que dieron noticia ampliada de la expedición. Recomiendo en particular los artículos El corazón con ganas de bajar a ver, de Teresa Melo, y Sin temor a segundas partes, de Arístides Vega, ambos en El Caimán Barbudo, noviembre-diciembre, 2003.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[3]Por su impacto entre los artistas, tuvo especial relieve la visita a lugares de significación histórica, cultural y política muy importantes para el país como el Mausoleo de Martí, la Brigada de la Frontera, la Plaza de la Patria, Birán, la Casa Natal de Ignacio Agramonte, la Trocha de Júcaro a Morón, el Mausoleo del Che, a sitios relacionados con Heredia como la Casa Natal, la Audiencia de Camagüey o el panteón familiar en Matanzas y espacios de belleza natural y obra humana impresionante como la comunidad Las Terrazas, en Pinar del Río.&lt;br /&gt;[4]Los conciertos centrales de poetas y trovadores se realizaron siempre con gran profesionalidad, alto rigor artístico y buena asistencia de público (siempre más de 100 y hasta 700 personas) en parques y teatros (Terry, en Cienfuegos, Sala Dolores, en Santiago), plazas coloniales como la San Juan de Dios de Camagüey, espacios institucionales altamente simbólicos para la patria y la poesía como la Sala Caturla en Santa Clara o el Centro Hermanos Loynaz en Pinar del Río y sitios hermosísimos como el Bosque de los Héroes en Holguín.&lt;br /&gt;[5]Alfonso, Carlos Augusto: Recorrer la isla como un saltimbanqui. En La Jiribilla. No. 129, 25 de octubre del 2003&lt;br /&gt;[6]Retrato de grupo (Letras Cubanas, 1989), Un grupo avanza silencioso (UNAM, 1991), Cuerpo sobre cuerpo sobre cuerpo (Letras cubanas, 2000) y Los parques (Mecenas, 2002), pueden ser consideradas las muestras más amplias y representativas de estas promociones. Pero ni esos cuatro libros, ni La Estrella de Cuba, agotan la asombrosa variedad de nombres y propuestas en la poesía cubana más reciente.&lt;br /&gt;[7]Pensemos, para empezar, en el placer de una tertulia o de un libro de poemas con las voces fácilmente reconocibles de Teresa Melo, Carlos Augusto Alfonso, Edel Morales, Pedro Llanes, Nelson Simón, Arístides Vega y Reinaldo García Blanco, ya viejos en eso de ser presentados como jóvenes. Sitúe en la misma sala o tomito a René Coyra, José Manuel Espino, Rigoberto Rodríguez Entenza, Francis Sánchez, Ronel González, José Antonio Taboada, Alberto Sicilia y Alejandro González, todavía levemente menos agotados en librerías y pachangas callejeras. Hágalos acompañar por un gran coro de voces verdaderamente jóvenes, pero en rápida evolución como individualidades de sólida presencia, dígase Israel Domínguez, Kenia Hidalgo, Herbert Toranzo, Alejandro Ponce, Ray Faxas, George Riverón, Katia Gutiérrez, Arlén Regueiro, Marilyn Roque, Frank Castell, Liudmila Quincoses y José Ramón Sánchez. En el momento de entrar o abrir este libro, rememore el disfrute que produce la música trovadoresca de Eduardo Sosa, Ariel Barreiro, Freddy Laffita, Diego Gutiérrez, Roly Berrío y Pavel Poveda. No dude que será magnífica la composición escénica, pues la dirección corresponde a Fernando León Jacomino. Dispóngase a pasarla bien hasta altas horas de la madrugada y espere magníficas sorpresas de antiguos conocidos y nuevos invitados. Entre y pida usted, que esta noche los poetas de La Estrella… invitan. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-4810323907782324075?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/4810323907782324075/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=4810323907782324075&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/4810323907782324075'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/4810323907782324075'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/inventario-de-una-expedicin.html' title='Inventario de una Expedición'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-7203726405189835469</id><published>2007-12-23T06:00:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T06:04:19.091-08:00</updated><title type='text'>Reinaldo García Blanco</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Nosotros los del 62&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llueve&lt;br /&gt;siempre ha llovido sobre el piso&lt;br /&gt;lugar por el que pasaron los fusilados&lt;br /&gt;como una metáfora alucinante&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solos&lt;br /&gt;y quietos mientras cae el agua en la nación&lt;br /&gt;y sin frutas&lt;br /&gt;o deseos de asirnos por los parques y fallecer, nosotros, los del 62, asistimos a la caída de las estatuas, a ciento ochenta grados de fervor. Se han acumulado las músicas que nuestros hermanos mayores escuchaban luego de las tapias y el vecino de los altos mira con cierta ironía las fotos a la sombra de los abedules. Ahora son otras las canciones tiradas al silencio como una ropa empolvada tras los cristales de los comercios.&lt;br /&gt;Morir por la patria es vivir y tan lindo como besarse en la Alameda. O saltar de un lado a otro y que la almendra se vaya por el césped y no seas multado pues quien sabe si el Che también arrancó un gladiolo y miraba despacio los pechos de su mujer, y nosotros, los del 62, queríamos el espejo y el furgón y ahora cae el agua en el inmenso ajedrez, pobres alfiles míos, notables perdedores frente al tiempo y la Plaza Roja.&lt;br /&gt;Nada más triste que un padre sin argumento. Y en mi casa muchos evitan los noticieros y Berlín es un minúsculo sonido y fotos de un Papá Noel para envidias de una prohibida navidad ahora que es media noche en el país y en la televisión, nosotros, los del 62, cantamos al unísono a las armas valientes corred...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pequeña oda al Niágara&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer&lt;br /&gt;en el jardín botánico&lt;br /&gt;me enseñaron qué era un ciprés&lt;br /&gt;y me acordé del lago &lt;br /&gt;en el que navegaba la barca de la luna&lt;br /&gt;al impulso de sus callados remeros&lt;br /&gt;y me puse a llorar como Heredia &lt;br /&gt;frente a las cataratas &lt;br /&gt;a llorar extranjeramente triste &lt;br /&gt;en el jardín botánico &lt;br /&gt;a la sombra de un ciprés.&lt;br /&gt;El peso de la isla&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mira quién levanta su mano&lt;br /&gt;y ordena los caballos sobre el rostro&lt;br /&gt;ordena este silencio&lt;br /&gt;este murmullo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han cercenado un municipio&lt;br /&gt;lo han dejado sin agua&lt;br /&gt;sin los tigres del amanecer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pongo a cantar el himno de la alegría&lt;br /&gt;me siento en el quicio de la puerta&lt;br /&gt;a ver pasar el cadáver de mi enemigo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero respirar&lt;br /&gt;y no me deja la piscuala&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero sacar la lengua&lt;br /&gt;y la provincia me detiene&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pongo los abismos a mis pies&lt;br /&gt;¿Quién reza por mí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Oh, tempora, oh mores&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo &lt;br /&gt;como Borges&lt;br /&gt;te puedo ofrecer&lt;br /&gt;la amargura de haber mirado largamente a la luna solitaria &lt;br /&gt;darte estos silencios en los que me ocupo para no regresar al polvo&lt;br /&gt;Tengo a mano la rémora&lt;br /&gt;que no permite cortarme las venas&lt;br /&gt;saltar al vacío &lt;br /&gt;pedir limosnas&lt;br /&gt;Yo&lt;br /&gt;como Poncio Pilatos&lt;br /&gt;estoy destinado a lavarme las manos &lt;br /&gt;mirar por encima del hombro al horizonte&lt;br /&gt;mordisquear esta madera que no es tabla de salvación &lt;br /&gt;que no es algo que divide &lt;br /&gt;que no es el agridulce de la memoria&lt;br /&gt;Esto es parte de lo que tengo  y doy &lt;br /&gt;largas caminatas &lt;br /&gt;pocas novias &lt;br /&gt;un eclipse &lt;br /&gt;un amigo inventado&lt;br /&gt;una vez al lado del mar ciego y leve&lt;br /&gt;Eso es&lt;br /&gt;otro mortal más que mortifica tu vida&lt;br /&gt;y lame la sal de tus pechos&lt;br /&gt;y se acuesta y tiene pesadillas&lt;br /&gt;y se acoge a la diáspora del aire&lt;br /&gt;y se queda en silencio&lt;br /&gt;y escribe&lt;br /&gt;y muere&lt;br /&gt;y se despierta para ofrecerte las vísceras&lt;br /&gt;como Dios manda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Poema para estrenar una camisa blanca&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La trajo Pierre de Haití&lt;br /&gt;sin más preámbulo que regalar una camisa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me asomé a la patria&lt;br /&gt;en la mitad de un mes es decir en la canina&lt;br /&gt;y fui por un desayuno nada estatal&lt;br /&gt;con mi camisa blanca&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasan tres marineros hablando solos&lt;br /&gt;de esos que llegan al puerto de Santiago de Cuba&lt;br /&gt;besan y se van&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí voy yo con mi camisa blanca&lt;br /&gt;con la patria por delante&lt;br /&gt;y todo arde&lt;br /&gt;se cocina&lt;br /&gt;a fuego lento&lt;br /&gt;las viandas de los noticieros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La trajo Pierre de Haití&lt;br /&gt;y todos me elogian&lt;br /&gt;cuando tengo un azul que flota a mis espaldas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Animal común&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He dejado de ir a la Iglesia&lt;br /&gt;y me pongo a regar el jardín en las tardecitas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No recibo cartas que me hablen de la niebla&lt;br /&gt;o de los papalotes encima de los cordeles&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subo &lt;br /&gt;y bajo unas escaleras que no me llevan al cielo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo revisar mi cuenta bancaria&lt;br /&gt;quitar el lodo de la puerta&lt;br /&gt;comprar un espejo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios sabe estas cosas&lt;br /&gt;y vuelvo al jardín&lt;br /&gt;y tengo miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ordalías de marzo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Wuiliam Blake cruzó la mano derecha sobre el pecho&lt;br /&gt;y las palomas que dibujaba su mujer se posaron en la ventana&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera una lluvia fina modelaba los jarrones&lt;br /&gt;las meretrices se desnudaban&lt;br /&gt;y las muchachas untaban de azogue los espejos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Wuiliam Blake no tenía sombrero&lt;br /&gt;y por las tardes rezaba y escribía poemas&lt;br /&gt;junto al hornillo del patio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ana Karenina llora por el mozo del ferrocarril&lt;br /&gt;Ofelia cae de bruces&lt;br /&gt;y Eduardo V cierra las puertas por el frío&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto era en marzo, a la misma hora&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro lado del mundo&lt;br /&gt;José María Heredia entonaba una canción&lt;br /&gt;y nadie le escuchaba&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcial Lorenzo sembraba unas begonias&lt;br /&gt;y Patricia Monteverde atravesaba la ciudad de La Paz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los gorriones comenzaron a cagar las estatuas de los próceres&lt;br /&gt;justo al terminar la tarde&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Wuiliam Blake está detenido en el horizonte&lt;br /&gt;y parece tener una mano en el pecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Vacas con un mar de fondo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Están  ahí. Recostadas sobre el borde azul. Yo las veo. Las dibujo con una mano y con la otra les digo que volveré. Están ahí. Vacas que Dios dispone entre la sal y el resplandor. Ellas se hunden muy despacio en el mar y flotan y mugen y los monteros que saben la costa, los declives, vienen en caballos oscuros y el sol  calienta los cráneos. Están ahí breves y concisas como tortugas en fuga. Yo las veo, las dibujo, les digo adiós vacas con mar de fondo mar de Manzanillo, vacas f-1 a litro por tetas vacas que Dios dispone entre la sal y el resplandor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Foto de familia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teníamos un aljibe&lt;br /&gt;y  más paciencia para buscar en el mapamundi&lt;br /&gt;un lugar llamado Kosovo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teníamos el reino&lt;br /&gt;y la lealtad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había un escudo&lt;br /&gt;alguien que regara las plantas del jardín&lt;br /&gt;y jugara con los niños del vecino&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mi padre bebe té con bergamota y no sabe…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre bebe té con bergamota&lt;br /&gt;y no sabe que febrero será el mes más cruel&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo miro detenerse en esos círculos de sangre&lt;br /&gt;en esa música del orine&lt;br /&gt;en la rauda caída de las estatuas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre bebe té con bergamota&lt;br /&gt;y hace mutis por el ácido&lt;br /&gt;por las esferas azules que acomodo a sus pies&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo también me asomo a esos abismos&lt;br /&gt;y voy por sábanas limpias&lt;br /&gt;y le digo adiós a las bestias&lt;br /&gt;me acomodo en la heredad&lt;br /&gt;en el azar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre bebe té con bergamota&lt;br /&gt;y no sabe que muy pronto el esparto&lt;br /&gt;hará de las suyas encima de los huesos&lt;br /&gt;y yo beberé un coñac a su memoria&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salgo a caminar la ciudad&lt;br /&gt;y todo es ámbar&lt;br /&gt;todo es niebla&lt;br /&gt;y por mi lado pasa un galán con enterradores&lt;br /&gt;y quiero llorar por esa oscura vecindad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre bebe té con bergamota&lt;br /&gt;y palidece&lt;br /&gt;me habla de los sótanos&lt;br /&gt;me pide que la traiga cerezas de Santiago de Cuba&lt;br /&gt;y yo pronuncio como un santo la palabra Adelfa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lo dice Kafka&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los besos que se escriben no llegan a destino&lt;br /&gt;son absorbidos en el camino por los fantasmas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo he dicho yo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo dice Kafka en una carta a Milena&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora es octubre&lt;br /&gt;y no hay tisanas ni sobrenombres para poner al fuego&lt;br /&gt;breves artificios para inventar la felicidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He aquí la paradoja:&lt;br /&gt;la maldita circunstancia del agua por ninguna parte&lt;br /&gt;nos ahoga, nos quita militancia&lt;br /&gt;nos vuelve estibadores de cuatro pisos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es Octubre y tus Elementales me acorralan&lt;br /&gt;quieren quitarme el salario&lt;br /&gt;me niegan los gatos&lt;br /&gt;atrasan relojes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por ello que no te escribo besos&lt;br /&gt;los dejo muy despacio en los libros&lt;br /&gt;en las enaguas del aire&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo he dicho yo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo dice Kafka en una carta a Milena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Oh , René López que pasáis en la alta noche por la azul epidermis de los mares&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pólvora o cianuro&lt;br /&gt;no importa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cielo divide las penurias&lt;br /&gt;mutila las músicas que llegan&lt;br /&gt;deja su marca de agua&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha venido a instalarse la consternación&lt;br /&gt;la hipodérmica entra despacio&lt;br /&gt;los cristales de sal en la boca de los perros&lt;br /&gt;el hueco de una escalera que llama y vuelve a llamar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Discurso de Dios&lt;br /&gt;febrero cruel&lt;br /&gt;casitas de madera al Centro de la Nada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oh René López que pasáis en la alta noche&lt;br /&gt;por la azul epidermis de los mares&lt;br /&gt;sean breves&lt;br /&gt;regresen a la clara estancia de la vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-7203726405189835469?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/7203726405189835469/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=7203726405189835469&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/7203726405189835469'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/7203726405189835469'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/reinaldo-garca-blanco.html' title='Reinaldo García Blanco'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-2616437726234643120</id><published>2007-12-23T05:58:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T06:00:30.702-08:00</updated><title type='text'>José Ramón Sánchez</title><content type='html'>&lt;strong&gt;VI Ajedrez&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     En jaque mate comienza la partida.&lt;br /&gt;Y en todo disminuye por el tablero&lt;br /&gt;su enigma interrogado. Y a su contacto bicolor&lt;br /&gt;no me sustraigo, que su contacto fija la mano&lt;br /&gt;a otro descanso si el adversario no me coincide&lt;br /&gt;y va a otro extremo en el tambor batido&lt;br /&gt;por la seca colmena de mi oído.&lt;br /&gt;     Y en vano el eco es florecido en otro centro&lt;br /&gt;pues la palabra contraria del ajeno va resultando odiosa&lt;br /&gt;donde habitar los giros del tablón expresivo&lt;br /&gt;que se atrapa y concilia por las esquinas&lt;br /&gt;respiradas del aire sujeto a los cuerpos&lt;br /&gt;y cubierto de palabras hasta el techo&lt;br /&gt;y hambriento casi por el suelo y las hormigas&lt;br /&gt;y las dispersas sombras que se suceden invariables&lt;br /&gt;por objetos cerrados como el cerrado olvido&lt;br /&gt;de cuanto falta para tener el despido que agita.&lt;br /&gt;     Por entre horas no rehúso por el juego la sorpresa&lt;br /&gt;volver a mí que expulso de la partida sin ocasiones&lt;br /&gt;(que no concluye) la solución que se da como triunfo.&lt;br /&gt;     Están con otra luz las piezas para un barniz de polvo.&lt;br /&gt;Marcadas sin huellas no responden al desastre asumido.&lt;br /&gt;Y para luego su verde tierno de los frutos tiernos&lt;br /&gt;con su deleite comedor que posesiona lo agresivo&lt;br /&gt;de los cuerpos en tales ramas, y en los intentos perdidos&lt;br /&gt;a cada paso de la jugada entregada y posible&lt;br /&gt;si yo la arriesgo al dictado que me impulsa&lt;br /&gt;colgado en el revés seguro y su madera.&lt;br /&gt;     Descuelga por gotas el alero su denuncia en las mejillas&lt;br /&gt;acariciadas al llover  para abrigar rendiciones y desearlas&lt;br /&gt;mintiendo el apetito de mantener lo vivo porque crece.&lt;br /&gt;     Que la partida acabe es mi pregunta. En un peón está &lt;br /&gt;y avanza de nacer finales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;IX Murciélagos&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Hay murciélagos. Supuestamente existen:&lt;br /&gt;Yo los creo.&lt;br /&gt;     Giros erráticos. Desligada procedencia&lt;br /&gt;los apresura.&lt;br /&gt;     Baten. Baten las alas,&lt;br /&gt;y puede tejerse el viento como idea&lt;br /&gt;que se inclina a mis espaldas&lt;br /&gt;y de pronto volverse perpetuo&lt;br /&gt;el deseo de la palabra.&lt;br /&gt;      Una. Diez vueltas más y no terminan.&lt;br /&gt;Cualquier paloma es bella imagen,&lt;br /&gt;pero ellos siguen.&lt;br /&gt;                            ¿Adónde?&lt;br /&gt;De vuelta siempre y cierran un círculo mayor.&lt;br /&gt;Están y el aleteo prohíbe el incendio de los sentidos.&lt;br /&gt;Enlazar el espacio con el grito que me pertenece.&lt;br /&gt;O solamente que mis manos marquen el papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;IX Cubierto el lobo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     El lobo: Cordel veloz que por mi odio pasa, &lt;br /&gt;me admite. Estoy asistido por la baba que gasta.&lt;br /&gt;Me supone el vestigio que lleva soportado.&lt;br /&gt;Yo, colmillada fiel y regustada en fuego tenaz.&lt;br /&gt;Fuego que seduce y recibe los rojizos copos de bronce.&lt;br /&gt;     Del lobo, la pelambre miente cañaveral de liebres.&lt;br /&gt;     Mastico personajes que me iniciaron y habitan.&lt;br /&gt;Entiendo sólo a éste. Su trabazón y el banquete.&lt;br /&gt;Ronquido voraz como un idiota tenido en el sabor&lt;br /&gt;que el gusto concede.&lt;br /&gt;     Hablado el sol deshace su éxito. Artesanal voz&lt;br /&gt;y redonda. Obispado que interpretan los vivientes&lt;br /&gt;mientras la punta de pelo gris se repite en formas&lt;br /&gt;de agotarme para sentirse avergonzado. Yo fui &lt;br /&gt;avergonzado. Para imitarme, desnuda lengua del valle, &lt;br /&gt;barriendo este animal en juego que recita la luz&lt;br /&gt;(marino en años) de un puerto que interroga.&lt;br /&gt;     Pero al otro estío vacilaba, más allá de la cabeza          &lt;br /&gt;guardiana, su peso comprendido. Y el lobo, que no me piensa,&lt;br /&gt;alerta de músculo colmillado. Y en el gruñido, &lt;br /&gt;fuertes las patas tiesas: Todos así.&lt;br /&gt;      ¿Diré que el lobo es un ácido corruptor y combativo?&lt;br /&gt;      El miedo con la garganta hundida.&lt;br /&gt;Su harto estómago asimilable. Letanía del cuerpo&lt;br /&gt;que me acompaña en resistencia, puesto a no morir&lt;br /&gt;mientras me alcanza llevar el rastro con párpados cerrados,&lt;br /&gt;la trompa herida.&lt;br /&gt;     Las hojas tenaces del lobo son yemas cultivadas&lt;br /&gt;en el bastón tuberoso. Su fiebre asoma confundida&lt;br /&gt;con el hombre de rodillas servidas en caer,&lt;br /&gt;y maniatadas para su aliento que es odio tímido,&lt;br /&gt;no abierto, errante por sudorosos cuartos&lt;br /&gt;traseros y golpeados.&lt;br /&gt;     De veras el hambre da su acento en el lobo.&lt;br /&gt;     Y en la guarida al patio nuestro, de veras basta&lt;br /&gt;despojarse por el otoño y re-crearse, ser rebasado.&lt;br /&gt;     En cántico por el sonido oscuro&lt;br /&gt;extrañamente anuda los azules juguetes de la tarde.&lt;br /&gt;Luego sentado se incorpora al perro y lo seduce&lt;br /&gt;con las rojizas gotas de su lengua, por el cuero lamidas,&lt;br /&gt;y más adentro engorda, maduro por el tronco.&lt;br /&gt;Quizá perfecto bajo la sombra que entrega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;XVIII&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     En la pausa del valle, el día, bajo la noche absoluta,&lt;br /&gt;crece. Voraz destruye las bocas del silencio.&lt;br /&gt;Lejano el mar responde. Un ciego sol preside.&lt;br /&gt;El aire detenido ya no es aire. Es un cuerpo sobre otro.&lt;br /&gt;Lanza el tiempo estos cuerpos al futuro. En los rostros&lt;br /&gt;abre la muerte su flor. La vida es el fruto de esa flor.&lt;br /&gt;La carne se nos vuelve fruto y flor.&lt;br /&gt;     El día está completando su verano.&lt;br /&gt;     La noche virgen, fluyendo, se acumula y goza.&lt;br /&gt;Un eco sombrío y un sol exaltado la anuncian.&lt;br /&gt;¡Qué hoguera espesa de transparencia lúcida&lt;br /&gt;alimenta la noche! Arde la piel en esta hoguera y cae,&lt;br /&gt;vistiéndonos de miedo: ¡La noche es nuestra!&lt;br /&gt;La ciudad resuena en su profundidad.&lt;br /&gt;Otra ciudad de silencio edifica ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;XXI&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Si desconozco a veces&lt;br /&gt;entonces temeré &lt;br /&gt;perdido en años no elegidos.&lt;br /&gt;     &lt;br /&gt;     Conmueve aquel pasado&lt;br /&gt;ávidamente mío&lt;br /&gt;y ausente de un &lt;br /&gt;                         ¿saber?&lt;br /&gt;que tanto llama y clava&lt;br /&gt;pregunta inexorable&lt;br /&gt;al borde de la nada&lt;br /&gt;como un ciego favor de la materia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;XXIV&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Una voz sin oído &lt;br /&gt;miente apenas, y dócilmente cae &lt;br /&gt;tras el silencio y soberbia&lt;br /&gt;que los perennes lazos &lt;br /&gt;de su pecho, encierran:&lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;      Sedientas palabras &lt;br /&gt;sin ocasión ni cuidado,&lt;br /&gt;callado gesto de olvidar &lt;br /&gt;que defiende y guarda &lt;br /&gt;la sombría espera&lt;br /&gt;de advertir un sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llamar es la penosa &lt;br /&gt;distancia del vencido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;XL&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Se derrama la noche invernal y enciende su oscuridad&lt;br /&gt;como una mancha en lo alto: hondo estanque&lt;br /&gt;sin orillas donde los perros se fornican  la Luna&lt;br /&gt;subidos en sus perras. La copa de un árbol danza &lt;br /&gt;con la brisa. Los caminos del Sol desvanecidos &lt;br /&gt;se igualan. Y el tiempo surreal asume y abandona &lt;br /&gt;prontamente. Su palabra es fiebre de palabras:&lt;br /&gt;grávido lenguaje del deseo. Mi madre duerme.&lt;br /&gt;Gira la tierra entre dos crepúsculos. Yo velo &lt;br /&gt;su sueño. Con una copa de sombra a cuestas.&lt;br /&gt;Y aproximo el noviembre inicial que autoriza &lt;br /&gt;este juego donde la madre se vuelve criatura &lt;br /&gt;pequeña para el hijo. La presencia del sueño &lt;br /&gt;en la noche todavía no es cierta. Sólo es presente &lt;br /&gt;y cierto un manto de negrura, aéreo y líquido&lt;br /&gt;donde los rostros adquieren rasgos más benignos&lt;br /&gt;y la mirada late transparente y lúcida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El monte Stugunoset&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1850 Johan Christian Dahl, pintor del verano &lt;br /&gt;noruego en Dresden, Alemania, miró por siempre &lt;br /&gt;un monte: Templo de la piedra, no para el hombre &lt;br /&gt;que busca la respuesta de su sangre cayendo &lt;br /&gt;en vertical tremenda, sino por el reno, que levanta&lt;br /&gt;en cada punta de sus cuernos la luna noruega,&lt;br /&gt;para el reno, que sube al monte interrogante,&lt;br /&gt;y traza su límite: Límite de la roca&lt;br /&gt;y un roce gris de nube que sostiene, límite&lt;br /&gt;definitivo (aislado en sí) que no acaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Johan Christian Dahl con su viaje&lt;br /&gt;articuló la memoria del monte y un ruego:&lt;br /&gt;Un monte y otro se igualan en ese espacio&lt;br /&gt;vacío que es el tiempo. La memoria&lt;br /&gt;universal abarca todo ruego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cuando el lenguaje que designa lo futuro…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el lenguaje que designa lo futuro &lt;br /&gt;nada signifique, y se haya liberado cualquier&lt;br /&gt;íntimo gesto, y al universo mis pupilas &lt;br /&gt;sienta renacer (sabiendo el poder del tiempo&lt;br /&gt;que nos integra y gasta), y abarque la insalvable &lt;br /&gt;realidad que nos condena, y el distinto espacio&lt;br /&gt;que habitamos densamente sea posible,&lt;br /&gt;yo a ti, lector futuro, te negaré porque agotas&lt;br /&gt;la salvaje plenitud que se me escapa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Quiero hacerme perdonar…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero hacerme perdonar&lt;br /&gt;por las palabras que entrego,&lt;br /&gt;pues humilde&lt;br /&gt;mi corazón no ha sido,&lt;br /&gt;ya que odio y maldad&lt;br /&gt;he prodigado en secreto.&lt;br /&gt;Declaro y firmo&lt;br /&gt;con mi nombre: no hay máscaras&lt;br /&gt;ni asumo la impostura&lt;br /&gt;de hablar por otros: la violencia&lt;br /&gt;consume mis estériles días,&lt;br /&gt;borra la nostalgia y la memoria,&lt;br /&gt;impide cualquier cariño, me diseca&lt;br /&gt;los músculos, me agota,&lt;br /&gt;es mi fuerza, y la denuncio: un yo mortal&lt;br /&gt;que irradia&lt;br /&gt;de abismo a superficie.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-2616437726234643120?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/2616437726234643120/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=2616437726234643120&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/2616437726234643120'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/2616437726234643120'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/jos-ramn-snchez.html' title='José Ramón Sánchez'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-6610689207594843912</id><published>2007-12-23T05:55:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T05:58:11.478-08:00</updated><title type='text'>Arístides Vega Chapú</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Conciencia de la pérdida&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy a oscuras,&lt;br /&gt;en el vacío espacio de lo que fue mi casa,&lt;br /&gt;sobre las estáticas flores&lt;br /&gt;de una loza tan antigua&lt;br /&gt;como mi pasado.&lt;br /&gt;Justo en el sitio&lt;br /&gt;donde un caudaloso río se deshizo&lt;br /&gt;de todos los peces&lt;br /&gt;que con su ambición traspasaron los límites&lt;br /&gt;fijados por el movedizo dibujo del agua.&lt;br /&gt;Sucedió antes de que inundara mi casa,&lt;br /&gt;la dividiera en dos&lt;br /&gt;como un libro que se deja momentáneamente.&lt;br /&gt;Bien sé que no he sido inocente,&lt;br /&gt;ni siquiera me lo propuse&lt;br /&gt;y ahora no espero perdón.&lt;br /&gt;Estoy a oscuras, &lt;br /&gt;sin pensar ni esperar de este tiempo&lt;br /&gt;que fluye hacia un pasado inexistente.&lt;br /&gt;La oscuridad desciende&lt;br /&gt;desde una áspera franja de cielo&lt;br /&gt;sin luna ni sol.&lt;br /&gt;Bajo ella aguardo la señal&lt;br /&gt;de los que alguna vez perdieron &lt;br /&gt;el miedo a las pasiones&lt;br /&gt;y fueron condenados sin piedad alguna,&lt;br /&gt;no obstante su sentido común&lt;br /&gt;sólo les permitió anhelar&lt;br /&gt;lo que la luz de sus ojos convirtió &lt;br /&gt;en predios posibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Conversación con Gastón en San José&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Volverás de nuevo a decirme adiós”,&lt;br /&gt;dice Gastón Baquero, y no le creo.&lt;br /&gt;Bajo el intacto cielo que desconoce la noche, &lt;br /&gt;no será posible.&lt;br /&gt;El destino trazará el mapa&lt;br /&gt;del país que he imaginado.&lt;br /&gt;Podré despertar, &lt;br /&gt;solo y nostálgico en Madrid &lt;br /&gt;o en un accidental paisaje&lt;br /&gt;al que me aferro &lt;br /&gt;por no encontrar nada &lt;br /&gt;en derredor que sienta como mío.&lt;br /&gt;En el lento cielo las estrellas se reflejan&lt;br /&gt;sin ofrecer descanso.&lt;br /&gt;Quiero dejarlas caer sobre el papel&lt;br /&gt;cuando el cielo en su extensa región&lt;br /&gt;se nos vuelva a mostrar amaneciendo en Madrid, &lt;br /&gt;en la isla,&lt;br /&gt;o en cualquier otro paisaje&lt;br /&gt;de los que navegan&lt;br /&gt;el profundo océano del deseo.&lt;br /&gt;Aspiro una bocanada del habano&lt;br /&gt;y sigo las efímeras rutas del humo,&lt;br /&gt;hasta regresar a la bodega de mi pueblo&lt;br /&gt;donde todos se conocen,&lt;br /&gt;y continuar una conversación familiar.&lt;br /&gt;Lo que recuerdo no podrá ser relatado,&lt;br /&gt;aunque caigan todas las estrellas&lt;br /&gt;sólo para satisfacerme un deseo.&lt;br /&gt;Si alguien pudiera recordar el pasado por mí&lt;br /&gt;me agotaría menos,&lt;br /&gt;pero estoy solo con la foto del joven Maceo,&lt;br /&gt;sin machete a la cintura,&lt;br /&gt;la almidonada banderita y una flor de majagua.&lt;br /&gt;Me apropiaría de todos los recuerdos&lt;br /&gt;como si fuesen los míos,&lt;br /&gt;y así los ojos enrojecidos no se desesperarían&lt;br /&gt;al no ver el país que he imaginado&lt;br /&gt;dormir, como un ángel, en mi hombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pasión por Frida Kahlo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;a Agustín Labrada&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aferrada a tu hombre, &lt;br /&gt;como si pudiera salvarte de escuchar el persistente sonido&lt;br /&gt;de las campanas abiertas a la mitad.&lt;br /&gt;Sonido semejante al de dos piedras friccionadas&lt;br /&gt;hasta evidenciar la amarga luz de su mineral anunciar la muerte.&lt;br /&gt;Admiro la paciencia de entornar ojos tan hermosos,&lt;br /&gt;como si la luz capaz de adueñarse del estático cielo mexicano&lt;br /&gt;alcanzara un peso irresistible.&lt;br /&gt;Estás obligada a disfrutar a solas de ese instante irrepetible&lt;br /&gt;en que se traspasa el límite sin miedo,&lt;br /&gt;pues todo es renuncia.&lt;br /&gt;Con la liviandad de quien anda de mano de su creador&lt;br /&gt;tus ojos observan la figura oculta del otro lado de la luz,&lt;br /&gt;desconociendo cuál de las dos es real.&lt;br /&gt;Adviertes que estás en el mismo paisaje de tu sueño&lt;br /&gt;en el que la Virgen de Guadalupe &lt;br /&gt;se presenta con el rostro de tu madre.&lt;br /&gt;A pesar de mi temblor sostengo las flores&lt;br /&gt;que imaginé para ti,&lt;br /&gt;colores tan reales como el amarillo, lila, rojo.&lt;br /&gt;Las quise dibujar pero no se me concedió el don&lt;br /&gt;que arrebataste &lt;br /&gt;creída de que sería un alivio a tu dolor.&lt;br /&gt;Olores antiquísimos que conservas en un cofre, &lt;br /&gt;regalo de Diego,&lt;br /&gt;como manera de estar en paz&lt;br /&gt;y reconocer el cielo que aprenderás a atravesar,&lt;br /&gt;quiera Dios delante de mí.&lt;br /&gt;Hubieras preferido conservarlo en tu vientre&lt;br /&gt;y no en un cofre,&lt;br /&gt;pero tantas apariciones perturbaron tu endeble equilibrio&lt;br /&gt;en una cuerda no prevista para una mujer.&lt;br /&gt;No dejes que el dolor se apodere de ti,&lt;br /&gt;te paralice como si le pertenecieras.&lt;br /&gt;No dejes que el dolor ocupe tu cabeza&lt;br /&gt;y las aves no puedan arrancarla&lt;br /&gt;como parte del espectáculo de la noche&lt;br /&gt;en la que todo está  por reconocer.&lt;br /&gt;Al menos esa sería una imagen para venerar siempre,&lt;br /&gt;pero tú no necesitas alas, &lt;br /&gt;ni dolor, &lt;br /&gt;ni andar cabizbaja&lt;br /&gt;como si desconocieras que tus días tienen la fragilidad&lt;br /&gt;que lo mortal imprime a lo verdadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Breve tratado sobre la permanencia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con cautela me alejo de las arenas&lt;br /&gt;en que se hunde todo peso&lt;br /&gt;menor al de un hombre.&lt;br /&gt;Sin descubrir caligrafía&lt;br /&gt;que advierta de ese peligro&lt;br /&gt;me alejo&lt;br /&gt;con la dificultad de poseer tantos recuerdos.&lt;br /&gt;Pendiente del equilibrio mido mis pasos,&lt;br /&gt;los gestos y palabras&lt;br /&gt;que puedan regresarme al pasado.&lt;br /&gt;Sin proponerme restaurar el orden&lt;br /&gt;disfruto tragándome la espada.&lt;br /&gt;Con tanta falsa luz de su filo&lt;br /&gt;rozo la yugular, &lt;br /&gt;las vísceras, el pulmón necesitado de aire.&lt;br /&gt;Había probado en otros cuerpos&lt;br /&gt;pero nunca para reconocer mis otras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sumerjo, sin ímpetu, &lt;br /&gt;en aguas apoderadas de las fuerzas&lt;br /&gt;de al menos cien jóvenes remeros.&lt;br /&gt;Y en las que sólo navega&lt;br /&gt;—con extrema cautela—&lt;br /&gt;un raro país en el que no es posible &lt;br /&gt;conservar recuerdo alguno.&lt;br /&gt;Ni leer lo impredecible&lt;br /&gt;en ojos obstinados de la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco me será posible responder con justeza&lt;br /&gt;leyendo en otros labios la profecía.&lt;br /&gt;Vivo del lado opuesto,&lt;br /&gt;en el lugar exacto&lt;br /&gt;en que no existe advertencia de peligro.&lt;br /&gt;A veces sostengo el equilibrio&lt;br /&gt;a pesar del asedio.&lt;br /&gt;Me sujeto de quien prefirió seguir a mi lado&lt;br /&gt;a pesar de los riesgos de un tragaespadas.&lt;br /&gt;Respiro —a veces— el más sano aire&lt;br /&gt;de un cielo tan antiguo que ya no existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Permanencia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo que tantas veces he espiado los gestos del celador&lt;br /&gt;me había conformado&lt;br /&gt;con que el árbol naciera a mis espaldas.&lt;br /&gt;A veces hasta me creo a salvo y me volteo &lt;br /&gt;para seguir el rastro verdecido de las ramas,&lt;br /&gt;inmensas como si estuviesen destinadas a un vestuario&lt;br /&gt;y cuyo único anhelo es sentir el frágil peso de un ave&lt;br /&gt;recién salida de un cielo milenario y desconocido,&lt;br /&gt;que va y viene sin revelar nada&lt;br /&gt;que no sea capaz de ascender hasta el.&lt;br /&gt;A pesar de que no existe algo para enterrar&lt;br /&gt;bajo la irrealidad de su sombra,&lt;br /&gt;permanezco aquí, simulando ser parte&lt;br /&gt;de esta oscura tierra extraña para mis antepasados.&lt;br /&gt;Es lo que tengo  en común con el árbol&lt;br /&gt;aunque esté a mis espaldas,&lt;br /&gt;ambos estamos predestinados a permanecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Escapar con vida&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría como tantas otras veces creerme hijo de Dios&lt;br /&gt;ante la inmensidad de un horizonte&lt;br /&gt;que se apropia de todo lo existente más allá&lt;br /&gt;de lo que no puedo vaticinar.&lt;br /&gt;Aparentemente descreído, con una dudosa memoria&lt;br /&gt;en la que vagan recuerdos&lt;br /&gt;sin ocupar un pasado o un presente,&lt;br /&gt;he tenido ante mis ojos el esplendor de todo el paisaje&lt;br /&gt;como si tuviese el mundo sobre mí y pudiera soportarlo.&lt;br /&gt;Me he preguntado quién soy, temeroso de vagar&lt;br /&gt;por estas tierras sin límites, ni noche&lt;br /&gt;de una luna menguante o simple luz golpeada por el viento&lt;br /&gt;desprovisto de una dirección.&lt;br /&gt;Como cuando pequeño&lt;br /&gt;me siento sobre el vaivén de las hojas de un árbol&lt;br /&gt;estático como la noche&lt;br /&gt;que la lluvia de estos meses ha incitado a crecer&lt;br /&gt;para que nada sea divisado a su alrededor.&lt;br /&gt;Nada con lo que sea posible orientarme,&lt;br /&gt;creer que uno de esos vientos aparejados a la lluvia&lt;br /&gt;tomará por mi camino&lt;br /&gt;sin obligar a mi cuerpo a sostener la hidalguía&lt;br /&gt;del soldado que no quise ser.&lt;br /&gt;Una llovizna que se desliza con la sutileza de una lágrima &lt;br /&gt;y que sólo está dispuesta a caer en noches tan inciertas&lt;br /&gt;como esta noche,&lt;br /&gt;tiene el destino de borrar el dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;A mal tiempo buen corazón&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces extiendo las manos,&lt;br /&gt;las que hornean el pan y lo dividen&lt;br /&gt;en partes iguales&lt;br /&gt;como si estuvieran observadas &lt;br /&gt;por el ancestral cielo.&lt;br /&gt;Las mismas que con puño y letra &lt;br /&gt;intercambian palabras,&lt;br /&gt;caricias que benefician la tiranía de un corazón&lt;br /&gt;minimizado por la solidez de esta luz.&lt;br /&gt;No soy quien suplica el perdón,&lt;br /&gt;las extiendo solo por mostrarme&lt;br /&gt;partidario de la verdad,&lt;br /&gt;pero son un pedazo de carne apenas sin fuerzas&lt;br /&gt;para poseer vida propia.&lt;br /&gt;Escucho voces que imploran otro destino.&lt;br /&gt;Respirando con profundidad me palpo&lt;br /&gt;el vacío de mi cuerpo&lt;br /&gt;que es parte inseparable de esta imparcial penumbra&lt;br /&gt;provocada por un pájaro que vuela&lt;br /&gt;sin hallar punto exacto donde posarse para siempre.&lt;br /&gt;A veces reconstruyo el pasado&lt;br /&gt;que creo contemplar en los rostros agonizantes&lt;br /&gt;de quienes me rodean.&lt;br /&gt;Bajo esta penumbra mis ojos descifrarán todo&lt;br /&gt;por lo que no se me podrá arrebatar &lt;br /&gt;la sombra ceniza del pájaro&lt;br /&gt;convertida en plomo&lt;br /&gt;antes de que descienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Final del ciclo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acaricio un cuerpo ajeno.&lt;br /&gt;En ayuno supero el temor a lo desconocido&lt;br /&gt;y puedo distanciar mi vida del odio&lt;br /&gt;que sólo los humanos sabemos acumular.&lt;br /&gt;Sin sacar provecho alguno lo acaricio&lt;br /&gt;a pesar de ser tan ajeno como mi propio cuerpo.&lt;br /&gt;No comprendo cómo puede satisfacerme&lt;br /&gt;mirar de reojo el sobrenatural cielo&lt;br /&gt;que se equilibra entre migratorias aves y nubes&lt;br /&gt;vacías de lluvias&lt;br /&gt;y enmudecer los minutos precisos&lt;br /&gt;para dejarme atrapar.&lt;br /&gt;Instante de superioridad&lt;br /&gt;en que no reconozco mi cabeza&lt;br /&gt;ni ninguno de sus pensamientos&lt;br /&gt;que me hacen voltear hacia el pasado.&lt;br /&gt;No es suficiente alcanzar el final del ciclo.&lt;br /&gt;Si no fuese por la fe hubiera sentido la inferioridad &lt;br /&gt;como una limitación.&lt;br /&gt;Necesito acariciar un cuerpo, algo vivo&lt;br /&gt;que tiemble junto a mí,&lt;br /&gt;como si las caricias nos convirtieran en uno solo.&lt;br /&gt;Inquisitivamente el sobrenatural cielo se me acerca.&lt;br /&gt;Permanezco en silencio,&lt;br /&gt;un denso silencio posible en estas profundidades.&lt;br /&gt;Apenas mis sentidos presienten el otro que quise ser,&lt;br /&gt;el que acaricio sin voluntad.&lt;br /&gt;Tengo ocupada mi mente en ese cuerpo ajeno,&lt;br /&gt;es lógico, nada como extraviarnos,&lt;br /&gt;nada como saltar  hacia lo desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Dimensiones de la cotidianidad&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Para evidenciar el mundo de una manera irreal&lt;br /&gt;preparo una suculenta cena en mi cabeza.&lt;br /&gt;Un deseo lejos de las vistas&lt;br /&gt;que apuestan por el mal de ojo.&lt;br /&gt;Me mantienen en alerta los mensajes&lt;br /&gt;que la luna menguante envía&lt;br /&gt;desde el vientre del cielo.&lt;br /&gt;Doro las especies,&lt;br /&gt;inhalo el delicioso vapor,&lt;br /&gt;por el que intenta fugarse la carne.&lt;br /&gt;Vivo en un mundo de apegos&lt;br /&gt;y sin cubiertos de nada vale &lt;br /&gt;este espléndido manjar.&lt;br /&gt;Contestas por mí los gustos&lt;br /&gt;que simulo día tras día.&lt;br /&gt;Ante la escasez olvido las preferencias,&lt;br /&gt;el deseo por la carne&lt;br /&gt;que soterradas arterias recorren&lt;br /&gt;sin dejar congelar la sangre roja aún.&lt;br /&gt;Carne vigorosa,&lt;br /&gt;no importa su mortal efecto.&lt;br /&gt;Sostener el equilibrio sobre el vacío&lt;br /&gt;en que se conserva la acción principal de un sueño,&lt;br /&gt;no es nada imposible.&lt;br /&gt;Indefenso, como el que recién despierta,&lt;br /&gt;la cabeza llega a pesar lo suficiente&lt;br /&gt;como para convertir la imaginación en un castigo.&lt;br /&gt;En nada me alivia saber&lt;br /&gt;que mi cabeza colmada por apetecibles olores&lt;br /&gt;se dejará decapitar&lt;br /&gt;antes de finalizar la cena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Tan simple como el movimiento de la hojarasca&lt;br /&gt;estremecida por el viento que la obliga al vuelo,&lt;br /&gt;mi corazón exige fe.&lt;br /&gt;Abandona su cálido refugio&lt;br /&gt;en busca de lo que con certeza cree pertenecerle.&lt;br /&gt;Como una ofrenda llevo la ilusión en una mano,&lt;br /&gt;con la derecha me cubro el pecho&lt;br /&gt;ante la insistencia de tantos ojos&lt;br /&gt;apostando ver lo que permanece oculto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan solo porque no sé mentir&lt;br /&gt;mi boca reproduce la oscuridad&lt;br /&gt;de un cielo entregado a la noche&lt;br /&gt;y en el que pierden fuerzas las palabras&lt;br /&gt;dichas con inocencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca me propuse imaginar&lt;br /&gt;nada que no fuese posible&lt;br /&gt;de imitar con un sencillo gesto.&lt;br /&gt;Pero mi vida ha sido difícil de predecir&lt;br /&gt;Las he pronunciado para escucharme a solas,&lt;br /&gt;como si no estuviesen dichas con mi voz,&lt;br /&gt;sino por una lengua extraña&lt;br /&gt;que no asumirá el precio de su provocación.&lt;br /&gt;Tampoco estoy dispuesto a repetirlas&lt;br /&gt;si son verdaderamente tan efímeras&lt;br /&gt;como ese cielo&lt;br /&gt;que revelará sus misterios apenas amanezca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;III&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hubiera preferido, &lt;br /&gt;por supuesto, rechazar la luminosidad&lt;br /&gt;cortante del puñal&lt;br /&gt;que a traición delimitó la zona excluida &lt;br /&gt;por los sentimientos&lt;br /&gt;Apropiarse de mis fuerzas,&lt;br /&gt;para no poder recobrar lo que no supe defender&lt;br /&gt;en ninguna de mis vidas.&lt;br /&gt;Cortado en exactas mitades&lt;br /&gt;mi corazón,&lt;br /&gt;que más de una vez quedó inmerso en el dolor,&lt;br /&gt;en vano interpreta los sucesos.&lt;br /&gt;Siguiendo la sombra del arma&lt;br /&gt;puedo llegar a los sitios preferidos de los turistas&lt;br /&gt;cuyos labios repitan las mismas palabras&lt;br /&gt;antes de besar.&lt;br /&gt;Me marcho con el deseo de no llevar recuerdo alguno.&lt;br /&gt;Diferente a todo lo sucedido&lt;br /&gt;en la otra dimensión&lt;br /&gt;en que días enteros se repiten&lt;br /&gt;y con los que no son posibles reconstruir mi vida&lt;br /&gt;ni la de ninguno de ellos&lt;br /&gt;cuyas palabras —cariñosas o no—&lt;br /&gt;nunca fueron traducidas para mí.&lt;br /&gt;Quien predijo uno y otro pesar,&lt;br /&gt;la herida ocasionada por el puñal&lt;br /&gt;y hasta la felicidad,&lt;br /&gt;interpretando los profundos surcos de mi corazón&lt;br /&gt;ahora me escucha en silencio confesar&lt;br /&gt;todo cuanto preferí no olvidar.&lt;br /&gt;También la memoria es una opción.&lt;br /&gt;Vivo un día tras otro&lt;br /&gt;sin encontrar cierto orden&lt;br /&gt;para endurecer los músculos,&lt;br /&gt;broncear mi piel,&lt;br /&gt;rasurarme con esmero&lt;br /&gt;un rostro que finge por mí.&lt;br /&gt;Estoy dispuesto a dejarme observar &lt;br /&gt;por los peligrosos turistas&lt;br /&gt;necesitados de entibiar sus manos en el fuego&lt;br /&gt;que pueden encontrar en el gozo de mi corazón.&lt;br /&gt;Puedo  predecirles lo que sucederá mañana&lt;br /&gt;o cualquier otro día&lt;br /&gt;retenido por el futuro.&lt;br /&gt;Es un decir,&lt;br /&gt;yo no les puedo hablar ni siquiera del presente.&lt;br /&gt;No es que existan otras opciones&lt;br /&gt;y puede que alguno de ellos&lt;br /&gt;me posibilite otra imagen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Acaso no escuchas mi verdad?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Advierto que me he quedado solo&lt;br /&gt;repitiendo mi verdad a nadie.&lt;br /&gt;La memoria no servirá para reconocer&lt;br /&gt;a quién intento convencer con estos gestos.&lt;br /&gt;Ubico la tempestad en un horizonte límite de nada.&lt;br /&gt;Estas lágrimas provocadas por ningún dolor real&lt;br /&gt;me pertenecen. &lt;br /&gt;Ciegan mis ojos con su penitente ácido&lt;br /&gt;para no ser testigo de cuento sucede &lt;br /&gt;sobre la sombra irrepetible &lt;br /&gt;de un tiempo en que olvido cómo reconocerme,&lt;br /&gt;cómo describir mi rostro,&lt;br /&gt;es decir el que dispone las circunstancias.&lt;br /&gt;Soy tantos otros,&lt;br /&gt;tantos seres desconocidos&lt;br /&gt;y hasta inexistentes.&lt;br /&gt;Estoy fuera de la imagen &lt;br /&gt;con la que reconstruyo el pasado&lt;br /&gt;en el que no será reconocido nadie&lt;br /&gt;después de sumergir sus cabezas en la penumbra.&lt;br /&gt;Sobre la solitaria tierra que aguarda tras el mar&lt;br /&gt;se configura la noche.&lt;br /&gt;Es algo que presiento&lt;br /&gt;y mis ojos extremadamente agotados&lt;br /&gt;de preferir la luz&lt;br /&gt;me hacen creer que todo cuanto es posible imaginar&lt;br /&gt;sobre la tierra  me pertenece.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-6610689207594843912?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/6610689207594843912/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=6610689207594843912&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/6610689207594843912'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/6610689207594843912'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/arstides-vega-chap.html' title='Arístides Vega Chapú'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-3745303864635585808</id><published>2007-12-23T05:52:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T05:55:26.015-08:00</updated><title type='text'>Liudmila Quincoses</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Arca, muro&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He puesto una piedra donde se han enredado las constelaciones,&lt;br /&gt;he puesto una centella que blanquea el cielo,&lt;br /&gt;mi alma toda para construir esta casa.&lt;br /&gt;Haré dos plantas y una escalera para unir mi tierra &lt;br /&gt;y mis cielos.&lt;br /&gt;Bajo el techo verde de la pérgola&lt;br /&gt;colgaré mil pájaros prendidos por hilos invisibles.&lt;br /&gt;Quiero un sótano ancho&lt;br /&gt;donde sepultar mis dudas, mi vergüenza.&lt;br /&gt;Necesito una máscara,&lt;br /&gt;una puerta de madera pulida, con aldabas de hierro.&lt;br /&gt;Quiero un arca, una casa con muros, un jardín cerrado&lt;br /&gt;donde tejer la vida que me queda, &lt;br /&gt;donde olvidar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Alguien ha cerrado las ventanas a la plaza &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una plaza inmensa allá afuera.&lt;br /&gt;Me separan de ella las ventanas,&lt;br /&gt;la madera antigua con que fueron hechos los postigos.&lt;br /&gt;Ya  no veo la plaza, ahora la imagino.&lt;br /&gt;Ahora  sé por que ha resistido tantos años.&lt;br /&gt;Está  hecha de nada,&lt;br /&gt;de recuerdos que le dan forma.&lt;br /&gt;Y uno puede quitar las rejas, las estatuas,&lt;br /&gt;quitar la plaza.&lt;br /&gt;Caminar sobre la tierra espesa.&lt;br /&gt;Mirar la iglesia, la torre, el campanario,&lt;br /&gt;sentir el ruido del bronce que ahuyenta las palomas.&lt;br /&gt;Mirar la plaza de lejos sobre el puente,&lt;br /&gt;regresar luego a los arcos, a los portales.&lt;br /&gt;Regresar a esas ruinas que aún no fueron fundadas,&lt;br /&gt;regresar a uno mismo.&lt;br /&gt;Y abrir los ojos, las ventanas,&lt;br /&gt;caminar luego por la plaza.&lt;br /&gt;Palparla tal como es, volver a hacerla,     &lt;br /&gt;morirse de viejo, &lt;br /&gt;fundarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Duplicación del trueno&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te veo sentado al borde de la fuente&lt;br /&gt;mirando el camino que la tarde duplica,&lt;br /&gt;que duplica el trueno.&lt;br /&gt;Mueves los dedos bajo el agua imaginaria,&lt;br /&gt;el agua te calma el calor.&lt;br /&gt;En la plaza hace mucho tiempo que nadie canta,&lt;br /&gt;que nadie aplaude bajo la lluvia,&lt;br /&gt;que nadie saluda el bellísimo sonido&lt;br /&gt;del trueno duplicado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Arcos sobre el río&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;                   &lt;br /&gt;Me dan miedo esos arcos de piedra que un día se derrumbarán, &lt;br /&gt;arcos perfectos y misteriosos,&lt;br /&gt;hechos para ser contemplados desde una barca,&lt;br /&gt;en pleno río.&lt;br /&gt;La profundidad del remolino hace ver las márgenes&lt;br /&gt;de otra manera.&lt;br /&gt; Me dan miedo los ahogados&lt;br /&gt;que descansan en los cimientos del puente&lt;br /&gt;esperando que mi barca pase.&lt;br /&gt;Siento sus dulces palabras en mis oídos,&lt;br /&gt;veo sus cuerpos traslúcidos.&lt;br /&gt;Abandono esos arcos, vuelvo a la orilla.&lt;br /&gt;Pero no dejo de sentir esas palabras,&lt;br /&gt;no puedo dejar de ver esas manos,&lt;br /&gt;agitadas en señal de despedida,          &lt;br /&gt;o de reclamo.&lt;br /&gt;               &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Plaza de Jesús&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veo la mano aquella que me señalaba la plaza,&lt;br /&gt;como un deslumbramiento.&lt;br /&gt;Miro los bancos,&lt;br /&gt;la iglesia de piedra hermosa y destruida,&lt;br /&gt;del Cristo solo quedan los pies,&lt;br /&gt;y en las columnas los huecos de los nichos,&lt;br /&gt;el espacio vacío de los santos en las paredes.   &lt;br /&gt;Jugamos al eco,&lt;br /&gt;unos pájaros se asustan  &lt;br /&gt;y vuelan &lt;br /&gt;en círculos sobre nuestras cabezas.&lt;br /&gt;Me muestras la iglesia con mucha atención,&lt;br /&gt;me muestras los techos,&lt;br /&gt;las figuras borrosas de los ángeles.&lt;br /&gt;El viento a veces entra y la luz dibuja&lt;br /&gt;otras visiones.&lt;br /&gt;Como si fuera la tarde última&lt;br /&gt;miramos al cielo.&lt;br /&gt;Escucho la campana que no existe&lt;br /&gt;llamando a la misa de la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los albañiles toman sus cervezas en jarras de metal…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los albañiles toman sus cervezas en jarras de metal,&lt;br /&gt;miran con ojos cansados la fuente seca.&lt;br /&gt;No te vayas, &lt;br /&gt;no dejes destruir la plaza.&lt;br /&gt;No dejes de mirar este sol&lt;br /&gt;como si fuera el último,&lt;br /&gt;como si nunca acabara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Bajo el cielo, en la tarde que se apaga…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo el cielo, en la tarde que se apaga&lt;br /&gt;Aquí no hay nada,&lt;br /&gt;vuelvo al reflejo de la tarde sobre la moneda,&lt;br /&gt;no hay nada.&lt;br /&gt;Los árboles enormes se han desvanecido,&lt;br /&gt;no hay nada.&lt;br /&gt;Las estatuas se cuartean&lt;br /&gt;y los niños acuden al pedestal&lt;br /&gt;para guardar piedrecitas de mármol,&lt;br /&gt;dedos y manos de la estatua.&lt;br /&gt;No hay nada.&lt;br /&gt;Me gusta contemplar la calle&lt;br /&gt;y verte hacer cosas.&lt;br /&gt;Pones una reja para que no crucen los hombres,&lt;br /&gt;para que los animales no la puedan&lt;br /&gt;atravesar.&lt;br /&gt;No pareces real,&lt;br /&gt;tan vivo,&lt;br /&gt;rodeado de tanta soledad,&lt;br /&gt;de ese vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Caja de agua&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Íbamos a la casa de unas costureras,&lt;br /&gt;me sorprendía la penumbra de la sala,&lt;br /&gt;los adornos de una gastada porcelana,&lt;br /&gt;los tesoros de aquellas pobres damas.&lt;br /&gt;Nunca las llamaba por su nombre,&lt;br /&gt;era como deshacer el milagro,&lt;br /&gt;yo no estaba.&lt;br /&gt;Recuerdo un tocador inmenso &lt;br /&gt;con sus piezas de mármol,&lt;br /&gt;una cocina, y un lavabo preso en la madera,&lt;br /&gt;como una fuente muerta.&lt;br /&gt;Lo más sorprendente era la caja de agua&lt;br /&gt;con su piedra blanca y la tinaja misteriosa.&lt;br /&gt;¿Dónde estará la niña? preguntaban las costureras.&lt;br /&gt;Mi juego era sencillo, entraba en aquel mueble,  &lt;br /&gt;mi cuerpo se ajustaba a la madera,&lt;br /&gt;era la misma sensación de estar en un cofre.&lt;br /&gt;Durante toda la tarde me escondía,&lt;br /&gt;casi sin respirar, para que no me encontraran,&lt;br /&gt;sepultada, en la caja de agua.&lt;br /&gt;                  &lt;br /&gt;       &lt;br /&gt;               &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nochebuena&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;                &lt;br /&gt;En la cocina brillan las luces de la noche.&lt;br /&gt;Yo mezclo en un crisol todos los ingredientes,&lt;br /&gt;el agua de la tarde y su fiesta.&lt;br /&gt;Tú dices que en las tardesnoches mis manos &lt;br /&gt;huelen a ajo, a secretos,&lt;br /&gt;a soledad envuelta en condimentos.&lt;br /&gt;Siento que los espíritus se apuran&lt;br /&gt;en devorar esos sentimientos,&lt;br /&gt;así viven los muertos nuestra vida.&lt;br /&gt;He puesto velas y un árbol de Navidad.&lt;br /&gt;Dios ha de nacer para morir, pienso,&lt;br /&gt;una palabra anuncia la belleza.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Velada&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cantábamos si la luz redentora te llama buen ser.&lt;br /&gt;Y luego alguna mano pasaba un agua con pétalos de rosa,&lt;br /&gt;una colonia de lavanda y cascarilla.&lt;br /&gt;Y te llama con amor a la tierra,&lt;br /&gt;las figuras vestidas de blanco se asoman a sus vasos,&lt;br /&gt;donde la mano poderosa va dibujando imágenes.&lt;br /&gt;Yo quisiera ver esos seres.&lt;br /&gt;Sobre la mesa un búcaro colmado de rosas,&lt;br /&gt;fragantes y rojas como la sangre inexistente.&lt;br /&gt;Cantando alabanza al divino Enmanuel.&lt;br /&gt;Una resplandor cruza vertiginoso sobre mis ojos&lt;br /&gt;y a mi lado se transforma la voz de la clarividente,&lt;br /&gt;sus manos se crispan,&lt;br /&gt;oye buen ser, avanza y ven.&lt;br /&gt;Hay otra persona a mi lado &lt;br /&gt;que da las buenas noches&lt;br /&gt;y pide agua y muchas flores para su tumba&lt;br /&gt;y canta, canta mucho,&lt;br /&gt;que este coro te llama y te dice ven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Luz y progreso&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Azul, violeta, rojo, humedad, anchura, frío…&lt;br /&gt;Palabras que recuerdo,&lt;br /&gt;percibo sensaciones que me llegan desde lejos.&lt;br /&gt;No me abandona la vida&lt;br /&gt;a cada paso me devuelve ese misterio,&lt;br /&gt;ese insaciable júbilo.&lt;br /&gt;No me abandona este cuerpo,&lt;br /&gt;torcido como una raíz venenosa&lt;br /&gt;que nadie se atreve a cortar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ocaso&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé lo que faltaba,&lt;br /&gt;había una mesa con cinco candelabros, &lt;br /&gt;una mano en la lámpara&lt;br /&gt;que encendía el ocaso&lt;br /&gt;como si fuera un juego de niños,&lt;br /&gt;y la hierba,&lt;br /&gt;esa finísima bruja, &lt;br /&gt;apuraba la angustia.&lt;br /&gt;En la confusión de la tarde&lt;br /&gt;faltaba algo,&lt;br /&gt;pero no puedo acordarme,&lt;br /&gt;era tanto el brillo de las tazas del té,&lt;br /&gt;era tan terrible el canto de los lobos.&lt;br /&gt;Caía la noche&lt;br /&gt;y otra cabeza al cesto,&lt;br /&gt;decapitaba el día a su cómplice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Noche detenida en la memoria&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He descubierto nuevas sensaciones &lt;br /&gt;que ha despertado en mí la tormenta,&lt;br /&gt;a dos aguas caen las palabras&lt;br /&gt;y la noche,&lt;br /&gt;unidas en un mismo manto sobre mi techo.&lt;br /&gt;Un rayo azuza las tinieblas,&lt;br /&gt;el mundo comienza cuando se apagan&lt;br /&gt;los ojos,&lt;br /&gt;el miedo nos envuelve.&lt;br /&gt;Los músculos detenidos&lt;br /&gt;también producen su música,&lt;br /&gt;su vibración, su violencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sombra del condenado&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soy quién te habla del otro lado del sendero&lt;br /&gt;altivo caminante no me evites.&lt;br /&gt;No cierres esos ojos que el miedo ha de anularte, &lt;br /&gt;no dejes que se borren las huellas del dolor.&lt;br /&gt;Hay un atardecer que no se acaba nunca,&lt;br /&gt;y rostros en la noche que no tienen vida.&lt;br /&gt;Yo siempre estoy contigo&lt;br /&gt;no es el viento quien mueve las ramas en la noche.&lt;br /&gt;Escúchame, te llamo desde el sitio más solo,&lt;br /&gt;te llamo sin mi voz.&lt;br /&gt;Soy el paso del ciego hacia el abismo inmenso,&lt;br /&gt;y el reo que en silencio se fuga hacia la muerte.&lt;br /&gt;No creas que te acoso, esto no es agonía.&lt;br /&gt;Agonía es no tenerte dormido ni despierto,&lt;br /&gt;sino siempre distante.&lt;br /&gt;Has un alto en tu absurdo camino&lt;br /&gt;Y susúrrame algo, una frase, una queja.&lt;br /&gt;Yo soy tu voluntad&lt;br /&gt;sin mí los cerros altos se tornan imposibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Desde que sé tu nombre lo escribo sobre el agua…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que sé tu nombre lo escribo sobre el agua,&lt;br /&gt;porque de agua es tu cuerpo &lt;br /&gt;y tus ojos son agua.&lt;br /&gt;Ese sol ya me anuncia que no has de regresar.&lt;br /&gt;Noche tras noche te he librado de los grandes señores&lt;br /&gt;que con faz tenebrosa tratan de separarnos.&lt;br /&gt;El universo es solo un círculo,&lt;br /&gt;una sutil serpiente que se muerde la cola.&lt;br /&gt;Yo habría querido paz y no la tengo,&lt;br /&gt;yo habría querido descansar y no hay reposo,&lt;br /&gt;yo habría querido ser piedra y soy solo sombra&lt;br /&gt;como tú has de serlo.&lt;br /&gt;Pero tu belleza es tanta,&lt;br /&gt;es tanta tu tristeza&lt;br /&gt;que no puedo llevarte a lo oscuro conmigo.&lt;br /&gt;En aquellos lugares donde la penumbra es luz&lt;br /&gt;siniestras imágenes de lo que fue tu rostro &lt;br /&gt;viven en el agua.&lt;br /&gt;El tiempo no existe,&lt;br /&gt;son dos metales el oro del día y el bronce de la noche&lt;br /&gt;impresos en una misma moneda&lt;br /&gt;que no para de rodar, no se detiene.&lt;br /&gt;Atraviesa  laberintos, paisajes difíciles,&lt;br /&gt;atraviesa mi alma atravesada ya&lt;br /&gt;y no llega  nunca.&lt;br /&gt;En los días  que aquí suelen llamarse noches&lt;br /&gt;he reconocido tu voz&lt;br /&gt;que en el silencio vibra, me condena.&lt;br /&gt;Dame una mano tuya y líbrame del miedo.&lt;br /&gt;Yo vivo en las sombras llévame  a la luz,&lt;br /&gt;a la intensa luz.&lt;br /&gt;Han venido a buscarte los Siervos del Maldito,&lt;br /&gt;si en el último momento descubres&lt;br /&gt;mi presencia&lt;br /&gt;sé que te habré salvado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-3745303864635585808?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/3745303864635585808/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=3745303864635585808&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/3745303864635585808'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/3745303864635585808'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/liudmila-quincoses.html' title='Liudmila Quincoses'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-4956610278305179780</id><published>2007-12-23T05:49:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T05:52:23.151-08:00</updated><title type='text'>Nelson Simón</title><content type='html'>&lt;strong&gt;El peso de la isla&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora que soporto el peso de la isla, &lt;br /&gt;que cargo con mi país &lt;br /&gt;como quien carga una pesada cruz &lt;br /&gt;o el más necesario de los equipajes, &lt;br /&gt;no sé hacia dónde voy, &lt;br /&gt;no sé lo que me aguarda si logro amanecer &lt;br /&gt;y tocar otro día, otro peligro de humo en la garganta &lt;br /&gt;haciéndome toser para intentar ser puro &lt;br /&gt;en la espesura de un café demasiado mezclado &lt;br /&gt;que puede no esperarme, &lt;br /&gt;en un amor de bestia que se escapa &lt;br /&gt;al verse acorralada, &lt;br /&gt;de animal manchado &lt;br /&gt;que inevitablemente se remonta &lt;br /&gt;hacia su propia trampa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida no es un sueño. &lt;br /&gt;Es más la pesadilla de ir &lt;br /&gt;haciendo los días poco a poco, &lt;br /&gt;de irlos amontonando, lanzándolos &lt;br /&gt;como inútiles piedras &lt;br /&gt;hacia el fondo abismal de un viejo pozo &lt;br /&gt;al que tenemos miedo de mirar, &lt;br /&gt;miedo de ir a asomarnos y no encontrar&lt;br /&gt;lo que esperamos, &lt;br /&gt;lo que quisimos ser y no pudimos &lt;br /&gt;porque la vida no es un sueño, &lt;br /&gt;es más la pesadilla que nos van regalando, &lt;br /&gt;es una casa mínima, impersonal, &lt;br /&gt;una casa sin flores ni árboles frondosos &lt;br /&gt;que protejan, &lt;br /&gt;un número en el lugar del rostro &lt;br /&gt;para ocultar la huella de los pájaros, &lt;br /&gt;la sombra que sus patas dejaron &lt;br /&gt;marcadas en mis ojos &lt;br /&gt;dulces y venenosos como almendras. &lt;br /&gt;Mis ojos de muchacha que intenta pestañear &lt;br /&gt;y ser la eternidad, &lt;br /&gt;verse entre blancos vuelos de domingo &lt;br /&gt;caminando por una ciudad de casas nobles, &lt;br /&gt;de aceras desprovistas de ese aire de muerte &lt;br /&gt;que anda por mis aceras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A nadie, más que a nosotros mismos, &lt;br /&gt;debemos estos gestos tan débiles, &lt;br /&gt;la gracia de la voz y el abanico, &lt;br /&gt;el toque de la luna sobre el pubis, &lt;br /&gt;estos cuellos de cisnes &lt;br /&gt;tan frágiles y hermosos.&lt;br /&gt;A nadie debemos el terror de esa vida &lt;br /&gt;sobre una cuerda floja, &lt;br /&gt;ni el traspiés, &lt;br /&gt;ni la familia dispersa &lt;br /&gt;que solo fue feliz en un retrato, &lt;br /&gt;ni las cabezas rodando ensangrentadas &lt;br /&gt;como rueda la res &lt;br /&gt;en la innombrable claridad de los mataderos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A nadie, más que a nosotros mismos, &lt;br /&gt;esta nerviosa risa de bufones, &lt;br /&gt;esta inmensa ceguera, este hueco del pan &lt;br /&gt;encima de las mesas, &lt;br /&gt;esta necesidad de ser como no somos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora que llevo mi país &lt;br /&gt;como quien lleva una corona de espinas &lt;br /&gt;hiriéndome la frente, &lt;br /&gt;es mi país el sitio más querido, &lt;br /&gt;también el más odiado,&lt;br /&gt;es el ruedo de muerte, es la desesperanza, &lt;br /&gt;otro golpe de mar, su inminente presencia &lt;br /&gt;en el dolido pecho &lt;br /&gt;de aquellos que como pájaros tropicales &lt;br /&gt;se alejan de sus costas &lt;br /&gt;en busca de otras costas más íntimas,&lt;br /&gt;en busca de otra luz más verdadera &lt;br /&gt;que esta pesada luz &lt;br /&gt;que ahora tiene mi isla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Acaso es mi país un puñado de tierra desolada, &lt;br /&gt;una tristeza de ojos pequeñitos, &lt;br /&gt;silenciosa como la de los rinocerontes &lt;br /&gt;que nos miran &lt;br /&gt;desde su lástima de húmedo animal, &lt;br /&gt;desde su libertad &lt;br /&gt;de bestia de feria acorralada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora que guardo mi país, &lt;br /&gt;sus dudas, sus mentiras tremendas, &lt;br /&gt;sus cielos desplomados, &lt;br /&gt;el ácido y podrido olor de ese misterio &lt;br /&gt;que brota de sus casas;&lt;br /&gt;mis amigos perdidos, convertidos en sombras &lt;br /&gt;lejos ya de la complicidad de mis hogueras;&lt;br /&gt;¿quién recoge mis pasos, la vida que he perdido, &lt;br /&gt;la vida que quemé con la inseguridad&lt;br /&gt;y la nostalgia &lt;br /&gt;de quien quema las secas hojas de un herbario?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Vuelo de pájaro&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y ahora debes cortar el aire como si fueras &lt;br /&gt;un pájaro de verdad y no esa figurilla &lt;br /&gt;ridícula y hermosa que es un hombre. &lt;br /&gt;Sobre tu espalda pesan los mil ojos del público,&lt;br /&gt;todas sus vanidades y miserias están puestas &lt;br /&gt;sobre el azul intenso de tu traje &lt;br /&gt;que te hace semejante a una lejana estrella &lt;br /&gt;y apenas te das cuenta de tanta perfección &lt;br /&gt;cuando tu cuerpo cruza&lt;br /&gt;como caña de luz sobre el abismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu camino es el aire y acaso no es el aire &lt;br /&gt;también nuestro camino,&lt;br /&gt;ese hilo de vida por el que andamos haciendo peripecias, &lt;br /&gt;dibujando parábolas que apenas quedan hechas, ya se borran&lt;br /&gt;y ya nadie recuerda y ya a nadie conmueve el miedo &lt;br /&gt;que pusiste en cada intento, ni la gracia, ni el rubor,&lt;br /&gt;ni el arte de doblarte sobre el mundo, &lt;br /&gt;como si todo tú fueras solo una hoja limpia y buena &lt;br /&gt;cayendo sin destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está alto el trapecio, &lt;br /&gt;pero altos también fueron tus sueños &lt;br /&gt;y aquellos que apenas brillan bajo tus pies &lt;br /&gt;son solo manchas en el brillo de tu solapa luminosa,&lt;br /&gt;breves salpicaduras rojas y moradas y grises y amarillas, &lt;br /&gt;tristes sombreros que se agitan simulando la alegría, &lt;br /&gt;sedosos pañuelos que no tendrán piedad &lt;br /&gt;si tú tropiezas. &lt;br /&gt;Por eso atiende a esa brecha de aire manso &lt;br /&gt;que siempre existe entre los vaporosos pliegues &lt;br /&gt;de la muerte. &lt;br /&gt;No pienses que mañana nadie recordará &lt;br /&gt;tu hazaña o tu fracaso &lt;br /&gt;porque ahora mismo tú estás mirándote &lt;br /&gt;desde una silla con espaldar incómodo y suficiente,&lt;br /&gt;tú mismo estás quedándote &lt;br /&gt;como una marioneta, colgado del minuto &lt;br /&gt;en que rompas el aire con tu vuelo &lt;br /&gt;y ya no seas hombre sino lo que soñaste. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha de quedar perfecta tu cabriola,&lt;br /&gt;mas, que el calor del júbilo y los ciegos aplausos&lt;br /&gt;no envilezcan tu blando corazón.&lt;br /&gt;Asombrarás a todos con ese fogonazo &lt;br /&gt;de tus manos chocando con sus manos en el aire:&lt;br /&gt;extraña comunión, llanura donde el rumor del pasto &lt;br /&gt;se funde con el rumor de la noche inabarcable.&lt;br /&gt;Regresa sobre él, gira frente a su cuerpo &lt;br /&gt;como frente a un espejo tranquilo, &lt;br /&gt;pensando tal vez que este instante no sea repetible.&lt;br /&gt;Cuida de que ambos refuljan como un anillo de oro &lt;br /&gt;en ese ir y venir entre tinieblas;&lt;br /&gt;nada sabrán de tus desastres, nada de tu soledad &lt;br /&gt;aquellos que al inclinarte y hacer tu reverencia, &lt;br /&gt;esperan repitas al acrobacia, &lt;br /&gt;ese riesgoso acto de dos hombres amándose&lt;br /&gt;mientras cortan el aire ligeros como pájaros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Poema mientras bajo la calle principal y pienso en aquello que me falta&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;a Nery Carillo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si alguien me preguntara qué le falta a mi ciudad, ni siquiera tendría que pensarlo. No tendría que subir y bajar la calle mirando, con la fijeza de un catador de vinos, hacia un alero, en el que el musgo crece desordenadamente en un intento inútil de apoderarse de la luz; una puerta de cedro o de caoba, una gran puerta del siglo XVII seria y silenciosa como los familiares de un difunto; un amplio portal, cómplice y sombrío, lleno de esos fantasmas que el polvo y la cal van delineando en las fachadas, carceleras de otros fantasmas más humanos, un corredor en calma donde sin dudas se escuchará la voz de dos amantes rodeados de gorriones bajo el frescor y la nostalgia que traen las mañanas hasta el paisaje ya sin color de un patio de provincia.&lt;br /&gt;Yo no tendría que andar entretenido, con ese aire de falsa ingenuidad que llevan los turistas de una a otra plaza. Ni siquiera posaría mis ojos, canarios de cristal, en el barroco bosque de figuras, que el tiempo, con precisión de orfebre, ha dibujado en una reja. No abriría mi boca ante el asombro de un detalle, apenas perceptible para un vagabundo. No me deslumbraría para decir amaneradamente: «qué delicado aroma se desprende de ese resetón Art-Noveau, suave como los lotos que flotan en el Nilo...», o, «esa columna jónica tiene la perfección del pecho de mi amante... », o, «en ese balcón Neoclásico relucen las huellas de oro, las delicias del ciervo que comía su mitad de luna encima de mi sexo... »&lt;br /&gt;Todo rebuscamiento sería innecesario pues mi ciudad siempre ha sido exacta y triste como una puesta de sol cuando uno se encuentra lejos de su casa. La ciudad ha tenido siempre sus miserias. Sus rincones oscuros. Sus bosquecillos de carencias y mezquindades ardiendo en los segundos pisos. Sus lluvias que la diferencian de Estocolmo con nieve colgando de los puentes, Estambul y sus pájaros rojos sobre los minaretes, Luxemburgo o Londres o París tan sobrios en la niebla solamente atravesada por el paso inevitable de las horas. &lt;br /&gt;Yo no tendría que mirar a un lado y otro lado, ni sentarme en el quicio de una acera buscando un nuevo signo, un gesto que transparente el alma de los transeúntes que recorren mi ciudad a las cinco de la tarde. Nada buscaría dentro de sus ojos cansados de esperar. Nada dentro de sus pechos llenos de toros dormidos. Nada dentro de sus bocas en las que crece la misma y siniestra canción. &lt;br /&gt;Si alguien me preguntara qué le falta a mi ciudad, diría sin pensarlo que es la alegría de un parque o una pequeña plaza donde paseen tranquilas las palomas. &lt;br /&gt;Una muchacha con una blusa azul que les dé de comer en el hueco de su menuda mano. &lt;br /&gt;Y un banco de madera. Un simple banco donde me sentaría para intentar atrapar en un dibujo, la plaza, las palomas, la muchacha y la paz de su mirada: todo lo que para mí pudiera ser la libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Descampados 1&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y andamos como perros,&lt;br /&gt;rastreando la mínima rosa del sudor&lt;br /&gt;entre zarzales. Los ojos encendidos,&lt;br /&gt;cuajarones de sangre que inyectan la mirada.&lt;br /&gt;La piel abierta al polvo, la polución entrando&lt;br /&gt;con sus finos tatuajes, ácaros del deseo&lt;br /&gt;royendo la epidermis, dejando lentamente sus estrías&lt;br /&gt;y cada vez más pálida la cara, sin fotosíntesis&lt;br /&gt;a lo largo del largo invierno. La muerte en los montículos&lt;br /&gt;de escombros. La muerte entre los hombres&lt;br /&gt;agrupándolos. Y entre las piedras y las barras de hierros&lt;br /&gt;retorcidos, flores del descampado: cajetillas de Fortuna,&lt;br /&gt;pañuelitos blancos que huelen a mentol &lt;br /&gt;y semen ya vencido, látex para salvarse de la muerte&lt;br /&gt;en los montículos de escombro, y el miedo.&lt;br /&gt;¡ El sol! &lt;br /&gt;El sol está tan frío que me asusta, que pierdo mi control&lt;br /&gt;y no me reconozco. Me arrastro, casco mi cuerpo&lt;br /&gt;contra una roca como si fuera un huevo&lt;br /&gt;y mi temor aumenta, me derramo,&lt;br /&gt;mi vaho va a estrellarse en el espejo que yo mismo levanto,&lt;br /&gt;Licor del Polo, podredumbre bien disimulada&lt;br /&gt;empañando mi imagen, ocultándome&lt;br /&gt;entre los montículos de escombros donde la muerte&lt;br /&gt;taconea en su tablao flamenco. Me arrastro,&lt;br /&gt;apunto hacia la isla con mi hocico, la vida&lt;br /&gt;se me enreda en los zarzales, luna menguante es ya&lt;br /&gt;mi juventud, tordo gris mi perfil que vuela.&lt;br /&gt;Parásito ya ando. Gusanillo del placer. Ave vacía.&lt;br /&gt;Dibujo círculos sin sentido sobre los montículos &lt;br /&gt;de escombros y hay hombres retorcidos &lt;br /&gt;temblando &lt;br /&gt;entre los hierros deseosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Descampados 2&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Edificios al fondo, panalitos humanos y chorros&lt;br /&gt;de amarga miel bajan las escaleras. La música retumba&lt;br /&gt;allá a lo lejos, pero yo la escucho: oído de murciélago&lt;br /&gt;he de tener para entrar en los descampados y el alma&lt;br /&gt;más desierta, más seca y estéril que ellos mismos.&lt;br /&gt;Descampados del alma, fruto inevitable de la lejanía...&lt;br /&gt;El recuerdo de la lluvia me detiene a mitad de un trillo. Oigo la hierba,&lt;br /&gt;su canción creciendo al revés  en mi interior. Tu cuerpo, &lt;br /&gt;jugosa brizna que arrancaba música del mío, ahora&lt;br /&gt;duerme lejos. Abandono total, ausencia del amor y la ciudad&lt;br /&gt;creciendo, arrinconándonos en estos claros mataderos,&lt;br /&gt;mecánica y moderna, con paredes de cera, panalitos humanos,&lt;br /&gt;chorros de amarga miel, historias tabicadas&lt;br /&gt;que se filtran de una celda fría o otra fría celda.&lt;br /&gt;Y alambres encendidos corriendo por los techos,&lt;br /&gt;desprendiendo un calor que no me alivia.&lt;br /&gt;Helado estoy. Contaminado por el paso de los coches&lt;br /&gt;y el lujo de una falsa libertad que termina&lt;br /&gt;en los escaparates de los luminosos almacenes.&lt;br /&gt;Necesito una lluvia tropical que me anegue, y luego &lt;br /&gt;todo el verdor y el brillo de las cosas sencillas &lt;br /&gt;que no arrastran sus chorros hacia las cloacas.&lt;br /&gt;Ahora me estremezco. La música retumba y los hombres &lt;br /&gt;se buscan en las dunas, bajo la paja seca. Yo afino mi oído &lt;br /&gt;de murciélago:&lt;br /&gt;uno chorrea su baba de viejo lobo ibérico,&lt;br /&gt;otro brama como un toro al hundirse la pica&lt;br /&gt;entre sus bravas carnes, otro se sueña flor&lt;br /&gt;-aroma delicado Ives Saint Laurent sobre trozos de tubos &lt;br /&gt;y placas de hormigón -. Abandono total&lt;br /&gt;y la ciudad creciendo hacia los descampados.&lt;br /&gt;Apunto de extinguirnos en el mínimo ruedo que nos dejan,&lt;br /&gt;respirando el último oxígeno y el vicio&lt;br /&gt;para sentirnos vivos. Helado estoy. Contaminado.&lt;br /&gt;Aquí huelo a laurel y cerezas escarchadas.&lt;br /&gt;Muy cerca un sexo se levanta victorioso, reclama mi atención,&lt;br /&gt;escucho el latido que se siembra en su costado.&lt;br /&gt;Estoy en mi zona más telúrica. Tiemblo y me agrieto.&lt;br /&gt;Los músculos se sueltan y las abuelas &lt;br /&gt;ignoran estos sitios mientras hierven &lt;br /&gt;su corazón jubilado en los pucheros.&lt;br /&gt;Me agrieto y tiemblo: me sacude un sismo de seis grados.&lt;br /&gt;Edificios al fondo y hermosos cardos &lt;br /&gt;que deshidratados se instalan en mis ojos.&lt;br /&gt;¡Cuánto color descubro entre la paja seca y moribunda!&lt;br /&gt;¡Parecen girasoles los cardos en invierno!&lt;br /&gt;No hay más remedio que inventarse el placer.&lt;br /&gt;Poner parches, costurones negros donde quisimos encontrar la felicidad.&lt;br /&gt;Helado estoy. Contaminado. Y aún faltan&lt;br /&gt;algunas tristezas por contar para que llegue el verano.&lt;br /&gt;Descampados del alma: fruto inevitable de la lejanía.&lt;br /&gt;Pasan hombres tocándose. Sexo rápido y árido&lt;br /&gt;y yo entre ellos: abandono total, ausencia del amor y la ciudad &lt;br /&gt;creciendo, arrinconándonos, mecánica y moderna,&lt;br /&gt;en estos claros mataderos, que son los descampados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Contradanza sonámbula&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Degusto la bondadosa sombra de los frondosos chopos.&lt;br /&gt;El invierno declina entre las ramas&lt;br /&gt;mientras subo por La Ribera de Curtidores&lt;br /&gt;pesando cada instante de mi vida.&lt;br /&gt;A un lado coloco mi pasado y en el otro&lt;br /&gt;relumbran como huidizas gemas, sueños y proyectos.&lt;br /&gt;Es una suave mañana en que ajena la ciudad invita&lt;br /&gt;a recorrerla, a violar la intimidad de sus bancos, &lt;br /&gt;a enamorarse.&lt;br /&gt;   El verano&lt;br /&gt;se anuncia en las piernas de los adolescentes&lt;br /&gt;y en la falsa sonrisa de los vendedores.&lt;br /&gt;De las tapicerías sale un vaho tibio y hogareño,&lt;br /&gt;los olores se mezclan con los recuerdos:&lt;br /&gt;un beso furtivo, un alado perfil,&lt;br /&gt;caoba recién lijada y ambarino barniz&lt;br /&gt;dando brillo a mi deslucida alma.&lt;br /&gt;Paso sin advertir que nadie advierte mi presencia.&lt;br /&gt;Me acostumbro a no existir dividido en dos&lt;br /&gt;por el océano y sin saber en qué orilla&lt;br /&gt;quedarán al final mis despojos.&lt;br /&gt;Partir será aceptar que pasten por mi cuerpo&lt;br /&gt;míseros corderos de silencio. Quedarme&lt;br /&gt;será plegar la cera de mis alas, mutilar mis pulmones&lt;br /&gt;en el otoño de los altos chopos.&lt;br /&gt;Tampoco hoy lloverá . No vendrá una vecina&lt;br /&gt;para pedir su poquito de provisoria sal.&lt;br /&gt;No tocará a mi puerta un sorpresivo amante.&lt;br /&gt;No gritará un amigo, con caluroso escándalo&lt;br /&gt;mi nombre desde la otra acera.&lt;br /&gt;A un lado y otro de La Ribera de Curtidores&lt;br /&gt;solo está la sombra de los chopos&lt;br /&gt;y la abigarrada monotonía que fluye de los anticuarios;&lt;br /&gt;pero ya casi puedo tocar la isla con la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Líneas de ceniza&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento que mi vida es una caja de cerillas&lt;br /&gt;que se agota. Las palabras no logran convencerme.&lt;br /&gt;Mi carne es quebradiza paja,&lt;br /&gt;restos de lo que un día fue magnífica cosecha,&lt;br /&gt;envidia y deseo para los aldeanos, campo de dicha&lt;br /&gt;para los forasteros que pudieron tocarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cual mármol fugitivo la juventud escapa.&lt;br /&gt;Todo ha ocurrido con tanta prisa,&lt;br /&gt;el final se ha acercado tan solapadamente &lt;br /&gt;-arrastrándose como un perro –&lt;br /&gt;que ni siquiera pude presentirlo.&lt;br /&gt;Ni siquiera advertir, tener la suficiente lucidez&lt;br /&gt;para saber que cada instante consumido&lt;br /&gt;era irrepetible; que en cada braceada&lt;br /&gt;el agua más viscosa. La luz que ayer amaba,&lt;br /&gt;es la que hoy me mata. Los labios,&lt;br /&gt;que fieles y jugosos se abrieron para mí&lt;br /&gt;dejándome libar de sus corolas, no volverán &lt;br /&gt;a hacerlo ni tendrán el aroma&lt;br /&gt;y el enigmático color que lograba embriagarme&lt;br /&gt;cuando mustios descansen en el vaso sin agua&lt;br /&gt;del olvido.&lt;br /&gt;   ¿Quién podría saberlo&lt;br /&gt;si eran los días en que mi cuerpo brillaba&lt;br /&gt;y era codiciado como el oro? Todo era vicio,&lt;br /&gt;vanalidad, inútil rastrear tras la felicidad y la perfección:&lt;br /&gt;delfines insinuándose, titilando en la lejana superficie.&lt;br /&gt;Jamás presté atención a  recias palabras&lt;br /&gt;de los cristales, del goce de la carne&lt;br /&gt;y su hermosura efímera, está el vacío, la soledad,&lt;br /&gt;el miedo y los deslizaderos de la nada...”&lt;br /&gt;Yo me dejaba llevar por las bestias de la menta&lt;br /&gt;y el paso arrollador de la zarabanda&lt;br /&gt;o al consejo dictado con sombría erudición&lt;br /&gt;de aquel que me dijera: “detrás del retintín&lt;br /&gt;y a mi espalda quedaban las cosas más pequeñas&lt;br /&gt;tiradas con desdén, pálidos desperdicios&lt;br /&gt;abandonados en los vertederos que crecían a mi vera,&lt;br /&gt;y que ahora – de repente – se vuelven necesarios, &lt;br /&gt;como si entre la podredumbre, relumbrara,&lt;br /&gt;con extraño fulgor, la vida que sé irrecuperable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miro hacia atrás y solo encuentro sombras,&lt;br /&gt;negras siluetas que lentas se desplazan&lt;br /&gt;sobre la luz vinosa del ocaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Donde antes hubo juventud y esplendor,&lt;br /&gt;se levanta una ruina, un arrepentimiento&lt;br /&gt;que avanza como un monje y una tristeza&lt;br /&gt;que como un gusanillo come de mi interior.&lt;br /&gt;Cansancio y desengaño crecen &lt;br /&gt;donde cegaban, cual falsos diamantes,&lt;br /&gt;el ímpetu y la esperanza.&lt;br /&gt;Hasta el amor es ya un campo estéril&lt;br /&gt;saqueado por los buitres.&lt;br /&gt;( No hay nada que te pueda salvar&lt;br /&gt;cuando entran en ti –triunfantes- los sombríos&lt;br /&gt;ejércitos de la nada. Cuando abres la ventana&lt;br /&gt;y el silencio es el único pájaro que llega )&lt;br /&gt;Sin embargo, aún puedo ver cómo ardían&lt;br /&gt;imprudentes los días lanzados con descuido&lt;br /&gt;a un fuego voraz que parecía no saciarse.&lt;br /&gt;Oler en algún remoto lugar de mi cuerpo,&lt;br /&gt;los restos de una primavera&lt;br /&gt;que parecía no tener límites.&lt;br /&gt;Extiendo los brazos y creo tocar las noches&lt;br /&gt;en que cegado por la fiebre y la belleza&lt;br /&gt;me entregaba – sin sentido- a la fácil caricia&lt;br /&gt;de los muchachos más espléndidos. Muertes.&lt;br /&gt;Imperceptibles muertes que entre mis cejas&lt;br /&gt;trazaron sus arrugas. Cotidianas&lt;br /&gt;e inevitables muertes que en su misterio y fiebre&lt;br /&gt;me acercaron a la muerte definitiva.&lt;br /&gt;He sido mi más fiel enemigo. Mi único traidor.&lt;br /&gt;Me he vendido y todavía sigo esperando  recompensa.&lt;br /&gt;A nadie he de culpar por tanta ligereza&lt;br /&gt;y tanto golpe oscuro. Ni siquiera al tiempo,&lt;br /&gt;-inconmovible y acre –&lt;br /&gt;astuto mercader que me enseñó a decir:&lt;br /&gt;“mañana ya veremos, hay más tiempo que vida...,”&lt;br /&gt;sin advertirme la brevedad que ocultaba&lt;br /&gt;detrás de sus palabras. Ni siquiera al destino,&lt;br /&gt;que se mostró invencible &lt;br /&gt;–ni blasón ni coraza servirían-&lt;br /&gt;puedo nombrar culpable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cada cerilla que encendí y gasté con levedad,&lt;br /&gt;solo quedan pequeños cabos negros &lt;br /&gt;amontonados a mis pies, líneas de cenizas&lt;br /&gt;que nada dirán de la pasión&lt;br /&gt;con que fueron consumidas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fuego que me ha devorado&lt;br /&gt;es el mismo que hoy sigue fascinándome.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Oye cómo se doran…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oye cómo se doran&lt;br /&gt;las fritas&lt;br /&gt;en la cocina,&lt;br /&gt;cómo anuncia un chubasco&lt;br /&gt;el telediario.&lt;br /&gt;Respira&lt;br /&gt;—otra vez—&lt;br /&gt;ese perfume ajeno&lt;br /&gt;que ayer descubriste&lt;br /&gt;en su cuello,&lt;br /&gt;esa marea &lt;br /&gt;de la gardenia&lt;br /&gt;en el tiesto del pubis&lt;br /&gt;de un vecino.&lt;br /&gt;Mira cómo los días&lt;br /&gt;marcan&lt;br /&gt;la suela de sus zapatos&lt;br /&gt;en el fango de tu cuerpo;&lt;br /&gt;hay un recuerdo y otras&lt;br /&gt;tantas cosas invisibles,&lt;br /&gt;inservibles,&lt;br /&gt;imposibles,&lt;br /&gt;tendidas entre tus ojos&lt;br /&gt;y todo lo que te envuelve.&lt;br /&gt;Palpa el día que dejaste escapar.&lt;br /&gt;Siente cómo penetra en ti&lt;br /&gt;el sexo que no dejó comprarse.&lt;br /&gt;Vive cómo si la muerte&lt;br /&gt;fuera una madre&lt;br /&gt;y tú&lt;br /&gt;el fruto de su parto.&lt;br /&gt;Mastica el gusano&lt;br /&gt;y estarás degustando&lt;br /&gt;la manzana.&lt;br /&gt;Se tú el gusano,&lt;br /&gt;aliméntate de todo eso&lt;br /&gt;que con levedad&lt;br /&gt;pasa por tu lado,&lt;br /&gt;de toda pequeñez&lt;br /&gt;que cuelgue&lt;br /&gt;—como si nada—&lt;br /&gt;de una rama&lt;br /&gt;o cualquier cosa&lt;br /&gt;que arda&lt;br /&gt;como un instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La polilla encontrada…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La polilla encontrada&lt;br /&gt;entre tus papeles, no es un insecto.&lt;br /&gt;En su pequeño cuerpo&lt;br /&gt;está contenido el insomnio.&lt;br /&gt;En la rapidez con que escapa&lt;br /&gt;al verse descubierta,&lt;br /&gt;tu imposibilidad&lt;br /&gt;de evadir el olvido.&lt;br /&gt;Toda palabra es un hueco.&lt;br /&gt;Puedo decir silla, casa, pájaro o corazón&lt;br /&gt;y no tendría reposo, sombra o libertad,&lt;br /&gt;mucho menos &lt;br /&gt;seguridad de estar viviendo.&lt;br /&gt;La realidad no fluye entre esos dientes&lt;br /&gt;invisibles para el ojo de un hombre.&lt;br /&gt;Pero el sueño sí.&lt;br /&gt;En el audaz pozo que cava la polilla&lt;br /&gt;se desvanecen tus días.&lt;br /&gt;Todo es reducido a ese agujero&lt;br /&gt;donde empolla sus huevos la nada.&lt;br /&gt;De su voracidad depende tu permanencia.&lt;br /&gt;Las palabras son el pasto. Solo el pasto:&lt;br /&gt;un mundo que finge copiarse&lt;br /&gt;—a sí mismo—&lt;br /&gt;al ser nombrado. &lt;br /&gt;Que nada turbe tu sueño de eternidad.&lt;br /&gt;Acéptalo y con dignidad&lt;br /&gt;inclina&lt;br /&gt;—elegantemente—&lt;br /&gt;la cabeza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Imposibles&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahórcate un momento. Cuelga de uno de esos días&lt;br /&gt;en que el país asfixia. &lt;br /&gt;Cae y deja fluir la leche de tu carne&lt;br /&gt;pasto para el gusano y el absurdo.  Permanece.&lt;br /&gt;El sueño no basta.  La escritura no libera tu espíritu.&lt;br /&gt;La culpa ha de ser la misma&lt;br /&gt;y a esta hora las vacas pastan sigilosas&lt;br /&gt;en sus jugosos cuartones turísticos&lt;br /&gt;bien diseñados de un verde que deslumbra&lt;br /&gt;y seduce.   Para ti la fiebre.&lt;br /&gt;La cabeza que se parte de tanto pensamiento atascado&lt;br /&gt;y tanto animalito fosforescente e imposible&lt;br /&gt;que entra por los ojos.&lt;br /&gt;El mundo ante ti   virtual ajeno  futurista&lt;br /&gt;pero aclimátate en la cueva&lt;br /&gt;donde sueñas aquello que ya soñaron otros hombres.&lt;br /&gt;No alces la mirada. Sé humilde&lt;br /&gt;hasta en el modo en que te tiendes a contemplar el cielo.&lt;br /&gt;Envejece  con resignación&lt;br /&gt;ahorrando el oxígeno y los días&lt;br /&gt;que se deslizan bajo tus pies:&lt;br /&gt;se están vendiendo parcelas en la luna…&lt;br /&gt;Dolly tiene otra hermana…&lt;br /&gt;El euro ha unido a Europa…&lt;br /&gt;Por la calle Alcalá veintiocho mil homosexuales&lt;br /&gt;demuestran que las aguas de un río &lt;br /&gt;nunca son las mismas…&lt;br /&gt;Las palabras no alivian.  Son la cáscara&lt;br /&gt;atascada en los remolinos del fregadero.&lt;br /&gt;Entramos al milenio y creo oír las mismas voces. &lt;br /&gt;Pedaleo en mi bicicleta forever siempre forever&lt;br /&gt;azul pastel   y el cielo oxidado sobre tus párpados&lt;br /&gt;el plátano que abunda&lt;br /&gt;y el sinsonte sin argumentos sobre la madrugada.&lt;br /&gt;Maneras de asumir la resignación&lt;br /&gt;y el sexo cada vez más escaso y necesario&lt;br /&gt;cada vez más caro un minuto de tierno placer.&lt;br /&gt;Asómate. Sé el gato que imperturbable&lt;br /&gt;en la ventana ve pasar la vida.&lt;br /&gt;Ahórcate un momento.  Cuelga de uno de esos días&lt;br /&gt;en que el país asfixia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-4956610278305179780?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/4956610278305179780/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=4956610278305179780&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/4956610278305179780'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/4956610278305179780'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/nelson-simn.html' title='Nelson Simón'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-1392538478798411983</id><published>2007-12-23T05:46:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T05:49:01.967-08:00</updated><title type='text'>Frank Castell</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Heredia y yo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Para mi amiga Yeline&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo también he sido un desterrado.&lt;br /&gt;No me convida nada,&lt;br /&gt;ni las perdidas olas&lt;br /&gt;ni las sirenas que vuelven y desnudan&lt;br /&gt;la sombra de tantos peregrinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo ser la imagen&lt;br /&gt;que en silencio se compadece&lt;br /&gt;del dolor ajeno.&lt;br /&gt;No soporto más&lt;br /&gt;este letargo.&lt;br /&gt;Miro mis ojos pobrísimos&lt;br /&gt;dormirse mientras las calles&lt;br /&gt;permanecen vacías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tú dejaste el odio&lt;br /&gt;cuando elegiste ser el Niágara infinito,&lt;br /&gt;cuando en las tierras,&lt;br /&gt;extrañas como luces,&lt;br /&gt;sentiste que Dios&lt;br /&gt;borraba tu silencio.&lt;br /&gt;Sólo me duele ver&lt;br /&gt;las aves que se marchan,&lt;br /&gt;el cielo gris&lt;br /&gt;y un mar distante que nos une.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es duro que nadie nos comprenda&lt;br /&gt;y seamos dos hombres&lt;br /&gt;vencidos por la soledad.&lt;br /&gt;Es duro esgrimir un arma&lt;br /&gt;cuando la fe&lt;br /&gt;es una patria sin retorno,&lt;br /&gt;cuando las voces&lt;br /&gt;no nos buscan&lt;br /&gt;y el salitre&lt;br /&gt;tiende a confundirnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca esperé los pájaros,&lt;br /&gt;nunca puse mis sueños&lt;br /&gt;en un cristal de ausencias.&lt;br /&gt;Por eso estoy de espaldas a la isla&lt;br /&gt;con el orgullo ciego de un rapsoda&lt;br /&gt;que espera ser el mar&lt;br /&gt;que nunca vuelve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ansias&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hasta los pájaros ansían libertad. No por la simpleza del vuelo, ni por la música del árbol. Están en el límite de su desesperanza, sin libertad ni espíritu. Son los pájaros los verdaderos signos de la soledad. Ellos me recuerdan el dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Así de simples son los días, escribir, soñar, volver y volver a mi pasado. Al seno de mi madre que llora por el hijo pródigo. Yo no ansío esa libertad de oveja sin rebaño, ni cielo, ni música, porque los pájaros, dibujos de mi muerte, permiten que el futuro asome en el silencio. Hay estaciones limpias donde los pájaros buscan esa franja etérea, pero todo es una parodia, un amuleto falso que se diluye en el color fino y desolado de la libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Murallas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viejo Constantino:&lt;br /&gt;todos llevamos el amargo espíritu del náufrago.&lt;br /&gt;Todos conocemos la mentira&lt;br /&gt;porque los muros&lt;br /&gt;son como los bárbaros,&lt;br /&gt;sólo existen detrás de un espejismo.&lt;br /&gt;Ítaca nos sonríe&lt;br /&gt;Entre la muerte y el horizonte&lt;br /&gt;hay un niño que sueña,&lt;br /&gt;una ola cansada de presagiar&lt;br /&gt;el rumbo hacia lo ignoto.&lt;br /&gt;Viejo Constantino:&lt;br /&gt;antes de ser me gustaría estar en el poema,&lt;br /&gt;o simplemente ser la sombra.&lt;br /&gt;Muéstrame por dónde pasarán los elegidos,&lt;br /&gt;por qué la mancha sigue&lt;br /&gt;con una herida indócil.&lt;br /&gt;Cuéntame qué será del mar&lt;br /&gt;cuando los bárbaros no existan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;De frente a la pared&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el dolor te atrape&lt;br /&gt;como a una fiera envilecida,&lt;br /&gt;no disimules&lt;br /&gt;ni pretendas ser un elegido&lt;br /&gt;porque el dolor se marcha&lt;br /&gt;y lo demás es sólo escombro,&lt;br /&gt;(agua turbia que siempre ha sido turbia).&lt;br /&gt;Cuando tus pasos vaguen&lt;br /&gt;sedientos de no ser&lt;br /&gt;tu última razón,&lt;br /&gt;no recuerdes la infancia,&lt;br /&gt;ni persigas el fin que no te corresponde,&lt;br /&gt;porque la historia es una foto absurda&lt;br /&gt;en la que aún no eres bienvenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Réquiem por el mar&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;                                           &lt;br /&gt;&lt;em&gt;Para mi amigo Héctor, muerto en el mar en 1994&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi infancia fue un tropiezo&lt;br /&gt;-diría mi amigo-&lt;br /&gt;Yo lo escuchaba desde mi sombra ingenua&lt;br /&gt;con los pies cansados&lt;br /&gt;y la sentencia del hombre que ahora soy.&lt;br /&gt;Mi amigo – recuerdo-,&lt;br /&gt;me presentó a los Beatles aquella tarde de 1984.&lt;br /&gt;También recuerdo que soñé su música&lt;br /&gt;en el vientre de mi madre.&lt;br /&gt;Mi amigo estuvo al lado de lo ignoto,&lt;br /&gt;de la profunda sed que censuraron.&lt;br /&gt;Él y yo, pequeños puntos en el horizonte,&lt;br /&gt;apenas comprendimos que el  mar&lt;br /&gt;es la razón de nuestras vidas. &lt;br /&gt;Los Beatles fueron&lt;br /&gt;más que el grito real,&lt;br /&gt;el verdadero grito,&lt;br /&gt;el que siempre hemos buscado.&lt;br /&gt;Los años, feroces centinelas,&lt;br /&gt;han escondido el mar de nuestros ojos&lt;br /&gt;porque el presente sigue siendo esa franja inalcanzable.&lt;br /&gt;¿Adónde iremos cuando los Beatles&lt;br /&gt;guarden su brújula&lt;br /&gt;y el camino precise de banderas&lt;br /&gt;y el mundo sea una balanza?&lt;br /&gt;Nuestra verdad, hermano, ya no existe,&lt;br /&gt;como no existen John, ni Harrison.&lt;br /&gt;Nuestro dolor, hermano,&lt;br /&gt;parece un ave migratoria&lt;br /&gt;a quien las alas no le alcanzan&lt;br /&gt;para encontrar la luz,&lt;br /&gt;la ausencia,&lt;br /&gt;el yesterday, que muchos ya olvidaron.&lt;br /&gt;Siempre el futuro será una máscara,&lt;br /&gt;necesariamente una vía crucis&lt;br /&gt;donde aguardarán los años&lt;br /&gt;como únicos testigos.&lt;br /&gt;El corazón apenas reconoce&lt;br /&gt;nuestra soledad&lt;br /&gt;y tanto recuerdo puede herir este poema.&lt;br /&gt;Es cierto, soñamos con el mundo&lt;br /&gt;perfectamente incomprensible,&lt;br /&gt;perfectamente loco.&lt;br /&gt;No existieron ventanas,&lt;br /&gt;ni mujeres en el éxtasis del mito,&lt;br /&gt;sólo una rodilla ciega&lt;br /&gt;sin la patria triste de las calles.&lt;br /&gt;Hoy, cuando los ojos buscan&lt;br /&gt;la siempre anhelada lejanía,&lt;br /&gt;regresan los acordes&lt;br /&gt;a desafiar las pequeñeces&lt;br /&gt;que nos legó el destino.&lt;br /&gt;Cantemos Let it be,&lt;br /&gt;para que el agua,&lt;br /&gt;nuestro hogar,&lt;br /&gt;alce sus brazos&lt;br /&gt;sedientos de cordura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, después de esta canción,&lt;br /&gt;dejemos que la lluvia&lt;br /&gt;renazca sobre nuestra sombra&lt;br /&gt;con toda la nostalgia del olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ángel Escobar&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te conocí,&lt;br /&gt;ni desafié la altura,&lt;br /&gt;ni tus poemas fueron mi secreto,&lt;br /&gt;(dolor signado por el aire).&lt;br /&gt;Sólo busqué el libro tu foto&lt;br /&gt;inerte y redimida.&lt;br /&gt;No comprendí la euforia ni el diluvio,&lt;br /&gt;ni la penumbra,&lt;br /&gt;ni el sol abandonado.&lt;br /&gt;Sólo encontré una imagen&lt;br /&gt;cuando a pesar de todo&lt;br /&gt;saltabas al vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Última foto del náufrago&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mar es un camino sin bitácoras,&lt;br /&gt;ni sueños que regresan hasta mí,&lt;br /&gt;su espuma es similar al cancerbero&lt;br /&gt;y a veces él me busca y no me encuentra.&lt;br /&gt;El mar llega callado como un grito,&lt;br /&gt;el grito más terrible de la nada.&lt;br /&gt;Yo suelo compararlo con los pasos&lt;br /&gt;que en muchas ocasiones se indefinen.&lt;br /&gt;Hoy el dolor presagia una figura&lt;br /&gt;con tanto azul vencido por la suerte,&lt;br /&gt;pero sin miedo a ser sólo un anuncio&lt;br /&gt;de luces olvidadas por la fe.&lt;br /&gt;Hoy he perdido el mar y nadie sabe&lt;br /&gt;lo duro que es tener sólo esta foto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Premonición&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando intentes cruzar sobre los muros&lt;br /&gt;y la música llame a tu camino&lt;br /&gt;perderás el pasado y el destino&lt;br /&gt;sin llegar a la muerte ni a los muros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscarás el silencio desde el llanto.&lt;br /&gt;Sentirás que la magia es sólo un sueño,&lt;br /&gt;como nube echarás todo el empeño&lt;br /&gt;hasta sentir el golpe del espanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no intentes ser inexorable,&lt;br /&gt;ni escribas el dolor de tu osamenta&lt;br /&gt;porque en la soledad una tormenta&lt;br /&gt;te seguirá los pasos con la brisa.&lt;br /&gt;Entonces volverás a la ceniza&lt;br /&gt;en un vértigo ausente, inevitable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Testamento&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reniego de mi suerte profanada,&lt;br /&gt;de símbolos y coces y rituales.&lt;br /&gt;No me interesa el vino que a raudales&lt;br /&gt;los usureros beben como nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reniego de poemas y testigos,&lt;br /&gt;cansado, sin final para mi nombre.&lt;br /&gt;La angustia es una huella desde el hombre&lt;br /&gt;cuando el hombre carece de enemigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reniego sin volver a los arcanos,&lt;br /&gt;al misterio confuso que mis manos&lt;br /&gt;exhiben como sombra de mendrugo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reniego, ya sin fuerzas, al espejo,&lt;br /&gt;ese ignoto lugar donde me alejo&lt;br /&gt;a desafiar el hacha del verdugo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Dios&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Déjame el horizonte,&lt;br /&gt;la música del éxodo,&lt;br /&gt;las mañanas y el juicio&lt;br /&gt;para escribir mi vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-1392538478798411983?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/1392538478798411983/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=1392538478798411983&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/1392538478798411983'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/1392538478798411983'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/frank-castell.html' title='Frank Castell'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-6179605660313885628</id><published>2007-12-23T05:40:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T05:46:23.556-08:00</updated><title type='text'>Ronel González Sánchez</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Otredad&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo quería ser Stephen, vanagloriarme de haber perdido algo (no importaba qué). Buscar la Utopía (no la isla de Moro) y definir si realmente hubo alguna relación. Pero los muertos no pueden con el múltiple sinsabor de los almanaques donde un ciego  encierra  una fecha en un círculo rojo. Los muertos sobreviven -fingen haberse quitado la  inocencia- se dicen alquimistas del espíritu, canceladores de ridículos boletos de viaje. Los muertos desconocen el tamaño de las brumas que los envuelven. Nadie puede  atravesar ese riesgo y no morir. Nadie puede llamarse de otro modo que no sea  la  oscura definición que le impusieron. Uno, por ejemplo, intenta llamarse Ulises  pero una  terrible  circunstancia, una disidencia lo empaña y entonces decide que lo llamen Stephen. Quiere  serlo (¿poseerlo?) Una posesión podría horrorizar al que elige ser otro, pero el Otro sucede-tiembla y lo  acaecido  unos minutos  antes  es altamente improbable (nótese la  transgresión temporal). &lt;br /&gt;Nadie osaría violar el patetismo de ser una clase de utopas que coinciden en que el riesgo invalida. Aún así somos miméticos y simples, cercanos a una especie terrenal, pasada de   moda, amenazada. Osamos convertirnos en caníbales, en gente que se vanagloria de haber perdido algo, una gota de sangre tal vez. Ora somos hidalgos, hijos del bien, insectos rutilantes que husmean la pesadilla. Pedimos nombres, países para viajar y alguna  concesión porque  todo no es volvernombrar y quedarse petrificado  e  inútil ante los muros de la frivolidad.&lt;br /&gt;Yo quería ser Stephen para convencerme de mi tozudez ¿Quién puede negarme ese  entusiasmo? Pero errar es una cuerda fácilmente pulsable, una posibilidad, una abertura. Es lógico -por lo  tanto- que cualquiera vindique, sea nombrado y no sepa quién  nombró.   Vaya pesadilla. Esto es como perseguir a una Quimera y no atraparla nunca. El viaje  interminable, la estupidez. ¡Vaya pesadilla! Estoy sin nombre como una ciudad sin  fundar y, por Dios, que nadie acuda de una vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;          &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Una forma escapada&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Por Angel Escobar&lt;br /&gt;Para Alberto Figueiras&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre supuse mi fuga a la sombra de las constelaciones. En el ruinoso balcón, donde cada noche urdo una historia inefable, observo las perdidizas formas que acentúan mi distancia y planeo integrarme a la eternidad, pero no logro sobreponerme a existencias remotas, que como chinescas figuras decadentes, multiplican mi horror y mi desánimo.  Sé que en un espacio como éste, alguien antes de mí fundó el desasosiego y el desamparo; alguien creyó poseer las energías que ahora me impulsan a saltar, a fundirme con la indiscreta eversión que es el asfalto, y esa sola razón me transfigura en un díscolo propietario de lo absurdo, según he creído escuchar desde lo umbrátil. &lt;br /&gt;Llevo estaciones describiendo los mismos desaciertos y no entiendo esta fidelidad al rito. Busco, en vano, una palabra, una instancia perteneciente a lo improbable; la silueta intangible que se consume al doblar la cuartilla. Naturaleza absorta vagando por las lindes, de una memoria imposible cuyo fin es la noche y su principio el agua por habitar, monótona; descendiendo, impertérrita, de las perdidas fuentes a las Fuentes, el poeta retorna a su orfandad, en un segundo órfico, y se apresta a dar caza a la ilusoria palabra escurridiza que acabará cegándole, a la intemperie de sus dudas, que son su única patria de inestable fulgor. El seco golpe de la mano en el agua, la lasitud de lo semejante que se extingue, una vez imagino cómo caen los cuerpos en el pandemónium de la avenida, me devuelve al discreto ejercicio de pergeñar las sílabas de la salvación,  proclive al caos y al espejismo, que nada le aporta al aislamiento del que se inventa estrategias para sostener códigos de discutible novedad o simples pretextos para detener su fuga, a la permanente sombra de las constelaciones. &lt;br /&gt;Si no hubiera creído en la extratemporalidad de los nefastos cír-culos, que se abren y cierran ante mí, podría aspirar a un instante de lucidez. Se enturbian las ondas con frecuencia y audaz es el impulso. Escindir el desequilibrio permite diatribas contra mi alte-ridad, pero no distancia suficiente para intuir el valor de pactos con las endemoniadas resonancias.&lt;br /&gt;Alguien, antes de mí, traza en el agua símbolos que no impiden su comunión con la sospecha, y se aproxima como impróvida forma, una forma escapada de los límites de la molicie, donde estoy siempre aproximándome a los bordes de la devastadora  infancia que es el desconcierto, todas las noches sicofante noctívago, tumulario en potencia, soportando el indescifrable horror a la abducción que me deja la altura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mañanas de lo eterno&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                          &lt;em&gt;Para Joaquín Osorio&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el trayecto que va del rostro de mi madre&lt;br /&gt;a la resaca de la noche múltiple,&lt;br /&gt;comienza a amanecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Envueltos en el delito del humo y los escorzos&lt;br /&gt;                    en la pared de tablas,&lt;br /&gt;mi padre parte el pan en tantas voces&lt;br /&gt;que ignoro cuál ha de ser el fin de su ritual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta casa nos hemos vuelto mudos y distantes&lt;br /&gt;como ciervos que huyen.&lt;br /&gt;Huir es el precio de maldecir las huellas&lt;br /&gt;que concluyen en la mesa del pan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien pudiera intuir no sé qué signos&lt;br /&gt;y simbólicos gestos&lt;br /&gt;en esta humilde paz que nos transforma.&lt;br /&gt;Alguien, sin dudas, extendería la mano&lt;br /&gt;para señalar los caminos del odio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y las puertas más próximas,&lt;br /&gt;pero es el vértigo que emana de lo irreal&lt;br /&gt;quien contradice todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Para qué pretender algún sentido&lt;br /&gt;en esta vana forma de soñarnos&lt;br /&gt;ahogados en la niebla,&lt;br /&gt;si al final nada nos salva de los ecos&lt;br /&gt;repitiéndose en torno?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Padre, bendice el pan&lt;br /&gt;como si fuera una oración contra el fracaso&lt;br /&gt;y no el miserable pago de una deuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Historia de cruzados&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Poeta, tú no cantes la guerra; tú no rindas ese tributo rojo al Moloch, sé inactual;&lt;br /&gt;sé inactual y lejano como un dios de otros tiempos, como la luz de un astro,&lt;br /&gt;que a través de los siglos llega a la humanidad.&lt;br /&gt;Amado Nervo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Yo no puedo escribir sobre la guerra&lt;br /&gt; porque sólo conservo en la memoria&lt;br /&gt; falsas reproducciones de una historia&lt;br /&gt; que a veces mi optimismo desentierra. &lt;br /&gt; Concebir esta página me aterra&lt;br /&gt; como pensar que pude haber caído.&lt;br /&gt; Las guerras no rebasan el olvido  &lt;br /&gt; y cualquiera es un héroe o un cobarde.&lt;br /&gt; A mí no me llamaron. Ya era tarde.&lt;br /&gt; Los últimos soldados se habían ido.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Eufóricos y osados ante el ruedo &lt;br /&gt; a todos nos cegó la misma farsa&lt;br /&gt; y avanzamos, detrás de la comparsa,&lt;br /&gt; como en un carnaval de sangre y miedo. &lt;br /&gt; Sólo cuando la Muerte mostró un dedo &lt;br /&gt; dejaron de caer los gladiadores&lt;br /&gt; entre perdonavidas y traidores&lt;br /&gt; y se tornó la guerra paradigma. &lt;br /&gt; Sólo cuando la Muerte fue un estigma&lt;br /&gt; terminó el ajedrez de los mayores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Para la guerra siempre hay un motivo.&lt;br /&gt; El rapto de Briseida es un estorbo&lt;br /&gt; universal, una ración de morbo&lt;br /&gt; interminable en el siniestro archivo&lt;br /&gt; de césares y brutos. Estar vivo&lt;br /&gt; es un error de cálculo execrable.&lt;br /&gt; La guerra no es un virus incurable&lt;br /&gt; pero a todos los hombres nos contagia:&lt;br /&gt; unos querrán que empiece la hemorragia,&lt;br /&gt; otros que no castiguen al culpable.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt; Ninguna vida salvaguarda un verso. &lt;br /&gt; A nadie un verso la razón despierta.&lt;br /&gt; Tanta grafomanía desconcierta.&lt;br /&gt; Ninguna causa vale tanto esfuerzo.&lt;br /&gt; Podrá cambiar la guerra el universo&lt;br /&gt; pero no sanará ciertas heridas.&lt;br /&gt; Aunque de difidentes y homicidas  &lt;br /&gt; estén llenos impúdicos acrósticos&lt;br /&gt; persistirá el horror de los agnósticos&lt;br /&gt; y crecerá el placer de los suicidas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Agresores y aliados: neandertales&lt;br /&gt;que año tras año van a las cruzadas&lt;br /&gt;con la cifra infinita de sus nadas&lt;br /&gt;a cuestas como dones teologales:&lt;br /&gt;los fanatismos también son fatales&lt;br /&gt;como esperar en desolada orilla.&lt;br /&gt;¿Tendremos que ofrecer la otra mejilla&lt;br /&gt;y recibir, con júbilo enfermizo,&lt;br /&gt;el vacuo resplandor del Paraíso,&lt;br /&gt;la perfección que muere de rodillas?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Si al menos tú pudieras, Padre oscuro,&lt;br /&gt; explicarme qué férula ilusoria &lt;br /&gt; despierta en ciertos hombres la mortuoria&lt;br /&gt; idea de enviar hacia lo impuro&lt;br /&gt; de un supuesto principio al que más duro&lt;br /&gt; pueda blandir la espada y al convicto,&lt;br /&gt; si al menos tú escucharas lo interdicto&lt;br /&gt; por el futuro mártir que simula&lt;br /&gt; obedecer al que lo manipula   &lt;br /&gt; seguro impedirías el conflicto.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; La guerra, para mí, fue un comentario &lt;br /&gt; y el temor de mi padre al documento &lt;br /&gt; que no firmé. La  guerra fue un invento&lt;br /&gt; para que no durmiera el vecindario. &lt;br /&gt; Repasar sin aliento algún rosario&lt;br /&gt; a nadie exoneró del crucifijo. &lt;br /&gt; Alguien también lloró y alguien maldijo &lt;br /&gt; a los que regresaron sin medallas&lt;br /&gt; y a los que dirigieron las batallas &lt;br /&gt; de donde no volvió, jamás, el hijo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Porque todo no puede ser dolor&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque  todo  no puede ser dolor yo me disfrazo con los últimos tatuajes insólitos del  mar,  que se  recoge  como  un  corsario vencido. Porque todo no puede abrir ventanas hacia una dimensión oculta  como  suele ser la  trascendencia, yo izo las  velas  para jurar  ante  la rosa de los vientos que sólo deseo  conquistar  el luminoso torreón de una ciudad, pero descubro que trato de mentir, ¿acaso un pirata de linaje no lo haría? cuando alguien anuncia que abordaremos  otra  nao en medio de la fría  oscuridad  y  entonces comprendo  que  soy  un   filibustero  común,  pues  sustituyo  mi anhelado torreón por un sigiloso mástil en medio de la noche,   me entrego a la siniestra orgía, después de cerrar los ojos y  repito que mañana sí evitaré la tentación del mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Atrio&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La realidad ha de volverse espíritu &lt;br /&gt;        a través de la imagen,&lt;br /&gt;pues ¿qué sentido tiene el fósil, &lt;br /&gt;sin la mano que devela su origen,&lt;br /&gt;y restituye al símbolo su porción del Misterio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo explicar el barro&lt;br /&gt;transfigurado en Ser,&lt;br /&gt;por la metáfora de la Voluntad &lt;br /&gt;que ordena el cosmos,&lt;br /&gt;a imagen y semejanza de las cumbres insólitas&lt;br /&gt;donde no alcanza el grito ni la oración secreta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Para qué nombrar cosas&lt;br /&gt;que existen previamente,&lt;br /&gt;nombradas e inasibles como la voz del aire,&lt;br /&gt;si la palabra es humo, absolución del karma,&lt;br /&gt;y la busca del Sino&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ha de tener sus códigos,&lt;br /&gt;fuera del aparente murmullo de lo estático?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adentrarse en las hondas vibraciones ocultas &lt;br /&gt;                   y sortear  lo visible,&lt;br /&gt;en el camino de la esencia que transforma lo inmóvil,&lt;br /&gt;no le otorga a la Rosa cualidad de elemento novedoso&lt;br /&gt;                    y distinto,&lt;br /&gt;simplemente la excluye de tender hacia un fin &lt;br /&gt;                    ordenado en las sombras,&lt;br /&gt;la torna singular, pero no la define como aliento &lt;br /&gt;                    inefable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Rosa no es la rosa por su causalidad: &lt;br /&gt;                   el arbusto coherente,&lt;br /&gt;sino porque rebasa la grandeza del mito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Elegía a Gastón Baquero&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto. Usted se ha ido al otro extremo de esa cuerda  sin límites&lt;br /&gt;que es la resurrección. Pero no importa,&lt;br /&gt;seguimos esperándolo. Palomas y poemas en mano &lt;br /&gt;en la costa de Banes o en la Bahía de Corinto&lt;br /&gt;donde un extraño parque desvencijado lo recuerda&lt;br /&gt;olvidado mil veces por la mano del Padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay dudas. Es la Nada la única respuesta &lt;br /&gt;                      para su largo exilio,&lt;br /&gt;moviendo los pies como un titiritero&lt;br /&gt;que invierte los papeles en el circo del alma;&lt;br /&gt;porque qué puede ser la lejanía sino una marioneta fuera &lt;br /&gt;                     de todo cálculo&lt;br /&gt;de los ordenadores que detienen la noche sin el olor &lt;br /&gt;                     del mar.&lt;br /&gt;Qué puede ser la lejanía, ese trivial concepto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, si al menos lo hubiera conocido, si aquellos versos &lt;br /&gt;                    que le envié &lt;br /&gt;con los delfines, un día de noviembre,&lt;br /&gt;usted los hubiera leído, antes de marcharse a dormir &lt;br /&gt;                    con los pequeños,&lt;br /&gt;qué fortuna la mía, que goce para un desconocido&lt;br /&gt;en la provincia que dibujan los hombres &lt;br /&gt;                   con los ojos vendados.&lt;br /&gt;Pero jamás llegó su carta,&lt;br /&gt;jamás escuché la  voz temblorosa de mi madre decirme: "es de Madrid,&lt;br /&gt;debe traer noticias de la crisis de Europa."&lt;br /&gt;Su carta, definitivamente, no llegó&lt;br /&gt;y en su lugar respiré hondo en la isla invisible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora qué suerte poder decir su nombre,&lt;br /&gt;escuchar esta música que regresa de lugares remotos&lt;br /&gt;con la victoriosa certeza de sus palabras&lt;br /&gt;y aquella voz tan suya repitiendo incansable: "Yo te amo, &lt;br /&gt;                   ciudad".&lt;br /&gt;Qué suerte poder decir su nombre,&lt;br /&gt;escribir que usted era el último de los iluminados,&lt;br /&gt;sin que nadie me mire de reojo&lt;br /&gt;al final de este siglo de infinito rencor.&lt;br /&gt;Usted tenía razón: "silbar en la oscuridad para vencer el miedo es lo que nos queda" y silbar es muy fácil &lt;br /&gt;sobre un alto sepulcro&lt;br /&gt;si las sirenas no llaman al viajero con la misma pujanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usted tenía razón, siempre tendrá razón cuando se trate de invertir el desánimo&lt;br /&gt;en proferir insultos contra los viejos mitos&lt;br /&gt;como un lastre o como un susurro que recorre las plazas&lt;br /&gt;y las cosas se transforman al azar &lt;br /&gt;a fuerza de derribar las máscaras, &lt;br /&gt;comunes en estas tierras vírgenes.    &lt;br /&gt;Las cosas regresan al origen, inofensivas y mórbidas vuelven a su  mudez&lt;br /&gt;y el cervatillo alocado cabecea contra las fieles ubres&lt;br /&gt;y el pájaro de la burla grazna su mal presagio cómplice&lt;br /&gt;y el niño abandona sus juegos en una escena &lt;br /&gt;                     de aterrador silencio&lt;br /&gt;y todo sigue su curso invariable hacia la destrucción.&lt;br /&gt;Ah, si al menos lo hubiera conocido en una esquina &lt;br /&gt;                    de este pueblo marchito,&lt;br /&gt;cuando usted aún no pretendía ser el eterno inocente&lt;br /&gt;que escribiría inmortales palabras en la arena.&lt;br /&gt;Si usted hubiera sido menos inaccesible que la insularidad &lt;br /&gt;cuánto placer mostrarle un manuscrito: &lt;br /&gt;                   "destrócelo, Maestro,&lt;br /&gt;nací a un manojo de versos de Saúl&lt;br /&gt;y he deseado sus tachaduras desde hace muchos soles.&lt;br /&gt;¡Cuánto placer adormecerme junto al Puerto de Paita&lt;br /&gt;mientras los barcos se aproximan, viudos de lobreguez,&lt;br /&gt;a las orillas de esta noche donde concluye el sueño.!"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto. Ahora usted se ha ido, una vez más &lt;br /&gt;                  hacia la súplica&lt;br /&gt;y sólo queda rezar por estas quietas frondas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El destino del hombre no es la sombra ridícula&lt;br /&gt;ni el llanto de los guerreros al final del combate,&lt;br /&gt;pero nuestro destino es rezar por los astros&lt;br /&gt;que parten y regresan como la podredumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya sabe cuánto cuesta seguir mirando al Este,&lt;br /&gt;gemelos de una historia que nos promete asombros.&lt;br /&gt;Nuestro destino es asomarnos siempre al lago de Narciso&lt;br /&gt;y arrojar lentas piedras a una imagen distante.&lt;br /&gt;Hemos crecido ajenos, temerosos y simples &lt;br /&gt;                 como la desconfianza&lt;br /&gt;pero miramos al mar, que empuja nuestros cuerpos &lt;br /&gt;                 playa afuera&lt;br /&gt;de las generaciones que anhelaron poder huir &lt;br /&gt;                del laberinto en que  se debatían.&lt;br /&gt;Miramos al mar, en su plenitud de desierto cambiante  como nuestras ideas,&lt;br /&gt;y  el dolor se reduce a la antigua  metáfora &lt;br /&gt;               de la separación del agua entre las aguas.&lt;br /&gt;El dolor excluye la luz de las tinieblas &lt;br /&gt;               como un oscuro símbolo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué tristeza olvidar el rito de la sangre,&lt;br /&gt;el juicio de las cosas que han de ser juzgadas &lt;br /&gt;               por el desvalimiento&lt;br /&gt;cuando la rosa y el fuego sean uno &lt;br /&gt;               como pedía un escriba!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el tiempo de la fatalidad,&lt;br /&gt;tiempo de disparos y de saltos sin fecha,&lt;br /&gt;tiempo de derrumbes y  proclamas inútiles.&lt;br /&gt;El hombre dicta, a ciegas, tumultos de esperanzas&lt;br /&gt;y se arroja al Vacío desde un balcón de odio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no comprendo nada, yo soy un inocente.&lt;br /&gt;¡Si pudiéramos encontrar algo puro y durable &lt;br /&gt;                   de sustancia humana!&lt;br /&gt;Pero  usted  ve,  la ilusión no germina&lt;br /&gt;y yo escribo estos versos de implacable memoria&lt;br /&gt;cuando algo me dice que moriré al final del poema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, si al menos lo hubiera conocido,&lt;br /&gt;si hubiera celebrado conmigo aquel fallido ascenso&lt;br /&gt;como celebró, secretamente, el ascenso &lt;br /&gt;                  del poeta condenado al paisaje&lt;br /&gt;por una época de escasos esplendores;&lt;br /&gt;sería todo distinto para el que ahora se conforma &lt;br /&gt;                 con releer apuntes&lt;br /&gt;de los que aseguran haber visto sus manos&lt;br /&gt;bajo el disfraz senil de la paciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no tiene sentido saber cuál es el próximo que cruzará el Jordán&lt;br /&gt;o que tendrá puestos los ojos en el pueblo de Uruk&lt;br /&gt;porque los días se acortan&lt;br /&gt;y los patriarcas juran que imaginarias eras&lt;br /&gt;reducen a la impotencia a los pajes del Reino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usted se ha marchado,&lt;br /&gt;dejándonos un sabor de archipiélago mudo entre los labios,&lt;br /&gt;y no habrá océano que restaure de prisa&lt;br /&gt;las simas de frustración que apuntaló la diáspora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Para Delfín Prats y Efraín Rodríguez&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Regreso a Canaán&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El río de mi infancia corre hacia el Infinito&lt;br /&gt;entre las ceibas de la Creación, &lt;br /&gt;y en su lento fluir              &lt;br /&gt;anuncia la plenitud con ardua resistencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo las aguas se dividen en pos del Nuevo Mundo&lt;br /&gt;bajo los designios del Poder. Sólo las islas, separadas,&lt;br /&gt;vuelven a la corriente&lt;br /&gt;donde una voz confunde los idiomas &lt;br /&gt;y murmura que estamos en Sah,&lt;br /&gt;a la sombra de las constelaciones. En la noche&lt;br /&gt;                  sin término.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi Padre nombra con serenidad las criaturas &lt;br /&gt;                 boreales:&lt;br /&gt;“estos son la Serpiente, el León y el Cordero”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar del agua que la oculta,&lt;br /&gt;junto a la luz está jaibit. &lt;br /&gt;Lo increado desciende como un pacto,&lt;br /&gt;río abajo del tiempo que el dios Tchetta destruye.&lt;br /&gt;    “La corriente es eterna” – escribo en las paredes &lt;br /&gt;                    de Duino o de Bierville -&lt;br /&gt;y contemplo mi rostro sobre la piel del río. &lt;br /&gt;Mi rostro Narciso deforme al amparo del dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto que voy hacia la oscuridad  &lt;br /&gt;pero, ¿acaso Alguien pudiera remediarlo?&lt;br /&gt;¿Sabe mi Padre cómo detener la violencia sin límites?&lt;br /&gt;¿Existe alguna puerta para cruzar, &lt;br /&gt;lejos de la penumbra que a veces nos embarga,&lt;br /&gt;entre cerros de lánguida ceniza?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Río que matinal atravesaste mi ciudad inocente:&lt;br /&gt;este es el primer día y, sin embargo, llega la edad &lt;br /&gt;                  última,&lt;br /&gt;entrevista en las páginas de la inmortal Sibila, &lt;br /&gt;sobre los remolinos&lt;br /&gt;que deshizo mi infancia en Canaán.&lt;br /&gt;Este es el primer día, &lt;br /&gt;junto a los algarrobos de mi pueblo &lt;br /&gt;y las piedras no removidas de la orilla,&lt;br /&gt;nube congelada que avanza hacia el principio&lt;br /&gt;donde estuvo el final, la llama apocalíptica.&lt;br /&gt;Ya que todo comienzo es un resumen.&lt;br /&gt;Estamos en Orión. &lt;br /&gt;Mecenas escucha mis epodos &lt;br /&gt;y levanta sus frutos el estío:&lt;br /&gt; “Beberás en pequeños vasos el vino común &lt;br /&gt;                 de la Sabina &lt;br /&gt;                  junto al río vidente”. &lt;br /&gt;Nosotros interrumpimos el obrar de los dioses,&lt;br /&gt;escribimos decálogos, para justificar las leyes &lt;br /&gt;y las súplicas,&lt;br /&gt;pero tenemos el Flégeton, &lt;br /&gt;la sombra del perdón siempre a nuestras espaldas.&lt;br /&gt;Estamos en Orión. Arrastramos un arca a expensas&lt;br /&gt;                 del diluvio&lt;br /&gt;que invade nuestros cuerpos. Por un arroyo breve &lt;br /&gt;                  buscamos el Océano,&lt;br /&gt;los trenes de la infancia salvados del peligro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La más alta bondad es como el agua.&lt;br /&gt;La bondad del agua consiste en beneficiar &lt;br /&gt;                  todas las cosas,&lt;br /&gt;incluso a las criaturas&lt;br /&gt;que las palabras no alcanzan a nombrar.&lt;br /&gt;Oh Mecenas, hemos perdido la última de las rutas&lt;br /&gt;a Eleusis.&lt;br /&gt;El rebaño desprecia mi oración sobre la faz del Arbia.&lt;br /&gt;¿Para qué sirve la escritura&lt;br /&gt;si los jóvenes odian el caramillo que nos conduce &lt;br /&gt;                al Templo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oh Mecenas, hemos perdido la última de las rutas&lt;br /&gt;                 a Eleusis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como un edimmu escribimos epopeyas&lt;br /&gt;                sobre el horror del polvo,&lt;br /&gt;para reconocer la hondura de las formas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada me reconforta, es cierto, &lt;br /&gt;pero en la noche germinativa &lt;br /&gt;rememoro existencias pasadas&lt;br /&gt;y el cielo se transforma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la noche sin número estaré,  perpetuándome.&lt;br /&gt;Escucho el ruido del torrente y me adentro&lt;br /&gt;                          en las sombras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sólo el claro día hace salir el áspid &lt;br /&gt;porque en  silencio escucho su rumor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Densa es la música que acentúa las pérdidas&lt;br /&gt;                   e inaugura milagros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Impávido el río detiene la voz de un Ser pardo&lt;br /&gt;y ajeno&lt;br /&gt;en la falsa época de las reiteraciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avanza la oscuridad, como el mar que se abre, &lt;br /&gt;              y da paso a las máscaras.&lt;br /&gt;Hacia el Este, unos seres alados custodian el camino &lt;br /&gt;del Arbol de la Vida.&lt;br /&gt;El río se bifurca en arnos de silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada resulta insustancial. &lt;br /&gt;La niebla indica la  presencia de un Reino impenetrable&lt;br /&gt;más allá de la cumbre difusa de una torre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Adónde iré en esta noche vacía como el mundo?&lt;br /&gt;¿A quiénes acudir que no sean las siluetas &lt;br /&gt;                de mis  propios recuerdos? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He perdido las llaves de la memoria &lt;br /&gt;               en una calle  oscura.&lt;br /&gt;Conmigo viajan la destrucción y el miedo,&lt;br /&gt;la tempestad y el odio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Padre: ¿hacia dónde me llevan estas aguas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El río de mi infancia corre hacia el Infinito &lt;br /&gt;                    como un  bajel de sueño&lt;br /&gt;y en la hora perpetua, de no saber que es muy leve&lt;br /&gt;su tránsito,&lt;br /&gt;Alguien arroja una piedra al erizado curso&lt;br /&gt;como las cartas de salvación, que sólo un día&lt;br /&gt;reciben las manos ateridas, las manos de Dios, frente &lt;br /&gt;a la inmensidad&lt;br /&gt;que no promete recompensa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-6179605660313885628?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/6179605660313885628/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=6179605660313885628&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/6179605660313885628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/6179605660313885628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/ronel-gonzlez-snchez.html' title='Ronel González Sánchez'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-3473148055339832310</id><published>2007-12-23T05:36:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T05:40:27.001-08:00</updated><title type='text'>Marilyn Roque</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Yo, Safo…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No lo sabes, amigo,&lt;br /&gt;No soy como pensabas.&lt;br /&gt;Safo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No soy la leyenda sino la mujer.&lt;br /&gt;Se me concibe un Phaón&lt;br /&gt;sin conocer  el verso escrito&lt;br /&gt;sobre el mar que me sostiene.&lt;br /&gt;Mentira Leucades.&lt;br /&gt;Jamás me lancé por el tedio de los hombres.&lt;br /&gt;Yo no hice mis silencios.&lt;br /&gt;La cabalgata de estas horas se dibujó&lt;br /&gt;al pie del olimpo.&lt;br /&gt;Una diosa escrutó los abismos&lt;br /&gt;para beber de mi saliva.&lt;br /&gt;Ciertas muchachas me han cubierto &lt;br /&gt;de sabanas la soledad.&lt;br /&gt;La tarde me descubre mujer escribiendo nostalgias.&lt;br /&gt;Pero la sangre del hombre que no soy&lt;br /&gt;Me baña las manos en cada caricia.&lt;br /&gt;No miento.&lt;br /&gt;Yo quise estar ausente.&lt;br /&gt;Perderme en los naufragios de los viejos otoños.&lt;br /&gt;Brindar con Baco el vino triste de los dioses.&lt;br /&gt;No les maldigo el olvido.&lt;br /&gt;Venus gemía esclavizándome a su vientre&lt;br /&gt;Y mi adolescencia se rompió al fondo de sus templos.&lt;br /&gt;Estas son las hojas que guardé para esconderme.&lt;br /&gt;Porque hoy vuelvo de mujer por las esquinas.&lt;br /&gt;No pretendo defraudar a los fantasmas que poseo.&lt;br /&gt;Pero el absoluto extravío estalla sobre el arpa.&lt;br /&gt;Amigo.&lt;br /&gt;Soy una mujer de Lesbos&lt;br /&gt;Sonriendo a la leyenda que me esconde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Las ruinas de Sorhen&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es un canto&lt;br /&gt;A la perdida eterna&lt;br /&gt;Que pone a los hombres &lt;br /&gt;Cerca de Dios y en las manos del Diablo.&lt;br /&gt;Esta es la historia de Sorhen.&lt;br /&gt;Noble sin título ahogado en la lujuria,&lt;br /&gt;Amante equivocado que quiso ser sabio&lt;br /&gt;Y no logró, siquiera, ser un hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo lo afirmo.&lt;br /&gt;Porque aun escucho los necios reclamos &lt;br /&gt;De mi raza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amparo nocturno me dio la muerte.&lt;br /&gt;Y como el hijo perdido que regresa bendijo mi frente.&lt;br /&gt;Míos fueron los reinos más bajos,&lt;br /&gt;Dolor y llanto el pasto de mis peces.&lt;br /&gt;Criaturas inciertas de una soledad más allá del espejo.&lt;br /&gt;Imágenes de unos amigos&lt;br /&gt;Que siempre estuvieron en el mismo lugar.&lt;br /&gt;Pedazos de un país que no distingo entre la niebla.&lt;br /&gt;De sus escamas, las más brillantes, brotó la piel&lt;br /&gt;Y los dos primeros ojos que pidieron agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tuve sed.&lt;br /&gt;Y le besé las piernas, las manos.&lt;br /&gt;Fui tras sus labios.&lt;br /&gt;Busqué su sexo.&lt;br /&gt;Me aferré a su carne.&lt;br /&gt;Me hundí en los dos primeros ojos.&lt;br /&gt;Y fui ciego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-He aquí un hombre,&lt;br /&gt;que después de perder la visión,&lt;br /&gt;quiso coleccionar placeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Cuidado con la soberbia.&lt;br /&gt;Te lanza sobre las piedras,&lt;br /&gt;Te parte las costillas,&lt;br /&gt;Y sonríe al decir que lo siente)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-He aquí la soberbia&lt;br /&gt;que se hizo vicio &lt;br /&gt;cuando Dios decidió ser un hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás quedó el tiempo de vivir junto a los ríos.&lt;br /&gt;Porque hasta los sueños se pudren si son de carne.&lt;br /&gt;Ya no hicieron falta las escamas.&lt;br /&gt;Bajo el puente me llamó otra voz que seguí al abismo.&lt;br /&gt;Temblaron las paredes de mi cuarto.&lt;br /&gt;No fui más que sombras&lt;br /&gt;Robando espacios en cuerpos de otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo cuanto levanta la inocencia&lt;br /&gt;Lo hace añicos el primer salivazo.&lt;br /&gt;Mis tiernos peces que asolaban el reino.&lt;br /&gt;Yo era Sorhen, amo y señor de una duda a fin de siglo&lt;br /&gt;Otro hombre solo&lt;br /&gt;Sabiendo que el amor, cuando lo encuentras,&lt;br /&gt;Es muy caro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-He aquí un hombre&lt;br /&gt;que descubrió la mentira de ser un hombre&lt;br /&gt;y salió a buscar a Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pregúntale a Dios &lt;br /&gt;Por qué &lt;br /&gt;Canceló mi cita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El tren&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tren nunca salió.&lt;br /&gt;Y en los ojos de esas paredes &lt;br /&gt;Mi rostro se fue perdiendo como el humo,&lt;br /&gt;Dejando solo el olor,&lt;br /&gt;Que poco después se perdería también.&lt;br /&gt;El tren nunca salió.&lt;br /&gt;Y dude que el equipaje fuera mío.&lt;br /&gt;Quizás estaba allí para hacerme creer que viajaría.&lt;br /&gt;Cualquier cosa es posible&lt;br /&gt;Después de vaciar la distancia en una botella.&lt;br /&gt;Siquiera creo haber estado esperando el tren.&lt;br /&gt;Porque tampoco tenía a dónde ir.&lt;br /&gt;El único destino se había perdido en alguna esquina.&lt;br /&gt;Cuando abrí la mochila encontré preguntas locas&lt;br /&gt;Y en lugar de respuestas el más escalofriante vacío.&lt;br /&gt;El cielo fue entonces un grito,&lt;br /&gt;La calle un desespero.&lt;br /&gt;Y la línea que debía guiarme &lt;br /&gt;No estuvo nunca donde yo la vi.&lt;br /&gt;La línea fue la justificación para que hubiera un tren,&lt;br /&gt;Un viaje, una mochila.&lt;br /&gt;La línea fue la máscara cobarde de este extravío.&lt;br /&gt;El tren nunca salió.&lt;br /&gt;La línea nunca estuvo.&lt;br /&gt;Y el equipaje, definitivamente, no era mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Como si apenas quedara el aire&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ruido de autos&lt;br /&gt;silencio&lt;br /&gt;gente atropellándose en las esquinas&lt;br /&gt;rama de árbol quebrada&lt;br /&gt;silencio&lt;br /&gt;silencio      más silencio&lt;br /&gt;ruido de autos&lt;br /&gt;silencio y gente atropellándose en las esquinas&lt;br /&gt;silencio&lt;br /&gt;ruido de autos&lt;br /&gt;rama de árbol quebrada&lt;br /&gt;en medio del silencio&lt;br /&gt;gente atropellándose&lt;br /&gt;junto al ruido de los autos&lt;br /&gt;y el silencio&lt;br /&gt;rama de árbol&lt;br /&gt;y el silencio&lt;br /&gt;silencio y el silencio&lt;br /&gt;más el árbol     los autos     la gente&lt;br /&gt;tu ausencia en esta esquina &lt;br /&gt;donde se atropella la gente &lt;br /&gt;llevada por el ruido de los autos &lt;br /&gt;sin importar la rama quebrada del árbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Glosas a Sor Juana Inés de la Cruz&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la noche voy tras ella &lt;br /&gt;por este cuarto vacío.&lt;br /&gt;No importa el insomnio, el frío,&lt;br /&gt;Si puedo encontrar la huella.&lt;br /&gt;De alguna forma su estrella&lt;br /&gt;Se perdió bajo mi mano.&lt;br /&gt;Ay, no imaginas, hermano,&lt;br /&gt;cuanto destruye la ausencia&lt;br /&gt;y en medio de esta demencia &lt;br /&gt;siento un anhelo tirano .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es un fantasma, lo juro.&lt;br /&gt;Su imagen secreta pasa&lt;br /&gt;y arde todo entre la braza&lt;br /&gt;de un fuego más tierno y puro.&lt;br /&gt;Sintiendo su voz abjuro &lt;br /&gt;De aquello que toco miro,&lt;br /&gt;no puedo hablar, no respiro&lt;br /&gt;para que dure el encanto.&lt;br /&gt;Espero más, otro tanto&lt;br /&gt;Por la ocasión a que aspiro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sin querer hallo muerte&lt;br /&gt;en la mínima distancia &lt;br /&gt;que acaba con la arrogancia&lt;br /&gt;de mis deseos, vaya suerte.&lt;br /&gt;En ese momento advierte&lt;br /&gt;su mirada que deliro&lt;br /&gt;y guardándome un suspiro &lt;br /&gt;me salgo a buscar la paz&lt;br /&gt;pues nunca he temblado más&lt;br /&gt;que cuando cerca la miro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos va uniendo la lectura &lt;br /&gt;de un libro casi olvidado.&lt;br /&gt;Ambas, con mucho cuidado&lt;br /&gt;sospechamos la aventura,&lt;br /&gt;La innegable marca oscura&lt;br /&gt;que habita el verso profano&lt;br /&gt;y evitando ese pantano&lt;br /&gt;de las más bajas pasiones,&lt;br /&gt;acodada en los rincones &lt;br /&gt;yo misma aparto la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Esta larga manera de acostumbrarse a morir&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me acostumbro&lt;br /&gt;a no escuchar la voz que preguntaría&lt;br /&gt;¿me necesitas?&lt;br /&gt;a no escuchar la voz que preguntaría&lt;br /&gt;¿me extrañas?&lt;br /&gt;a no escuchar la voz de los amigos que me llaman&lt;br /&gt;los que no van a otro sitio sin mí.&lt;br /&gt;Y me acostumbro&lt;br /&gt;a recorrer las calles como siempre&lt;br /&gt;una madrugada más (nunca una madrugada menos)&lt;br /&gt;no hará la diferencia en mi costumbre&lt;br /&gt;Y me acostumbro&lt;br /&gt;a transcurrir el día atropelladamente&lt;br /&gt;a llevar lentes oscuros y pensar en el alcohol&lt;br /&gt;(cuando no lo estoy bebiendo)&lt;br /&gt;Y me acostumbro&lt;br /&gt;a ser el loco-payaso de quienes hubieran sido amigos&lt;br /&gt;a ser mi loco-pátetico-payaso&lt;br /&gt;a la soledad que seguramente me gusta&lt;br /&gt;(piensa alguno que por supuesto no soy yo)&lt;br /&gt;Y me acostumbro&lt;br /&gt;          me acostumbro&lt;br /&gt;                 me acostumbro&lt;br /&gt;                        me acostumbro&lt;br /&gt;                               etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Habitación 324 &lt;/strong&gt;    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mujer puede estar&lt;br /&gt;en un cuarto de hotel&lt;br /&gt;y dejar que la vida pase&lt;br /&gt;abriendo la puerta,&lt;br /&gt;o la sombra oscura de la vida&lt;br /&gt;a través de la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mujer puede llamar a la puerta&lt;br /&gt;de un cuarto de hotel&lt;br /&gt;y jugárselo todo,&lt;br /&gt;dejar de ser la sombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mujer puede estar en el umbral&lt;br /&gt;de un cuarto de hotel &lt;br /&gt;y sentir la sangre de los huéspedes&lt;br /&gt;palpitar detrás de las paredes,&lt;br /&gt;sacudirse las noches de su ausencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede existir un hotel  &lt;br /&gt;con un cuarto&lt;br /&gt;y dos mujeres,&lt;br /&gt;o una sola a ambos lados de la puerta,&lt;br /&gt;que extienden las manos al mismo lugar&lt;br /&gt;para reencontrarse siempre.&lt;br /&gt;Entonces la muerte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;será la sombra que pasa&lt;br /&gt;por el largo pasillo&lt;br /&gt;olvidando en qué cuarto&lt;br /&gt;dos mujeres se abren como la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Ronda&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo la calavera de alabastro&lt;br /&gt;tres mujeres sacuden el polvo en sus infiernos.&lt;br /&gt;Cada una desconocida para si,&lt;br /&gt;cada una ajena.&lt;br /&gt;Bajo la calavera de alabastro&lt;br /&gt;Tres mujeres sacuden sus ropas en el tablero de ajedrez.&lt;br /&gt;Cada una olvidada antes,&lt;br /&gt;cada una etérea.&lt;br /&gt;Bajo la calavera de alabastro&lt;br /&gt;una mujer mira a otras dos sacudir lo que han amado.&lt;br /&gt;Cada una incierta,&lt;br /&gt;cada una perdida.&lt;br /&gt;Bajo la calavera de alabastro&lt;br /&gt;Una mujer miras a otras dos sacudir lo que han tenido.&lt;br /&gt;Cada una más cercana,&lt;br /&gt;cada una propia.&lt;br /&gt;Bajo la calavera de alabastro&lt;br /&gt;Una mujer mira a otras dos sacudir lo que han soñado.&lt;br /&gt;Cada una esperada siempre,&lt;br /&gt;cada una pensada.&lt;br /&gt;Bajo la calavera de alabastro&lt;br /&gt;Una mujer leve,&lt;br /&gt;Una mujer pesada,&lt;br /&gt;Una mujer.&lt;br /&gt;¿Cuál de las tres más sola?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-3473148055339832310?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/3473148055339832310/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=3473148055339832310&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/3473148055339832310'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/3473148055339832310'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/marilyn-roque.html' title='Marilyn Roque'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-765490774061748385</id><published>2007-12-23T05:31:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T05:36:02.910-08:00</updated><title type='text'>José Antonio Taboada</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Stadium&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son cientos las muchachas que van desnudas&lt;br /&gt;                                                       a los stadium&lt;br /&gt;y es que el stadium es eso&lt;br /&gt;un hervidero donde brotan muchachas &lt;br /&gt;que sueñan vivir un posible encuentro de pelota.&lt;br /&gt;Ellas son las que cantan y bailan&lt;br /&gt;echan raíces en espera de la noche&lt;br /&gt;para prolongar otro stadium en las profundidades &lt;br /&gt;                                                           de su cuerpo&lt;br /&gt;mientras los ojos públicos se sumergen &lt;br /&gt;ante un diluvio de batazos.&lt;br /&gt;Las muchachas desnudas juegan al duro &lt;br /&gt;y no le temen al dead ball&lt;br /&gt;buscan más bien pifiar con el guante de revés&lt;br /&gt;repartirse las posiciones &lt;br /&gt;y entrar en cualquier line up&lt;br /&gt;así volverían loco al manager &lt;br /&gt;                             al público. &lt;br /&gt;Ellas batean por encima de 300&lt;br /&gt;pero poco les importa&lt;br /&gt;sueñan  jugar en un team grande&lt;br /&gt;experimentar la sensación de encontrar&lt;br /&gt;el bote lleno y los parciales &lt;br /&gt;-con sus cornetas-  gritando:&lt;br /&gt;                 se va-se va-se va.&lt;br /&gt;Las muchachas que van a los stadium&lt;br /&gt;encuentran el deseo&lt;br /&gt;                   la libertad&lt;br /&gt;                  el enorme pretexto de su desnudez&lt;br /&gt;para que yo &lt;br /&gt;nunca vaya a los terrenos &lt;br /&gt;a jugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Probabilidad estadística&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba tirado en la línea de cal&lt;br /&gt;sin fuerzas para sostenerse&lt;br /&gt;las gradas estaban repletas de aficionados&lt;br /&gt;que veían al jugador lleno de tierra&lt;br /&gt;como el hombre que ha venido de tan lejos a morir&lt;br /&gt;a recoger el polvo&lt;br /&gt;porque la guerra era una mujer difícil&lt;br /&gt;con mucho miedo enterrado en los ojos.&lt;br /&gt;Estaba tirado el jugador&lt;br /&gt;-casi muerto-&lt;br /&gt;y los niños asustados prefirieron no hablar:&lt;br /&gt;el silencio lo decía todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El manager nunca me miró&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;a Carlos Esquivel&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No supe por qué el manager nunca me miró&lt;br /&gt;cuando aquella jugada era tocar la bola.&lt;br /&gt;Prefirió mejor un batazo largo &lt;br /&gt;para llevarse la cerca del center &lt;br /&gt;y anotar todas las carreras posibles.&lt;br /&gt;Pero el imposible de él no era más que su propio juego:&lt;br /&gt;                                       distorsionando jugadas&lt;br /&gt;                                       fallando cada pensamiento.&lt;br /&gt;El manager aquí es un presidente &lt;br /&gt;que apuesta todo a la carta más confiable.&lt;br /&gt;Tres y dos &lt;br /&gt;el conteo más absurdo para el bateador &lt;br /&gt;que no sabe a qué bola tirarle &lt;br /&gt;y conectar su roletazo &lt;br /&gt;y forzar al que avanza en busca del sueño &lt;br /&gt;o irse a la banca después de beberse &lt;br /&gt;                                           aquel slider que nunca vio &lt;br /&gt;y las gradas abucheando en torno a él.&lt;br /&gt;¡Pobre del que llegue a tres y dos con las bases llenas!&lt;br /&gt;¡Pobres los del banco que no verán la luz &lt;br /&gt;y gritaran desde la lejanía su mensaje imposible!&lt;br /&gt;Yo era el indicado&lt;br /&gt;tal vez lo supo el manager&lt;br /&gt;pero no apostó por mí.&lt;br /&gt;Estaba preparado&lt;br /&gt;no me importaban las gradas &lt;br /&gt;ni el pitcher con su slider&lt;br /&gt;ni las reservaciones&lt;br /&gt;ni la fama&lt;br /&gt;solo quería conectar un infield hit&lt;br /&gt;para sorprenderlos a todos&lt;br /&gt;para sorprenderme yo mismo.&lt;br /&gt;El coach de tercera me guiña un ojo&lt;br /&gt;pestañea hasta más no poder&lt;br /&gt;quizás advierte al manager mirarme&lt;br /&gt;pero no lo hace&lt;br /&gt;nunca lo hace.&lt;br /&gt;Estaba preparado para colocarme &lt;br /&gt;en el home plate como un slugger &lt;br /&gt;                                 y engañar a las multitudes&lt;br /&gt;escoger el bate con el que batearon &lt;br /&gt;Sammy Sosa o Mark McGware&lt;br /&gt;Orestes Kindelán o Romelio Martínez&lt;br /&gt;para que me temieran con uno de esos batazos &lt;br /&gt;que vuelan por encima del left o del center.&lt;br /&gt;Pero el manager nunca me miró.&lt;br /&gt;Yo solo quería conectar un infield hit&lt;br /&gt;y saldar mi deuda con el cuadro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Noveno bate&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si tocas y no llegas&lt;br /&gt;te anotarán sacrificio&lt;br /&gt;la muchacha del colegio se reirá de ti&lt;br /&gt;dirá que no estás preparado &lt;br /&gt;                                  para jugar al duro&lt;br /&gt;y habrá que sacarla del terreno&lt;br /&gt;                                  para que no te devore.&lt;br /&gt;Ella no puede entender por qué Guillén&lt;br /&gt;                                            Maiakovski&lt;br /&gt;                                                   y Dario&lt;br /&gt;son inmortales&lt;br /&gt;por eso se escapa al stadium&lt;br /&gt;por eso fuma a escondidas&lt;br /&gt;y no le importa la mediocridad del aula.&lt;br /&gt;Se hace un compromiso el encuentro &lt;br /&gt;con la multitud: &lt;br /&gt;ella se enaltece&lt;br /&gt;es una belleza que le da feminidad a las gradas.&lt;br /&gt;En el juego los protagonistas somos nosotros&lt;br /&gt;no el que tocó para un sacrificio&lt;br /&gt;y se quedará sin acariciar &lt;br /&gt;los muslos-velludos&lt;br /&gt;los labios-fuegos&lt;br /&gt;las tetas marciales de la muchacha&lt;br /&gt;que salta el muro de la cerca&lt;br /&gt;para maldecir a su hombre&lt;br /&gt;y demostrarle como se rompe el slump&lt;br /&gt;con un batazo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Line up&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre quise estar en la lista de los nueve&lt;br /&gt;y ser el hombre proa&lt;br /&gt;descubrir la simpleza del silencio&lt;br /&gt;al manager&lt;br /&gt;o a la vigilia del coach por su miedo &lt;br /&gt;                                                   ante la muerte.&lt;br /&gt;Quise ser el short stop&lt;br /&gt;el golpe mortal del gesto y la bravura&lt;br /&gt;la ilustración y la sombra&lt;br /&gt;la foto de portada.&lt;br /&gt;Hace veinte años descubrí la ondulación&lt;br /&gt;                                                  en los terrenos&lt;br /&gt;las alfombras cuando llueve&lt;br /&gt;las almohadillas pisadas por los héroes &lt;br /&gt;que disfrutábamos&lt;br /&gt;cuando el un-dos ponía música selecta.&lt;br /&gt;Sueño con la moneda que nos apuestan&lt;br /&gt;con la mentira&lt;br /&gt;con el perdón&lt;br /&gt;con las historias de las muchachas&lt;br /&gt;con la fiebre de coger un rolling por la derecha.&lt;br /&gt;Sueño con la noche&lt;br /&gt;con el juego diario&lt;br /&gt;con la injusticia del manager&lt;br /&gt;con la locura de ser el hombre proa&lt;br /&gt;con la tormenta y la fiebre.&lt;br /&gt;Hace veinte años quise estar &lt;br /&gt;en la lista de los nueve&lt;br /&gt;pero el line up era tan estrecho&lt;br /&gt;que mis sueños se hicieron invisibles&lt;br /&gt;y eché a rodar mi suerte&lt;br /&gt;a una espera interminable.&lt;br /&gt;Tanto tiempo perdido de hambre y de dolor&lt;br /&gt;y manos atadas que impiden el impulso&lt;br /&gt;para anhelar cumbres y gozar de orgías.&lt;br /&gt;He sofocado la soberbia&lt;br /&gt;el insomnio a las manos temblorosas&lt;br /&gt;y a la angustia&lt;br /&gt;que beben mis frutos desde el banco.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Huellas     casa     sombra&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre las campanadas de la iglesia&lt;br /&gt;nadie advierte la presencia de una casa&lt;br /&gt;resplandor de un sueño que despide columnas&lt;br /&gt;para dejar vacío el azul que derramó&lt;br /&gt;las páginas de un libro.&lt;br /&gt;No me detengo en las esquinas&lt;br /&gt;no justifico un golpe de asombro&lt;br /&gt;cuando extraviado estaban tus discursos&lt;br /&gt;y la arena repetía indefinidas pisadas.&lt;br /&gt;Inútiles sitios se vistan de amanecer&lt;br /&gt;la casa acorralada desde el fondo&lt;br /&gt;prepara con jubilosos aplausos el mañana&lt;br /&gt;donde animales soñarán el polvo de un fantasma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La casa queda hueca entre la soledad de cada campanada&lt;br /&gt;y no quiero simular que sus senos danzan&lt;br /&gt;que revienta caracol en los cristales.&lt;br /&gt;He dictado sentencia al rostro&lt;br /&gt;y el impuso intentará advertirme &lt;br /&gt;que nadie acudirá a la cita&lt;br /&gt;a la casa orgullo del espejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá      cerca de la costa&lt;br /&gt;quedarán grabados pasos en la arena&lt;br /&gt;como único misterio de justificar las huellas&lt;br /&gt;la casa&lt;br /&gt;y la sombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sorprendió el muro la cicatriz del parque&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorprendió el muro la cicatriz del parque&lt;br /&gt;espejo que dibujo sombra&lt;br /&gt;la calle del triste con su melancólico mito.&lt;br /&gt;Entre los muros&lt;br /&gt;la iglesia ha elegido esperar el regreso de Jesús&lt;br /&gt;y así abrirle pupilas a la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una muchacha quiebra el sonido&lt;br /&gt;y esconde sus ojos cual loba enjaulada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorprendió todo el día la palabra espera&lt;br /&gt;y el parque derramó sangre por la cicatriz de horizonte&lt;br /&gt;su murmullo hizo asombro&lt;br /&gt;percibió la victoria.&lt;br /&gt;El muro y la espera del regreso de Jesús se disfrazaron&lt;br /&gt;hicieron un poema &lt;br /&gt;lo predicaron el 7mo día recibiendo ofrendas&lt;br /&gt;un cálculo escrito en el libro sagrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora el parque está vacío&lt;br /&gt;sorprende la presencia de sus bancos&lt;br /&gt;que salen de la soledad&lt;br /&gt;y como murciélagos abandonan la cueva &lt;br /&gt;y descubren que la ciudad&lt;br /&gt;el parque&lt;br /&gt;el muro &lt;br /&gt;y la espera del regreso de Jesús&lt;br /&gt;puedan contemplarse en esta historia&lt;br /&gt;cuando ya no quedan fuerzas para decir&lt;br /&gt;que la última batalla&lt;br /&gt;ha terminado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gracias al viento supimos de la vieja que dejó su casa&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vieja que abandona el mar de la tierra chica&lt;br /&gt;descubre su identidad &lt;br /&gt;en la permanente pequeñez de lo real maravilloso&lt;br /&gt;y es un cambio al solo movimiento &lt;br /&gt;de apagar la iluminada fuente del hombre que la creyó feliz.&lt;br /&gt;La isla ofrece un mediodía que prolonga el goce de los pechos&lt;br /&gt;no olvide el brillo o el fúnebre recuerdo de ídolos .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vieja dice adiós &lt;br /&gt;y sus manos me dejan como un mendigo&lt;br /&gt;que necesita el pan para alimentar la vida.&lt;br /&gt;Una tormenta se extiende           escucha el discurso&lt;br /&gt;advierte un aguacero de palabras&lt;br /&gt;y la tarde cae sobre los que arrecian su voluntad &lt;br /&gt;de ser fieles al poniente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vieja que abandona el mar de la tierra chica&lt;br /&gt;se rasura el cabello silbando el coro de los tristes&lt;br /&gt;llega a otra orilla&lt;br /&gt;queda sola oyendo campanadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vieja gime sin saber que el viento existió para ella&lt;br /&gt;sin saber que le trajo un suspiro:&lt;br /&gt;su árida promesa de ser visible&lt;br /&gt;en la oscuridad absoluta de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Apocalipsis&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se me está llenando la frente de huecos&lt;br /&gt;y una larga angustia cuelga de los párpados&lt;br /&gt;los párpados que pesan la noche &lt;br /&gt;y lamen patitas dulces de ovejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me estoy comiendo la mitad del desaliento&lt;br /&gt;mientras me sale la barba con grito borracho&lt;br /&gt;y las persianas en su empeño paralelo&lt;br /&gt;fragmentan el poco verde que tengo enemigo de las palabrotas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo un hueco enorme detrás de las orejas&lt;br /&gt;donde me oigo rasgando la piel de petróleo de un pez&lt;br /&gt;y otro debajo de la nariz&lt;br /&gt;donde llega cortado por vidrios cercanos&lt;br /&gt;el intento de algunas soluciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy casi transparente&lt;br /&gt;persistiendo&lt;br /&gt;buscando en la carne vulnerable del poderoso juicio ajeno&lt;br /&gt;las cosas que me faltan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Caleidoscopio&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rompió el caleidoscopio sus danzantes figuras&lt;br /&gt;espejos de impaciencias&lt;br /&gt;de no ver arreboles marinos ni piezas esmaltadas de teatro.&lt;br /&gt;Estancada la ola en últimos suicidios&lt;br /&gt;en los mismos maderos de hace siglos&lt;br /&gt;y nada sale de la impaciencia&lt;br /&gt;y no retengo los barcos ni las bailarinas&lt;br /&gt;los girasoles son extraños y el polvo me aparta&lt;br /&gt;porque choco con mil ínsulas baratarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre hay un pedacito de cristal &lt;br /&gt;que forma una escena multicolor&lt;br /&gt;fuera de la burbuja que implica estar en el hombre.&lt;br /&gt;Entonces amas las figuras que vistes en la infancia&lt;br /&gt;quieres gritar que te gusta el verde solo &lt;br /&gt;y te das cuenta que los colores que estalla el caleidoscopio&lt;br /&gt;son líneas rectas que en nada se asemejan a una hoja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah    triste de río y musgo que anda mi corazón&lt;br /&gt;utopía total&lt;br /&gt;se imponen dos    tres    seis caleidoscopio&lt;br /&gt;y olvídate del verde &lt;br /&gt;que eres un chico que no sabes hacer tus deseos&lt;br /&gt;apaciguas la vida con animales internos&lt;br /&gt;aunque te abofeteen mariposas y mares&lt;br /&gt;y rómpete en salidas para este tiempo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-765490774061748385?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/765490774061748385/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=765490774061748385&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/765490774061748385'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/765490774061748385'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/jos-antonio-taboada.html' title='José Antonio Taboada'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-4681486819658241350</id><published>2007-12-23T05:29:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T05:31:48.682-08:00</updated><title type='text'>Alejandro González</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Inicial lúdica&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo guardo sortilegios. Hagan juego.&lt;br /&gt;De los finos adagios de la espera&lt;br /&gt;solo quedan los dioses con su canto.&lt;br /&gt;La esperanza es un mito que no vuelve.&lt;br /&gt;Todo estremecimiento no es apoyo.&lt;br /&gt;La memoria también hace sus trampas&lt;br /&gt;y no deja lugar en los pasillos.&lt;br /&gt;Yo fui la pieza oculta, el desvarío,&lt;br /&gt;el tonto que se escribe en la cabeza.&lt;br /&gt;No miento. La memoria es una burla,&lt;br /&gt;la memoria es un eco impredecible.&lt;br /&gt;Hagan juego. Pero háganse los pobres&lt;br /&gt;y los ricos. Pero háganse los torpes&lt;br /&gt;y los beneficiados de la luz,&lt;br /&gt;los niños, los adultos que no fueron&lt;br /&gt;ni llegarán a ser por temerosos.&lt;br /&gt;Olvidarán los dioses sus olvidos.&lt;br /&gt;Amanezcan, incrédulos. Y bailen.&lt;br /&gt;Yo les doy un conjuro de ventaja,&lt;br /&gt;la cándida salud de sus esposas.&lt;br /&gt;Yo guardo sortilegios, hagan juego&lt;br /&gt;que todo sacramento va por mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Del polvo que pasó&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es cierto que a veces viví como a deshora,&lt;br /&gt;que no encontraba el sesgo furtivo de la paz&lt;br /&gt;y anduve insatisfecho del ocio a la demora&lt;br /&gt;con máscaras y pasos siguiéndome detrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejaste otro silencio, cuchillos que yo aparto,&lt;br /&gt;sutiles ademanes vagando en plena sombra,&lt;br /&gt;como tristes fantasmas asidos a mi cuarto&lt;br /&gt;donde antes te violaba la cena en una alfombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tú quedabas tan noble, tan lírica y ceniza&lt;br /&gt;mirando aquellos cuadros que horadan la pared,&lt;br /&gt;y entre nervios de espanto, deshecha mi camisa,&lt;br /&gt;testigo insobornable del vuelo y de la sed.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De largas oquedades crecí, de una mordaza&lt;br /&gt;que a fuerza de costumbre y verano se ha roto,&lt;br /&gt;demonio de mi sangre vivo estoy, todo pasa,&lt;br /&gt;apenas queda el polvo, la ruina donde agoto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;mis verdades. Las cumbres son ansias que me arranco.&lt;br /&gt;De todo cataclismo resurjo como adicto&lt;br /&gt;que renuncia, soy víctima, asesino, el convicto&lt;br /&gt;de su propia memoria, desasosiego en blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;De monumentos y de olvidos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parecen como inciertas las giocondas&lt;br /&gt;que tras amanecer se transfiguran&lt;br /&gt;y acaso de tenerlas poco duran&lt;br /&gt;no más que ambicionar sus manos hondas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que dejarlas ir, no las escondas,&lt;br /&gt;la práctica desdobla su finura,&lt;br /&gt;hay siempre una elegía, una ranura&lt;br /&gt;que habrá de concederles nuevas rondas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha visto al perdedor en pose infame,&lt;br /&gt;al célebre sostén y hasta el que lame&lt;br /&gt;la sutil fechoría de sus pasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas todo es perdonable, falta el ruido&lt;br /&gt;y aquellos monumentos al olvido&lt;br /&gt;que a veces al dolor le son escasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Otra conversación con Manuel Alejandro&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelvo a ti porque me vibra&lt;br /&gt;el pecho como un esclavo.&lt;br /&gt;Vuelvo en silencio. Destrabo&lt;br /&gt;tus pesadillas. Soy fibra&lt;br /&gt;de la voz que te calibra&lt;br /&gt;el llanto, el miedo, los pies&lt;br /&gt;al aire o la estrechez&lt;br /&gt;de un ágora que te espera;&lt;br /&gt;yo soy agua, tu ribera,&lt;br /&gt;si soy eco, tú el envés&lt;br /&gt;que reclama. ¿La estatura?&lt;br /&gt;(se alcanza por un espejo).&lt;br /&gt;Sé viajero en lo que dejo&lt;br /&gt;desde el hueso a la ternura.&lt;br /&gt;Sé tú el héroe o el que augura,&lt;br /&gt;del amor espina y oda,&lt;br /&gt;y del odio que se enloda&lt;br /&gt;se su cristal que palabras&lt;br /&gt;serán las puertas que abras&lt;br /&gt;con la verdad. De la coda&lt;br /&gt;vuelvo a ti y en ti me quedo.&lt;br /&gt;¿De qué asirme? ¿de la luz?&lt;br /&gt;¿de tu sueño? ¿de la cruz?&lt;br /&gt;¿del que retorna o del credo?&lt;br /&gt;Vuelvo. Es el hechizo. Puedo&lt;br /&gt;sangrar incluso, lo sé,&lt;br /&gt;¿quién lo niega? ¿quién no fue&lt;br /&gt;peldaño de su equilibrio?&lt;br /&gt;Aprende a tañer el vidrio&lt;br /&gt;y si te esquilma, ten fe,&lt;br /&gt;porque la fe será puerto&lt;br /&gt;de la sangre y de la orgía,&lt;br /&gt;del antojo, la porfía,&lt;br /&gt;de la noche y su concierto.&lt;br /&gt;Anda con el pecho abierto.&lt;br /&gt;Cava, ríe, brinda, pasa,&lt;br /&gt;¿mentir? ¡cuidado! La casa&lt;br /&gt;hereda su transparencia.&lt;br /&gt;Yo soy tú, ¿tú? mi inocencia.&lt;br /&gt;El ancho mundo te abraza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La cita&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viniste a deshacer el infortunio,&lt;br /&gt;a pregonar tu libre desafío&lt;br /&gt;en el lugar que estuvo la humedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí me confundí con las albricias,&lt;br /&gt;la conversión a riesgo fue diamante.&lt;br /&gt;Procuraba la voz de los ancestros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo andaba con heridas, fui a los salmos,&lt;br /&gt;no me quedaban almas que invocar.&lt;br /&gt;Admito que jugué cartas difusas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paseábame en alcurnias con monedas&lt;br /&gt;y caían las hojas por costumbre,&lt;br /&gt;y caían no más en otro cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto en el silencio de las manos&lt;br /&gt;por simples escalones fui al destino&lt;br /&gt;que nubes me pusieron por delante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Será el juicio? ¿La corte inapelable?&lt;br /&gt;Subir es sólo muestra de sudores&lt;br /&gt;y no el poder que augura permanencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La permanencia es luz y como luz&lt;br /&gt;puede faltar. Apunto hacia la hoguera,&lt;br /&gt;no me faltan bramidos en la sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sombras de los esclavos ¿qué me insuflan?&lt;br /&gt;Ocio de los fantasmas ¿qué me lanzan?&lt;br /&gt;¿no trafican mi nombre donde quiera?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se equivoca la piedra? Soy del tiempo.&lt;br /&gt;Acércate desnuda hasta mi puerta&lt;br /&gt;que en mi pecho te ofrezco las aldabas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Teak Break&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta cima hay un claro&lt;br /&gt;propicio para la pausa,&lt;br /&gt;no he de sojuzgar mi causa,&lt;br /&gt;lo advierto por el disparo.&lt;br /&gt;Siempre empiezo por lo caro,&lt;br /&gt;lo fácil denigra el gesto,&lt;br /&gt;y en este punto me apresto&lt;br /&gt;—después de celar el pulso—&lt;br /&gt;a convertir el impulso&lt;br /&gt;sobre el páramo. Mi puesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Proseguir —ego del paso—&lt;br /&gt;confirma toda insurgencia.&lt;br /&gt;No hay atisbo de clemencia.&lt;br /&gt;No la pedí. Pero el brazo&lt;br /&gt;que empuje si algún retraso&lt;br /&gt;blasfemo. Donde el inepto&lt;br /&gt;caía se alzó el adepto&lt;br /&gt;y el sabio. Vengo del monte,&lt;br /&gt;de la liturgia. El arconte&lt;br /&gt;que me persiga. Yo acepto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Me espera la gratitud?&lt;br /&gt;¿Algún consuelo? ¿Medallas?&lt;br /&gt;¿Acaso con grandes vallas&lt;br /&gt;la infinita multitud?&lt;br /&gt;Lo que busco es la inquietud&lt;br /&gt;de mi mismo. Nada espero.&lt;br /&gt;Secuelas del desespero&lt;br /&gt;ya tengo. También un hijo.&lt;br /&gt;Por eso mi espacio elijo,&lt;br /&gt;y el idioma, el heredero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo, mas nada yo he visto.&lt;br /&gt;El tiempo ha sido un enjambre&lt;br /&gt;de resplandores. El hambre&lt;br /&gt;sólo un ritual que resisto.&lt;br /&gt;Hay bacanal. No desisto.&lt;br /&gt;Me faltan brutales cuestas,&lt;br /&gt;un aval para protestas,&lt;br /&gt;y el espesor de lo incierto,&lt;br /&gt;hasta el insomnio del muerto&lt;br /&gt;me falta. Y no hay respuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Última llamada&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que el Escritor se va de viaje&lt;br /&gt;cada algunos tiempos cuando el escritor se va de viaje&lt;br /&gt;y no puede llevarse nunca a su mujer&lt;br /&gt;ni al universo que él y su mujer fundaron la noche anterior&lt;br /&gt;—la noche anterior era de Pascuas—&lt;br /&gt;en la que juntos juraron en la Cena de los Pájaros&lt;br /&gt;no volverse jamás a distanciar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que el Escritor se va de viaje&lt;br /&gt;y su mujer lo despide con un ramo de nostalgias en la puerta&lt;br /&gt;él siempre asegura que esta será la última vez&lt;br /&gt;”esta será la última vez que la literatura nos separa”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última vez que el Escritor salió de viaje&lt;br /&gt;pasaron calmos los días&lt;br /&gt;y las noches fueron contemporáneas y distintas&lt;br /&gt;y en su casa estuvo su mujer&lt;br /&gt;pausada&lt;br /&gt;pensativa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última vez que el Escritor salió de viaje&lt;br /&gt;no hubo ramos&lt;br /&gt;tampoco hubo nostalgias en las puertas de su mujer&lt;br /&gt;—se sabe que una mujer también tiene otras puertas&lt;br /&gt;se sabe de sus cuencos imprevisibles—&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer del Escritor halló una Enciclopedia&lt;br /&gt;y se puso a mirar &lt;br /&gt;se puso a mirar también a donde miran los mercantes que ya pasaron&lt;br /&gt;hacia el Sur&lt;br /&gt;mandó a pasear a la nostalgia&lt;br /&gt;que temblaba detrás de la puerta&lt;br /&gt;y le dijo: espérame en el Parque de los Largos Telones &lt;br /&gt;y sintió eso&lt;br /&gt;el síntoma que padecen las mujeres de los escritores&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última vez que el Escritor salió de viaje&lt;br /&gt;—se oyó decir—&lt;br /&gt;que sonaba&lt;br /&gt;i n t e r m i n a b l e m e n t e&lt;br /&gt;la contestadora en casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Desafío&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sitio, alejado milagrosamente del murmullo, puedo desnudar-me, verme la literatura y el diablo que llevo dentro. Yo pienso que en algún otro lugar también me desnudé, pero solo lo pienso, se me ocurre que en aquella ocasión pudo verme una oveja que pacía emocionada a unos pocos pies de mi. Tuve vergüenza, creo, esto igual lo pienso, pero después me gustó. Me parece que la oveja tuvo la misma impresión pues estoy casi seguro que halló algún pretexto para acercarse y volver a mirar. Desnudarse no es difícil, solo hay que estar absolutamente seguro que se desea existir por unos instantes de ese modo. Cerrando los ojos cualquiera se desnuda, pero de esa manera se es infiel consigo mismo y con la raza, además, el hecho entonces no perdura, jamás se dejará de ser un simple aprendiz en el asunto. Claro, tiene que haber disputas, pero el éxtasis de la reconciliación se consigue yendo necesariamente desnudo. Esta es pues la clave, aunque no estoy seguro. De lo que sí es que todos tenemos obsesión por desnudarnos. El peligro está en la frustración, en la no realización definitiva, en la poca profundidad del pensamiento al intentar la obra divina. Por eso estoy aquí, alejado milagrosamente del murmullo. Aquí puedo desnudarme. Lo he pensado. Espero no cerrar los ojos aunque esto también puedo dudarlo. Si estuviera harto de cualquier nimiedad eso quizás pudiera forzarme. Lo admito, incluso ahora que no tengo otra labor y me siento como el paje que levanta a puro grito su choza en medio de la selva. Casi estoy a punto y ahora no sé qué me hace vacilar, o sí, en el fondo espero por la ira del contrario, la protesta inútil de aquellos que no tienen la hidalguía de mostrarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Carta 1&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras escucho al Bola dejar su gemido ronco con los dedos sobre el ébano del piano, he vuelto a escribir, bajo otras circunstancias: “Sinceramente, tengo miedo”. Puede parecerle risible. Puede, incluso, parecerle irónico. Yo respeto su opinión, Así de sencillo. Quién sabe si los estertores de un año o el advenimiento de lo imprevisible. Hay épocas del año en que los muertos y los frutos se vuelven entrañables. Esto lo dije antes, pero insisto en su clara comunión, en su igual condición de imprevisibles, no solo en esta noche de invierno, en esta hora de diciembre, sino en todas las noches de los días, en todas las horas de la permanente sacudida del tiempo. Le estoy hablando del miedo posible, del más común, el de al insecto pequeño, por ejemplo, el de a la página blanca que espera, el de al ojo atómico que desde no sé dónde nos apunta y secretea. Aquí mismo siento corrientes de insospechados peligros. ¿Será que nuestra especie sus últimas cartas de amor escribe? ¿Será que el mundo ya no soporta este alarido que se transmuta en mí como un eco para el que fui presumiblemente escogido? ¿Negará usted que siente miedo? ¿Se atreverá a no agitar sus manos, enrojecidas luego del aplauso, para espantar tanta ciega obsesión, tanta fe no apuntalada? Mire por la intriga del que pregunta a su lado y mire por su propia quemadura, defienda su piel sin destino, sin paz y sin descanso. Esta es solo la salvación posible. De todas partes vienen a ofrecerme algún espejo, y me advierten: “Tu felicidad está aquí, y la felicidad de tu mujer y de tus hijos. Salta de ese trampolín que ya no hay miedo, salta con tu signo los mares, las nostalgias, abarrota tus bolsillos en el reino de las migajas”. Pero el miedo está porque de todas partes llegan aún noticias de la muerte, y no es a la muerte precisamente el miedo, sino a la pérfida ruptura sin aviso, al temblor, al sobresalto, al desquicio. Quién duda que desde la muerte se dialoga, se pacta, se ennoblece. En esta fiesta de la sagrada familia ¿han olvidado en qué sustancia sutil se vuelve el miedo si se ve de pronto acorralado? Sea feliz y lleve su miedo con orgullo. Muéstrelo, evítelo del polvo y la ceniza para que embista puro la segura conversión. Hágale ver el comienzo y el final de un siglo como mismo ha de hacerle transparente el sueño. No tenga miedo alimentar su miedo, hágalo con el pecho y con las manos limpias, déjelo ser de aquella sustancia imprecisa que se adueña de los jóvenes amantes, los inocentes. Sea su sombra, su joya y su pobreza, su ímpetu mejor y su consuelo, pero hasta el punto útil, hasta el justo punto en que el valor se lo permita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;X&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero entonces la cárcel dispuso que las lenguas&lt;br /&gt;urdieran su ejercicio secreto en la mazmorra.&lt;br /&gt;La sangre de mi lengua, vendaval de su estirpe,&lt;br /&gt;sublevada en la asfixia, como una bestia, hirvió.&lt;br /&gt;Y bajaron guardianes hasta el fondo del túnel&lt;br /&gt;a sofocar la euforia de inasibles venganzas.&lt;br /&gt;Fosfóricas palabras señorearon vivísimas&lt;br /&gt;que al instante los goznes, los clavos, cerraduras,&lt;br /&gt;apenas soportaban la fuerza, el argumento&lt;br /&gt;para hender con su filo la voz en las paredes.&lt;br /&gt;Vistas así las lenguas hubo que dictar ley,&lt;br /&gt;llamamientos al orden, respeto al veredicto.&lt;br /&gt;Y la ciudad fue selva condenada al mutismo&lt;br /&gt;en manos de chacales, obtusos regidores&lt;br /&gt;de la gesta en contienda, gozosos en el caos.&lt;br /&gt;Mas impedir el canto, la elocuencia del verbo,&lt;br /&gt;el temblor de la imagen fecunda y transparente&lt;br /&gt;sucumbe ante el latido recóndito del alma&lt;br /&gt;y no hay jaula crucial ni luz que le enceguezca.&lt;br /&gt;Las palabras se aunaron en profusos idiomas&lt;br /&gt;y surcaron los cielos a la par de los mares&lt;br /&gt;y la tierra estribó la soberbia triunfante&lt;br /&gt;que en la cena del Mal murmuraron reveses.&lt;br /&gt;Por eso es que las lenguas presumen de su reino,&lt;br /&gt;la segura coraza del trono: la denuncia;&lt;br /&gt;el poder infinito que ante todos esplenden.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-4681486819658241350?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/4681486819658241350/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=4681486819658241350&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/4681486819658241350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/4681486819658241350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/alejandro-gonzlez.html' title='Alejandro González'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-854173550391408558</id><published>2007-12-23T05:25:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T05:29:44.593-08:00</updated><title type='text'>Alberto Sicilia</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Suma nona&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suma la pulcritud del verbo y de su lava.&lt;br /&gt;El rumor vocea a las estrellas.&lt;br /&gt;Ya para siempre sueña sólo&lt;br /&gt;el martilleo al claribel de tu celaje,&lt;br /&gt;como si fueras el misterio y el dichoso&lt;br /&gt;y no el dichoso colgante,&lt;br /&gt;el dichoso lamento,&lt;br /&gt;el sin vida bañándose.&lt;br /&gt;Porque hizo Dios los rituales,&lt;br /&gt;adornos de la hierba y de la nieve&lt;br /&gt;para investir al pobre con poderes.&lt;br /&gt;La nieve soñada en la esquina&lt;br /&gt;de Masó y Punta Llana&lt;br /&gt;es arena bajo el sol de las canteras,&lt;br /&gt;imagen carcelaria en Varadero.&lt;br /&gt;Oh Varadero&lt;br /&gt;¿Varadero?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suma el ritual entre las llamas,&lt;br /&gt;el sueño de la multitud,&lt;br /&gt;metálico doblando los tatuajes.&lt;br /&gt;Un arabesco para la espalda muda,&lt;br /&gt;sin más ceremonia que el pico&lt;br /&gt;de la gallina ciega.&lt;br /&gt;Cartas  rotundas para agonizar&lt;br /&gt;con la placidez de un hombre real-&lt;br /&gt;izado y varado&lt;br /&gt;en la hora nona&lt;br /&gt;de su edad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Es para ti, Gertrudis MacDowell y tú lo sabes&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;J. Joyce&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una pequeña rajadura puedes habitar,&lt;br /&gt;en un mísero rayón,&lt;br /&gt;en el Tokonoma envidiable&lt;br /&gt;y hasta en José Lezama Lima.&lt;br /&gt;Conforme con esto, &lt;br /&gt;esta causa es principio&lt;br /&gt;y este fin es azar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No dudes, no prometas ni cumplas,&lt;br /&gt;sólo voltea la palabra en tu lengua de estímulo.&lt;br /&gt;Nada sabes de la quietud,&lt;br /&gt;si no la explicas, no intentes contra ella.&lt;br /&gt;No eres superior,&lt;br /&gt;recibe la dosis de azafrán y calla.&lt;br /&gt;Tus amigos están dentro de la pared&lt;br /&gt;oyendo y murmurando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La manzana es tu rostro y será atravesada.&lt;br /&gt;Hacia la luz inclina la cara del gusano,&lt;br /&gt;hacia la leve nostalgia del arquero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Poema con Dios&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La arboladura vaga a la espalda del testigo.&lt;br /&gt;El hombre se apoya en el bastón&lt;br /&gt;presto a quebrarse,&lt;br /&gt;pronto a la sublimación del golpe.&lt;br /&gt;Como una madrépora, una lunabaja sumergida&lt;br /&gt;entre ficciones brumosas y aldeas recién pintadas.&lt;br /&gt;Magia o suerte de revelación&lt;br /&gt;el poeta y yo rozamos frases hechas,&lt;br /&gt;hechos como frases.&lt;br /&gt;Rozamos el futuro del pájaro en vuelo&lt;br /&gt;y el proyecto de ausencia sin espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Palabras, mis enemigas, atacan el último mar&lt;br /&gt;y al primer amanecer del hombre.&lt;br /&gt;Palabras, insinuaciones de un Dios desnudo&lt;br /&gt;y vacilante.&lt;br /&gt;Todo poder es oscuro y se pierde&lt;br /&gt;en el tiempo de las deudas.&lt;br /&gt;La privacidad se atreve con tu nombre&lt;br /&gt;y el día y la noche tienen suaves contiendas&lt;br /&gt;de amor y de odio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí están los opresores,&lt;br /&gt;míralos en su vulgar pereza,&lt;br /&gt;no nos dejan siquiera mencionarte.&lt;br /&gt;Perdidos semejantes para ser encontrados&lt;br /&gt;y distintos,&lt;br /&gt;como niños normales &lt;br /&gt;mirándonos el sexo sin lujuria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apetezco tu cuerpo, el cuerpo de la luz,&lt;br /&gt;la resaca y el aire sin la noche,&lt;br /&gt;porque un día vendrá&lt;br /&gt;a repetir el trono recamado&lt;br /&gt;de pezones triunfantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dudamos ambos&lt;br /&gt;en el silencio de los peces muertos,&lt;br /&gt;de los muertos mudos en la indiferencia&lt;br /&gt;y de la infinita palabra libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Meditación en el cementerio&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu mano es lo opuesto al fingimiento,&lt;br /&gt;para ti la amistad debe ser como la fuente de Jacob,&lt;br /&gt;en ella encuentras al redentor.&lt;br /&gt;Él pregunta tu nombre en la lengua del agua&lt;br /&gt;y tu respuesta es una obertura&lt;br /&gt;de eficiente silencio sobre el fango.&lt;br /&gt;Pero un amigo siempre modifica la inclinación,&lt;br /&gt;agallas del verbo por donde el aire pasa vagabundo.&lt;br /&gt;Conocedor de superficies,&lt;br /&gt;el amigo teme el fondo de los sueños,&lt;br /&gt;y te pide que inclines más el rostro&lt;br /&gt;y que prefieras.&lt;br /&gt;Pues queda para el rico escoger el metal de la venganza.&lt;br /&gt;Y nosotros, dueños del imperio de las cabezas vanas,&lt;br /&gt;dueños del vacío y de la gripe,&lt;br /&gt;herederos de la hipertensión y el asma&lt;br /&gt;escogemos el oro, siempre el oro,&lt;br /&gt;Porque somos al final hombres de hueso,&lt;br /&gt;el hueso que pierde la esperanza&lt;br /&gt;y emerge cobrizo de la tierra&lt;br /&gt;para aguardar la mano que los limpie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Fundamentos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el paseo, laureles enormes y nadie adivinando,&lt;br /&gt;es de suponer que la ignorancia sea la donación final.&lt;br /&gt;Con la piel humedecida y las maderas&lt;br /&gt;el fuego no mostró lo que queríamos.&lt;br /&gt;Removiendo con el gajo de laurel&lt;br /&gt;y en las entrelíneas del remolino&lt;br /&gt;la mentira del pasado.&lt;br /&gt;Las lluvias que cantara  Saint John  Persé&lt;br /&gt;dan una mano al mago del milenio.&lt;br /&gt;Pasos para detener a los tranvías&lt;br /&gt;que no llegaron nunca a Cabaiguán.&lt;br /&gt;Una ligera carrerita para alcanzar al centinela&lt;br /&gt;con la promesa de la absolución.&lt;br /&gt;Al año y desde Valencia llegaría el sacramento&lt;br /&gt;para los futuros reclutas.&lt;br /&gt;Un viaje prometedor se rompe&lt;br /&gt;y el agua da otra vuelta.&lt;br /&gt;Si el tiempo es admirar el delirio del sol&lt;br /&gt;atravesando el aire en una playa&lt;br /&gt;estoy lejos del tiempo,&lt;br /&gt;en el Paseo Municipal&lt;br /&gt;caído en un pantano&lt;br /&gt;con el bastón quebrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La señorita Olga Niké, traductora de Neruda&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arco sobre ojo&lt;br /&gt;Dios hizo a Olga Niku&lt;br /&gt;para que tradujera mis versos al ruso,&lt;br /&gt;e instruyó a Blanca Nieves&lt;br /&gt;para leer el original.&lt;br /&gt;Dios hizo mi cuerpo para responder la interrogante,&lt;br /&gt;para dejarnos mudos.&lt;br /&gt;Con estos elementos un hombre no puede&lt;br /&gt;orientarse en el desierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero que Olga Niku&lt;br /&gt;forme un Dios ruso de papel,&lt;br /&gt;un pequeño Dios severo&lt;br /&gt;que haga retornar a Blanca Nieves.&lt;br /&gt;Mi cuerpo es un signo de interrogación&lt;br /&gt;ante el futuro.&lt;br /&gt;El ojo de Dios ha visto el arco&lt;br /&gt;de la señorita Olga Niku.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hechos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Para mi esposa&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Busco en el agua con las manos limpias&lt;br /&gt;el óvalo dormido, su figura.&lt;br /&gt;Busco el pétalo de Dios en el estanque,&lt;br /&gt;se hunde como una hormiga&lt;br /&gt;en un seco agujero.&lt;br /&gt;Se refugia en la voz de la multitud,&lt;br /&gt;al amparo  del múltiple oído del silencio.&lt;br /&gt;Allí encuentro  el poder o la noción de su llegada.&lt;br /&gt;La calma pesa sobre mí.&lt;br /&gt;Una tormenta siempre es fiel&lt;br /&gt;al cuerpo descreído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Barco sobre perfume&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El era un barco que busca su naufragio, &lt;br /&gt;ella era perfume y fingimiento.&lt;br /&gt;Buscaron en la antigua Grecia&lt;br /&gt;un lugar donde acostarse un par de horas,&lt;br /&gt;encontraron un poema&lt;br /&gt;que hablaba del amor antes de Cristo.&lt;br /&gt;Se indignaron;&lt;br /&gt;descubrieron al autor,&lt;br /&gt;un oscuro homosexual del siglo XX,&lt;br /&gt;se fueron de allí sin atreverse.&lt;br /&gt;El encontró un puerto en un grabado,&lt;br /&gt;y era como yo con veinte años.&lt;br /&gt;Ella se dejó toda la ropa&lt;br /&gt;y era como la esposa de un ministro,&lt;br /&gt;desvergonzada y pura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Conjuros&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No somos los maderos de la cruz&lt;br /&gt;donde murió el futuro,&lt;br /&gt;somos el dócil futuro congelado.&lt;br /&gt;Tú miras al insecto en su visita,&lt;br /&gt;yo miro en la pantalla a las desnudas.&lt;br /&gt;No tengo un puente para cruzar,&lt;br /&gt;sólo una taza de espaldas  y tu nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la mano contraria&lt;br /&gt;la elegancia atrae. &lt;br /&gt;El pez se llamó devorador&lt;br /&gt;ha regresado.&lt;br /&gt;Si juntos miramos el mosaico,&lt;br /&gt;el dibujo blanco y la esfera al centro&lt;br /&gt;del color del vino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La rueda&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es alto el equilibrio    alto y ancho&lt;br /&gt;en el espacio no tiene una barrera&lt;br /&gt;La nada es algo&lt;br /&gt;El pez que regresa a la orilla&lt;br /&gt;es una zona limitada&lt;br /&gt;El madero que es regresado al océano &lt;br /&gt;tiene un signo desconocido&lt;br /&gt;La muchacha que despeina mis cabellos&lt;br /&gt;se pinta héroes en el vientre&lt;br /&gt;con ceniza&lt;br /&gt;El fuego anegado hierve en la nada&lt;br /&gt;La nada es todo&lt;br /&gt;En su espada penetra la carne de los héroes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-854173550391408558?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/854173550391408558/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=854173550391408558&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/854173550391408558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/854173550391408558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/alberto-sicilia.html' title='Alberto Sicilia'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-704130477148861955</id><published>2007-12-23T05:18:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T05:25:56.095-08:00</updated><title type='text'>Arlen Regueiro</title><content type='html'>&lt;strong&gt;El tío Andrés&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la ventana el tío Andrés vierte un cántaro de orine&lt;br /&gt;Nos inunda un olor a escorzo&lt;br /&gt;a coágulos de mar que salpican la aventura&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pecios del juego alimentaron la aurora&lt;br /&gt;cuando los primos anudaban sus pies&lt;br /&gt;incendiando la mano dormida&lt;br /&gt;el gesto que nos ofreció viajar a la nación de los otoños&lt;br /&gt;Llegaban para hundir su quietud&lt;br /&gt;violar el milagro transparente de la siesta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca supieron&lt;br /&gt;Deiny  Jesús  Marilys&lt;br /&gt;que fue el patio la fronda consternada&lt;br /&gt;donde acostumbramos salvar la permanencia de un río&lt;br /&gt;el recurrente diálogo con su sombra&lt;br /&gt;para que el tío Andrés nos fuera leve&lt;br /&gt;y nos dejara probar&lt;br /&gt;los amargos pitillos que el mismo solía torcer&lt;br /&gt;juntando hojas de tabaco y seca hierba&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca supimos en qué lugar de los ojos&lt;br /&gt;tuvo el recuerdo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los viernes por la tarde&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella nos leía a Rimbaud los viernes por la tarde&lt;br /&gt;y sus manos parecían temblar de frío&lt;br /&gt;como si en los versos del garzón &lt;br /&gt;fuera el invierno prominente&lt;br /&gt;una aurora boreal de costumbres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella nos contaba el eclipse&lt;br /&gt;la pálida suerte de Margarita Gautier&lt;br /&gt;procurando sostener el orgullo en la tos&lt;br /&gt;la piel granulada y expuesta al invierno pulmonar&lt;br /&gt;mientras intentaba ascender una copa invisible &lt;br /&gt;amoldar el mantón y la raída elegancia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus labios recitaban las palabras impías&lt;br /&gt;el clamor de unas ciudades convocadas al puerto&lt;br /&gt;para que soñáramos siempre con hacernos a la mar&lt;br /&gt;deleitándonos en el parco oficio de los grumetes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los viernes por la tarde&lt;br /&gt;cuando me ordenaba repartir cigarrillos de papel entre sus nietos&lt;br /&gt;abuela nos leía los versos más difíciles de Rimbaud&lt;br /&gt;haciendo un círculo de sombras diminutas junto a ella&lt;br /&gt;cual si  fuésemos tan nobles como el dulce Aliosha&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Saint-tropez, 13 de noviembre&lt;/strong&gt;. &lt;em&gt;(Cartas a Michelle)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca creas en la niebla ni en los goznes&lt;br /&gt;Quienes pasan por tu cuerpo son un espejismo&lt;br /&gt;y en vanos procuras asirte a su miseria&lt;br /&gt;Las palabras propician el dolor&lt;br /&gt;Todos parten Michelle&lt;br /&gt;nadie se resiste a la ceremonia de ser el mármol&lt;br /&gt;o la silueta del lodo retenida bajo un puente&lt;br /&gt;Yo también los he visto salir&lt;br /&gt;vaciar mis huesos con sus arpones de sol&lt;br /&gt;Nada tengo en los bolsillos&lt;br /&gt;y a veces me acompaña el aire de un perro gris&lt;br /&gt;estas manos que buscan fijar la luz en tu náusea&lt;br /&gt;alimentando el rencor a las piedras familiares&lt;br /&gt;No siempre es la soledad una parcela de la muerte&lt;br /&gt;un ataúd de algas para cerrarte los ojos&lt;br /&gt;No siempre estarás en el andén&lt;br /&gt;bajo la monótona lluvia de noviembre&lt;br /&gt;tejiendo memorias a los grillos&lt;br /&gt;Contemplarlos partir es fácil cuando no vas con ellos&lt;br /&gt;ni asistes al lugar común de los adioses  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P/S: Gracias por el té de jazmín. Te envío un gladiolo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pronósticos del mirlo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;padre&lt;br /&gt;recuerda que también has pronosticado el mirlo&lt;br /&gt;has cosechado la ausencia&lt;br /&gt;y yo no puedo más que elegir&lt;br /&gt;acostumbrarme a ser la rosa de signo oscuro&lt;br /&gt;o morir una extraña levedad de todo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;padre &lt;br /&gt;puedes volver a las columnas&lt;br /&gt;a los techos acendrados en la noche&lt;br /&gt;por la fugaz penumbra de los adulterios&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;padre&lt;br /&gt;puedes partir seguro&lt;br /&gt;jamás robaré tus cigarros&lt;br /&gt;jamás beberé tu vino&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;A los nueve años&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a los nueve años&lt;br /&gt;un hombre dejó mi piel como la hierba&lt;br /&gt;evitando la ingenua cisura de mi cuerpo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;dejó días incontables&lt;br /&gt;acequias que pudiera olvidar&lt;br /&gt;si no fuera la noche tanta y muy oscura&lt;br /&gt;con su rotundo peso destejido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;habitó en mí una casa lánguida&lt;br /&gt;sobre la cruda falsedad de perderme&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;unas largas manos  crecieron &lt;br /&gt;un lugar donde mirarse&lt;br /&gt;el rabioso borde de los cuchillos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;hoy solo queda &lt;br /&gt;un ligero aprendizaje de la nieve&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Páginas del agua&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ven, hermano, mitad de mí. Incompleta es tu carne que me desconoce; porque nombrar la luz sería como matarte la mirada,  tenerte ciego a pesar de todos los días que puedo resucitarte; cuando sea domingo. &lt;br /&gt;Mi jardín será otro juego de la memoria, sin la costumbre obligada de conocer el camino. &lt;br /&gt;Hermano que no quiero que seas mío, para poder amarte como amo a otro; ven a escucharme todo este silencio, las caricias que me impido pensar en tu rostro. &lt;br /&gt;Ven, hermano de mi entraña; a negarme el fuego. Proclama la edad del agua,  ahora que somos piedra,  el tiempo indiferente. &lt;br /&gt;El viento ha de ser como una aurora muerta,  el vaso herido al borde del café, cuando no brotas reflejo,  más que en el recuerdo. &lt;br /&gt;Por eso quiero que seas,  hermano mío,  carne solamente de mi padre,  como si mi padre te hubiera engendrado de sí mismo,  y te abortara frente a las nubes donde nunca danzarán, porque nunca serás objeto de la danza,  más bien del descalabro. &lt;br /&gt;Páginas del agua son éstas que escribo.  Palabras fundadas por toda su impotencia,  para bebernos el miedo,  el terrible pudor de un beso. &lt;br /&gt;Pero no, hermano, quiero también que sepas cuán imposible son los desnudos, cuán horrible me parece que seas el verbo de mujer, que tengas madre como ésta, la mía, que censura el riesgo del agua, con la parte de mí que no soy yo, porque eres tú. &lt;br /&gt;Ven, hermano, a compartir el vicio de los insomnios, para hacerme dormir sobre tu sombra cada tarde, sobre mi propio semblante marchito,  prohibiéndome el sabor de la arena.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Para Antonio M.  Regueiro,&lt;br /&gt;hermano desde el cansancio&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Últimas palabras del joven Rimbaud al poeta Paul Verlaine &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;para N. E&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;hermano paul&lt;br /&gt;querido verlaine&lt;br /&gt;mi amante&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ayer te he visto pasar desnudo&lt;br /&gt;embarazado de dolor en todo tu parto&lt;br /&gt;adivinando el iris de mis ojos tras el lienzo&lt;br /&gt;dormido o despierto&lt;br /&gt;insomne o sonámbulo&lt;br /&gt;pero caído hasta mi piel&lt;br /&gt;con el orgullo de la ciudad atemperando el cemento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ayer a ratos me sentía un pájaro&lt;br /&gt;era uno de tantos con perfil de cadáver&lt;br /&gt;donde quiero deshacerme prisionero&lt;br /&gt;esclavo del vuelo sobre mi lumbre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ayer parís no semejaba parís&lt;br /&gt;tan solo un simulacro de la aurora&lt;br /&gt;y notre dame padecía tu pupila&lt;br /&gt;corriendo la lluvia hacia el sena    condenándose&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ayer a ratos era homicida&lt;br /&gt;ícaro sin alas    mecido&lt;br /&gt;por las llamas eléctricas como un muro&lt;br /&gt;y lejos&lt;br /&gt;tan oscuros como el mar&lt;br /&gt;morían los mirlos del cansancio&lt;br /&gt;fugitivos de su propio fuego&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ayer casi isla me quedaba&lt;br /&gt;y hoy también     desnudo y sin sexo &lt;br /&gt;me atrevo a ser roca con pálpito de templo&lt;br /&gt;cuando aborta la tempestad los calendarios&lt;br /&gt;y no me basta la sed&lt;br /&gt;ni se corrompe este verdor entre mis piernas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ayer fui pájaro y reloj&lt;br /&gt;otro cuerpo sin precio&lt;br /&gt;ayer a ratos quise ser cruel&lt;br /&gt;quise morir y no estabas&lt;br /&gt;era inmortal&lt;br /&gt;para ver en mi rastro la edad del almendro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;adiós hermano paul&lt;br /&gt;querido verlaine&lt;br /&gt;mi amante&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;quiero morir y nada puede salvarme&lt;br /&gt;el albatros ha partido&lt;br /&gt;las islas son tal un pueblo de barcas&lt;br /&gt;y la noche&lt;br /&gt;un solitario puerto donde errabundo espero&lt;br /&gt;ebrio con mi naufragio de naipes&lt;br /&gt;inválido de tiempos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;hermano paul&lt;br /&gt;querido verlaine&lt;br /&gt;mi amante&lt;br /&gt;has que la ciudad coma su polvo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Elegía al miedo mientras escucho un poema de Jim Morrison&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;em&gt;De ningún cuerpo de cadáver se ausentan nuestros flacos vientres.&lt;br /&gt;El hambre nos guía hasta la fragancia del viento.&lt;br /&gt;Extranjero, viajero, observa atentamente nuestros ojos&lt;br /&gt;y traduce el horrible ladrido de los antiguos perros.&lt;br /&gt;Jim Morrison&lt;/em&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Impostora es la noche que al graznido asoma&lt;br /&gt;ahora que el delirio cerval es costumbre&lt;br /&gt;páramo erguido en medio de la estirpe&lt;br /&gt;Impostora la multitud ardida entre los peces&lt;br /&gt;donde vomita su ronda el próximo suicida&lt;br /&gt;incapaz de bordar un sol a su costado&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;   (Tiemblan los espejos&lt;br /&gt;    las parejas que fornican en los bancos del parque&lt;br /&gt;    mientras el rey Lagarto celebra su impudicia)&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Le temo a tus ojos Jim Morrison&lt;br /&gt;al relámpago estremecido en tu carne&lt;br /&gt;como al bullicio de ese hombre que te finge&lt;br /&gt;que inyecta en mi tórax el brillo de su muerte&lt;br /&gt;La navaja divide un polvo insondable&lt;br /&gt;el oficio con que mi abuela incrustaba el arroz&lt;br /&gt;y esparcía correctos designios&lt;br /&gt;al degollar palomas sus manos implacables&lt;br /&gt;Yo esperaba crecer mis cabellos dividirme&lt;br /&gt;ser grumete en las olas promisorias&lt;br /&gt;para no saber que un héroe abocado&lt;br /&gt;lamía la traición arbórea de mi entraña&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;   (Tiemblan las puertas&lt;br /&gt;    los relojes obliterados por el tiempo&lt;br /&gt;    donde la muerte posee un lirio deleitable)&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Me espanta el tejido cristal que nos circunda&lt;br /&gt;cuando llega la cosecha del amor&lt;br /&gt;y los palmos de amapola y mezcalina&lt;br /&gt;fragmentan el accidente lumbar&lt;br /&gt;     la hecatombe&lt;br /&gt;que mi aventura cierne sobre sus huesos&lt;br /&gt;Huyo a los antiguos portadores de la sal&lt;br /&gt;a la penumbra sediciosa que nos irrumpe&lt;br /&gt;que anerva esta longitud de escarchas&lt;br /&gt;allí donde la bitácora del sudor nos olvida&lt;br /&gt;Odio la palidez infinita de lo azul&lt;br /&gt;terriblemente hermoso para cercenar tus dientes&lt;br /&gt;esta arcilla donde bebemos la esperma&lt;br /&gt;cada cicatriz frecuentada por el hambre&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;   (Tiemblan mis dedos&lt;br /&gt;   las palabras que  ayudan a mentir&lt;br /&gt;   cuando el silencio de un cigarro sorprende)&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Cómo acallar la latitud del pavor&lt;br /&gt;esta gruta muscular que se avecina&lt;br /&gt;al coágulo de escorzos sembrado entre las algas&lt;br /&gt;cual un vientre marino&lt;br /&gt;   putrefacto&lt;br /&gt;    iridiscente&lt;br /&gt;que desde antes de morir&lt;br /&gt;ya existía &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ciudad de rostro oscuro&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Entonces uno de los siete ángeles de las siete copas vino a decirme:&lt;br /&gt;Ven, voy a mostrarte el juicio de la famosa prostituta&lt;br /&gt;establecida al borde de las grandes aguas.&lt;br /&gt;Con ella pecaron los reyes de la tierra,&lt;br /&gt;y con el vino de su idolatría se embriagaron los habitantes de la tierra.&lt;br /&gt;Dicho esto, me llevó al desierto: era una nueva visión.&lt;br /&gt;APOCALIPSIS&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que el tiempo nos legó la desmemoria&lt;br /&gt;que se nos vino encima como un agravio interminable&lt;br /&gt;mutándonos todo&lt;br /&gt;las manos graves de existir&lt;br /&gt;y el temblor hirsuto del silencio&lt;br /&gt;Dicen que extraviamos el hombro derecho&lt;br /&gt;el corazón de inviernos malherido por la espalda&lt;br /&gt;que somos nada  Dicen&lt;br /&gt;que no volvemos&lt;br /&gt;y en la palabra se nos dilatan los naufragios&lt;br /&gt;cuando el mundo es un reflejo&lt;br /&gt;    una mirada oscura&lt;br /&gt;    intransitable &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puesto que toda ciudad puede habitar en otra&lt;br /&gt;yo te saludo  libertad errante&lt;br /&gt;yo te aclamo en el riesgo de las llamas&lt;br /&gt;que se ciernen sobre ti&lt;br /&gt;como la serena aventura de los rostros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciudad transparente   yo te escucho de memoria&lt;br /&gt;en el himno maternal que me precede&lt;br /&gt;Soy instrumento&lt;br /&gt;cuerpo indetenible donde alumbrar el abismo&lt;br /&gt;donde la ciudad es más que Ciudad&lt;br /&gt;Promontorio de arenas&lt;br /&gt;Isla&lt;br /&gt;Morada del imposible&lt;br /&gt;           universo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la ciudad no es el ciclo exacto de la duda&lt;br /&gt;ni el temible vértigo donde los años&lt;br /&gt;renuncian a la sed de otros parques&lt;br /&gt;La ciudad no es respuesta  solo pregunta&lt;br /&gt;no es lo que se dice  sino más bien lo que se ignora&lt;br /&gt;Impuros vitrales que corrigen la luz&lt;br /&gt;Páramo que asoma al margen de sus ruinas&lt;br /&gt;y amanece cual relámpago&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde todos los días me recorro en los umbrales&lt;br /&gt;infinito como el ángel mutilado del otoño&lt;br /&gt;cuando tu cuerpo  ciudad  no es el que resucita&lt;br /&gt;sino aquel que aduerme la partida  mas no sueña&lt;br /&gt;sacrificando toda su rigidez  su pasmo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi rostro no es mi rostro&lt;br /&gt;sino un continuo azar de invocaciones&lt;br /&gt;que precoz se yergue y vacila&lt;br /&gt;reencarna en mí y piedra le padezco&lt;br /&gt;cuando me duele y es el adviento&lt;br /&gt;      la intemperie&lt;br /&gt;danzando en la entraña fatal de la tormenta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diminuta ciudad quiero poseerte&lt;br /&gt;atravesar todo el polvo&lt;br /&gt;la sal que me engendra el cuerpo de un hombre&lt;br /&gt;por el ave nacida ayer  ceniza de mi vientre&lt;br /&gt;Ciudad límite frontera&lt;br /&gt;   Precipicio de constelaciones&lt;br /&gt;Ciudad agua incendiada&lt;br /&gt;   Inmanente de la tierra&lt;br /&gt;reencarnas en mí y piedra te padezco&lt;br /&gt;cuando son los espejos otro rostro&lt;br /&gt;otro cuerpo en el cual la ciudad siempre es la misma&lt;br /&gt;procurando el semblante que las llagas me oscurecen&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy impar&lt;br /&gt;y mi ser es otro ser que azorado no regresa&lt;br /&gt;muriendo esta edad de nacerme que extravío&lt;br /&gt;donde la histeria arde el manantial del mármol&lt;br /&gt;esculpiendo su nostalgia a la luz de un breve incienso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí brota la sierpe incendiando los destierros&lt;br /&gt;la cruz del odio&lt;br /&gt;   el cáliz&lt;br /&gt;     el tobillo&lt;br /&gt;sangre estéril donde mi cuerpo oscuro se sumerge&lt;br /&gt;desde la íntima ciudad  pródiga en canas&lt;br /&gt;fundando los objetos&lt;br /&gt;en el lugar común que alguna vez tendió esta sierpe&lt;br /&gt;apenas para mí&lt;br /&gt;cuando supe que el sueño nos legó la desmemoria&lt;br /&gt;y se nos vino encima como un agravio interminable&lt;br /&gt;dibujo atroz que bajo el signo del aliento&lt;br /&gt;nos borra lágrimas&lt;br /&gt;   astros&lt;br /&gt;   miedo&lt;br /&gt;duro maderamen que cerró la prepotencia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tú  ego profundo&lt;br /&gt;Concierto y discurso del habitual adagio&lt;br /&gt;como serás  ciudad un simple gesto&lt;br /&gt;desvarío de la carne ya nombrada por el fuego&lt;br /&gt;acallándome el estigma de ser en torno a ti&lt;br /&gt;más enigma aún que la Ciudad&lt;br /&gt;    tanto infierno&lt;br /&gt;donde se transmutan el rostro y la carne&lt;br /&gt;mi nombre y tu nombre&lt;br /&gt;en sombra y sierpe&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que el viento nos legó la desmemoria&lt;br /&gt;y ahora  Ciudad&lt;br /&gt;cuanto augurio se presiente está en mis ojos&lt;br /&gt;ardiendo tal blasfemia&lt;br /&gt;cesando como el fuego&lt;br /&gt;cesando&lt;br /&gt;como tú&lt;br /&gt;en la piel de lo oscuro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Entonces llovió Jehová sobre Sodoma y Gomorra&lt;br /&gt;azufre y fuego desde los cielos.&lt;br /&gt;Y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura,&lt;br /&gt;con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra.&lt;br /&gt;GÉNESIS&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Donde el cuerpo de C. presiente la partida de su amante&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabrá esta mampara el accidente que colma tu cuerpo&lt;br /&gt;Viéndote partir, cuando no tenga esta madrugada otra orilla,&lt;br /&gt;Ni otro puerto donde se acostumbre a mirarme,&lt;br /&gt;El grato remanso que deja tu silueta asomada en el lecho.&lt;br /&gt;¿En que orto andarás cuando lleguen los vientos?&lt;br /&gt;¿Cuál entrabado airón alanceará mis muslos&lt;br /&gt;Sobre la alfombra donde araño la plenitud de tus hombros,&lt;br /&gt;Las falencias que tu pecho anduvo por mi espalda?&lt;br /&gt;Te hubiera dado el mundo y unos versos tan largos como el día&lt;br /&gt;Perfumando los fragmentos aceitados de tu rostro&lt;br /&gt;Con la más pura transparencia del sándalo, su vahído.&lt;br /&gt;No escribirán mis dedos la entreabierta noche, ni será igual&lt;br /&gt;La distancia coronada por tu piel en mi frente,&lt;br /&gt;Cuando no hay para su tacto un instante, mísero alimento&lt;br /&gt;Que dure todo el adiós en la mañana presentido.&lt;br /&gt;Ven a mis ojos, anídate bajo el vino de la escanciada muerte;&lt;br /&gt;No me dejes cansarte, has volver tus lamentos a las gárgolas,&lt;br /&gt;A los frisos donde han grabado el cadáver de mi cuerpo.&lt;br /&gt;Te hubiera dado mi forma de morir, pero prefieres irte&lt;br /&gt;Dejándome entre los dientes un sabor aciago,&lt;br /&gt;La prontitud de esas velas que se pierden tras el mármol&lt;br /&gt;Al caer la luz sobre el vacío de mi espalda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-704130477148861955?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/704130477148861955/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=704130477148861955&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/704130477148861955'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/704130477148861955'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/arlen-regueiro.html' title='Arlen Regueiro'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-554928539699414625</id><published>2007-12-23T05:08:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T05:18:53.166-08:00</updated><title type='text'>José Manuel Espino</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Monje de los carmelitas descalzos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quién puede conmover el corazón de un monje&lt;br /&gt;sino la transparencia del Señor&lt;br /&gt;cuando caen las estrellas sobre el tejado.&lt;br /&gt;Rantés dijo llamarse,&lt;br /&gt;                                   venir de muy lejos,&lt;br /&gt;tanto que no se recuerda si se marcha o regresa&lt;br /&gt;a esta ciudad reclamada por los puentes,&lt;br /&gt;reclamada por héroes y traidores,&lt;br /&gt;hermosos y tristemente hermosos,&lt;br /&gt;los pájaros y la lluvia,&lt;br /&gt;la infancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su vigilia entrevé una pérdida irreparable, no puede precisar con exactitud, pero algo o alguien espera por él, en extramuros en las coordenadas fugitivas del sudeste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inútil interpretar el cántico:&lt;br /&gt;     El señor es mi pastor&lt;br /&gt;     nada me falta.&lt;br /&gt;     Me hace descansar en verdes prados,&lt;br /&gt;     me guía a arroyos de tranquilas aguas,&lt;br /&gt;     me da nuevas fuerzas&lt;br /&gt;     y me lleva por caminos rectos&lt;br /&gt;     haciendo honor a su nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque Rantés es la oveja,&lt;br /&gt;la única oveja blanca del rebaño,&lt;br /&gt;ojalá no se enteren los cuchillos&lt;br /&gt;y termine como la pobre oveja sacrificada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     los ojos más allá,&lt;br /&gt;la sangre dibujando un círculo sin retorno&lt;br /&gt;entre la ceniza y el corazón de los asesinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es demasiado tarde, nos dice,&lt;br /&gt;amenaza el mar con devorarnos,&lt;br /&gt;somos tan pequeños,&lt;br /&gt;faltan en nuestro corazón Dios y los hombres,&lt;br /&gt;y no bastará vociferar nuestra impotencia,&lt;br /&gt;y no bastará simular consternación,&lt;br /&gt;es demasiado tarde,&lt;br /&gt;mañana seré un sueño,&lt;br /&gt;un espejismo más.&lt;br /&gt;Tú no vendrás por mi inocencia.&lt;br /&gt;Yo no traspasaré el muro.&lt;br /&gt;Moriremos orando el uno por el otro&lt;br /&gt;Y sin abrazarnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;rantés, alguien pregunta por los tristes…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;rantés, alguien pregunta por los tristes&lt;br /&gt;y ha dejado un mensaje para ti.&lt;br /&gt;será que sin quererlo, descubrí &lt;br /&gt;que pese al mundo y su dolor, existes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;llueve sobre matanzas, siempre llueve&lt;br /&gt;y nadie te recuerda, presagioso,&lt;br /&gt;hablando de los puentes y su acoso,&lt;br /&gt;prometiéndonos un poco de nieve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pero juro, rantés, que si alguien toca&lt;br /&gt;sólo murmuraré que se equivoca.&lt;br /&gt;rantés es una sombra que ha partido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y si insiste, diré que no haga ruido,&lt;br /&gt;que el soplo de la nieve desconcierta&lt;br /&gt;y quizás rantés viva en la otra puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;me llamo rantés       y mi corazón es un muro…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;me llamo rantés       y mi corazón es un muro&lt;br /&gt;en él los viajeros han maldecido a mi madre&lt;br /&gt;       la lluvia los pájaros que retornan a&lt;br /&gt;       estaciones más prósperas donde la santa&lt;br /&gt;       y yo recortamos nuestros miedos&lt;br /&gt;       poniéndoles nombres hermosos para que&lt;br /&gt;       obren de modo menos triste&lt;br /&gt;hombres, os he amado,&lt;br /&gt;estad alertas&lt;br /&gt;son las palabras escritas sobre mi corazón&lt;br /&gt;sobre el maldito muro que es un corazón&lt;br /&gt;construido contra la fragilidad de los&lt;br /&gt;       hombres&lt;br /&gt;levantado piedra a piedra contra uno mismo&lt;br /&gt;al otro lado del muro podría estar usted&lt;br /&gt;acechando por una historia que me conmueva&lt;br /&gt;apara asegurarles a todos era una farsa&lt;br /&gt;una vil farsa que mi corazón era un muro&lt;br /&gt;los muros no lloran&lt;br /&gt;los muros no deben odiar&lt;br /&gt;un muro no puede morirse&lt;br /&gt;al otro lado del muro está usted doctor&lt;br /&gt;con la fascinación de quien prueba una mentira&lt;br /&gt;sin aceptar que todo muro es propenso a&lt;br /&gt;       los derrumbes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Una visita al manicomio&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sé que a mi padre lo atormentaban&lt;br /&gt;ciertas voces, algunos rostros&lt;br /&gt;ocultos en la penumbra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás también yo&lt;br /&gt;en medio de esa algarabía.&lt;br /&gt;Su hijo amado y distante.&lt;br /&gt;Su pobre niño al que las enfermeras&lt;br /&gt;le daban palmadas sobre los hombros&lt;br /&gt;para luego exclamar:&lt;br /&gt;«Ya es todo un hombre».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ejércitos cruzaron&lt;br /&gt;por encima de él.&lt;br /&gt;Quedó alguna medalla y la cicatriz&lt;br /&gt;que le permitía, prójimo de los héroes,&lt;br /&gt;tratarlos de tú a tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca nos sentamos juntos&lt;br /&gt;a partir el pan&lt;br /&gt;y conversar sobre las muchachas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca vimos caer las hojas&lt;br /&gt;trazando en el parque apacible&lt;br /&gt;nuestros torpes corazones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca compartimos un secreto.&lt;br /&gt;Nunca.&lt;br /&gt;Nunca.&lt;br /&gt;Nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiempo de visitas. Caja de música&lt;br /&gt;recién abierta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de la que se aguarda el último compás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si todo se desvaneciera en el humo,&lt;br /&gt;si nosotros fuésemos el humo:&lt;br /&gt;tempestad y no cansancio,&lt;br /&gt;tempestad y no amargura,&lt;br /&gt;tempestad y no ausencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún me estremezco cuando alguien dice:&lt;br /&gt;«Cómo se parece a su padre».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Estaciones para el Caballero de París&lt;/strong&gt;       &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;París es el anciano en la niebla.&lt;br /&gt;Y la niebla el índice que escribe&lt;br /&gt;su vapuleado nombre en el muro. &lt;br /&gt;Por ese muro saltó su padre.&lt;br /&gt;Por ese padre le siguen perros&lt;br /&gt;y estaciones demasiado hostiles.&lt;br /&gt;Oye tú la canción. Oye tú &lt;br /&gt;su apacible indagar por las sombras,&lt;br /&gt;sin comprender que ya es otra sombra  &lt;br /&gt;cegado en las calles de la Habana.&lt;br /&gt;Eluard lo sedujo: Adiós tristeza.&lt;br /&gt;Y le rasgó el manso corazón&lt;br /&gt;pegándolo a un París sin final &lt;br /&gt;y desmedidamente desnudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El Caballero pregunta a todos&lt;br /&gt;por su figurilla, es decir, quiere &lt;br /&gt;que le devuelvan el corazón&lt;br /&gt;a pesar de levedades y&lt;br /&gt;transparencias. Recóndito abismo&lt;br /&gt;de encontrar la punzante dulzura.&lt;br /&gt;A veces se le oye renegar:&lt;br /&gt;“Buenos días tristeza, fiel pájaro &lt;br /&gt;que recomienza el flechado vuelo,&lt;br /&gt;todo lo que pasta a contraluz,&lt;br /&gt;árbol y ahorcado, ciego y monedas,&lt;br /&gt;siluetas que desdice el invierno,&lt;br /&gt;migajas de pan sobre la boca,&lt;br /&gt;magra resignación: Buenos días”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;III&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Tristeza, lo has visto cruzar frágil,&lt;br /&gt;tan desvaído y frágil que duele.&lt;br /&gt;Quién le apaciguará la embriaguez&lt;br /&gt;de remontar sus calles lejanas&lt;br /&gt;adivinando sucias palomas.&lt;br /&gt;Tú lo has visto dormir como un niño, &lt;br /&gt;soñar como un niño suaves astros;&lt;br /&gt;casi estatua de parques a oscuras&lt;br /&gt;envuelto en la noche y sus mendrugos,&lt;br /&gt;sin más audacia que algún París,&lt;br /&gt;sin más audacia que una caricia&lt;br /&gt;para nombrarte de modo afable.&lt;br /&gt;Estás inscrita en las líneas del&lt;br /&gt;cielo raso:  Tristeza. Tristeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;IV&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Estás inscrita en los ojos que amo,&lt;br /&gt;te desgajas tibia, tercamente&lt;br /&gt;cuando los labios grises recuerdan&lt;br /&gt;la avalancha de pureza atroz.&lt;br /&gt;Descubres rutas a Saint Nazaire&lt;br /&gt;porque la soledad es un fruto&lt;br /&gt;y come paciente el Caballero&lt;br /&gt;su ración de invierno y hervidura.&lt;br /&gt;Tristeza. Tristeza. Pronto acoge&lt;br /&gt;al guardián de cada finitud.&lt;br /&gt;Criatura raída. Suerte de ángel.&lt;br /&gt;Siempre que la ciudad cruza como&lt;br /&gt;un mojado más nos preguntamos:&lt;br /&gt;¿De dónde le calan tantas aguas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;V&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El agua invade. La ira del agua&lt;br /&gt;sobre el Caballero. Si llueve en&lt;br /&gt;París, dóciles nos alarmamos.&lt;br /&gt;Acaso pudiera naufragar&lt;br /&gt;aquel sorprendido ante la luz&lt;br /&gt;que apenas resiste la insistencia&lt;br /&gt;de este verano sin latitudes.&lt;br /&gt;El agua invade. Todo lo arrastra.&lt;br /&gt;Arrastra escritos donde aseguran&lt;br /&gt;la fiel candidez del Caballero.&lt;br /&gt;“Noble anciano asfixiado entre lluvias&lt;br /&gt;y aleteo de pájaros rudos:&lt;br /&gt;Cautivo, no eres completamente&lt;br /&gt;la miseria; aunque tal vez no escampe”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;VI&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En la vendimia florecerá,&lt;br /&gt;de tal milagro serán testigos&lt;br /&gt;los humildes saltamontes rojos.&lt;br /&gt;El Caballero intenta explicarse&lt;br /&gt;la causa de su metamorfosis.&lt;br /&gt;“Esto es cosa tuya, nadie en mí&lt;br /&gt;advierte, Señor, una evidencia&lt;br /&gt;de iluminaciones y bonanza”.&lt;br /&gt;Aguarda. Sopla Dios sobre el mundo,&lt;br /&gt;remueve las hojas y los hombres.&lt;br /&gt;“Esto es cosa tuya, Señor, pues&lt;br /&gt;los labios más pobres te denuncian”.&lt;br /&gt;Cómo no asustarse de un anciano&lt;br /&gt;floreciendo muy impúdicamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;VII&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Con una sonrisa oye al gorrión,&lt;br /&gt;Edith Piaf, muchachilla extraviada&lt;br /&gt;en las callejuelas, en los parques&lt;br /&gt;sin auroras, en los túneles lóbregos.&lt;br /&gt;Se tatarea la melodía&lt;br /&gt;de quien emerge intacto a su mugre:&lt;br /&gt;Ciudadanos del tizne y el vómito.&lt;br /&gt;Ciudadanos del horror y el vértigo.&lt;br /&gt;Ciudadanos del cieno y la fiebre.&lt;br /&gt;No hay otro asidero que la noche,&lt;br /&gt;porque allí se calienta el gorrión&lt;br /&gt;con un trago de muerte y olvido.&lt;br /&gt;Y canta canta canta. Feliz&lt;br /&gt;de que hembra les nazca la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;VIII&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Tras pobres mamparas está el mundo.&lt;br /&gt;Más acá el Caballero sinuoso.&lt;br /&gt;Cuán desprovisto ha de conmover&lt;br /&gt;   a ese París sin mapas ni brújulas,&lt;br /&gt;acechante en las vagas imágenes&lt;br /&gt;que han ido alimentando el delirio.&lt;br /&gt;Delirio que le hace insistir: “Buenos&lt;br /&gt;días tristeza, prójimo, alianza&lt;br /&gt;de quien vocifera su belleza&lt;br /&gt;a través de la mirada rota, &lt;br /&gt;la huella de sangre y el espasmo”.&lt;br /&gt;Siempre hay algo que retener, aunque                                                     &lt;br /&gt;sea el terror de domesticar&lt;br /&gt;la marea que sube en su contra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;IX&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Espantado de las filigranas.&lt;br /&gt;Espantado de la figurilla&lt;br /&gt;y un corazón pegado en cualquier&lt;br /&gt;sitio: Terriblemente espantado,&lt;br /&gt;ha confundido al ave y la piedra,&lt;br /&gt;la piedra y el agua de la fuente,&lt;br /&gt;el agua de la fuente y sus llagas.&lt;br /&gt;No recuerda su rostro, asegura&lt;br /&gt;que alguna vez cenó como un príncipe.&lt;br /&gt;Al volver para siempre se ha ido.&lt;br /&gt;Resiste a París. Resiste por&lt;br /&gt;encima de quienes gritan: Loco.&lt;br /&gt;Loco. ¿Qué saben de su hermosura?&lt;br /&gt;Pobre amor de los cuerpos amables. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;X&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El mustio Almendares  sueña al Sena.&lt;br /&gt;Quizás sólo le falten sus muertos&lt;br /&gt;y los bohemios leyendo presagios&lt;br /&gt;que se atreve a clarear la corriente.&lt;br /&gt;Sus ojos se han borrado en el río&lt;br /&gt;pero nada en el agua explica&lt;br /&gt;al Caballero como un país&lt;br /&gt;avanza en el pecho sin más límites&lt;br /&gt;que duros escarceos del alma.&lt;br /&gt;Furia con el poder del amor.&lt;br /&gt;Furia arrasando cuanto antepone&lt;br /&gt;el paisaje al impetuoso tránsito&lt;br /&gt;de agua serpenteando pertinaz.&lt;br /&gt;El mustio Almendares sueña al Sena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;XI&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Y si París existió entresueños:&lt;br /&gt;París con sus amantes y músicas,&lt;br /&gt;persistente ardor que le acompaña,&lt;br /&gt;ejército de figuraciones,&lt;br /&gt;sinrazón que convierte en la cruz&lt;br /&gt;donde habrá de agonizar, gozoso.&lt;br /&gt;París existió y existió apenas&lt;br /&gt;en la húmeda fragancia de rosas&lt;br /&gt;delicadas y tristes como islas,&lt;br /&gt;rompiéndose trágicas como islas.&lt;br /&gt;Dejen al Caballero. Mejor&lt;br /&gt;cuidar de que no se le despierte,&lt;br /&gt;si con su amabilidad que surge&lt;br /&gt;París existió mientras dormía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;XII&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Caballos pasean en la noche&lt;br /&gt;de París. Caballos se desbocan&lt;br /&gt;hasta avasallar hoscos, fanáticos,&lt;br /&gt;al elegido para celar&lt;br /&gt;el tiempo en que estropicios esplenden.&lt;br /&gt;Y París como un monstruo sin cuerpo&lt;br /&gt;también se desboca. Áspero irrumpe&lt;br /&gt;contra el vagabundo que se intriga&lt;br /&gt;ante la celebración inútil.&lt;br /&gt;Trampea París. París trampea.&lt;br /&gt;Repite una y otra vez la coz;&lt;br /&gt;más a cambio recibe un venablo.&lt;br /&gt;Y entonces se sabe vulnerable,&lt;br /&gt;más vulnerable que el aciago hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;XIII&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En el sutil trasiego de máscaras&lt;br /&gt;el vagabundo lamenta su &lt;br /&gt;cordura. Presencia el carnaval &lt;br /&gt;grotesco del mundo. Quizás ese&lt;br /&gt;Pierrot sea Paul Eluard. Afuera&lt;br /&gt;se prometen prodigios de humo.&lt;br /&gt;Quizás por unos centavos alguien&lt;br /&gt;le conceda al fin su corazón.&lt;br /&gt;Pero exigen su inocencia, exigen&lt;br /&gt;les invente un río rumoroso,&lt;br /&gt;y un puente, también quieren un puente,&lt;br /&gt;Ya entonces sólo piensa en morir.&lt;br /&gt;Ojalá entendiese que la muerte&lt;br /&gt;es otra cabeza contrariada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;XIV&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Estuvimos en París y nunca,&lt;br /&gt;nunca lo supimos. A pesar&lt;br /&gt;de escuchar al órgano del ciego&lt;br /&gt;las descompasadas melodías:&lt;br /&gt;Música semejante a nosotros.&lt;br /&gt;Estuvimos en París. Tal vez&lt;br /&gt;aún somos ensueños del mendigo&lt;br /&gt;dialogando con pájaros y árboles.&lt;br /&gt;Buscaba su corazón de noria.&lt;br /&gt;Buscaba alguna señal tardía&lt;br /&gt;que asegurara las transparencias.&lt;br /&gt;No hay perdón, tristeza hermoso rostro,&lt;br /&gt;si entregó sus huesos a un París&lt;br /&gt;de áureos tumultos, indiferente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Borges y yo&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borges y yo nos soñamos en un tiempo quizás ido,                           zozobrantes por el ruido de la lluvia y sus reclamos. &lt;br /&gt;Borges y yo nos odiamos en páginas casi muertas, tomando rosas inciertas del jardín que bifurcaba.&lt;br /&gt;Borges y yo ante la aldaba de alguna ciudad sin  puertas.&lt;br /&gt;El que fue esa lluvia de oro, daba sus palos de ciego: Chuang Tzu, mariposa luego, Ulises sin más decoro que aceptar su propio azoro, la llanura, el asesino, una estatua en el camino, entrampamientos de cal, el tigre vasto y fatal, su marasmo repentino.&lt;br /&gt;Yo le busco en la escritura, tardía forma en que asoma y se escapa en la paloma dejándonos la espesura.&lt;br /&gt;Yo le busco en la blandura de Buenos Aires, traduzco su pecho lujoso, brusco entre imágenes macabras, malabar de las palabras. Yo le busco. Yo le busco.&lt;br /&gt;Borges y yo/ larga ausencia.&lt;br /&gt;Borges y yo/ torpes ojos.&lt;br /&gt;Borges y yo/ qué cerrojos.&lt;br /&gt;Borges y yo/ cuál demencia.&lt;br /&gt;Borges y yo/ vil dolencia.&lt;br /&gt;Borges y yo/ un ajedrez.&lt;br /&gt;Borges y yo/ su avidez.&lt;br /&gt;Borges y yo/ fiero puño.&lt;br /&gt;Borges y yo/ fiel rasguño.&lt;br /&gt;Borges y yo/ desnudez.&lt;br /&gt;El pedía alguna gracia, soplaba el viento de averno y era Borges tan eterno, tan Borges, tan su falacia. La intemperie que se espacia lo vuelve un ciego perfil, lo confina a un tiempo hostil que llamarán la memoria, como lluvia provisoria rompiéndose en el cantil.&lt;br /&gt;Yo fui aquel pez de Agrigento y el hombre que lo recuerda, &lt;br /&gt;        la cicatriz a su izquierda, el mar temeroso, lento; el tajo en la noche, aliento del azul en su impostura, para amansar la locura el naufragio por estampa, digamos que fui una trampa, ficciones, literatura.&lt;br /&gt;Borges y yo, la sospecha de transcurrir en los días repasando melodías con el alma más deshecha.&lt;br /&gt;Borges y yo, siempre acecha si el organillo prohíbe. No sabemos ya quién vive o quien muere de los dos, mas descubrimos a Dios que sin ojos nos reescribe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                      &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;A Fina&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La dibujé dormida como un pozo&lt;br /&gt;donde mueren pacientes las estrellas,&lt;br /&gt;la concebí varada entre querellas,&lt;br /&gt;argucias, levedades, tánto acoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como recién sacada de la fragua&lt;br /&gt;esplende ante los ojos del avaro,&lt;br /&gt;ser isla es el modo acaso más raro&lt;br /&gt;de soñar un país sobre las aguas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si quise definir su geometría&lt;br /&gt;y se contuvo mansa ante la mar&lt;br /&gt;toda su vaguedad es también mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el alto esplendor de su pobreza&lt;br /&gt;nada parece ya recomenzar&lt;br /&gt;y aún me sobrecoge tal fijeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;A Cintio&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Avanza, sin que reconocer puedan&lt;br /&gt;su prometida forma de sinsonte.&lt;br /&gt;Otea desconfiada al horizonte,&lt;br /&gt;reclama que los pájaros accedan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Avanza, y en mi trémulo dibujo&lt;br /&gt;todo padece el claro extrañamiento&lt;br /&gt;de lo que impulsa atónito algún viento&lt;br /&gt;y nos deja a merced del vasto flujo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cada línea escapa, se trastoca,&lt;br /&gt;remueve la finísima marea,&lt;br /&gt;el ángel de su nombre le sofoca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como un manual antiguo en su acechanza&lt;br /&gt;el aliento de Dios fiel la rodea&lt;br /&gt;y avanza dulcemente, siempre avanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Variaciones en viejas láminas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La madre arranca flores del agua. Perturbada por la lejanía mastica esas  flores con la certeza de que sustentará a la familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Claudio y Estela se abandonan en la devastación del lecho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Mario sueña con pájaros. No reconoce la dulce algarabía ni la estampida del vuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Estela y Claudio se entrelazan como si fueran dos hermanos a quienes se les concede la mansedumbre de la desnudez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;José hace un plano del naufragio. Insiste en que podrá escapar de la celada. Aunque debe repasar cada detalle. Repartirse en la noche valeroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;6&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Claudio y Estela juegan a ser niños zarandeados por la tempestad  y les duele crecer tan pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;7&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Sobra un sitio en la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;8&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Estela y Claudio contravienen las palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;9&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Mario se despierta entre pájaros y comienza a llorar la torpeza de unas alas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;10&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Claudio y Estela se frotan  desesperadamente, como maderos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;11&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La madre recoge hierbas que apacienten cada fiebre, cada arañazo de la  mar sobre los pechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;12&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Estela y Claudio no pueden aceptar que  les sobrevendrá  la estación de la bonanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;13&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;José amaga contra la noche. Desea delimitar dónde comienza la familia y dónde el naufragio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;14&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Claudio y Estela imaginan que aún les encontrarán vivos, desnudos, tristemente desnudos, pero vivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;15&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La Madre se afana en el álbum de familia. Sólo que  no recuerda el lugar exacto de cada imagen. Se superponen cuerpos y memoria. Una vez resguardados los retratos ya puede morir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-554928539699414625?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/554928539699414625/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=554928539699414625&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/554928539699414625'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/554928539699414625'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/jos-manuel-espino.html' title='José Manuel Espino'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-1246280207802805162</id><published>2007-12-23T05:04:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T05:08:05.321-08:00</updated><title type='text'>Rigoberto Rodríguez Entenza.</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Como un clamor&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre el libro&lt;br /&gt;las manos blancas ardiendo -reciclando&lt;br /&gt;el cúmulo de las horas. Sobre el libro –otra vez&lt;br /&gt;las manos blancas ardiendo -sobadas por el olor de unos girasoles&lt;br /&gt;y una frase suelta en el azar -sin pretensiones. Sin siquiera&lt;br /&gt;un vestigio lírico. Sin estaciones hermano  sin estaciones.&lt;br /&gt;El álamo es un simple decorado. Como las palabras&lt;br /&gt;el álamo prefigura un pliego de imágenes imposibles.&lt;br /&gt;Aquel y este -el álamo es siempre un signo de indolencia.&lt;br /&gt;Precario y hermoso como una deducción. ¿Cómo -entonces&lt;br /&gt;ha llegado el pequeño manojo lépero hasta la transfiguración del búcaro?&lt;br /&gt;¿Cómo la persistencia ha deshecho -quizá debiera decir acompañado&lt;br /&gt;las palabras dictadas por el tiempo en esos caminos remotos -transidos.&lt;br /&gt;¿Cómo si dos vasos chocan levemente luego del almuezo y&lt;br /&gt;no hay nadie en la habitación y usted bebe el plácido color&lt;br /&gt;del jengibre? ¿Cómo si no o hay vasos deslizando su olor ni hay&lt;br /&gt;vino morado  ni tose una mujer para disimular que ha muerto cómo?&lt;br /&gt;Tras las mamparas alguien ha llamado. Señor&lt;br /&gt;Señor acérquese un momento. Señor baje a este mundo&lt;br /&gt;y bese mis poderes. Yo soy Karina señor. Yo tengo estos pechos&lt;br /&gt;morenos y usted deberá tocarme sobre el lienzo de mi vestido.&lt;br /&gt;Donde nadie pueda vernos. Ay señor qué pedazo de carne podría olvidar&lt;br /&gt;ese instante inédito de su mano en mi seno limpio.&lt;br /&gt;Las palabras -ayer puestas bajo un sol de tiestos tibios&lt;br /&gt;regresan en un espeso -apenas perceptible&lt;br /&gt;silencio. El sur&lt;br /&gt;desde lo último del sur&lt;br /&gt;de las memorias desde lo último de las memorias&lt;br /&gt;decía alguna vez el poeta Melchor E.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los girasoles entonces chocan con los límites&lt;br /&gt;permanentes -agitados por horas que declinan con el cuerpo&lt;br /&gt;ya exhausto. Apartada toda trivialidad también lo creo&lt;br /&gt;pues he encontrado tres indicios: Un libro abierto –abandonado.&lt;br /&gt;Una mano de color naranja –configurando trillos por el cuerpo blanco&lt;br /&gt;y un hombre, con la cabeza abierta -tirado y despierto sobre un ancho pastizal verde. Al fondo del hombre bailan tres palmas cubanas&lt;br /&gt;denunciadas por el viento y detrás un lienzo que regresa&lt;br /&gt;al último azul de la tarde. Frente a los indicios –los paisajes&lt;br /&gt;la humanidad reducida a dos ojos contemplativos &lt;br /&gt;clavados en la pared –como un clamor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El gong&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La madera cobra el sonido.&lt;br /&gt;Como la mano contra la piedra&lt;br /&gt;como un instante amarillo&lt;br /&gt;vibra de punto a punto y despierta &lt;br /&gt;y entra en la otra soledad.&lt;br /&gt;Labra fibras de aire y ecos infinitos.&lt;br /&gt;Cae en la orilla de la boca y cuenta&lt;br /&gt;la orfandad de dos o tres nombres íntimos.&lt;br /&gt;En la fabulación de la verdad también&lt;br /&gt;hay un mapa para los elegidos.&lt;br /&gt;En ese paisaje una mujer contempla&lt;br /&gt;el ir y volver de las aguas y el vacío.&lt;br /&gt;Un árbol y su imagen no prevista&lt;br /&gt;entran en el laberinto que somos.&lt;br /&gt;Sus dones son tan benditos&lt;br /&gt;como una puerta que había olvidado.&lt;br /&gt;En la piedra pisada habita una oración.&lt;br /&gt;Quiere ser humana o verde&lt;br /&gt;o de un color que le crecerá&lt;br /&gt;a los hombres. Golpea desde el fondo&lt;br /&gt;y escucho la mano tranquila.&lt;br /&gt;La tarde crece y no regresa.&lt;br /&gt;Oh qué ocurre. Me pregunto&lt;br /&gt;mientras miro la pequeña nube.&lt;br /&gt;El mañana estalla dentro de mí.&lt;br /&gt;El niño pasea sobre una rueda&lt;br /&gt;sin fin. El sonido es una luz. Es&lt;br /&gt;la vida. El sonido se restablece&lt;br /&gt;en la madera y yo viajo en mis días.&lt;br /&gt;Felices resisten el eco persistente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Óleo de niño sentado en la acera&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ningún sitio del mundo&lt;br /&gt;he visto antes los ojos de aquel niño.&lt;br /&gt;Me miró y extendió su mano&lt;br /&gt;tocándome algún recuerdo&lt;br /&gt;pero yo puedo jurar&lt;br /&gt;no lo he visto antes.&lt;br /&gt;Estaba sentado en la acera&lt;br /&gt;y así lo imagino en mi tarde&lt;br /&gt;eterna. Yo he cruzado como tú&lt;br /&gt;como un trozo de humo&lt;br /&gt;perdiéndose en el cielo cómplice.&lt;br /&gt;En mis horas de silencio suelo&lt;br /&gt;escupir sobre los nombres&lt;br /&gt;famosos. Caen presos en mi círculo&lt;br /&gt;nada ni nadie puede salvarlos.&lt;br /&gt;También me pongo a curar&lt;br /&gt;heridas invisibles. Corto la carne&lt;br /&gt;para dejar intacto ese pedazo&lt;br /&gt;humano que el tiempo desgarra.&lt;br /&gt;Pero hoy solamente recuerdo&lt;br /&gt;la huella de aquel niño. Aun &lt;br /&gt;me mira su insistente acusación.&lt;br /&gt;Reduce mi vida a sus dos&lt;br /&gt;piedras castigadas. Las notas&lt;br /&gt;de la prensa ni los salmos&lt;br /&gt;ni los por si acaso ni los futuros.&lt;br /&gt;Nada puede contra su paz&lt;br /&gt;seca. Ese niño es nuestro revés.&lt;br /&gt;Sin el fuéramos otros.&lt;br /&gt;Ahora mismo tu fumas.&lt;br /&gt;Fumas y hablas. &lt;br /&gt;Exhalas tus dones &lt;br /&gt;y no puedes ver la cara&lt;br /&gt;flotando en el deseo.&lt;br /&gt;Si encontraras el rostro de tu amor&lt;br /&gt;llorarías ante ese testigo.&lt;br /&gt;No se si vive o muere.&lt;br /&gt;Sólo se que su mirada pudo&lt;br /&gt;alcanzarme. Solo se que en su sitio&lt;br /&gt;estuviera sentado con placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ojo que pasa de mano en mano&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Meticulosa&lt;br /&gt;                 la luz&lt;br /&gt;acaso ya sabiéndose ascendida a la magnitud final&lt;br /&gt;entró en mi ciudad&lt;br /&gt;                               al honrado silencio&lt;br /&gt;al instante eterno del recinto.&lt;br /&gt;Origen y vestigio arden en la distancia.&lt;br /&gt;Origen y vestigio entre horas y dudas buscando su punto íntimo.&lt;br /&gt;Mientras en el charco de agua los reflejos arden&lt;br /&gt;en la conversión de mis mapas&lt;br /&gt;                                                   se desatan la paz&lt;br /&gt;y el oro de ciertas tardes.&lt;br /&gt;Es la hora Doña Carmen.&lt;br /&gt;Es la hora de sentarme&lt;br /&gt;bajo las frescas manías del árbol&lt;br /&gt;                                                    del viejo parque.&lt;br /&gt;Aquí&lt;br /&gt;en una fotografía en blanco y negro&lt;br /&gt;suelo mirar el salto de nuestras manos cosidas.&lt;br /&gt;Antes era solo un charco cuya forma venía hasta mis ojos y dejaba ver mi rostro. Tú y yo ascendimos a sus delicias. Para que me escucharas regresando a un lugar inédito te dibujaba los siglos de mi voz aguada con el tono de las horas. Bebíamos vino y quietud y palabras -muchas palabras- bajo aquel árbol cercado por la gloria. Así he pasado hermosísimos silencios, largos y diáfanos silencios. Noticias húmedas  y  remotas  meditaciones. Me he acercado a la orilla de  la muerte de  un hombre en la cruz.&lt;br /&gt;Y si he escuchado esa música y puse sombras alrededor de la casa fue para volver a mi pequeño círculo de agua.&lt;br /&gt;Si he tocado tus labios y volví a levantar las manos llenas de vino ha sido para mirar la sombra del árbol -vieja y extensa como una hierba milenaria-. Si me he puesto los ojos del otro ha sido para estar seguro de que fuera cierto. De modo que nada ha sucedido. Solamente hemos tocado un ojo que pasa de mano en mano.&lt;br /&gt;Así mitigamos el aire caliente de los besos cotidianos.&lt;br /&gt;Así nos deleitamos con las naranjas de aquel tiempo.&lt;br /&gt;Así flotamos en la memoria de los inocentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El mar&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;                                                       &lt;em&gt;a Clarissa y Tessa&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué seres son esos que huyen de la sombra de sus árboles&lt;br /&gt;buscando la clara ciudad donde serán ahogados por el fuego mentido.&lt;br /&gt;Qué tiempo el que persiguen sus hijos.&lt;br /&gt;Qué dolor cruzaron sus aguas.&lt;br /&gt;Qué otro dolor trazó parábolas en el aire del pájaro imaginado.&lt;br /&gt;Ya no quedan huellas en el  mar de sus ojos.&lt;br /&gt;Las estelas de olvido cercenan su carne y escalan&lt;br /&gt;sobre cuerpos inocentes como sus cuerpos.&lt;br /&gt;He tocado estos laberintos y quisiera regresar pero estoy perdido. Miré hacia todos los puntos y no encuentro aquella voz que me hablaba de sus malezas y cavernas.&lt;br /&gt;Con una maltrecha esperanza y los pies ya raídos seguimos pisando las piedras.&lt;br /&gt;Si tuviésemos ay si tuviésemos esa voz que nos recuerda el agua sola. Con agua sola curaríamos todas las llagas. Pero estamos perdidos en un extraño paraje. Pero estamos conquistados. Somos sus reyes y sus reos. Oh amor oh vida que sobre los caballos vuelas sin encontrar fin oh si pudiera yo salir a la fronda si pudiera internarme en aquel silencio en que duerme la piedra. Si pudiera besar a esa muchacha bajo algún florido mundo. Si los animales cruzaran por mis días como sueños en sus quietudes más feroces.&lt;br /&gt;Pero ya nada es posible.&lt;br /&gt;Huimos de aquellos bosques y estamos en el corazón de un hombre enorme. Somos su toro y el dudoso clamor de la multitud.&lt;br /&gt;Todos gritan y el toro se acerca cada vez más.&lt;br /&gt;El filo de sangre se enreda sobre la arenilla y sus remolinos brillan en los ojos de la multitud. Somos esa gente cuyos gritos arden bajo el sol.   Volveremos a casa cuando los giros desalojen a la luz y la humedad se pose bajo el redondel hermoso. Ante los ojos hay un  leve tramo que separa la plenitud y respira y entra a sentir el olor del misterio de un hombre que ha quedado solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Círculo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;a Manuel González de los Ríos&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El prisionero –a través de una diminuta ventanilla enrejada&lt;br /&gt;ha mirado la luna. O –seamos precisos:&lt;br /&gt;El prisionero –a través de una diminuta ventanilla enrejada&lt;br /&gt;ha mirado un diminuto lago y allí el reflejo de la luna.&lt;br /&gt;Como de un sueño -bajo una luz fina pero intensa&lt;br /&gt;sus ojos entraron y salieron. Luego deshizo una postal.&lt;br /&gt;Es falsa –le había dicho el otro inquilino de la celda&lt;br /&gt;Somos los  vigías del olvido –solo eso es cierto esta vez.&lt;br /&gt;Al amanecer un guardia repite cierta parábola.&lt;br /&gt;La escuché anoche –dice y explica el sueño. Después&lt;br /&gt;salen a tomar sol y  un hombre –trazando&lt;br /&gt;una parábola cruza el aire azul. Si entramos en la historia&lt;br /&gt;y  creemos en su profundidad seríamos ese hombre.&lt;br /&gt;La aventura consiste en detenerse y no mover ni un dedo&lt;br /&gt;ni decir una pregunta. Estoy  en un hueco del mundo&lt;br /&gt;-ante mí mismo. Tropiezo conmigo. Soy el caos&lt;br /&gt;de mi boca y el silencio que le brota. Las puertas no se abren&lt;br /&gt;ante mí ni yo me abro ante el ruido antiguo de la gota de agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Paciencia china&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pequeño pabilo ha quemado su final.&lt;br /&gt;El joven campesino –Lao Hung&lt;br /&gt;no puede ver ya los ojos de la hermosa mujer.&lt;br /&gt;Yo tampoco. Nada crece –entonces nada&lt;br /&gt;crece ni se mueve ni es más que los cuerpos&lt;br /&gt;cerrados y silenciosos en el fondo de la flor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La línea I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pesada marca negra&lt;br /&gt;o blanca o roja&lt;br /&gt;el  ardor perfecto que aleja una visión de otra.&lt;br /&gt;El cáñamo vertical&lt;br /&gt;sobre y&lt;br /&gt;en el agua&lt;br /&gt;buscando la hora definitiva del pez.&lt;br /&gt;La costa irregular&lt;br /&gt;destacando una lengua&lt;br /&gt;y esa otra palabra rancia: raza.&lt;br /&gt;La sombra delante de la puerta&lt;br /&gt;acogida a esa mirada atroz&lt;br /&gt;que te detiene&lt;br /&gt;y omite.&lt;br /&gt;La que dibujó el inocente&lt;br /&gt;partiendo en dos a un pobre animal&lt;br /&gt;sobre la hoja blanca&lt;br /&gt;e imparcial.&lt;br /&gt;Antes -la infinita&lt;br /&gt;en su destino&lt;br /&gt;era el único punto de partida.&lt;br /&gt;Antes era la que siempre cruza&lt;br /&gt;la que nadie evita&lt;br /&gt;la de otro color&lt;br /&gt;sobre el color de la hora que la traza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La línea II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desolada -dijo. Yo pasaba&lt;br /&gt;como aquellas hojas verdes sobre la docilidad de la roca&lt;br /&gt;o como la palabra sendero o montaña o como un ser fugado de sí&lt;br /&gt;o como un colibrí hacia la invención de mis horas.&lt;br /&gt;Eso habrá siempre entre las fabulaciones de mis páginas. Un colibrí&lt;br /&gt;cruza  -insisto. Son mis páginas. Es la tierra.&lt;br /&gt;Desolada tierra esta, susurró. Línea&lt;br /&gt;a línea se iba trenzando una señal -y otra&lt;br /&gt;en la sombra que abarca su instante&lt;br /&gt;y la codicia. Más allá nada suena&lt;br /&gt;como la mano y su toqueteo en la madera&lt;br /&gt;de la vieja puerta. Más allá el cuenco&lt;br /&gt;de una mano y su silencio. Más allá&lt;br /&gt;la similitud entre augurio&lt;br /&gt;y el adiós y una fábula sin palabras.&lt;br /&gt;Desolada, esta áspera tierra y su voz&lt;br /&gt;que no pesa en su propia terquedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;A orillas de un río&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis ojos se acomodan al paño de agua&lt;br /&gt;y como cualquier testigo lanzan sus preguntas.&lt;br /&gt;Dos diminutas piedras atestiguan la vastedad&lt;br /&gt;del mundo en la cómoda certeza de lo que no&lt;br /&gt;alcanzan. Mañana podré ir hacia un lugar de&lt;br /&gt;la casa y beber vino dilecto en las caricias&lt;br /&gt;frescas del don elegido por una verdad.&lt;br /&gt;Una palabra bastará para sentarme&lt;br /&gt;ante la transparencia del alivio.&lt;br /&gt;Es lo poco que ahora puedo descifrar.&lt;br /&gt;Echaría mi carne para alimentar la esperanza&lt;br /&gt;de otro pero eso no servirá de mucho.&lt;br /&gt;El otro también ha perdido esa costumbre.&lt;br /&gt;Ya no solemos mirar las horas&lt;br /&gt;y los libros como una tarde.&lt;br /&gt;El otro también ha olvidado ciertas palabras.&lt;br /&gt;Va hacia la cocina y contempla la olla&lt;br /&gt;creciendo para la tarde que se clava&lt;br /&gt;sobre la mesa. ¿Que habrá hoy &lt;br /&gt;sobre la mesa? Se preguntan.&lt;br /&gt;Salen a reintentar un tiempo en la duda.&lt;br /&gt;Mordidos como misterio ante el paso&lt;br /&gt;se quiebran y no dicen ni una palabra&lt;br /&gt;más. El silencio es el golpe.&lt;br /&gt;Hemos visto arder el sueño&lt;br /&gt;y en el los deseos furtivos de la niña.&lt;br /&gt;Ella lee la página y canta.&lt;br /&gt;Su libro ajado muestra una página.&lt;br /&gt;Sobre su blanco empiezan a crecer&lt;br /&gt;las sombras de algunas palabras.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-1246280207802805162?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/1246280207802805162/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=1246280207802805162&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/1246280207802805162'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/1246280207802805162'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/rigoberto-rodrguez-entenza.html' title='Rigoberto Rodríguez Entenza.'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-2600807192456816399</id><published>2007-12-23T05:02:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T05:04:48.991-08:00</updated><title type='text'>Ray Faxas</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Marea alta&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo nací en el Atlántico,&lt;br /&gt;y mi corazón era de algas verdes,&lt;br /&gt;de basureros, de corales antiguos&lt;br /&gt;del otro lado de la arena.&lt;br /&gt;Yo era feroz y mis dientes&lt;br /&gt;masticaban el placer que no tuvieron mis padres.&lt;br /&gt;Capaz e infeliz,&lt;br /&gt;nadaba en busca de excremento&lt;br /&gt;cuando el Sur nos llegaba sin recordaciones.&lt;br /&gt;Yo nací lujoso,&lt;br /&gt;consumido como un arrecife citadino,&lt;br /&gt;envuelto en café, en&lt;br /&gt;galletas y dulces de almíbar antes de las siete.&lt;br /&gt;Yo nací sin que me esperaran&lt;br /&gt;con panecillos borrachos&lt;br /&gt;y anzuelos de bajo costo.&lt;br /&gt;Yo nací oscuro,&lt;br /&gt;a 15 000  metros de la playa que moría;&lt;br /&gt;un sábado, sin reloj de pulsera,&lt;br /&gt;sin cielo, y, sin tierra&lt;br /&gt;donde poder enterrarme.&lt;br /&gt;Yo fui Navidad&lt;br /&gt;cuando el invierno era un badajo&lt;br /&gt;que golpeaba la campana&lt;br /&gt;en los hemisferios.&lt;br /&gt;Yo nací sin luz,&lt;br /&gt;con los ojos de mi madre&lt;br /&gt;en la espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Poema del viernes&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos han compartido este salto&lt;br /&gt;mientras se abrazan a la nostalgia.&lt;br /&gt;Yo quise ser Ángel Escobar, un negro&lt;br /&gt;triste, o vivir en Buenos Aires&lt;br /&gt;para lanzarme con una máscara&lt;br /&gt;bajo el color de los inviernos en Cuba.&lt;br /&gt;Yo subí a un quinto piso y me lancé,&lt;br /&gt;pero fue muy triste almorzarme de un golpe&lt;br /&gt;el vacío que me separaba del domingo.&lt;br /&gt;Caer. Dormir bajo la sed del que arde,&lt;br /&gt;del que entristece y no sabe&lt;br /&gt;que somos un boceto amarillo en la memoria.&lt;br /&gt;Dios está sentado. Es un anciano&lt;br /&gt;y sus manos aguardan el golpe&lt;br /&gt;sobresaltado en la espalda.&lt;br /&gt;Yo iré. Tendré adormecida la ebriedad&lt;br /&gt;ante la puerta y contra el sol.&lt;br /&gt;Comenzaré por saltar, &lt;br /&gt;echándome la nostalgia en la embriaguez&lt;br /&gt;junto a mi cintura muerta y transparente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mirando un film soviético&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amanecer en este país es estar dormido.&lt;br /&gt;No hay ángeles ni una bestia que te convide a morir.&lt;br /&gt;Esto es el mar: una callejuela dormida&lt;br /&gt;que te lame el pasado.&lt;br /&gt;Esto es la vida:&lt;br /&gt;lo demás no tiene permanencia.&lt;br /&gt;No trates de entender el canto de los gallos&lt;br /&gt;porque la verdad tiene solamente tres opciones,&lt;br /&gt;y a los gallos les arderá la asonancia,&lt;br /&gt;la música que no conocieron.&lt;br /&gt;No pretendas hacerte humano y soñar con un país,&lt;br /&gt;con algo parecido al mío.&lt;br /&gt;No enciendas esta oscuridad, este dolor,&lt;br /&gt;este mapa donde en días apacibles cae la nieve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los amaneceres aquí tienen un poco de miedo,&lt;br /&gt;un poco de este poema, un poco de frío;&lt;br /&gt;y vivir en este país es permanecer al margen,&lt;br /&gt;a la calle sucia donde está mi casa.&lt;br /&gt;Quiero qué nunca despiertes de esta irrealidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que nunca te arremolines, ni llames tres veces&lt;br /&gt;a la misma puerta.&lt;br /&gt;Ya nada importa. Ya nada podrá olvidarte.&lt;br /&gt;Voy a encender esta luz,&lt;br /&gt;y creer sencillamente que amanece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Rectifico&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      &lt;em&gt;A J. A. S&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 20 de octubre de 2003, una mujer me preguntó el nombre.&lt;br /&gt;No puedo decir el color de sus ojos&lt;br /&gt;porque la confundiría con el lunes que se marcha.&lt;br /&gt;Puede que esa mujer tenga demasiada luz&lt;br /&gt;y se muerda las uñas, y viva en una ciudad&lt;br /&gt;alejada de mi rostro.&lt;br /&gt;Ese mismo día perdí un libro, la mentira de conocerla&lt;br /&gt;y unos ojos a los que no me apura nada;&lt;br /&gt;pero sus ojos pueden estar en mi&lt;br /&gt;y yo puedo estar en ellos,&lt;br /&gt;y confundir la tarde con esta leve música&lt;br /&gt;me salvaría un poco.&lt;br /&gt;Esa mujer, a la que no quiero nombrar,&lt;br /&gt;me dolería menos si el calor de sus manos&lt;br /&gt;iluminara el viernes que no regresa. &lt;br /&gt;Fue en Ciudad de La Habana&lt;br /&gt;y tanto dolor no es necesario decirlo.&lt;br /&gt;Yo que escribo esta fecha, se que mencionarla&lt;br /&gt;me daría una breve nostalgia,&lt;br /&gt;pero la menciono igual,&lt;br /&gt;porque mencionarla es como estar en sus ojos,&lt;br /&gt;en el paisaje que no atino a descubrir,&lt;br /&gt;en lo real del sueño.&lt;br /&gt;Sé que conocí a una mujer un 20 de octubre,&lt;br /&gt;y que me preguntaba el nombre y sonreía,&lt;br /&gt;y yo me quedaba en ella como una leve música&lt;br /&gt;que no se llega nunca a tararear, como un suspiro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Raúl Hernández Novás&lt;/strong&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que hoy va a venir el Cuco, Raúl,&lt;br /&gt;va a venir con su oscuridad reciente&lt;br /&gt;y aniquilará cada gesto, cada palabra&lt;br /&gt;que nos nombra. Aguanta un poco&lt;br /&gt;este orgullo y olvida que al regreso estará&lt;br /&gt;madre esperándote. Sé que morirse&lt;br /&gt;te puede dar alegría, pero tu no eres&lt;br /&gt;un bufón ni tus poemas son decretos&lt;br /&gt;para esta ciudad que también se muere.&lt;br /&gt;Haz crecido tanto en mí que ya me es necesario&lt;br /&gt;esta locura. No es necesario&lt;br /&gt;que te hagas un caracol, ni te descubras&lt;br /&gt;viejecillo y cansado.&lt;br /&gt;Madre ha vuelto y está tan ebria &lt;br /&gt;de morirse que amarla un poco me &lt;br /&gt;asustaría.&lt;br /&gt;No abras la puerta. Quédate en la acera,&lt;br /&gt;en el borde transversal de tu ojo amarillo.&lt;br /&gt;Alguien toca una suave música que no comprendo.&lt;br /&gt;Alguien desde afuera hace saltar tus escombros&lt;br /&gt;y encuentra mi corazón frágil.&lt;br /&gt;Si viene el Cuco escóndete&lt;br /&gt;para cuando llegue no haya nadie&lt;br /&gt;y para que nadie me falsifique.&lt;br /&gt;Está sonando el timbre y su voz terrible&lt;br /&gt;te puede matar ese silencio con el &lt;br /&gt;que amanecías a medianoche.&lt;br /&gt;Sé que hoy va a venir el Cuco, Raúl,&lt;br /&gt;y tocará en tu corazón&lt;br /&gt;hasta dejarte completamente solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los girasoles, la silla vacía y las cebollas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soy ese que un día pintó los girasoles.&lt;br /&gt;No me perdonen. &lt;br /&gt;Tienen todo el derecho de arrancarme los ojos, &lt;br /&gt;de dibujarme un ciruelo menos florecido.&lt;br /&gt;No me dejen libre&lt;br /&gt;porque tanta libertad me asusta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo fui ese que tuvo una navaja,&lt;br /&gt;una oreja muerta, &lt;br /&gt;una cantina en el viejo París,&lt;br /&gt;oscura y amarga como un trazo lejano de la novia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me perdonen;&lt;br /&gt;no es justo que yo beba de vuestro vino,&lt;br /&gt;que sueñe vuestro invierno&lt;br /&gt;cuando mis manos florecen ante tanta pobreza.&lt;br /&gt;Yo que inventé la felicidad&lt;br /&gt;para tatuarme la noche como un país extraño.&lt;br /&gt;Soy demasiado torpe y calvo,&lt;br /&gt;demasiado amarillo para tan poco otoño.&lt;br /&gt;La culpa es sólo vuestra,&lt;br /&gt;del horrible tiempo y de mi hermano;&lt;br /&gt;sí, de mi hermano por haberme hecho eterno y doloroso.&lt;br /&gt;Yo fui ese que huyó de los hombre,&lt;br /&gt;con una oreja menos, con una angustia de más.&lt;br /&gt;No me perdonen,&lt;br /&gt;aunque no haya sauce ni hijas,&lt;br /&gt;aunque el color se me congele junto a las cebollas,&lt;br /&gt;aunque mi madre cante en el comedor y florezca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me perdonen,&lt;br /&gt;porque sólo ustedes son los culpables,&lt;br /&gt;los únicos culpables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Animal de fondo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que morirse puede parecer tan común.&lt;br /&gt;Si un pájaro pasa y te alumbra con sus alas&lt;br /&gt;te volverás a ver tu sombra o la sombra del pájaro.&lt;br /&gt;Un niño pudieras ser pero es demasiado temprano,&lt;br /&gt;demasiada luz para reconocerte.&lt;br /&gt;Hay una vela que te alumbra. Un fósforo&lt;br /&gt;que perderá la cabeza para ser lo mismo,&lt;br /&gt;pero lo mismo eres tú o tu pesada oscuridad.&lt;br /&gt;El pájaro volver a encenderte una esquina,&lt;br /&gt;a picotear justamente tras la empecinada noche.&lt;br /&gt;Un pájaro es lo mismo que un sueño.&lt;br /&gt;un sueño es lo mismo. Pero tampoco.&lt;br /&gt;Sé que morirse puede parecer tan común,&lt;br /&gt;y que…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Antes del mal dormir&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la tarde se vuelva un círculo&lt;br /&gt;y las manos este frío que te abraza los párpados&lt;br /&gt;y te cierra la boca; cuando además &lt;br /&gt;de las mariposas puedas encontrar&lt;br /&gt;un viernes despidiéndose, un caballo que salta&lt;br /&gt;hasta la memoria y no te reconoce;&lt;br /&gt;no sabe qué hay detrás de ti,&lt;br /&gt;no sabe si llueve un café hasta el borde&lt;br /&gt;de los ojos. Cuando la puerta se cierra&lt;br /&gt;y no llega a acompañarte, no deja&lt;br /&gt;que el viento cruce este frío desolado&lt;br /&gt;y golpee una y otra vez sobre tu corazón&lt;br /&gt;y salte sigiloso donde alguien te promete&lt;br /&gt;un nuevo hermano, una novia que te besa&lt;br /&gt;antiguamente como cuando eras un niño.&lt;br /&gt;El mundo gira se detiene y vuelve otra vez&lt;br /&gt;a ser distinto.&lt;br /&gt;Cuando cruce frente a ti un caballo&lt;br /&gt;piensa que puede ser tu madre la que sueña,&lt;br /&gt;la que se vuelve un círculo, una mariposa,&lt;br /&gt;o este sueño que llegará dentro de poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La tranquilidad de las cosas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nada sirve el mar&lt;br /&gt;o un río oscuro caminar hacia ti;&lt;br /&gt;mucho menos conocer el águila,&lt;br /&gt;la bala quieta abriéndote el pecho o las manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nada sirve que seas tú este invierno.&lt;br /&gt;De nada sirve creerte un suicida&lt;br /&gt;que despierta en la mañana y se palpa intacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nada sirve tanta quietud.&lt;br /&gt;De nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Mientras salta un hombre&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hermanos, esta mañana saltó un hombre&lt;br /&gt;y no he sido yo.&lt;br /&gt;Yo estuve a punto de serlo&lt;br /&gt;pero el vacío parecía demasiado doloroso.&lt;br /&gt;No se preocupen,&lt;br /&gt;todavía hace demasiado frío en el alma&lt;br /&gt;y la felicidad es tísica,&lt;br /&gt;y un poco de tierra en los ojos no será suficiente.&lt;br /&gt;Quizás cuando anochezca&lt;br /&gt;vengan unos hombres preguntando por mí&lt;br /&gt;pero no me reconocerán.&lt;br /&gt;Hoy es sábado&lt;br /&gt;y morirse los sábados&lt;br /&gt;es tan común que apena sólo de pensarlo.&lt;br /&gt;Tengan fe. Esperen un día más.&lt;br /&gt;Quédense pequeños para que el dolor los confunda.&lt;br /&gt;Tengan un poco de fe.&lt;br /&gt;Tengan un poco de cielo,&lt;br /&gt;una ciudad con edificios altos,&lt;br /&gt;con gatos asustadizos&lt;br /&gt;y una ventana que permanezca abierta.&lt;br /&gt;Hermanos, esta mañana saltó un hombre&lt;br /&gt;y no he sido yo.&lt;br /&gt;Mañana.&lt;br /&gt;Tal vez mañana.&lt;br /&gt;No se preocupen.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-2600807192456816399?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/2600807192456816399/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=2600807192456816399&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/2600807192456816399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/2600807192456816399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/ray-faxas.html' title='Ray Faxas'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-2876958522768531179</id><published>2007-12-23T04:22:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T04:26:31.771-08:00</updated><title type='text'>Francis Sánchez</title><content type='html'>&lt;strong&gt;la tarea&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;esta misma mañana volví a dejar la escuela&lt;br /&gt;con la camisa rota y el cabello revuelto.&lt;br /&gt;ah dios, esta mañana misma—: de pronto, he vuelto.&lt;br /&gt;sobre mi vientre el sol repujaba una espuela.&lt;br /&gt;la angostura del cielo como un ramo de tiza&lt;br /&gt;traía entre los dedos, sin ver dónde rayaba.&lt;br /&gt;ciego el aire por montes de jazmín me aguijaba.&lt;br /&gt;¡qué jinete tan ágil yo era sobre mi risa!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cuando mañana vuelva allá, pondré en un vaso&lt;br /&gt;el ángel de alas negras y anchas como los rizos&lt;br /&gt;de aquella niña alegre que nunca me hizo caso.&lt;br /&gt;aprenderé a guardar mis labios en los suyos,&lt;br /&gt;y a cazar, con la punta de un lápiz, los concisos&lt;br /&gt;silencios —¡dios!, ¿mañana...?—, los obesos cocuyos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Responso por un niño suicida&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A la memoria de Yuri&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué burbuja de sangre y silencio te eleva&lt;br /&gt;a través del sol lejos, hacia un infierno dulce...?&lt;br /&gt;Ojalá ya un flautista a mí también me expulse&lt;br /&gt;de este universo, como el que ahora te lleva.&lt;br /&gt;Mis sueños, en manada, tras una canción nueva,&lt;br /&gt;hipnotizados huyan de puertos y ciudades.&lt;br /&gt;plenas, púrpuras frutas: ¿qué árbol de qué verdades&lt;br /&gt;ampara a los suicidas? Sentado en una rama&lt;br /&gt;alta, frágil y espesa, velas cómo una llama&lt;br /&gt;torcida crece a costa de nuestras propiedades. &lt;br /&gt;Desde donde estés, mírame. Con tus ojos, se alfombre&lt;br /&gt;la plomiza memoria de mis rabias y ruidos.&lt;br /&gt;Diluías en espuma tus manchas, tus sentidos,&lt;br /&gt;le quitabas a Dios letra a letra su nombre&lt;br /&gt;condenando las puertas que van del hombre al hombre. &lt;br /&gt;¡Mi alma jamás aprenda a sentirse segura!&lt;br /&gt;¿Con qué temblor, con qué corpulenta blancura&lt;br /&gt;ya entrabas a la vida, que hirió tus ojos tanto?&lt;br /&gt;Préstame sólo un poco de ese divino espanto&lt;br /&gt;para no acostumbrarme a andar en la espesura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Última miniatura de Boloña&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Vedado&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Corazón mío&lt;/em&gt;,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;este que no empaña &lt;br /&gt;el vidrio de las manos cuando al polvo me cierro, &lt;br /&gt;opone hondas jorobas al tiempo color hierro &lt;br /&gt;y a sencillas costumbres que subastan la hazaña &lt;br /&gt;de sentirte a mi lado. Parece apenas caña &lt;br /&gt;hueca, desencajada por una suave brisa &lt;br /&gt;del mar, y con él debo plancharle la camisa &lt;br /&gt;a algún nieto, o pasar un paño por el fondo &lt;br /&gt;de los platos… Te escribo, sin embargo; me escondo &lt;br /&gt;para hacerle agujeros al tapiz de ceniza &lt;br /&gt;y silencio que ufana tejí mi vida entera.&lt;br /&gt;Mientras iluminabas las gradas espaciosas &lt;br /&gt;de la música, dándote raros signos sus losas &lt;br /&gt;y columnas, yo ardía muda como la cera. &lt;br /&gt;Me sentí a buen recaudo porque mi hermana afuera &lt;br /&gt;vio una nevada, y dijo: “Tú eres el manantial &lt;br /&gt;del eco que no cesa, luz viva…”  ¿Qué hice mal? &lt;br /&gt;Ahora las cosas casi sin nombre, cotidianas &lt;br /&gt;—tus amantes en vida—, me clausuran ventanas &lt;br /&gt;y puertas, no prometen ni una pizca de sal, &lt;br /&gt;ni fe o resignación. Este marchito pelo &lt;br /&gt;no se deja hacer nudos, los fósforos no encienden, &lt;br /&gt;vuelca un búcaro el aire... Mis ojos se desprenden &lt;br /&gt;de tu voz, Eliseo, y giran por el suelo &lt;br /&gt;como perlas saltadas de un collar. ¿El consuelo &lt;br /&gt;está en fingir que es una rosa mi cruz, que mella &lt;br /&gt;aún tu risa de niño los candados, tu estrella?&lt;br /&gt;¡Cómo extraño unos hombros sin alas y la tos! &lt;br /&gt;¿No saber de qué asirnos es ser un poco Dios? &lt;br /&gt;Nada ha quedado en pie. Así es la vida:     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Puerta al balcón &lt;/strong&gt;    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oigo a través de mi cuerpo el vacío cósmico.&lt;br /&gt;Mi cuerpo cae al fondo. Piedra al pozo.&lt;br /&gt;Por sobre la cabeza tiembla el árbol del caos&lt;br /&gt;en un perfecto número. Árbol de luces vivas.&lt;br /&gt;He salido a la noche, a observar las estrellas&lt;br /&gt;como un rey destronado que le habla a su corte &lt;br /&gt;por última vez. “Me aguarda al fondo de la casa&lt;br /&gt;una vida pequeña y gris como un alacrán”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soslayé el vino agrio de la verdad.&lt;br /&gt;En vez de hacer distancias, mal actor, he sufrido.&lt;br /&gt;Se corre el maquillaje, se deshiela el lenguaje &lt;br /&gt;entre la tierra insulsa y el agua falsa.&lt;br /&gt;Me he dejado inundar por mi dulce veneno,&lt;br /&gt;soy todo lo feliz que un ser vivo puede ser.&lt;br /&gt;Pero no aplica uso ni cambio esta moneda.&lt;br /&gt;Pero no existe un circo, un buen teatro&lt;br /&gt;donde mi hijo —su risa grande— llene la sombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo la incandescencia de estrellas quizás muertas&lt;br /&gt;hago malabares, defiendo entre afilados dedos &lt;br /&gt;la gota de su risa: ¿cómo definirla arriba &lt;br /&gt;sin que jamás termine de caer?&lt;br /&gt;Orgullosa ciudad se revuelca en el lecho &lt;br /&gt;de una mañana próxima, duerme el agua de Heráclito&lt;br /&gt;fija en una burbuja como mi corazón,&lt;br /&gt;de nombre tan gastado por el uso. &lt;br /&gt;A mis espaldas, dentro de la casa se dobla &lt;br /&gt;el árbol de las constelaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lo que hay oculto en el patio&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A Iván e Ivel&lt;br /&gt;por si aún esperan&lt;br /&gt;detrás del horizonte&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respiraba mis huesos callando solo, a gritos,&lt;br /&gt;para que nadie imaginase un crimen.&lt;br /&gt;Para que nadie oyese ola sucia en casa&lt;br /&gt;rasgué, escarbé el odio hasta extirparle al polvo&lt;br /&gt;los filamentos negros, sillares de memoria oleaginosa, &lt;br /&gt;láminas de cansancio&lt;br /&gt;—desvencijado sueño ardiente bajo la isla &lt;br /&gt;que se había ido formando entre plumas &lt;br /&gt;y excremento de aves migratorias.&lt;br /&gt;Tocaba fondo y daba aún más diente en la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Febril un telegrama era lo último que descendía &lt;br /&gt;del manicomio, tras mi fuga, a las naranjas.&lt;br /&gt;“Paciente no está aquí”, decía el aguacero.&lt;br /&gt;“Paciente no está aquí”, cloqueaba la página agujereada.&lt;br /&gt;“Sirgador no despierta”, decía el aguacero.&lt;br /&gt;Pensé en un pensamiento blanco como la línea&lt;br /&gt;de flotación de un bote donde cupiese un hombre&lt;br /&gt;solo, apretado. Con el oro dieciocho, &lt;br /&gt;celajes de la boca de abuelo tan sin pies, &lt;br /&gt;tan señor bajo la hierba,&lt;br /&gt;pagué una trusa, peine, gafas oscuras. &lt;br /&gt;Más que al viento envilecido o a los guardafronteras&lt;br /&gt;solía temerle a amables vecinos sin patio &lt;br /&gt;donde cosechar otros bulliciosos cadáveres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He esperado el examen del sol&lt;br /&gt;en medio de las calles. &lt;br /&gt;El odio que me alquilan&lt;br /&gt;también se ha vuelto cada vez más insignificante, &lt;br /&gt;un poco de ceniza azul en cada pie.&lt;br /&gt;Vigilo mi memoria deletreando las velas&lt;br /&gt;y el descabezamiento del vacío.&lt;br /&gt;Hice un barco que nunca pudo adaptarse al agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Curso órfico&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La práctica sexual de robar libros&lt;br /&gt;me dio el suplicio para pasar la juventud,&lt;br /&gt;dormirme en costas blancas y hacerme al mar&lt;br /&gt;siempre con la ilusión de entrar a un laberinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hurgué el lomo diverso de Dios, voces pesadas &lt;br /&gt;y fijas como hojas de inmensas puertas,&lt;br /&gt;sin asirlo, porque alguien vigilaba.&lt;br /&gt;Violé sepulcros, raras ediciones&lt;br /&gt;que dentro de la ropa, de la cintura abajo,&lt;br /&gt;en el pecho, a la espalda, volvieron a la vida:&lt;br /&gt;incensaban helado fragor de las entrañas&lt;br /&gt;y me quitaban la respiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo ese placer, sólo esa oscura corriente &lt;br /&gt;me hacía naufragar por ciudades tan íntimas &lt;br /&gt;como La Habana, Santa Clara, Sancti Spíritus...&lt;br /&gt;Entraba a todas las viejas bibliotecas.&lt;br /&gt;Repetía en cada templo el amor incestuoso&lt;br /&gt;de las sacerdotisas con sus dioses, la búsqueda&lt;br /&gt;de una verdad callada, viva, amoral y dulce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasó la juventud o está pasando. &lt;br /&gt;Poco o nada recuerdo el camino en el mar.&lt;br /&gt;Creo que leí una parte de mis libros,&lt;br /&gt;aunque estoy más seguro de haberlos soñado&lt;br /&gt;en los días febriles en que vagué tras ellos.&lt;br /&gt;Guardo —sí— la certeza de que hubo una caricia&lt;br /&gt;al menos, y un dolor infinito, insaciable,&lt;br /&gt;quizás un tomo imposible de cerrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;piedra&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sólo tienes tu mente, el fondo de la cueva. sobre ese calidoscopio de eclipses esbozados por un sueño flamígero, debes ir dibujando, descubriendo los grandes animales de mirada petrificante. pero en alguna gruta sientes gotear el tiempo justo para sacarle música al cetro de tu herida. ¿con qué manos? ¿con qué lamparilla separar el bosque vocinglero de la sangre? cada pálpito en el viento que has colmado de trampas, acusa la angostura de tu emoción bajo la nieve, demasiado marchita, quebradiza. donde te condenas, ninguna pavesa fortifica cerca ni lejos. ningún jeroglífico excede a la ceniza del ojo. pero esa silueta que es tu grito, soñada, te hace crispar los dedos, aún más adentro de la pared de sal que no has grabado. sólo es tu pensamiento, con pezuñas muy finas, que en la oscuridad salta, de una rama a otra. ¿y si fuiste feliz por un instante? ¿cómo sobrevivir a esa visión? ¿si el cabritillo en el presbiterio eludiese su garganta, incierta disidencia al nivel de tus párpados? tendiéndole un cerco al cirio del sueño espigas, descubres en las grietas cómo huyes mucho más desde el fondo. eco descarnado. labio a labio. vena a vena. irrumpes frondoso en tu propia costumbre a través de ausencias concéntricas. desenvolver tu mirada en los brazos como discontinuas tijeras del pastor: él, sólo él puede prometerse esta amarga cueva para separar a su ganado menor del invierno, a veces de manera imperceptible. en la jarra portátil del dolor, exprimes ambas manos martilladas y lijadas por soledades equidistantes. pero en la próxima clavija de las sombras aguarda por ti el aullido como un error de animales en celo, sortija que labraste en leche y nieve. la estrella que no estaba verdeciendo delante de tu puerta cuando aquellos patricios te arrojaban a las básculas y el apetito exterior. quizás por ese túnel aéreo de su rosa podrías volver. devolverte al cielo abierto, cifra inflexible que innovaban tus carnes lágrima a lágrima. minuto que se derrama en la gravilla. tu minuto de presentir o escuchar dónde acaba la obertura de la tierra y empieza el ánfora sinuosa de las uñas. tu más íntima soledad multiplicada. enjambres que se apagan, cada punta de una estrella en el interior líquido de la otra punta, como en un sueño, después de haberte mirado oscuramente al corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;centígrados&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;yo no soy ana frank. es mucha verdad. pero yo pude haber sido, por tan poco, ana frank. nunca faltó la escarcha. &lt;br /&gt;mis ojos, se amamantaban en la raíz de un veloz agujero, insignificante. sentía a mi alrededor que todo lo visible y lo imposible me desafiaba de un modo muy privado y que se venía abajo como un hacinamiento de puertas clavadas. odié-crecí-ambicionaba una segunda oportunidad. temer desde cero. desde los borrachos de las dársenas que discuten y desposan al viento libremente. &lt;br /&gt;girando en redondo siempre cuerpo y casa eran para mí el orificio de una bala en el cuello de una camisa. todo lo demás, fue sólo la tosquedad de las circunstancias.&lt;br /&gt;con tal que acabase por respirar, por torcerme en la bobina del cielo, distendían su musculatura otros enigmas, furtivos carnavales del municipio, escogidas cáscaras de arroz. iban a vérseme infinitamente los huesos apergaminados uno a uno. pero sin salir de mi grieta, aprendí a dibujar y a hacer máscaras con pieles de frutas que causan el asombro, dicen, entre los turistas. &lt;br /&gt;armados de neón hasta los dientes, avanzan los turistas por mi país. escondite bajo, largo y estrecho agujero en el cuello de una camisa. queman. viran, vacían nuestras miradas contra el cielo chillón. a veces alborotan casi alegres para hacer salir azoradas nuestras palabras de los arbustos, y verlas girar sobre las cabezas, con plumajes exóticos. &lt;br /&gt;entiendo que he descendido vivo a una tumba. me adelanté en devorar mi propia claustrofobia. canteras de cal, antes de nacer. ensoñaciones de perros, la acordeón.&lt;br /&gt;al paso de potentes focos, tiemblan nuestras puertas tan diminutas en sus horcones.&lt;br /&gt;yo no he sabido recortar con mi cabriola el fuego, mientras se alimenta de las más viejas máscaras oídas dentro de los azadones. ni aullar el hambre desplumada sobre un largo costillar de oráculos. ni avisar la dirección en que se han echado a correr los ríos. &lt;br /&gt;aguardo absurdamente en mi exilio interior como una puntilla en una tabla. habré perdido la cabeza, sólo por llevar memoria de extrañas privaciones sorteadas entre lo distante, algún candelabro que nunca podría ocurrirme de una vez para siempre.&lt;br /&gt;si un día acaba el registro, sin mayores dilaciones saldré, descenderé abundantemente a la tierra, explayándome en esas opacidades siempre vírgenes de las raíces heladas. casi parece verdad: una puntilla puede sacar a otra puntilla. intento sostener en el frío exterior la punta ambigua de mi miedo. &lt;br /&gt;  yo quisiera haber delatado esta soledad en el idioma mudo de quienes sobornaron el alba. haber entintado con escotillas y escalas estas líneas de mi mano. cuando levanten las paredes y el techo. yo quisiera tener qué sentarme a contar a través del fuego. pero yo no soy ana frank.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;música de trasfondo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;no grites desde lejos, alejandra, vas a intentar sin querer un lazo con tus párpados para levantar la aguja del disco. &lt;br /&gt;nuestra huella de agua sobre la mesa está sobreviviendo al rostro. acércate desde adentro con toda la rabia de lo que no nos pertenece. &lt;br /&gt;a esta hora vaciaré en el polvo de las cortinas mis carnes negras como cien pájaros volando, y tendrás que enseñarme una acequia entre las uñas de doble raíz. una perversa estrella de lata entre los cabellos sin peinar, así de fácil, algo por lo que valga la pena mentir y buscar el fiel de una balanza en el silencio puro como vidrio molido. &lt;br /&gt;si no se te ha rajado la mano al tomar las piedras de mis ojos, deja fluir esa música vegetal, vamos a girar en un solo paso hasta que se nos abra la vergüenza y podamos caer libremente en los contornos, un oscuro óxido a través del deseo, sin miedo a no tener qué ámbar rayar con nuestro dolor, qué explicaciones ponernos para salir del baño a la sala, al azúcar en el café, a las miradas de los perros, y yacer desahogadamente entre esos almohadones como aves domésticas. &lt;br /&gt;deja que la aguja del silencio se deslice por la isla de nuestra lengua. &lt;br /&gt;aparta tus ojos de tu mirada propia, atiende a esta navaja que gime y se enrosca entre tus pies fríos. porque es un animal venido de este mundo, debes andar y decirle a todos que crees en los milagros por omisión. míralo. déjalo jugar con los restos de aquel velero, cómo respira a través de mis poros y mis manos vacías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;zona de desastre&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la madurez, hermanos, se diferencia a una velocidad distinta.&lt;br /&gt;distinta al deseo que nos trae en cerco al refrigerador vacío&lt;br /&gt;toda la noche &lt;br /&gt;como moscas que alteran por la pulpa de un cuerpo.&lt;br /&gt;/ el cuerpo / herido: vivo &lt;br /&gt;o mejor pasado antes a la memoria.&lt;br /&gt;no he dormido ni un solo asesinato entre insondables &lt;br /&gt;viajes que me aíslan por haber protestado el mediano equilibrio.&lt;br /&gt;me transformo, me vendo por explanadas de provincia.&lt;br /&gt;completaría el grito de quien se quedase a conversar afuera del templo  &lt;br /&gt;con todos los insectos de su palabra muerta:&lt;br /&gt;sólo por media libra más de carne oculta.&lt;br /&gt;anotaba un mapa donde crecía un puente roto, serpiente bajo piedra,&lt;br /&gt;y hasta allí no sabía volar-acostumbrarme-encanecer sin un grito &lt;br /&gt;/ el grito /&lt;br /&gt;sin levantar la jarra de agua helada y darle señas al cuerpo &lt;br /&gt;que —cómo, por qué— estoy en este lado de mi país &lt;br /&gt;también &lt;br /&gt;ácimo y táctil cambiándome por fósforos o boinas de cuando se veía el muro.&lt;br /&gt;pero ningún barco va a pasar hambre en mi ventana de Ciego de Ávila.&lt;br /&gt;no va a pasar el hambre. los ministros no van a afelpar &lt;br /&gt;sus lomos en la espina de mi desesperación, en esta y —sin puntico— &lt;br /&gt;que es mi claraboya bajo el amanecer de occidente. &lt;br /&gt;garrapateo-raspo-vivo de pie en provincia,&lt;br /&gt;tierra inundada,&lt;br /&gt;para ver acercarse los ojos de mis ahorcados y tenerles listo el discurso&lt;br /&gt;antes de que duela, hermanos míos, antes de que el habla subterránea&lt;br /&gt;penetre sus devociones y tengan qué deber, de qué gobierno defenderse &lt;br /&gt;ante el refrigerador&lt;br /&gt;toda la noche &lt;br /&gt;detrás / encima / dentro del vacío &lt;br /&gt;individual, sin nombre&lt;br /&gt;manivela de incienso que giraba al revés&lt;br /&gt;qué palabra tan dura, qué muerte líquida y peinada hasta el hueso&lt;br /&gt;para dejar continúe creciendo como un golpe de luz.&lt;br /&gt;hay quien prueba que trabajo siempre, y sudo,&lt;br /&gt;y parece pudiesen quitarme así&lt;br /&gt;la gota de verdad &lt;br /&gt;fabricada,&lt;br /&gt;por artificial. &lt;br /&gt;aunque de cerca sólo aleteo debajo de la bombilla &lt;br /&gt;—tú / yo tan gordo en zancos &lt;br /&gt;y de espaldas al mar—, &lt;br /&gt;solo no duermo. &lt;br /&gt;abro y tiro &lt;br /&gt;la puerta&lt;br /&gt;con la ilusión de ver mi cabeza pasar&lt;br /&gt;por el fondo de la jarra de agua caliente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-2876958522768531179?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/2876958522768531179/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=2876958522768531179&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/2876958522768531179'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/2876958522768531179'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/francis-snchez.html' title='Francis Sánchez'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-8559868074045735672</id><published>2007-12-23T04:17:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T04:22:07.633-08:00</updated><title type='text'>Katia Gutiérrez Miró</title><content type='html'>&lt;strong&gt;De cómo un verso de Lezama contiene toda eternidad y otras regiones&lt;/strong&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo lleva los colores de la voz:&lt;br /&gt;retorna y salta la distancia nuevamente.&lt;br /&gt;El tiempo es eco de la imagen que se escapa&lt;br /&gt;que no comprende su volver y su apariencia&lt;br /&gt;no sabe el ritmo de su mármol hecho verso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando eres tiempo      amigo mío      te me escapas&lt;br /&gt;porque eres tiempo      espejo siempre      no conoces:&lt;br /&gt;transcurres solo hasta la voz&lt;br /&gt;hasta la fuente.&lt;br /&gt;Yo te defino&lt;br /&gt;escucho el verso      el tiempo      el  eco&lt;br /&gt;me hago de mármol      ritmo y gris:&lt;br /&gt;color de huída.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego serás      seré       (nunca seremos)&lt;br /&gt;y habrá otro escape&lt;br /&gt;otra vida definible&lt;br /&gt;con otro verso y otro espejo&lt;br /&gt;otra apariencia&lt;br /&gt;hecha de tiempo pues la voz nunca termina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cólera del amor sin tiempo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Enma Zunz está enfrentándose al amor:&lt;br /&gt;un Hombre&lt;br /&gt;o la primera herida aún caliente&lt;br /&gt;o la más cara construcción violada&lt;br /&gt;o la inversión de culpa y deuda&lt;br /&gt;o el castigo para reconocer que en el principio&lt;br /&gt;una mañana frente al mar velado&lt;br /&gt;muchos años después&lt;br /&gt;va a aceptar lo posible de comenzar a buscar lo que perdiera&lt;br /&gt;o su futuro&lt;br /&gt;para siempre.&lt;br /&gt;Porque todo el Hombre es descendiente de su padre&lt;br /&gt;a todo el Hombre coserá el sudario un día&lt;br /&gt;a todo el Hombre buscará desde el tamiz&lt;br /&gt;en el final &lt;br /&gt;eternamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para amarlo &lt;br /&gt;Enma Zunz vuela y se aleja de la tierra&lt;br /&gt;elige el verbo más común&lt;br /&gt;para decir que está aguardando en las alturas&lt;br /&gt;confabulada con un tiempo inexistente&lt;br /&gt;tremendamente circular&lt;br /&gt;—como el amor —&lt;br /&gt;que gira todo el tiempo hacia la izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;A cuatrocientos y un kilómetros del este&lt;br /&gt;salvadas todas las distancias&lt;br /&gt;y marcada desde siempre por su padre&lt;br /&gt;Emma Zunz ha encontrado no al otro yo o a su reflejo&lt;br /&gt;—nunca ha buscado repetirse—&lt;br /&gt;sino&lt;br /&gt;sencillamente&lt;br /&gt;al Hombre que ha zarpado de otro puerto&lt;br /&gt;acaso de otro cuerpo&lt;br /&gt;el mismo puerto en las alturas&lt;br /&gt;que sabe de la cólera y el tiempo&lt;br /&gt;acaso del amor&lt;br /&gt;de una conversación en la penumbra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;III&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Emma Zunz se revela a la visión errada&lt;br /&gt;aun cuando el Hombre sigue cerca y se confiesa ambivalente&lt;br /&gt;orilla incierta&lt;br /&gt;Hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;IV&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ella no sabe el verbo en Dios&lt;br /&gt;no comprendió jamás&lt;br /&gt;blasfema triste los botones del sudario&lt;br /&gt;porque sus manos siguen fieles a la tierra no heredada:&lt;br /&gt;conserva intacta la intuición aunque no sepa&lt;br /&gt;aunque imagine la estampida&lt;br /&gt;o que se aleja&lt;br /&gt;o que desciende&lt;br /&gt;o que castigo y culpa son otra parte en la extensión&lt;br /&gt;sin cometer&lt;br /&gt;sin merecer&lt;br /&gt;aunque vea al Hombre sonreír en la distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin del tiempo sin amor&lt;br /&gt;sin accidente&lt;br /&gt;la cólera comienza a girar hacia la izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Estación cuatro&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A sólo un paso del final y del principio&lt;br /&gt;sé del vaso en el borde:&lt;br /&gt;yo la sed.&lt;br /&gt;Por un instante quiero ser sujeta al tiempo&lt;br /&gt;pero estoy sólo a un paso:&lt;br /&gt;el instante y el agua&lt;br /&gt;—como el vaso y el tiempo—&lt;br /&gt;habrán de ser nuevamente en el principio&lt;br /&gt;en el final de toda sed.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Moradas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos hierros, esta piel,&lt;br /&gt;esta cárcel que padezco&lt;br /&gt;y de algún modo merezco&lt;br /&gt;me hace redundar en hiel,&lt;br /&gt;en la blasfemia, en lo infiel&lt;br /&gt;sobre la tierra heredada,&lt;br /&gt;padezco:&lt;br /&gt;esta es la morada:&lt;br /&gt;veo la marca inobjetable &lt;br /&gt;de mi rastro, el insalvable &lt;br /&gt;tiempo que me sigue:&lt;br /&gt;nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ruta es también el filo, &lt;br /&gt;lo siento por el bregar &lt;br /&gt;inconcluso, y el rogar &lt;br /&gt;es inútil, pues el hilo &lt;br /&gt;que me conduce está en vilo, &lt;br /&gt;es deuda y lección que aprendo, &lt;br /&gt;o que intuyo, o voy teniendo, &lt;br /&gt;o que traslado, en vital &lt;br /&gt;sentencia como espiral &lt;br /&gt;sobre mi cuerpo ascendiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque a mí mismo levanto; &lt;br /&gt;ello es lo que ratifica &lt;br /&gt;Su señal, y mortifica, &lt;br /&gt;y hace mi piedad quebranto &lt;br /&gt;y vuelve blasfemia el canto &lt;br /&gt;que pueda entonar a veces: &lt;br /&gt;cuando soy más que las heces, &lt;br /&gt;cuando no importan pobreza &lt;br /&gt;ni el deber ni la maleza, &lt;br /&gt;y sólo soy queja y preces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la reja insalvable, &lt;br /&gt;sin excusa ni razón, &lt;br /&gt;queda mi fe sin pasión, &lt;br /&gt;casi sin vida, improbable &lt;br /&gt;porque no hay marca que hable &lt;br /&gt;en el Todo, en otro ser &lt;br /&gt;                               que va en mí: &lt;br /&gt;no soy poder, &lt;br /&gt;no soy Dios ni irreverencia; &lt;br /&gt;soy, &lt;br /&gt;cada vez más, &lt;br /&gt;conciencia;&lt;br /&gt;me alejo del suelo a ver &lt;br /&gt;cómo, siendo lo que soy, &lt;br /&gt;también me convierto en hombre &lt;br /&gt;que puede arriesgar su nombre &lt;br /&gt;y volverse lo que doy: &lt;br /&gt;apenas un rastro: &lt;br /&gt;hoy &lt;br /&gt;que es un día o son mil años, &lt;br /&gt;que es eterno o son los paños &lt;br /&gt;con que cubro mi existencia &lt;br /&gt;sin tener —¿será inocencia?— &lt;br /&gt;la cuantía de estos daños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, la piedad se aleja &lt;br /&gt;—la que les tengo y me tiene &lt;br /&gt;Dios—, &lt;br /&gt;o el hombre que sostiene &lt;br /&gt;mi cuerpo que, erguido, ceja &lt;br /&gt;y vuelve a caer, me deja &lt;br /&gt;hecho un caracol, un signo &lt;br /&gt;de lo reencarnado, el digno &lt;br /&gt;infeliz que llora y carga &lt;br /&gt;lo que es su cruz y su adarga; &lt;br /&gt;lo que me confirma indigno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿De qué? &lt;br /&gt;de piedad maldita &lt;br /&gt;que reaparece y no quiero: &lt;br /&gt;no es el latido que espero, &lt;br /&gt;no su dolor que me incita &lt;br /&gt;a salvar lo que me irrita &lt;br /&gt;aunque sea oblicua su rama &lt;br /&gt;pues amo a quien mi odio ama &lt;br /&gt;y en la muerte y su dolor &lt;br /&gt;—o su cambio de color— &lt;br /&gt;la piedad se me hace llama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces soy otro y yo &lt;br /&gt;mismo, y lo que siento es &lt;br /&gt;de hombre y molusco o tal vez &lt;br /&gt;de sentencia que cayó &lt;br /&gt;pero que no destruyó &lt;br /&gt;sino que me hizo indagar &lt;br /&gt;la razón para aquí estar &lt;br /&gt;aunque precise de ayuda: &lt;br /&gt;la caridad y su duda: &lt;br /&gt;lo que no puedo explicar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Muerte? &lt;br /&gt;¿Vida? &lt;br /&gt;¿Este planeta? &lt;br /&gt;¿Y su causa? &lt;br /&gt;¿O el manido&lt;br /&gt;dolor que me ha sostenido, &lt;br /&gt;que me ha hecho tener discreta &lt;br /&gt;felicidad, ya sin meta? &lt;br /&gt;¿Vegetal? &lt;br /&gt;¿Roca insensible? &lt;br /&gt;¿Qué debo ser? &lt;br /&gt;¿Un risible &lt;br /&gt;ente gobernado?&lt;br /&gt;¿Un ciego? &lt;br /&gt;¿Sordo? &lt;br /&gt;¿Mudo? &lt;br /&gt;¿Sabio ego? &lt;br /&gt;¿Lancha varada en la playa &lt;br /&gt;de Dios? &lt;br /&gt;¿Debo ser la malla&lt;br /&gt;tramada y deshecha luego?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas, cuando el hierro, por fin, &lt;br /&gt;acaba, recibo el peso &lt;br /&gt;de mi deseo y soy preso &lt;br /&gt;del dolor que siento sin &lt;br /&gt;lo que tanto he amado: &lt;br /&gt;al fin &lt;br /&gt;no soy más que Su presea, &lt;br /&gt;Su adorno mientras pasea, &lt;br /&gt;Su blasón mejor colgado, &lt;br /&gt;quien debe tener cuidado &lt;br /&gt;con las cosas que desea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pequeño&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Para René Fidel González&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Desde las tres comenzaré a ser feliz.&lt;br /&gt;Antoine de Saint Exupery&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inasible, atado, cómo &lt;br /&gt;definir la melodía &lt;br /&gt;hecha en el mármol de un día &lt;br /&gt;y que se acerca al asomo &lt;br /&gt;donde me doy y no domo &lt;br /&gt;la condición más cercana, &lt;br /&gt;la edificada mañana, &lt;br /&gt;o ayer, o la otra materia &lt;br /&gt;viva de azar: periferia &lt;br /&gt;en que me atrevo y, ¿quién gana?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la piel domesticable &lt;br /&gt;se condena el caracol &lt;br /&gt;a sí mismo a ser el rol &lt;br /&gt;de quienes no son contables &lt;br /&gt;por la historia. &lt;br /&gt;Y no culpables &lt;br /&gt;resultan buey ni felino &lt;br /&gt;ni animal otro: &lt;br /&gt;es el sino &lt;br /&gt;con que se arrastra el molusco, &lt;br /&gt;con que Dios dice: “Reduzco &lt;br /&gt;tu existencia al pergamino &lt;br /&gt;                                       que es la tierra. &lt;br /&gt;Y sea tu casa &lt;br /&gt;sobre tus hombros constante &lt;br /&gt;                                       y pesada, &lt;br /&gt;o agobiante, &lt;br /&gt;en una carga sin tasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sepas que nunca pasa &lt;br /&gt;porque así es como lo quiero: &lt;br /&gt;Yo domestico primero, &lt;br /&gt;tú obedeces y deliras &lt;br /&gt;con poder, a mis mentiras, &lt;br /&gt;convertir en aguacero”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Blasfema el molusco —grito—, &lt;br /&gt;pues soy yo mismo el tan fácil &lt;br /&gt;sujeto de esquiva y frágil &lt;br /&gt;epidermis, ruta y rito, &lt;br /&gt;que sabe —sé— lo infinito &lt;br /&gt;del mármol y el mediodía, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sé también la apostasía, &lt;br /&gt;sé lo bueno, lo abarcable, &lt;br /&gt;lo que confunde, lo dable &lt;br /&gt;de domesticar un día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Deo volente&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   No hay aquí sino palabras, precarios modos de intentar salirse o penetrar o concebir el salto y la pradera que, como atisbos de la certidumbre, ingenuamente deseamos.&lt;br /&gt;   A una persona no le queda más remedio que creer en esos modos, y figurarse que es esa —tan sólo para ella— la única manera de salvarse. Así, buscando y más, llega al total convencimiento de que esa pérdida o ganancia —y nunca otra— es el sentido de su vida.&lt;br /&gt;   Por eso percibe y se involucra, por eso indaga. Por eso se hace con la vida de los otros. Por eso es un remanente de piedad o de demencia. Por eso acaba convertida en una imagen irreal, distorsionada, perspicaz y precisa de otras vidas que no son. La suya propia nunca es. Por eso anda. Para eso sigue.&lt;br /&gt;   Y para ser, medianamente, en ella misma, esa persona ruega a Dios que no confunda su mutismo, que haga el milagro de un instante en la ceguera —en la más simple humanidad— donde el amor sea algo levemente puro y no la letra con que escapa hacia lo ajeno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cuál la naturaleza de las cosas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Cómo explicar que no estuvieras mientras yo te buscaba en el sinfín de cada una de mis pérdidas y te inventaba en todos los rincones de esta ciudad, que para ti son absolutamente ajenos, tan descompletados de sentido como ningún otro territorio.&lt;br /&gt;   Cómo explicar que no existieras más que entre los pies de una revelación, en las espigas de la futura adversidad. Cómo explicar que no te hallaras sino en las confusiones de quien aún no era adolescente, no más que en la oscuridad absurda de mi misma que ignoraba tu presencia, del mismo modo en que cualquier otro mortal puede, sencillamente, no saber.&lt;br /&gt;   Cómo explicar la aparición de sucesivas e inequívocas sentencias o caminos o expresiones de tu nombre que confluirían en la necesidad de completarme en tu figura, de aproximarme a lo que eres.&lt;br /&gt;   Cómo explicar, ahora, tanta recurrencia inevitable, tanto deseo porque estés y no desaparezcas. Cómo explicar que insista en imaginarte convertido en una manera de la felicidad, aun cuando vaya contra toda lógica, contra todo lo que ha sido siempre.&lt;br /&gt;   Cómo explicar si sueño con tu espacio y con las formas que podrías adoptar. Cómo explicar si te escribo y es casi, casi como si te hablara y casi, casi como si me amaras y entonces, sólo entonces, estas palabras, este silencio, estas huidas, este lugar común pudieran explicarse, razonablemente, y desaparecer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-8559868074045735672?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/8559868074045735672/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=8559868074045735672&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/8559868074045735672'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/8559868074045735672'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/katia-gutirrez-mir.html' title='Katia Gutiérrez Miró'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-947522345281753359</id><published>2007-12-23T04:11:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T04:17:40.794-08:00</updated><title type='text'>George Riverón Pupo</title><content type='html'>&lt;strong&gt;aullido por allen ginsberg&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;we´re all beautiful golden sunflowers inside.&lt;br /&gt;a. g&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;hoy no tengo más que este disfraz de hombre&lt;br /&gt;para asistir a tu llegada&lt;br /&gt;un pañuelo de aguaceros&lt;br /&gt;para escurrir los hermosos girasoles&lt;br /&gt;que desprendes de la voz&lt;br /&gt;y un ojo maldito&lt;br /&gt;por el que miro cuán duros fueron tus anhelos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;yo soy de los que desnudaron sus ángeles&lt;br /&gt;angustiados       moribundos       consumidos&lt;br /&gt;por el frío y la asfixia de la droga&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ah      si yo tuviera&lt;br /&gt;cómo devorar el fuego de la carne&lt;br /&gt;y fundirme con él bajo la noche inmensa&lt;br /&gt;pero he visto a los que se cortaron sin éxito&lt;br /&gt;          las muñecas tres veces consecutivas&lt;br /&gt;          abandonaron y se vieron obligados &lt;br /&gt;          a abrir tiendas de antigüedades &lt;br /&gt;          donde pensaron que se estaban volviendo viejos &lt;br /&gt;          y se echaron a llorar&lt;br /&gt;y no pude ofrecerles mis libélulas&lt;br /&gt;este desequilibrio de hombre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;si yo tuviera al menos&lt;br /&gt;la mano de carl donde apoyarme&lt;br /&gt;donde escribir un breve poema&lt;br /&gt;y ver el santo día de tu nacimiento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;si yo tuviera amigo allen&lt;br /&gt;dónde acurrucar mi cuerpo&lt;br /&gt;dónde echar a arder mis huesos e improperios&lt;br /&gt;dónde cavilar con mi cabeza de animal fantasma&lt;br /&gt;como aquellos que se sentaban sobre cajas&lt;br /&gt;          inspirando la oscuridad bajo el puente &lt;br /&gt;          y se levantaban para construir clavicordios &lt;br /&gt;          en sus áticos&lt;br /&gt;yo que no he tenido más&lt;br /&gt;que un acordeón transparente de sonido&lt;br /&gt;y estos discos que escucho noche a noche&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cuándo llegarás allen ginsberg&lt;br /&gt;tomándole la mano a carl&lt;br /&gt;para que todos sepan que le amas&lt;br /&gt;que tus dientes son su arma filosa&lt;br /&gt;en las madrugadas bajo el puente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;estoy obsesionado &lt;br /&gt;y no tengo más hilos que este ovillo&lt;br /&gt;quiero llegar a ti&lt;br /&gt;para averiguar si tú habías tenido una visión&lt;br /&gt;para conocer la eternidad&lt;br /&gt;y me han sido negados los caminos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a tus sesenta y nueve años&lt;br /&gt;vuelves a ser un niño esperando la hora de comenzar a andar&lt;br /&gt;y yo estoy contigo&lt;br /&gt;enfermo de tus poemas&lt;br /&gt;cabizbajo y nervioso&lt;br /&gt;y no estaré a salvo mientras no estés a salvo&lt;br /&gt;y ahora estás realmente sumergido &lt;br /&gt;en la absoluta sopa animal del tiempo&lt;br /&gt;como quien se libera de su cáscara&lt;br /&gt;y la convierte en el escudo de su gloria&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;llega pronto allen ginsberg&lt;br /&gt;pero trae de carl&lt;br /&gt;aunque sólo sea su recuerdo&lt;br /&gt;ya nada devolverá a su cuerpo el alma&lt;br /&gt;ni la salvará del verdadero pingpong del abismo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;llega pronto&lt;br /&gt;escaparé contigo&lt;br /&gt;ahora Denver siente añoranza por sus héroes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;poema al amor prohibido&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;terminada la función&lt;br /&gt;las bailarinas se besan apasionadamente&lt;br /&gt;mientras retiran el maquillaje de sus rostros&lt;br /&gt;el escenario es ahora un país inhabitado&lt;br /&gt;donde danzaron bajo las luces&lt;br /&gt;las extrañas muchachas que se aman&lt;br /&gt;hay fuego ardiendo en las pupilas del acomodador&lt;br /&gt;que muere ensimismado&lt;br /&gt;y se levanta muerto&lt;br /&gt;y echa a andar despaciosamente&lt;br /&gt;dejando atrás el acto feroz del amor prohibido&lt;br /&gt;las bailarinas comienzan su danza metafórica&lt;br /&gt;su danza solitaria de los siete velos&lt;br /&gt;y la música se eleva desde el alma&lt;br /&gt;y el corazón les estalla con sus luces de neón&lt;br /&gt;con sus alas abiertas&lt;br /&gt;dispuestas para el vuelo&lt;br /&gt;detrás de los espejos&lt;br /&gt;las bailarinas asisten a una función eterna&lt;br /&gt;sin más vestuario que su propia desnudez&lt;br /&gt;mientras afuera llueve&lt;br /&gt;y el acomodador baña su única muerte&lt;br /&gt;y se va feliz&lt;br /&gt;feliz&lt;br /&gt;cantando su honda soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;los días del perdón&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;te beso y te echo al mundo&lt;br /&gt;te beso y te entrego a los soldados&lt;br /&gt;detrás de los cristales&lt;br /&gt;la ciudad se encoge de hombros&lt;br /&gt;y yo simplemente soy un vagabundo&lt;br /&gt;morir sería la solución exacta&lt;br /&gt;el remate justo para estos días de pérdida&lt;br /&gt;pero yo deambulo&lt;br /&gt;me ofrezco al dolor&lt;br /&gt;como si todo en mí no fuera nada&lt;br /&gt;qué hacer con tanto miedo&lt;br /&gt;lacerando mis costillas&lt;br /&gt;con tanto fuego ardiendo en mis adentros&lt;br /&gt;hoy que un silencio me penetra&lt;br /&gt;anidando mi vocación de pobre diablo&lt;br /&gt;los días del perdón&lt;br /&gt;suelen ser un gran abismo&lt;br /&gt;disputándose mi vida&lt;br /&gt;días de morir y nacer&lt;br /&gt;de morir y morir y volver &lt;br /&gt;con una muerte gris y fría como un dardo&lt;br /&gt;días sin sol&lt;br /&gt;donde el mundo se sumerge &lt;br /&gt;como en un mar de culpas&lt;br /&gt;días del hombre&lt;br /&gt;días de dios bebiéndose mis años&lt;br /&gt;los días del perdón&lt;br /&gt;han tendido un muro altísimo&lt;br /&gt;el que no puedo derribar con mi amuleto&lt;br /&gt;mis muertos duermen&lt;br /&gt;puesta tengo la cena para ellos&lt;br /&gt;y no hay señal de sus fantasmas&lt;br /&gt;vacío de mí abro los brazos&lt;br /&gt;ofreciendo mi dolor a los soldados&lt;br /&gt;a los malditos seres&lt;br /&gt;que en la noche se vuelven cazadores&lt;br /&gt;días del perdón&lt;br /&gt;minutos cayendo en un reloj de arena&lt;br /&gt;desierto donde el tiempo pasa minuciosamente&lt;br /&gt;días de mí&lt;br /&gt;espejo para ahuyentar la imagen y su eco&lt;br /&gt;reverso de un dolor sin límites&lt;br /&gt;transparencia para disimular la redondez del mundo&lt;br /&gt;aún cuando al mundo le falte&lt;br /&gt;un país azul como la vida&lt;br /&gt;apenas soy un pasajero&lt;br /&gt;pero en cada estación&lt;br /&gt;voy dejando un pedazo de mis carnes&lt;br /&gt;un sueño que conduce a la agonía&lt;br /&gt;trampa donde pierdo los ojos&lt;br /&gt;para regalártelos hermano&lt;br /&gt;ojos que se abren y se cierran&lt;br /&gt;añorando cerrarse para siempre&lt;br /&gt;tú puedes entenderme lo sé&lt;br /&gt;por eso deambulo con mi soledad a cuestas&lt;br /&gt;intentando desprenderme los recuerdos&lt;br /&gt;agujereándome el alma&lt;br /&gt;sin importarme que estoy muerto&lt;br /&gt;que es solo hueso y nada lo que soy&lt;br /&gt;días del perdón&lt;br /&gt;donde los hombres se construyen la esperanza&lt;br /&gt;una casa grande y verde&lt;br /&gt;con árboles frondosos y animales domésticos&lt;br /&gt;casa con muchachas riendo en el traspatio&lt;br /&gt;dando de comer a las palomas&lt;br /&gt;días del perdón&lt;br /&gt;única salida hacia un país desconocido&lt;br /&gt;donde todo puede volver a ser como en los sueños&lt;br /&gt;isla con cocoteros y una playa&lt;br /&gt;aguas para limpiar&lt;br /&gt;lo que no puede limpiar&lt;br /&gt;el desamor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;el último dios&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt; a luis caissés, amigo&lt;/em&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a más de un siglo de distancia&lt;br /&gt;el último dios arrastra su bata amarillenta sobre el piso &lt;br /&gt;una a una repasa lentamente las palabras &lt;br /&gt;que los hombres han ido dejando en el camino &lt;br /&gt;palabras tristes y sordas &lt;br /&gt;grises palabras que se enredan &lt;br /&gt;en la cola de su bata amarillenta &lt;br /&gt;el ultimo dios camina despacio &lt;br /&gt;inseguro y triste a más de un siglo de distancia &lt;br /&gt;arrastrando las palabras de los hombres &lt;br /&gt;rostros de otros dioses inseguros y tristes &lt;br /&gt;mesías de tiempos parecidos &lt;br /&gt;al final del camino puede haber una puerta &lt;br /&gt;una señal de paz &lt;br /&gt;donde los hombres perdonen a sus dioses &lt;br /&gt;pero el ultimo está viejo &lt;br /&gt;y ahora camina despacito &lt;br /&gt;arrastrando su bata amarillenta sobre el piso &lt;br /&gt;repasando lentamente las palabras perdidas por los hombres &lt;br /&gt;sonidos sordos y empolvados &lt;br /&gt;que ya no dicen nada &lt;br /&gt;a más de un siglo de distancia &lt;br /&gt;mi vida es una cuerda que se tensa &lt;br /&gt;una esfera de luz &lt;br /&gt;con el rostro de dios desvaneciéndose. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;señal de vida&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;a julio césar guerrero&lt;/em&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;un hombre puede ser la repetición &lt;br /&gt;de otro hombre que no conoce&lt;br /&gt;que ni siquiera sabe que existe &lt;br /&gt;en la otra orilla &lt;br /&gt;al otro extremo de la calle &lt;br /&gt;dentro de otra soledad &lt;br /&gt;un hombre puede inventar cantos &lt;br /&gt; y sentirse muerto &lt;br /&gt;mitad lumbre y mitad péndulo &lt;br /&gt;cayendo &lt;br /&gt;agujereándose el ojo para ver brotar el mar &lt;br /&gt;y construirse un velero &lt;br /&gt;o una simple tabla para salir a flote &lt;br /&gt;en esta época &lt;br /&gt;un hombre puede ser un animal desconocido &lt;br /&gt;una ciudad dentro de un caracol &lt;br /&gt;soñando &lt;br /&gt;sintiéndose inseguro de su casa &lt;br /&gt;la sombra de un hombre &lt;br /&gt;puede ser la otra cara del miedo &lt;br /&gt;un barranco &lt;br /&gt;la señal de vida &lt;br /&gt;(o de muerte) &lt;br /&gt;después de todo &lt;br /&gt;un hombre puede ser &lt;br /&gt;la otra carta por jugar &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;la soledad del solo&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;a rubén rodriguez, otra vez.&lt;br /&gt;más triste de lo que estoy&lt;br /&gt;nadie me va a poner&lt;br /&gt; r . r &lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;entre la multitud &lt;br /&gt;el solo se inventa una nueva soledad &lt;br /&gt;un nuevo fantasma para escapar &lt;br /&gt;del grito de su alma &lt;br /&gt;el solo tiene miedo del bullicio &lt;br /&gt;y del claxon de los autos &lt;br /&gt;su soledad es un circo en medio de la nada &lt;br /&gt;una moneda cayendo &lt;br /&gt;sin saber a qué cara apostar por la felicidad &lt;br /&gt;y la moneda cae &lt;br /&gt;dejando al solo en un desequilibrio atroz &lt;br /&gt;en su nueva cáscara &lt;br /&gt;( soledad sin reparos ) &lt;br /&gt;el solo llora su poco de hombre &lt;br /&gt;se bebe lentamente la sangre del amigo &lt;br /&gt;ay     el amigo &lt;br /&gt;el amigo es también su misma soledad &lt;br /&gt;su espanto contenido &lt;br /&gt;ay     si no fuera del amigo &lt;br /&gt;el solo no sería sino un puente &lt;br /&gt;entre las aguas y el silencio &lt;br /&gt;entre la marea rugiendo &lt;br /&gt;y el pez flotando boca arriba &lt;br /&gt;sin el amigo el solo no tendría su soledad completa &lt;br /&gt;y dios está mirando desde arriba &lt;br /&gt;desde el más allá dios les inventa una canción de cuna &lt;br /&gt;para que el solo y el amigo &lt;br /&gt;sueñen con los muslos de su amada &lt;br /&gt;y la amada se los traga &lt;br /&gt;su vientre es una cápsula &lt;br /&gt;donde el solo y el amigo se funden &lt;br /&gt;la amada está llorando la soledad del solo &lt;br /&gt;el solo y el amigo son una misma cosa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;en la demorada cicatriz del polvo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;con los pies en los gladiolos, duerme.&lt;br /&gt;rimbaud&lt;br /&gt;sobre una alfombra de hojas otoñales&lt;br /&gt;he puesto el corazón&lt;br /&gt;para que duerma su siesta-soledad&lt;br /&gt;para que en la húmeda transparencia de la luz&lt;br /&gt;su principal costumbre se diluya&lt;br /&gt;con los pies enredados en el perfume leve de los gladiolos&lt;br /&gt;le observo desangrarse&lt;br /&gt;como el más antiguo de los deseos&lt;br /&gt;murmurando con el ronquido de su saxo&lt;br /&gt;una pobreza enorme&lt;br /&gt;ceniza que el viento va fijando&lt;br /&gt;en la demorada cicatriz del polvo&lt;br /&gt;de nada sirve el cuerpo que&lt;br /&gt;deseado hasta la lasitud &lt;br /&gt;vi morir acuchillado&lt;br /&gt;con un gesto lívido&lt;br /&gt;suave como una canción&lt;br /&gt;en los labios del recuerdo&lt;br /&gt;cuerpo que transformé en bahía&lt;br /&gt;en puerto al que llegaba&lt;br /&gt;para saciar mi sed&lt;br /&gt;bebiéndote la vida&lt;br /&gt;y esos ojos inmensos donde cabía mi rabia&lt;br /&gt;y mi benevolencia&lt;br /&gt;sobre esa misma alfombra de hojas&lt;br /&gt;que el otoño ha ido acomodando silenciosamente&lt;br /&gt;he puesto también esta miseria que dios&lt;br /&gt;en su más absoluta intimidad&lt;br /&gt;nos va dejando&lt;br /&gt;pétalos para abanicar el perfilado acento&lt;br /&gt;de esos nombres&lt;br /&gt;que hicieron de tu cuerpo&lt;br /&gt;una sombra ajena&lt;br /&gt;y muda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;a egon schiele&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en estos días&lt;br /&gt;en que la soledad se confunde&lt;br /&gt;con el gris de los ojos del mundo&lt;br /&gt;pienso en usted egon schiele&lt;br /&gt;convencido de su pederástica hermosura&lt;br /&gt;haciendo posar a esas damitas colegialas&lt;br /&gt;tan delgadas y lánguidas como libélulas&lt;br /&gt;en las que tal vez&lt;br /&gt;encontró el placer narcisista del que no puede prescindir&lt;br /&gt;sus modelos joven schiele&lt;br /&gt;me recuerdan cirios encendidos&lt;br /&gt;vírgenes de medianoche&lt;br /&gt;alucinadas por los brillantes lumínicos&lt;br /&gt;en las puertas de los clubs&lt;br /&gt;esos lugares donde los jóvenes soldados&lt;br /&gt;ofrecían la mitad de sus sueldos&lt;br /&gt;(centavos ganados rigurosamente)&lt;br /&gt;por una jarra de cerveza amarga&lt;br /&gt;y la fugacidad de un instante de placer&lt;br /&gt;el mundo siempre estuvo dando golpes delante de los ojos&lt;br /&gt;sólo que la vida a veces se equivoca&lt;br /&gt;y nos muestra la cara equivocada de la moneda&lt;br /&gt;la casa ya no fue más la casa&lt;br /&gt;en la que el amor era la llama que avivaba la leña&lt;br /&gt;la casa ha sido un pozo&lt;br /&gt;donde los sueños cayeron a la profundidad de sus aguas&lt;br /&gt;y nos faltó la soga para salvarlos&lt;br /&gt;aquí estamos usted y yo&lt;br /&gt;aquí haremos girar la botella&lt;br /&gt;que decidirá cuál de los dos se irá a la cama&lt;br /&gt;con esa chica que ha pintado&lt;br /&gt;cuál de los dos le retocará las pupilas&lt;br /&gt;y beberá del vino amargo de sus pechos&lt;br /&gt;esa mansedumbre que como un salto de agua&lt;br /&gt;nos devora dulcemente&lt;br /&gt;pronto egon schiele&lt;br /&gt;el mundo está girando&lt;br /&gt;se acerca el tiempo de la siega&lt;br /&gt;donde sólo entonces usted comprenderá&lt;br /&gt;que es hora de ir en paz con dios y con los hombres&lt;br /&gt;siempre estuvo la mano del amigo&lt;br /&gt;esperando en el brocal del pozo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;el ángel&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;para ángel, por supuesto&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;bajo la fragilidad de las bombillas&lt;br /&gt;aparece el ángel con sus ojos afilados&lt;br /&gt;ojos que en su luminosidad&lt;br /&gt;inflaman el manso aire&lt;br /&gt;que se me enrosca al cuello&lt;br /&gt;como un collar de finas perlas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;su beso deja huella en mi mejilla&lt;br /&gt;y un escalofrío me pone a hervir el alma&lt;br /&gt;desde donde pasadizos ciegos&lt;br /&gt;me muestran los contornos del agua&lt;br /&gt;quietud que el ángel rompe&lt;br /&gt;mezclando piel con piel&lt;br /&gt;bebiendo sorbitos de esa luz&lt;br /&gt;que el corazón desprende&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;no hay vino más dulce&lt;br /&gt;que sus ojos resbalando por los míos&lt;br /&gt;lumbre más brillante que su saliva tibia&lt;br /&gt;cercándome los labios&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;lentos remolinos se crispan en el azogue&lt;br /&gt;que los cuerpos&lt;br /&gt;en su mansedumbre juntan&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;al amanecer&lt;br /&gt;un árbol me abre en dos el pecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;naturaleza muerta&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;...los ojos se nos están muriendo en lo alto como Jesús.&lt;br /&gt;                                BORGES&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en el solitario cementerio&lt;br /&gt;donde las sombras solas no respiran&lt;br /&gt;y un perfume se expande levísimo&lt;br /&gt;el enterrador ha puesto flores amarillas&lt;br /&gt;en la tumba del amor &lt;br /&gt;y ha llorado silenciosamente sobre ella&lt;br /&gt;como quien deja rodar un beso sobre el mármol frío&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;dueño de una calma imperturbable&lt;br /&gt;el enterrador arranca su cabeza echándola a volar&lt;br /&gt;su cabeza es un oscuro pájaro &lt;br /&gt;que se alza hacia las bombillas que arriba &lt;br /&gt;se abren en un surco de infinita llama&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;los volantes ojos del enterrador&lt;br /&gt;están llorando tibia leche que gotea&lt;br /&gt;y se filtra purísima entre los ramajes&lt;br /&gt;leche que gotea midiendo el tiempo&lt;br /&gt;sucesión de voces que se apagan en los ojos de jesús&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en el solitario cementerio &lt;br /&gt;el enterrador &lt;br /&gt;ha puesto flores amarillas en la tumba del amor&lt;br /&gt;donde las sombras solas no respiran&lt;br /&gt;y un perfume se expande &lt;br /&gt;levísimo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-947522345281753359?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/947522345281753359/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=947522345281753359&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/947522345281753359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/947522345281753359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/george-rivern-pupo.html' title='George Riverón Pupo'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-746245584410476325</id><published>2007-12-23T04:05:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T04:10:09.616-08:00</updated><title type='text'>Alejandro Ponce</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Bajo los graves puentes&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;para  Teresa&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Yo que en estos días no he tenido más sexo&lt;br /&gt;que un niño Jesús escucho a lo lejos palabras&lt;br /&gt;BERNORD NOËL&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tendrías que jurar aquí no pasa nada&lt;br /&gt;sólo el estruendo de los días       las ausencias bajo los graves puentes&lt;br /&gt;Tendrás que jurar antes de verme&lt;br /&gt;pasando frente a tus ojos como un inocente&lt;br /&gt;de cara triste       como el traspié mayúsculo&lt;br /&gt;como el peregrino buscándose en el rostro que no encuentras&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consiento que el destino se evite       me trae hasta ti       se aprovecha     &lt;br /&gt;se confabula el destino &lt;br /&gt;yo que nada entiendo la soledad&lt;br /&gt;la mancha flotando como un ahogado al centro del estanque&lt;br /&gt;yo que adivino en esas manchas algo muy parecido a un gesto humano&lt;br /&gt;algo semejante a un cuerpo transparente &lt;br /&gt;que se sumerge de tiempo en tiempo&lt;br /&gt;como un rostro de ave que no existe&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a cambio me consuelan los recuerdos&lt;br /&gt;la infancia       el tiovivo del patio&lt;br /&gt;el gusto al café de mis abuelos&lt;br /&gt;la ciudad       los ruidos y el brazo de mi madre&lt;br /&gt;me consuela desde mis trece años &lt;br /&gt;haber visto a Yethro Tull alucinado&lt;br /&gt;de pie sobre el cajón de la referencia&lt;br /&gt;arrancándole  más trinos a su flauta&lt;br /&gt;anunciando la madrugada en que mi hermano &lt;br /&gt;regresó vivo de África&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras cosas igual de absurdas me consuelan&lt;br /&gt;los viajes      la muerte       mi terquedad       tu silueta recortada en el humo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tendrías que verme para decir aquí no ocurre nada&lt;br /&gt;para decir     eres el aliento de mis sombras&lt;br /&gt;el alimento silencioso de mis fuegos&lt;br /&gt;el que tantea sus designios en mi palabra&lt;br /&gt;tendrías que verme y jurar bajo los graves puentes donde no vive nadie&lt;br /&gt;que nunca podré herirte con el vértigo&lt;br /&gt;con las angustias de todos estos días&lt;br /&gt;con tu manera de estar callada       llena de tantos sitios en el mundo&lt;br /&gt;y la esperanza de nuevos barcos en las playas del alma y la memoria&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si fueras así tendrían sentido&lt;br /&gt;las fiebres       el duermevela y el derrumbe&lt;br /&gt;el sueño que cuidabas con mi nombre&lt;br /&gt;jugándote en la carta náutica de mi cuerpo&lt;br /&gt;en la patria de dos      en las criaturas que nacen de tu vientre&lt;br /&gt;en el error que bebo trago a trago&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tendrías que verme para jurar aquí no ocurre nada&lt;br /&gt;solo la falta de mi mano&lt;br /&gt;mientras tus labios se abren en la oscuridad como dos piedras de luz&lt;br /&gt;y no pueden decir esta es la casa        la isla para siempre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo que en estos días&lt;br /&gt;bajo la sombra de los grandes puentes a donde no viene nadie&lt;br /&gt;donde no vive nadie&lt;br /&gt;no he tenido más sexo que un niño Jesús&lt;br /&gt;y estoy enfermo        cansado de escucharte lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manzanillo, 19 de marzo de 2003&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sanatorio mental Saint Elizabeth, 1946&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ezra Pound nunca vio como un plato el mar de Manzanillo&lt;br /&gt;La guerra terminó hace un año&lt;br /&gt;ya nadie grita ni se aleja desesperadamente de la casa&lt;br /&gt;y en este preciso instante&lt;br /&gt;él reencuentra su existencia en el más solitario de los bancos&lt;br /&gt;del patio de Saint Elizabeth&lt;br /&gt;el más alejado en la quietud de los robledales &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los otros enfermos &lt;br /&gt;para tomar un poco del sol en el último mes de este invierno&lt;br /&gt;se hacen un bulto informe      le miran intranquilos&lt;br /&gt;le interrogan a intervalos y Pound no responde&lt;br /&gt;no tiene respuesta      está como vacío      sucio y seco&lt;br /&gt;él nunca ha visto como un plato el mar de Manzanillo&lt;br /&gt;ni el muro que a estas horas se dibuja &lt;br /&gt;entre la luz y el agua como una línea marginal&lt;br /&gt;no conoce la grandeza de mi patria&lt;br /&gt;confunde mis héroes con los suyos&lt;br /&gt;a los que cree ir olvidando poco a poco&lt;br /&gt;sin embargo su temor básico no es el olvido&lt;br /&gt;le aterra confundir en los otros su neurosis reiterada&lt;br /&gt;es uno más de los que sufre paranoia en estos días&lt;br /&gt;de inciertos recuerdos        fijos en ese infierno&lt;br /&gt;sin fondo que es la guerra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pound no perdió a nadie después de la metralla&lt;br /&gt;nada profundamente íntimo le quedó al desamparo&lt;br /&gt;no hay nadie en su existencia&lt;br /&gt;a no ser el frío de toda esta edad&lt;br /&gt;a la que se entrega por costumbre        y recuerda a los amigos&lt;br /&gt;en el único banco      en la quietud de los robles&lt;br /&gt;se entretiene acariciando un pájaro muerto &lt;br /&gt;cualquier día del invierno pasado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sanatorio Mental Saint Elizabeth, 1946&lt;br /&gt;un raro aire atraviesa los orificios de tus tapias&lt;br /&gt;te sentencia en el NO        en el falso conocimiento&lt;br /&gt;un ocaso tristísimo se arrastra por tus luengos pasillos&lt;br /&gt;se agarra como pátina  a la piel de tus muros &lt;br /&gt;y tú no convences al asesino con el simple argumento de estas palabras&lt;br /&gt;estas maneras que hacen de todos inseparables compañeros&lt;br /&gt;no salvas a tus condenados de su exilio&lt;br /&gt;cada piedra tuya es un país distinto para la quietud de los robles &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ezra  Pound  ha pasado el tiempo de ser fieles&lt;br /&gt;lo dejamos ir  mirándolo       indefensos &lt;br /&gt;desde los barandales de la estación final&lt;br /&gt;lo perdemos de vista para siempre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el banco más solitario&lt;br /&gt;hace demasiado frío a estas horas&lt;br /&gt;usted lo sabe Ezra Pound&lt;br /&gt;y sabe que en horas como estas&lt;br /&gt;las siluetas de los robles caen como cuchillas&lt;br /&gt;y pueden agujerearle el cuello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Rhythm and blues por Janis Joplin&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;para  Michael H. Miranda&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mira       es sencillo&lt;br /&gt;octubre cae esta noche en Hollywood con un gesto insoportable&lt;br /&gt;con un latigazo enorme de silencio&lt;br /&gt;Ahora pudiera ser tu último minuto&lt;br /&gt;tu instante más simple y decisivo&lt;br /&gt;marcando el retorno hipócrita del insomnio a este cuarto eventual&lt;br /&gt;a esta habitación en la que como una figurita siempre estarás de paso&lt;br /&gt;Ahora hace tanto frío como en una nevera&lt;br /&gt;y en medio de la efímera luz&lt;br /&gt;el hombre que amas va a dejarte sola&lt;br /&gt;vacía       sin dicha       sin coartada que te justifique&lt;br /&gt;y yo no tengo fuerzas para evitar el desagradable suceso&lt;br /&gt;ni quiero ampararte del sitio incómodo      del lugar a la intemperie&lt;br /&gt;sabiendo que desde hace algún tiempo te sientas con la muerte&lt;br /&gt;y bebes tu litro de whisky antes de salir a escena&lt;br /&gt;Aquí pudieras sentirte inerte&lt;br /&gt;mucho más indefensa en la criatura que fuiste&lt;br /&gt;sentir que donde escribes amor &lt;br /&gt;en realidad estas cantando angustia sin fondo&lt;br /&gt;estas diciendo existencia inútil&lt;br /&gt;gritando suicidio de golondrina&lt;br /&gt;Mira      octubre es mi signo      cae como una piedra&lt;br /&gt;Garabateado por ti en la pared &lt;br /&gt;se extiende por la noche un animal húmedo y triste&lt;br /&gt;en el justo momento en que cantas esa vieja canción &lt;br /&gt;como para fijarte un poco más a la arrasada tierra &lt;br /&gt;y herirte en el acorde definitivo&lt;br /&gt;que sientes dentro del corazón&lt;br /&gt;como una bola y una cadena&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué desdicha Janis        no es justa mi mentira&lt;br /&gt;siempre llegaré tarde a la fotografía&lt;br /&gt;jamás en tiempo para un primer plano&lt;br /&gt;pero entre aquellos puntos que se avistan a lo lejos &lt;br /&gt;entre todas aquellas cabecitas nerviosas y agitadas del fondo&lt;br /&gt;junto a los arbolitos de High-Ashbury pude estar yo&lt;br /&gt;yo entre los que entonaban contigo &lt;br /&gt;I need a man to love o Summer time o Ball and chain no importa&lt;br /&gt;Pude incluso encontrarte entre los fantasmas&lt;br /&gt;cualquier tarde de domingo&lt;br /&gt;cuando regresabas del círculo divino que es la existencia&lt;br /&gt;y leer en tu boca desleal que eras un ángel&lt;br /&gt;y la muerte el único pretexto para negar la gloria&lt;br /&gt;Pude oír que atravesabas cualquier calle de San Francisco&lt;br /&gt;yo te saludé de alguna forma       lo recuerdo&lt;br /&gt;y luego escondí el rostro como si nada hubiera pasado&lt;br /&gt;como sí para andar sobre el asfalto de esta ciudad&lt;br /&gt;y contener todo el latir del corazón&lt;br /&gt;hiciera falta arrastrar &lt;br /&gt;eternamente hasta el calvario &lt;br /&gt;una bola y una cadena&lt;br /&gt;como si para conservar la vida&lt;br /&gt;fuera necesario llamar como un loco &lt;br /&gt;en todas las puertas del universo y preguntar  por ti&lt;br /&gt;y los inquilinos      definitivamente entendieran mi llamada&lt;br /&gt;como una broma de mal gusto&lt;br /&gt;como si en esta noche de octubre el alma no doliera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Últimas razones para hablar de la ciudad&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Yo no quiero morir, ciudad, yo soy tu sombra,&lt;br /&gt;yo soy quien vela el trazo de tu sueño,&lt;br /&gt;quien conduce la luz hasta tus puertas,...&lt;br /&gt;GASTÓN BAQUERO&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¡Mi ciudad, mi amada, blanca mía! ¡Ah, esbelta,&lt;br /&gt;escucha! ¡Escúchame e insuflaré en ti un alma!&lt;br /&gt;EZRA POUND&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;No he de ir quejumbroso hasta tus puertas&lt;br /&gt;con mi imagen mezquina y enlutada&lt;br /&gt;soy el que ama tu luz     el que en la nada&lt;br /&gt;por salvarse grita palabras muertas&lt;br /&gt;No ves ciudad que busco tus inciertas &lt;br /&gt;rutas en mi laberinto      soy Teseo&lt;br /&gt;la torpe mueca que en tus ojos veo&lt;br /&gt;que te condena y me condena a mí&lt;br /&gt;No me niegues ciudad yo voy en ti&lt;br /&gt;como el amante fiel en su deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Recuérdame ciudad ha sido bello&lt;br /&gt;encontrarme contigo allá en la infancia&lt;br /&gt;tenerte sin temor     sin más errancia&lt;br /&gt;que el sueño de la luz y su destello&lt;br /&gt;Recuérdame ciudad pues en aquello&lt;br /&gt;que me diste tu voz era más pura&lt;br /&gt;pero ya no la escucho     ya es oscura&lt;br /&gt;la sombra que me espera ante tus puertas&lt;br /&gt;ya me quedo inerte entre almas muertas&lt;br /&gt;como en un cuerdo intento de locura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Yo quería tenerte entre las rosas&lt;br /&gt;Como a una novia solitaria y triste &lt;br /&gt;yo quería encontrarte       tú te fuiste&lt;br /&gt;perdiendo lentamente entre las cosas:&lt;br /&gt;los amantes    los parques    las luctuosas&lt;br /&gt;ceremonias     las naves que se alejan&lt;br /&gt;Escúchame ciudad a ti te dejan&lt;br /&gt;mis pies  andando tu silencio ambiguo&lt;br /&gt;te dejan mis recuerdos y el antiguo&lt;br /&gt;beso que puse en ti     eso te dejan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Ahora estás dormida     yo te sueño&lt;br /&gt;invento un anatema a tu destino&lt;br /&gt;un ultimátum ciego     otro camino&lt;br /&gt;en el camino aciago     Soy tu dueño&lt;br /&gt;y a tus puertas las sombras    Vano empeño&lt;br /&gt;no está en tu luz mi nombre ni en el llanto&lt;br /&gt;soy el iluso que no alcanza el canto &lt;br /&gt;de tu nocturna y triste sinfonía&lt;br /&gt;Yo que persigo amarte...   yo quería&lt;br /&gt;pero me has silenciado todo...  y tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Semejante al crepúsculo y al tedio&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;para Claudio Lahaba, “Romano” en Texas&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te vuelvas semejante al crepúsculo y al tedio&lt;br /&gt;Detrás quedaron las islas y la gloria&lt;br /&gt;la soledad de faro que contra ti siempre anunció el retorno de la luz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inútil un alcatraz sobrevuela la quietud del trópico&lt;br /&gt;inscribe su giro de regreso en otros giros más hondos&lt;br /&gt;y desde las orillas nos apunta       &lt;br /&gt;nos consuela en la serenidad de sus círculos&lt;br /&gt;y entonces somos medianía&lt;br /&gt;eso que llaman espacio sin nombre&lt;br /&gt;pequeña apariencia de laberinto acosado por el musgo&lt;br /&gt;colapso virtual de la memoria&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te vuelvas si el canto no compone tu nerviosa penumbra&lt;br /&gt;si un pájaro muriendo en el poniente puede ser la fuga&lt;br /&gt;la redención de uno mismo &lt;br /&gt;en el lugar del alma que menos soporto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de ti no vendrá nadie a verificar la pose&lt;br /&gt;la disposición de los sonoros arcos de triunfo       arcos      de triunfo&lt;br /&gt;la patria      su sitio exacto en el proscenio&lt;br /&gt;las palabras correctas      el bocadillo inicial&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás quedaron los amigos&lt;br /&gt;las islas como en una postal navideña&lt;br /&gt;el quieto muro sobre el que hicimos sobremesa y siesta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un muro puede ser las islas&lt;br /&gt;un trazo en el silencioso golpeteo de las mareas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un puente y su leve circunstancia de treno&lt;br /&gt;será el inútil alcatraz sobrenadando en la quietud del trópico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Poema desde donde mi madre cose la eternidad en una máquina Singer&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás por eso madre cose la eternidad en una máquina singer&lt;br /&gt;y también porque silenciar los ruidos de los muertos la complace&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cierta manera yo sigo siendo una criatura&lt;br /&gt;amparado entre sus brazos soy su criatura       un inocente &lt;br /&gt;a quien las circunstancia de todos estos años no han hecho grande&lt;br /&gt;un asustado que descubre la mordaza de Dios como la luz&lt;br /&gt;azolando la casa desde las flacas hendiduras del techo&lt;br /&gt;Madre lo sabe y se entretiene cosiendo en su vieja máquina&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después del invierno &lt;br /&gt;mis hermanos hicieron sin mí el camino de regreso&lt;br /&gt;han vuelto          si volver es semejante a vivir clínicamente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis hermanos que están envejeciendo&lt;br /&gt;acumularon en sus raídas alforjas&lt;br /&gt;piedras sin importancia&lt;br /&gt;una máscara de teatro &lt;br /&gt;un trozo de cuerda del ahorcado más célebre&lt;br /&gt;la mitad de la corteza de una avellana &lt;br /&gt;salvada casi por milagro &lt;br /&gt;de entre el estrépito y las patas de los caballos&lt;br /&gt;unos ojos de bestia que no quise tocar&lt;br /&gt;porque eran muy rojos       brillaban &lt;br /&gt;y se parecían peligrosamente a los míos&lt;br /&gt;algunos espectros de olvidadas guerras&lt;br /&gt;que mamá con sus caprichos hizo habitaran la casa&lt;br /&gt;como si fueran parte de la familia&lt;br /&gt;un cuaderno de bitácora&lt;br /&gt;unos expedientes&lt;br /&gt;un registro y sus debidas cláusulas&lt;br /&gt;en las que se narraban todos los senderos del universo&lt;br /&gt;y en el folio final       el grabado &lt;br /&gt;en que descubrí sorprendido&lt;br /&gt;a Jesucristo y a Satán sentados a una misma mesa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces procuro justificar las ausencias de mi padre&lt;br /&gt;me doy la razón al saber &lt;br /&gt;que todos los caminos son uno y el mismo&lt;br /&gt;la paz venidera y última        la muerte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Madre ya no me canta canciones de cuna&lt;br /&gt;hosannas para alejar de mí a los demonios y traerme&lt;br /&gt;la resurrección de los sueños&lt;br /&gt;Ahora me comprendo:&lt;br /&gt;He nacido para otro momento y otra interrogación&lt;br /&gt;porque sé las palabras que van a utilizar&lt;br /&gt;y no serán las mías  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Madre sabe que no he crecido&lt;br /&gt;por eso en el silencio de la madrugada&lt;br /&gt;le pide a Dios cuide de mí &lt;br /&gt;luego se recuesta y duerme tranquila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Tribulaciones en otoño y un puente sobre las aguas&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;a la memoria de José  Lezama Lima&lt;br /&gt;y a partir de una idea de SIMON &amp; GARFUNKEL&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no serás sino la superficie turbulenta&lt;br /&gt;donde ni siquiera advierto las señales dejadas por el insomnio &lt;br /&gt;No serás lo que por sospecha se oculta &lt;br /&gt;en el trayecto tambaleante de mi existencia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde mí sólo intento conversar hacia el otro lado de los riscos&lt;br /&gt;y me responden con una gritería atroz&lt;br /&gt;con un sobresalto y un deseo huidizo que no sé esconder&lt;br /&gt;En medio de las aguas congeladas o hirvientes  yo te busco&lt;br /&gt;Aquí pudiera parecernos más amable &lt;br /&gt;pero soy el proscrito      el condenado que atraviesa&lt;br /&gt;noche a noche el trunco maderamen&lt;br /&gt;los mansos tablones sucesivamente ordenados &lt;br /&gt;para el paso de los reyes sin trono del domingo&lt;br /&gt;jamás de jueves pasando al mediodía &lt;br /&gt;cuando a lo lejos veo venir &lt;br /&gt;los camelleros con su sed de vísceras&lt;br /&gt;y su contrabando de vergüenza y piedras pulidas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quisieras pero se hace inútil&lt;br /&gt;Tú no tienes un rostro para darme&lt;br /&gt;encontraste la trampa después de la caída del cordero&lt;br /&gt;Un abismo se levanta ante ti &lt;br /&gt;un golpe de aguas más arriba anunciará tu muerte&lt;br /&gt;un abismo es la certeza de que alguien espera&lt;br /&gt;Al otro lado entre el humo y las luces de neón te están esperando&lt;br /&gt;te llaman desde el hogar de la memoria&lt;br /&gt;desde este lado de los riscos te llamo&lt;br /&gt;eres el fragmento      el silencio impedido     la gritería&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué no dejas pasar rumbo a ninguna parte mi abandono&lt;br /&gt;Te he sobornado con la promesa de que en tu noche&lt;br /&gt;-no importan el cómo ni el cuándo-   &lt;br /&gt;atravesará tus dominados senderos &lt;br /&gt;acompañando al fantasma de un tal Masantín&lt;br /&gt;el indecible escualo (monstruo preferido de Lautréamont)&lt;br /&gt;con las fauces abiertas&lt;br /&gt;-no me culpes hasta que puedas descubrir&lt;br /&gt;la silueta del arponero &lt;br /&gt;grabada indeleble en las pupilas del pez&lt;br /&gt;cuando emerge animal su lomo plateado entre la espuma-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con promesas como estas te he sobornado&lt;br /&gt;y también con una caravana de plañideras&lt;br /&gt;camino al gólgota &lt;br /&gt;para acabar con la paciencia de no sé que velatorio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo compro tu libertad       te condeno a ser  puente en ese párpado &lt;br /&gt;que resume desde los acantilados los gritos de la noche&lt;br /&gt;cual un estruendo de escombros y música&lt;br /&gt;cayendo imperturbable sobre las arboladuras de mis navíos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo te compro con la agonía y el pánico que es juntar dos orillas&lt;br /&gt;y con el destino de tus sombras &lt;br /&gt;encajadas en el agua        más perversas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Vuelven Julieta Massina y el tonto&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(no más que 24 cuadros por segundo)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;a la memoria de Raúl Hernández Novás&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ya he visto a los poetas transfigurarse&lt;br /&gt;y dirigirse contra sí propios.&lt;br /&gt;FRIEDRICH NIETZSCHE&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí se pierden los ruidos de afuera&lt;br /&gt;Acosados en ti el olvido y la angustia&lt;br /&gt;mientras te agitas desde la columna del humo&lt;br /&gt;en la rutilante emisión del proyector&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prisioneros en la baranda de taquilla&lt;br /&gt;la herrumbre calcará perfectamente los rostros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pierden el tiempo acusándote&lt;br /&gt;te proclamas ingenuo espectador       El momento llegará&lt;br /&gt;pero no será el momento que los otros esperan&lt;br /&gt;te golpean sus certidumbres bobas       su anemia contráctil&lt;br /&gt;Como otras veces estarás dispuesto a engañarlos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vendedora de entradas te mira con ojos incrédulos&lt;br /&gt;y tú no dirás nada que pueda inquietarla&lt;br /&gt;nada en potencia capaz de alterar su nulidad&lt;br /&gt;Ocuparás indefenso la nostalgia de tu butaca en última fila&lt;br /&gt;únicamente cuando lentísima la sombra del Albatros&lt;br /&gt;se difumine en la noche del cinematógrafo       en el estómago de la luz&lt;br /&gt;para fundirse a ese algo que desde aquí se te antoja circulitos incandescentes&lt;br /&gt;una suerte de fotograma final&lt;br /&gt;donde Gelsomina no vuelve para besar al niño enfermo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tú persigues algo semejante a ti&lt;br /&gt;algo contigo en cópula enfermiza&lt;br /&gt;de pié entre lo majestuoso que oculta &lt;br /&gt;el pájaro en su vuelo y la demencia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Será necesario dejarte tranquilo en la butaca      El momento llegará&lt;br /&gt;atravesando como un pedazo de piedra&lt;br /&gt;de extremo a extremo la pantalla&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cansado estás de pedirles que regresen&lt;br /&gt;-la escena es reciente&lt;br /&gt;la mentira conmueve       es de este minuto-&lt;br /&gt;pero ellos se empeñan en olvidar&lt;br /&gt;“Vuelvan”      le gritas&lt;br /&gt;“vuelve”      le ordenas a un anónimo&lt;br /&gt;a un tal hernández       y luego lo ves correr hacia la nave de los locos&lt;br /&gt;indetenible en todas direcciones&lt;br /&gt;como un mal que no alcanza       un funesto presagio&lt;br /&gt;lento fluir que no llega a tus catacumbas &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas muriendo en isla extraña       la oscuridad asola tus vísceras&lt;br /&gt;Mueres de esa rara enfermedad que es el silencio&lt;br /&gt;el sin-palabras para los otros&lt;br /&gt;al cual te aferras como un sonámbulo &lt;br /&gt;como un maltrecho signo de este tiempo&lt;br /&gt;un monigote vegetal       una sombra sin rostro &lt;br /&gt;que arrodillada frente las aguas espera la post-guerra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto      por cada segundo tu desespero es más hondo&lt;br /&gt;das demasiada importancia a la trayectoria de las piedras&lt;br /&gt;te desconcierta saber que nunca aparecerá el Albatros&lt;br /&gt;y no te importa si Julietta está llorando en este cuadro o en el siguiente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deberían amarrarte&lt;br /&gt;Para que los curiosos puedan ver tu lengua &lt;br /&gt;rompiéndose en pedazos contra los dientes&lt;br /&gt;deberían amordazarte duro con cuerdas traslúcidas&lt;br /&gt;Condenarte a los ruidos de afuera&lt;br /&gt;al polvo a la herrumbre de la baranda de taquilla&lt;br /&gt;donde los vivos alocadamente se amontonan&lt;br /&gt;Llenarte la boca de tierra sería inútil&lt;br /&gt;inacabada tortura       indigno proceder de estos nuevos verdugos &lt;br /&gt;No hablarás&lt;br /&gt;no tienes nada agradable que decirles&lt;br /&gt;únicamente que tu soledad es como un corazón&lt;br /&gt;o un barco ebrio a la deriva&lt;br /&gt;una arboladura sin memoria&lt;br /&gt;de estandartes y velamen llenos de boquetes&lt;br /&gt;que imperceptible ves alejarse de las costas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pierdes los ruidos&lt;br /&gt;El adorable estruendo del mundo&lt;br /&gt;se va pegado a la frente de los otros&lt;br /&gt;cual estampita de ferias&lt;br /&gt;Tú viajas todas las noches la nostalgia de una butaca&lt;br /&gt;descorres lentamente las cortinas y el pecho no te duele&lt;br /&gt;escondes la cartelera oficial y no cuentas nada a nadie&lt;br /&gt;Todo esto es una locura      dices para ti&lt;br /&gt;cuando te cansas y viajas a la noche inseparable&lt;br /&gt;cuando entras pasadas las cinco al cinema&lt;br /&gt;mientras los vecinos gritan y se putean&lt;br /&gt;escupen improperios contra ellos mismos&lt;br /&gt;se maldicen unos a otros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tú a este otro lado del mundo &lt;br /&gt;esperas el momento      te incorporas&lt;br /&gt;y el enorme pájaro no termina de atravesar como una piedra la pantalla&lt;br /&gt;lo sabías      no habrá consuelo para esta hora&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saldrás del espectáculo pasada la medianoche&lt;br /&gt;a reencontrarte en la ciudad hostil&lt;br /&gt;en los ruidos enemigos       en los transeúntes&lt;br /&gt;que ex profeso te confunden con un tal zuzuki&lt;br /&gt;con un tal müller      con un tal ponce       con un tal hernández&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sales del cinema&lt;br /&gt;y lejos de todos haces tu fogata&lt;br /&gt;Julietta algunas veces te visita&lt;br /&gt;entonces hablas largamente de la guerra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-746245584410476325?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/746245584410476325/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=746245584410476325&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/746245584410476325'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/746245584410476325'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/alejandro-ponce.html' title='Alejandro Ponce'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-4285296810929603397</id><published>2007-12-23T04:02:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T04:05:19.602-08:00</updated><title type='text'>Herbert Toranzo</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Primeros indicios del proscrito&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si vuelve le abriremos la noche&lt;br /&gt;porque su luz no sangra de los ojos.&lt;br /&gt;Que se anude a los torrentes como un arpa de lluvia,&lt;br /&gt;mortecina demencia del pez enterrado.&lt;br /&gt;Que nos hilvane a tientas el quejido&lt;br /&gt;besando cuerpo arriba,&lt;br /&gt;país arriba&lt;br /&gt;para escarbar su penumbra,&lt;br /&gt;su fallido remanso en el mistar.&lt;br /&gt;Vendremos tibiamente a desatarlo&lt;br /&gt;desde el cieno donde pacen las entrañas&lt;br /&gt;o la noche se abrirá sobre nosotros.&lt;br /&gt;Él sobre nosotros, el incurable filo,&lt;br /&gt;y otro cuenco de luz que se humilla,&lt;br /&gt;y un perro silencioso junto al fuego&lt;br /&gt;devorando sus manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Aguas del espejo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquella voz, peregrina&lt;br /&gt;de la muerte a su figura,&lt;br /&gt;como cristales. Impura &lt;br /&gt;va cerrándose la espina.&lt;br /&gt;Y aquella luz, que termina &lt;br /&gt;con algo del pecho a cuestas,&lt;br /&gt;me vio caer. No son estas&lt;br /&gt;aguas el fin del tumulto.&lt;br /&gt;Quedo en mis manos oculto,&lt;br /&gt;menos pobre, sin apuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El alma, grito en reposo,&lt;br /&gt;noble paraje. De bruces &lt;br /&gt;vuelvo a recoger las cruces,&lt;br /&gt;huérfano de mí, frondoso.&lt;br /&gt;Tarde me habita el esbozo&lt;br /&gt;de la fuga. No despierto&lt;br /&gt;con más de un temor abierto &lt;br /&gt;sobre la frente. Mal día&lt;br /&gt;para quien es todavía&lt;br /&gt;la palabra en el desierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sonido del silencio&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hágase la develada &lt;br /&gt;reencarnación de mis pies;&lt;br /&gt;fluya el mármol a través&lt;br /&gt;de sus intemperies. Nada&lt;br /&gt;como la sangre en la espada&lt;br /&gt;nimba el eco de esta hora.&lt;br /&gt;Nadie es el rumor que aflora &lt;br /&gt;de lo oscuro a sostenerme.&lt;br /&gt;Soy vastedad que se duerme&lt;br /&gt;sin hijos, profanadora.&lt;br /&gt;                                        &lt;br /&gt;Guarda para mí su abrazo&lt;br /&gt;la luz, el frágil estruendo.&lt;br /&gt;Peña celestial cayendo&lt;br /&gt;sola, del fruto al ocaso.&lt;br /&gt;Lábrese el dios que rebaso&lt;br /&gt;con mis dos almas, tendido&lt;br /&gt;cual fronda bajo el sonido&lt;br /&gt;rival del silencio. Breve&lt;br /&gt;refugio será la nieve.&lt;br /&gt;No hay huellas. No me despido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El dios muerto&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y las almas conservan el hartazgo&lt;br /&gt;de mi antigua preñez. Cavan mi herida&lt;br /&gt;con ensueños de lámpara vertida, &lt;br /&gt;y apacientan el rostro donde yazgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Semejante al silencio, da conmigo&lt;br /&gt;la noche, desventura inexplorada.&lt;br /&gt;Bajo su resplandor la muerte es nada,&lt;br /&gt;Golpe de mar apenas enemigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas no guardo los ojos ni desciendo&lt;br /&gt;buscándome, traidor de mi lujuria;&lt;br /&gt;No soy yo quien fulmina y desespera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la luz algo virgen va partiendo. &lt;br /&gt;Tórnase manantial, visión espuria,&lt;br /&gt;cual si un niño febril se despidiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Puente sobre el estigia&lt;/strong&gt;             &lt;br /&gt;                                              &lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Sail away, sail away, sail away…”&lt;br /&gt;ENYA&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Tiene la memoria su comienzo en el río,&lt;br /&gt;el margen insepulto de la huida &lt;br /&gt;persiste, vuelve sobre sí&lt;br /&gt;como haz de imantados sueños&lt;br /&gt;donde es otro el pesar,&lt;br /&gt;el que ha perdido sólo un nombre,&lt;br /&gt;una garganta.&lt;br /&gt;Mientras, a la deriva pasa el mundo&lt;br /&gt;pródigo en ultrajes, &lt;br /&gt;a despecho de sedientas orillas, &lt;br /&gt;y nadie cae, nadie es más hondo que esta luz, &lt;br /&gt;inclemencia trazada por los pasos.&lt;br /&gt;Afuera me abandono, libre de todo espejo&lt;br /&gt;que el bautismo sosiegue,&lt;br /&gt;transcurriendo con el rostro de las aguas,&lt;br /&gt;feliz para siempre de mi viaje,&lt;br /&gt;sin comienzo ni final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Impávida reliquia,&lt;br /&gt;bosque lacio de abrojos,&lt;br /&gt;como engendrar un astro y ser más grande,&lt;br /&gt;más privado de sí.&lt;br /&gt;Vivir naciendo, en ahogada quietud,&lt;br /&gt;y la muerte del otro que hace sombra&lt;br /&gt;tan igual a unas manos,&lt;br /&gt;a una llovizna profunda;&lt;br /&gt;pero la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;III&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hallarás el fuego por su rastro en el hombre,&lt;br /&gt;la tiniebla mordida como de ancha muerte,&lt;br /&gt;y sabrás que no alcanzas,&lt;br /&gt;que debió llover sobre tu sangre muda&lt;br /&gt;cuando era justo el pan del sacrificio,&lt;br /&gt;latigazo hasta el fondo, tenue demarcación.&lt;br /&gt;Hay un miedo que irrumpe,&lt;br /&gt;que atraviesa fragante y nebuloso&lt;br /&gt;por la arena y sus orlas,&lt;br /&gt;un resquicio de luz donde afianzar los pasos,&lt;br /&gt;necesario eslabón para evadirse,&lt;br /&gt;para no ver las aguas tan perpetuas&lt;br /&gt;clamando en pos de ti con la aridez del sueño.&lt;br /&gt;Todos buscan arriba,&lt;br /&gt;se aprestan amargos al enjambre,&lt;br /&gt;al cansancio brutal de las formas&lt;br /&gt;como no manda Dios,&lt;br /&gt;pero tú acogerás al fuego en tu clemencia,&lt;br /&gt;del recinto que eres ha de abrirse el retoño,&lt;br /&gt;las espaldas suntuosas de la noche,&lt;br /&gt;y quién pudiera entonces redimirte,&lt;br /&gt;deplorar el camino, la oculta ribera,&lt;br /&gt;y  qué aliento de luna va a quebrarte los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;IV&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Que no erigieron sus mares el crepúsculo,&lt;br /&gt;su desierta plegaria, letargo frente a mí&lt;br /&gt;sin cabida para el ser,&lt;br /&gt;aquellas arcas breves que se hundían&lt;br /&gt;sobre el oro más callado, el imposible.&lt;br /&gt;Se le vio doblegar como un eco la distancia,&lt;br /&gt;la llama rigurosa del puñal,&lt;br /&gt;uncido a los espectros&lt;br /&gt;con el regazo en flor, en sólida penumbra&lt;br /&gt;donde apenas un árbol me soñaba.&lt;br /&gt;La cicatriz que soy muere deprisa,&lt;br /&gt;queda atrás como un vino silencioso,&lt;br /&gt;tal vez único asidero,&lt;br /&gt;y abandona su instante de escapar,&lt;br /&gt;isla también, y cuerpo desvaído&lt;br /&gt;largamente a salvo,&lt;br /&gt;sumido en el perenne corazón.&lt;br /&gt;No preciso del viento ni la barca&lt;br /&gt;si ando copioso entre sus venas&lt;br /&gt; y hago saltar el vidrio, el firmamento&lt;br /&gt;mientras un dolor sagrado se avecina.&lt;br /&gt;He zarpado hace mucho,&lt;br /&gt;soy el viento, la barca y el rotundo velamen.&lt;br /&gt;Tengo el destino roto y he llegado muy lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muerte y mi muerte se contemplan todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Surgimiento&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La renuncia también, la asible danza&lt;br /&gt;profesan el dolor de estas orgías,&lt;br /&gt;amago del espíritu, sombrías&lt;br /&gt;formas a contraluz, en lontananza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para evadir el tiempo fui creado,&lt;br /&gt;como espina en la sed que me circunda.&lt;br /&gt;Llueve dentro de mí. Larva profunda &lt;br /&gt;soy de algún espiral, breve soldado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes he perecido, torvamente,&lt;br /&gt;sin el desnudo afán de las arenas&lt;br /&gt;mutilando mis ojos, mi reflejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada signo es un agua diferente&lt;br /&gt;sobre el nuevo dolor, murmullo apenas&lt;br /&gt;que nacerá del vórtice, perplejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ojos de perro azul&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A Polina Martínez, después de todo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque ya hemos visto en el cuervo &lt;br /&gt;y en los ojos de la piedra.&lt;br /&gt;Fue zanjada nuestra limpia solidez &lt;br /&gt;en época de arañas. Porque ya hemos visto&lt;br /&gt;y en el atrio iluminado se nos busca&lt;br /&gt;dibujables como arena, retornando siempre.&lt;br /&gt;Soy acaso el mismo brocal,&lt;br /&gt;tus pájaros muertos, nieve de tus hombros.&lt;br /&gt;Ya estaban aquí, al extremo del hijo,&lt;br /&gt;bajo la lumbre devastada,&lt;br /&gt;entre cejas y arabescos&lt;br /&gt;muriéndonos alguna vigilia.&lt;br /&gt;Pudo mi mano dejarse flagelar&lt;br /&gt;mientras contemplamos el alma de la bestia,&lt;br /&gt;la inhóspita virtud que nos ofende.&lt;br /&gt;Pudo estirar sus eclipses,&lt;br /&gt;madera dormida sobre sueños de opio&lt;br /&gt;cada vez que ante la Voz mordí mis ataduras.&lt;br /&gt;La forma del aullido en algo te recuerda,&lt;br /&gt;en este sacramento dócilmente oscuro&lt;br /&gt;donde se han inmolado culpas inefables,&lt;br /&gt;océana visión de espaldas a la fiebre&lt;br /&gt;si ningún animal velaba nuestra herida.&lt;br /&gt;No hay amparo en el tiempo.&lt;br /&gt;También a contraluz carecemos de rostro.&lt;br /&gt;Este será, en fin, el único dolor.&lt;br /&gt;Esta es, en fin, toda la muerte.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;A través de la bruma y los peldaños&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lejos, íntima campanada&lt;br /&gt;cual Dios que se burla&lt;br /&gt;ciñendo sus ningunos apellidos.&lt;br /&gt;Urgencia del árbol solo&lt;br /&gt;en abrupto secreto. Sin ultrajes.&lt;br /&gt;Conservo lo jamás, lo demasiado,&lt;br /&gt;este rumor de arena&lt;br /&gt;vencida para hollar  mi rigidez, &lt;br /&gt;pero cae sobre el pecho un oro agreste,&lt;br /&gt;una velada faz de la sombra&lt;br /&gt;cuanto más hondo me escucho.&lt;br /&gt;He perdido mi rastro en las afueras&lt;br /&gt;por donde vuelve cansado el hilo&lt;br /&gt;y todo naufragio me desciende.&lt;br /&gt;Otra será la visión del agua,&lt;br /&gt;contorno apenas hecho, increable,&lt;br /&gt;con el temor de quien busca entre  cenizas&lt;br /&gt;la perpetua garganta de su edad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-4285296810929603397?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/4285296810929603397/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=4285296810929603397&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/4285296810929603397'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/4285296810929603397'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/herbert-toranzo.html' title='Herbert Toranzo'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-1539132969051738348</id><published>2007-12-23T04:00:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T04:02:16.837-08:00</updated><title type='text'>Pedro Llanes</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Jinetes oscuros&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deja que la noche entre con sus nieblas&lt;br /&gt;y sus jinetes oscuros en el molino;&lt;br /&gt;deja que desparrame sus manos&lt;br /&gt;recién llegadas a través del vacío,&lt;br /&gt;y ven junto a mí por las sombras,&lt;br /&gt;donde cantan sigilosas las bestias.&lt;br /&gt;Ven sin mirar las siluetas&lt;br /&gt;que mueven el espejo en la luz&lt;br /&gt;y deja que la noche desparrame sus manos&lt;br /&gt;y sus jinetes oscuros en el molino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Agua, fulgor&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia el atardecer las sombras son más suaves&lt;br /&gt;y los maniquíes con lenta turbulencia vienen&lt;br /&gt;a remover el agua de nosotros dos.&lt;br /&gt;La misma agua que hechiza las siluetas,&lt;br /&gt;donde corren los animales movedizos&lt;br /&gt;y el flechero silencia sin saberlo.&lt;br /&gt;Amada, déjame decir tu nombre&lt;br /&gt;recóndito y misterioso como las aguas&lt;br /&gt;que abren el círculo de la cuaresma.&lt;br /&gt;En lo oscuro el desfiladero parte,&lt;br /&gt;las entrecruzadas líneas de los maniquíes,&lt;br /&gt;a quienes he visto irse por el remanso,&lt;br /&gt;casi letánicos al atardecer.&lt;br /&gt;Al atardecer el flechero se evapora,&lt;br /&gt;y la araña de la sala ya no sueña,&lt;br /&gt;porque está ardiendo también con tu fulgor &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Minuet con arena&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada escucho en tu rostro&lt;br /&gt;hecho de un cendal tembloroso,&lt;br /&gt;ni en tus manos donde se abisma&lt;br /&gt;la transparencia de las vastas marinas.&lt;br /&gt;Te siento venir por la luz&lt;br /&gt;y entre la luz escurrirte&lt;br /&gt;en la ignición de la lluvia&lt;br /&gt;cuando la pradera se enciende.&lt;br /&gt;Amada dame tus manos,&lt;br /&gt;hermosas como la ceniza&lt;br /&gt;para beber en la oscuridad&lt;br /&gt;su melodía abisal.&lt;br /&gt;Amada toma mis manos,&lt;br /&gt;refluyentes de fría arena&lt;br /&gt;y escóndelas para siempre,&lt;br /&gt;en el filo de los arroyos,&lt;br /&gt;donde bate la inanición&lt;br /&gt;y somos como ramilletes&lt;br /&gt;lamidos por el vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Yogacharya en el cielo de Flandes&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A mi amigo muerto Evelio L.Capote&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El maestro Yogacharya asediado por los fantasmas&lt;br /&gt;se esconde en el puesto de los artífices:&lt;br /&gt;el aire de la mañana revuelve el olor de los dólmenes&lt;br /&gt;que bate invisible contra los muros.&lt;br /&gt;Los mandolinistas abren el cielo de Flandes,&lt;br /&gt;empozado en los ojos de Yogacharya.&lt;br /&gt;Un gato pasa a destiempo,&lt;br /&gt;bajo los profusos celajes del sur.&lt;br /&gt;La música de las mandolinas destroza el estanco&lt;br /&gt;donde el gato se junta con él,&lt;br /&gt;para quedar brevemente restituidos,&lt;br /&gt;en el sitio límpido de las cornisas.&lt;br /&gt;Vienen con los caballos los gendarmes azules&lt;br /&gt;atenazados por el silbido del látigo.&lt;br /&gt;Sus cuerpos giran en el aire trémulo&lt;br /&gt;de los bisuteros y el martilleteo de los caballos.&lt;br /&gt;Los unos y los otros ominosos avanzan,&lt;br /&gt;fijos los ojos en el puente de muerte.&lt;br /&gt;El gato se detiene para lamer el silencio,&lt;br /&gt;y justo a la llegada de los gendarmes,&lt;br /&gt;el maestro Yogacharya se marcha&lt;br /&gt;con los mandolinistas que abren el cielo de Flandes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Para Katy&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tu copa veo las lápidas arremolinadas&lt;br /&gt;y veo las ciudades en el silencio.&lt;br /&gt;En tu copa veo las inmensas planicies&lt;br /&gt;y también el rocío del amanecer.&lt;br /&gt;Veo la lluvia maravillosa,&lt;br /&gt;por la que escapan las bestias y los guerreros.&lt;br /&gt;En tu copa veo sus rostros y sus ojos,&lt;br /&gt;veo a una muchacha sobre las mieses.&lt;br /&gt;En tu copa veo el vuelo de la gaviota hacia el norte&lt;br /&gt;y las mariposas hechas de ascuas oscuras.&lt;br /&gt;En tu copa veo los abismos sin fin.&lt;br /&gt;En tu copa veo los árboles encantados&lt;br /&gt;cuyas sombras caen dobladas contra el vacío.&lt;br /&gt;En tu copa veo venir el abanico del fuego,&lt;br /&gt;profuso y silencioso como la muerte.&lt;br /&gt;En tu copa veo animales ajedrezados&lt;br /&gt;y el resplandor del tilo y de la ciruela.&lt;br /&gt;En tu copa veo un patio fragante y un mantel muy blanco.&lt;br /&gt;Ay de ti, aldea de silencio.&lt;br /&gt;Ay de tus muros y de tus vírgenes,&lt;br /&gt;yuxtapuestos y revueltos en la turbulencia.&lt;br /&gt;Ay de tus sombras como caravanas&lt;br /&gt;dispersadas a través del crepúsculo.&lt;br /&gt;Ay de ti aldea de silencio&lt;br /&gt;Ay de tu senescales y tus tasadores&lt;br /&gt;vueltas las cabezas contra el árbol del odio,&lt;br /&gt;al compás del treno de sus ramas.&lt;br /&gt;Ay de ti, ay de tus taciturnos y tus nigromantes&lt;br /&gt;confabulados en la indiferencia y muertos para siempre.&lt;br /&gt;Ay de ti, aldea de silencio,&lt;br /&gt;Ay de tus panderetistas y tus agoreros&lt;br /&gt;cuyos rostros son el dulce pasto del fuego.&lt;br /&gt;Ay de tus guardianes en las puertas&lt;br /&gt;Ay de tu agua hecha de ponzoña,&lt;br /&gt;en la que ya no nos vemos los ojos.&lt;br /&gt;Ay de ti, aldea transida por el silencio.&lt;br /&gt;Nada sino el hilo&lt;br /&gt;difícil de la araña,&lt;br /&gt;vuelta a la oquedad&lt;br /&gt;ístmica del desván,&lt;br /&gt;ora maestresala&lt;br /&gt;donde plañe lo oscuro.&lt;br /&gt;Una hebra es a otra&lt;br /&gt;tabla, zaquizamí,&lt;br /&gt;sin que sea la araña&lt;br /&gt;quien desdobla nocturna&lt;br /&gt;tensando la espiral&lt;br /&gt;—tiara, pífano, luz—&lt;br /&gt;y una y otra vez,&lt;br /&gt;devenga para brujas,&lt;br /&gt;ya jánica, dos caras,&lt;br /&gt;hilandera luctuosa.&lt;br /&gt;Es ya muy tarde. Las sombras chisporrotean&lt;br /&gt;alanceadas por el terciopelo y las temblorosas agujas del agua. &lt;br /&gt;Ven, no temas amada; vamos conmigo al remanso&lt;br /&gt;que hace el estanque en lo oscuro.&lt;br /&gt;Paseemos juntos. Que sienta tu cuerpo &lt;br /&gt;y tu prístino efluvio de espectro,&lt;br /&gt;porque las líneas enlacen&lt;br /&gt;tus manos, dos ramas vacías.&lt;br /&gt;Mírame en la extrañeza &lt;br /&gt;del frío molino arrasado.&lt;br /&gt;Ven no temas, amada, vamos conmigo al remanso&lt;br /&gt;que hace el estanque en lo oscuro.&lt;br /&gt;Oscuros guerreros al borde de la planicie&lt;br /&gt;derrumban el lucero chisporroteante&lt;br /&gt;y el naipe nocturno de la floresta.&lt;br /&gt;El espacio de las amapolas gira dentro del grillo&lt;br /&gt;escondido en la hoja recién abierta&lt;br /&gt;mientras la música sobre las tejas y las tataguas&lt;br /&gt;incrustan su responsorio a ras del molino.&lt;br /&gt;Siento a los oscuros guerreros,&lt;br /&gt;deslizarse por las paredes del pozo&lt;br /&gt;hasta una dimensión embebida&lt;br /&gt;en la concavidad y la espuela en el liquen.&lt;br /&gt;Oscuros guerreros al borde de la planicie&lt;br /&gt;me buscan entre el susurro del agua&lt;br /&gt;y los escarabajos que vienen a remansar.&lt;br /&gt;La noche recompone en las sombras&lt;br /&gt;sus guanteletes y sus rostros que escrutan&lt;br /&gt;el cintillo húmedo de las pilastras.&lt;br /&gt;He visto a los oscuros guerreros&lt;br /&gt; llevarme a través de las hilazas&lt;br /&gt;de sus múltiples manos decapitadas,&lt;br /&gt;para marcharse bruscamente por el agujero&lt;br /&gt;y el batir de alas de la floresta.&lt;br /&gt;He reconocido turbios y de cara al vacío&lt;br /&gt;crateras, cenefas, táleas traslúcidas,&lt;br /&gt;mariposas, pesebres recubiertos de alfalfa,&lt;br /&gt;y esa visión no pudo menos que enceguecerme&lt;br /&gt;como las personas que van a morir&lt;br /&gt;o quienes saben con sobresalto las trayectoria&lt;br /&gt;de los animales a través de la niebla.&lt;br /&gt;Fue en lo oscuro y como estábamos en invierno,&lt;br /&gt;nuestros rostros eran crueles, dulcemente crueles&lt;br /&gt;y a decir verdad casi que no te veía&lt;br /&gt;ni veía partirse en tus dedos las anillas&lt;br /&gt;en tanto tú sólo entrecerrabas&lt;br /&gt;al agua trémula sobre la alfombra.&lt;br /&gt;He reconocido flores marchitas&lt;br /&gt;carbunclos, estanques donde sobrevolaban las flores&lt;br /&gt;y me he sentido con la misma fuerza,&lt;br /&gt;que nos desborda después de pasada la lluvia,&lt;br /&gt;pero es inútil insistir&lt;br /&gt;buscar el filo de las corrientes,&lt;br /&gt;pues la nada ha comenzado a devorar&lt;br /&gt;la equidistancia en que ya nos vamos.&lt;br /&gt;Nada sino el hilo&lt;br /&gt;difícil de la araña,&lt;br /&gt;vuelta a la oquedad&lt;br /&gt;ístmica del desván,&lt;br /&gt;ora equilibrista,&lt;br /&gt;ora maestresala&lt;br /&gt;donde plañe lo oscuro.&lt;br /&gt;Una hebra es a otra&lt;br /&gt;tabla, zaquizamí,&lt;br /&gt;sin que sea la araña&lt;br /&gt;quien desdobla nocturna&lt;br /&gt;tensando la espiral&lt;br /&gt;-tiara, pífano, luz-&lt;br /&gt;y una y otra vez,&lt;br /&gt;devenga para brujas,&lt;br /&gt;ya jánica, dos caras,&lt;br /&gt;hilandera luctuosa.&lt;br /&gt;El pájaro revolotea,&lt;br /&gt;va y viene hasta el cielo,&lt;br /&gt;y luego prueba a devorarme,&lt;br /&gt;abrazado angustiosamente al abismo.&lt;br /&gt;Lo he visto picotear con desaliento&lt;br /&gt;enhiesto y resplandeciente mis manos y mis sienes,&lt;br /&gt;como un nuncio de la inanición.&lt;br /&gt;El pájaro se balancea&lt;br /&gt;traído en la tempestad.&lt;br /&gt;Siento su hoguera muy cercana&lt;br /&gt;y uno a uno sus picotazos&lt;br /&gt;que viajan siguiendo la muerte.&lt;br /&gt;He despertado mientras se iba&lt;br /&gt;aun ahíto de mi cuerpo&lt;br /&gt;y no hice nada por detenerlo&lt;br /&gt;ni detener su incesante revoloteo,&lt;br /&gt;porque el pájaro dejaba de existir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-1539132969051738348?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/1539132969051738348/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=1539132969051738348&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/1539132969051738348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/1539132969051738348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/pedro-llanes.html' title='Pedro Llanes'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-1095428353210189853</id><published>2007-12-23T03:56:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T04:00:04.786-08:00</updated><title type='text'>Kenia Leyva Hidalgo</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Abril&lt;/strong&gt;                                                                                            &lt;br /&gt;Todo era sencillo y hermoso&lt;br /&gt;como un cántico medieval,&lt;br /&gt;la noche, la lluvia, tu sexo brillando en el centro de la luna&lt;br /&gt;y yo,  incorporando a él el desamparo de mi sexo.&lt;br /&gt;Tu cuerpo no sabia qué hacer con la proximidad del invierno&lt;br /&gt;y  mi cuerpo se construía su más sublime soledad&lt;br /&gt;donde nacen y agonizan&lt;br /&gt;las fieras terribles de la memoria.&lt;br /&gt;Yo recorría mi tiempo&lt;br /&gt;con una tristeza antiquísima &lt;br /&gt;te imaginaba lejos de todo, hasta de ti,&lt;br /&gt;traicionando a todos desde el puente,&lt;br /&gt;riendo mientras los barcos se hundían en la espera de una señal,  &lt;br /&gt;ignorante de las premoniciones y las advertencias.&lt;br /&gt;La ciudad nos ofrecía sus laberintos &lt;br /&gt;como nos ofrece el pan y el día de mañana.&lt;br /&gt;Nada podía contra la oscuridad que se avecinaba,&lt;br /&gt;contra nuestras sombras tendidas como bestias &lt;br /&gt;sobre el extraño sitio que hoy parece lejano e innombrable.&lt;br /&gt;Volvía cada cual a recorrer su tiempo,&lt;br /&gt;esta vez con una rara diferencia:&lt;br /&gt;yo seguía con una tristeza antiquísima&lt;br /&gt;y un velero pretendiendo hinchar sus velas en mi vientre,&lt;br /&gt;tú, lejos de todo, &lt;br /&gt;continuabas riendo mientras el velero se deshacía &lt;br /&gt;sin mirar al horizonte.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Estirpe de tatuados&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Al final del siglo&lt;br /&gt;somos los jóvenes mas viejos de la tierra.&lt;br /&gt;Alex Fleites&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fácil fue&lt;br /&gt;amanecer con una pregunta distinta.&lt;br /&gt;El tiempo era un mago en la puerta de la feria&lt;br /&gt;llenándonos el asombro de palomas &lt;br /&gt;                          y pañuelos de colores.&lt;br /&gt;Los días fueron cayendo&lt;br /&gt;con una música  cada vez más lejana,&lt;br /&gt;sólo entendíamos que el mundo es redondo&lt;br /&gt;y soñábamos caminar por el borde de la luna&lt;br /&gt;sin perder el equilibrio.&lt;br /&gt;Luego supimos que a nuestra edad&lt;br /&gt;el equilibrio es una bendición.&lt;br /&gt;Nos contemplamos en los espejos más limpios de la ciudad&lt;br /&gt;y nuestros cuerpos eran signos complicados y abstractos &lt;br /&gt;que nunca hemos podido borrar.&lt;br /&gt;Estirpe de tatuados,&lt;br /&gt;estirpe marcada y triste&lt;br /&gt;como un pájaro de isla&lt;br /&gt;o una isla con alma de pájaro.&lt;br /&gt;No importaba observar París desde la torre Eiffel,&lt;br /&gt;contemplar el último baluarte de los moros en España&lt;br /&gt;o dejarse arrastrar  por las tranquilas aguas de Venecia.&lt;br /&gt;Teníamos una mirada grande,&lt;br /&gt;recién estrenada,&lt;br /&gt;un río al alcance de las manos&lt;br /&gt;y un amante a la vuelta de la esquina.&lt;br /&gt;Las postales despertaron en las gavetas y en la memoria.&lt;br /&gt;Esta vez eran los canales de Amsterdam,&lt;br /&gt;las calles de New York,&lt;br /&gt;o las góticas plazas de Roma.&lt;br /&gt;A pesar de beber con la sutileza de un antílope&lt;br /&gt;cartas    cláusulas   vocablos&lt;br /&gt;sólo la nostalgia nos golpeó el silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que un mago en la puerta de cualquier feria&lt;br /&gt;pueda llenar aún nuestro asombro de palomas &lt;br /&gt;                                        / y pañuelos de colores.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Confesiones&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No he sido yo un hombre puro.&lt;br /&gt;Nicolás Guillén&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie diga que he sido una mujer&lt;br /&gt;derrotada en el centro de la batalla,&lt;br /&gt;que se resignó con ser sólo un amuleto &lt;br /&gt;en el pecho del guerrero,&lt;br /&gt;un espejismo mientras las fieras devoraban &lt;br /&gt;trozos de tiempo. &lt;br /&gt;No piensen que he amado &lt;br /&gt;con la misma serenidad con que un mago&lt;br /&gt;ensaya su próximo truco,&lt;br /&gt;que he borrado las huellas del último amante&lt;br /&gt;o espantado el recuerdo de aquel que vive y muere&lt;br /&gt;en una ciudad lejana a mis ojos.&lt;br /&gt;Nadie diga que no sufrí &lt;br /&gt;cuando mi ciudad y mis amigos&lt;br /&gt;apostaban sus cicatrices en un espacio&lt;br /&gt;tan incierto como el abismo.&lt;br /&gt;Yo no podría jurar en vano&lt;br /&gt;por la limpia sangre del cordero,&lt;br /&gt;amanecer resucitada en el pecho de un  hombre&lt;br /&gt;o cantar  nostalgias y alabanzas en las tardes&lt;br /&gt;para creerme pura.&lt;br /&gt;Sólo pretendo saberme &lt;br /&gt;una criatura en armonía &lt;br /&gt;con su signo y la piel que evoca &lt;br /&gt;cuando el destino se vuelve un laberinto&lt;br /&gt;azotado por fugas y misterios.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Prólogo para un invierno&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;                                                        .&lt;br /&gt;Muy duro es este invierno&lt;br /&gt;en que no emigran&lt;br /&gt;los animales de la memoria,&lt;br /&gt;sino insisten en devorar la poca cordura&lt;br /&gt;de la ultima estación.&lt;br /&gt;Nada golpea más &lt;br /&gt;que la llegada del amante,&lt;br /&gt;una calle inaugurada por sus pasos&lt;br /&gt;y la malicia de los cuerpos en cualquier sitio.&lt;br /&gt;Nada logra salvarme &lt;br /&gt;de este día donde vuelve&lt;br /&gt;a poseerme desde lejos &lt;br /&gt;y me aniquila el canto de sus ojos.&lt;br /&gt;Los amigos no entienden&lt;br /&gt;por qué no puedo brindar ni acompañarlos en el baile&lt;br /&gt;si todos estamos vivos,&lt;br /&gt;si el tiempo no se detiene.&lt;br /&gt;No puedo decirles que me pierdo, &lt;br /&gt;que busco un momento para llorar,&lt;br /&gt;los dejo creer que nada me asusta,&lt;br /&gt;cuando en realidad no puedo comprenderme.&lt;br /&gt;Muy duro es este invierno&lt;br /&gt;que me sorprende escuchando una canción&lt;br /&gt;y alguien se asombra de mi antojo de escribir un poema&lt;br /&gt;sin saber que escapo hacia esa ciudad &lt;br /&gt;en la que danzas &lt;br /&gt;y muero sin que emigren los animales de la memoria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La tormenta ha sido dura &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada habrá que nos salve,&lt;br /&gt;ni los domingos, ni los recuerdos recién bañados en el río,&lt;br /&gt;ni las travesuras de  ir creando en cada calle las próximas &lt;br /&gt;travesuras,&lt;br /&gt;ni el amante que en días inocentes&lt;br /&gt;hizo perder la inocencia de los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué mito estamos tejiendo&lt;br /&gt;para vernos limpios y distantes&lt;br /&gt;sin que duela la memoria.&lt;br /&gt;De qué forma nos fuimos convirtiendo &lt;br /&gt;en otoño que pregunta    eco que decompone el mar.&lt;br /&gt;El mar, otra vez el mar,  símbolo de todo y nada,&lt;br /&gt;paisaje que hiere y reconstruye.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incrédulos y melancólicos&lt;br /&gt;nos descubre cada día la ciudad&lt;br /&gt;hija pequeña de la Isla.&lt;br /&gt;Infiel a la madre,&lt;br /&gt;vengativa y lacerante,&lt;br /&gt;ciega los pasos &lt;br /&gt;entregándonos perfectos laberintos,&lt;br /&gt;diseños exquisitos para perderse&lt;br /&gt;y bendecir el abandono entre sus muros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tormenta ha sido dura,&lt;br /&gt;como duro es este oficio de náufragos &lt;br /&gt;amando el canto de los pájaros&lt;br /&gt;desde este desamparo.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El silencio puede ser un presagio&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio puede ser un presagio, un punto distante en las manos del que espera. Él lo sabe, por eso deambula su ciudad y acaricia el vientre de la amante con admirable serenidad. No pregunta al viajero por el próximo tren, ni por los exóticos veranos europeos. Observa a los árboles, más bien la caída de sus hojas, la levedad de su caída. Piensa en el tiempo. Aquel tiempo donde todo era posible, donde el amor era compartido como el vino, el vino endulzaba su boca, su boca sonreía y decía palabras que nunca ha repetido, palabras que pertenecen a un pasado transformado en este presente silencioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encuentra que sus pasos son el único misterio, el único laberinto que no consigue entender.  Ayer el camino era ancho, podía cantar al mismo tiempo que tiraba una moneda al aire con el desafío de cara o cruz. Ahora es otro el camino, y las monedas tienen una sola cara. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Último discurso del profeta&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de tantos advenimientos, tantas mañanas esperando la próxima señal, he perdido el rastro de mis huellas. Confieso que, de todo lo dicho, la mitad ha brotado de mi delirio. Lo demás, no sé si es verdad o mentira. Sólo dejé que las palabras se encargaran de escoger la ruta. Sabiduría que nunca pude imitar.&lt;br /&gt;Sentado sobre esta piedra, símbolo primogénito de la iglesia, protagonista del pecado y la lujuria, digo el último discurso.&lt;br /&gt;En cada pueblo dejé una palabra, hice un milagro, extendí la fe. En ninguno dejé una esposa, hice un hijo ni extendí mi raza. &lt;br /&gt;De regreso he tropezado varias veces con la certeza de caer una y otra vez sobre la Nada. &lt;br /&gt;Todos bajan la cabeza, incorporan mi cuerpo en un acto de descuido, siguen conversando  tranquilamente sobre las muchachas. &lt;br /&gt;Derramo el vino en la cena, parto desigual el pan. En un segundo ordenan la mesa, brindan por la próxima cosecha o comentan la calidad del vino.&lt;br /&gt;Por las noches, arrodillados ante el inmenso desierto o en las mas secretas habitaciones, oran por mi cuerpo, mis pasos. Temen que me convierta en lo que siempre odié: un hombre torpe.&lt;br /&gt;Yo los ignoro, espero que antes de la próxima señal mis huesos no me traicionen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Disertación de Cleopatra mientras amanece sobre Roma&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;César,&lt;br /&gt;mientras en las noches te entregas&lt;br /&gt;al delirio del vino y a las guerras,&lt;br /&gt;esta hija del Nilo&lt;br /&gt;burla la posición de tus antorchas,&lt;br /&gt;el torpe sueño de los guardianes,&lt;br /&gt;derrumbándose en las sábanas de Marcos Antonio.&lt;br /&gt;Allí comienzo a domar cicatrices y corceles de su pecho,&lt;br /&gt;beso sus batallas perdidas,&lt;br /&gt;agonizo ante sus lanzas y gestos de victoria.&lt;br /&gt;A él también lo utilizo,&lt;br /&gt;dispongo de su rebeldía.&lt;br /&gt;Pero sus ojos, César,&lt;br /&gt;son lo único que no me hace extrañar a Egipto,&lt;br /&gt;por ellos corren todas las bestias de mi tierra.&lt;br /&gt;En la madrugada&lt;br /&gt;me despojo de leyendas&lt;br /&gt;para que sus manos azoten la soberbia&lt;br /&gt;y su lengua desnude mis palabras.&lt;br /&gt;Amaestradas las fieras de mi cuerpo, &lt;br /&gt;retorno sutil &lt;br /&gt;para verte alabar a tus dioses, &lt;br /&gt;concederles ofrendas&lt;br /&gt;porque esta hija del Nilo&lt;br /&gt;duerma apacible en tu lecho&lt;br /&gt;mientras amanece sobre Roma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Legado&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Qué negra nana, hijo mío...&lt;br /&gt;Delfín Prats&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lejos de todo lo innombrable&lt;br /&gt;nos pareció justo inventarnos una canción&lt;br /&gt;que lavara los pasos. &lt;br /&gt;Canción distinta &lt;br /&gt;a la de nuestros padres,&lt;br /&gt;de música prohibida&lt;br /&gt;y melenas culpables,&lt;br /&gt;ellos nos susurran verdades&lt;br /&gt;para que no ignoremos la génesis&lt;br /&gt;de las culpas y los entonces.&lt;br /&gt;Nos pareció justo&lt;br /&gt;escoger  el animal que más se nos asemejara&lt;br /&gt;para convertirnos en  él,&lt;br /&gt;era como asistir a un baile &lt;br /&gt;en el que todos abiertamente mostraban&lt;br /&gt;su antifaz. &lt;br /&gt;Sobre los nuestros, los errores&lt;br /&gt;de otra generación&lt;br /&gt;sin querer &lt;br /&gt;nos empujan al desquite&lt;br /&gt;sabiendo que el duelo es desigual,&lt;br /&gt;el ofendido jamás escoge las armas&lt;br /&gt;sólo llega puntual a la cita&lt;br /&gt;con todas las miradas y dedos&lt;br /&gt;apuntando a su cabeza.&lt;br /&gt;Parte disputada de mi generación.&lt;br /&gt;Cada estación nos entrega su enigma,&lt;br /&gt;obligándonos a descifrar las señales, &lt;br /&gt;a buscar entre los padres&lt;br /&gt;el código prometido&lt;br /&gt;para aprender a  vivir con esta canción inventada&lt;br /&gt;canción lejana y distinta&lt;br /&gt;que nos hace sorprendernos en el centro &lt;br /&gt;mismo de las dudas,&lt;br /&gt;que nos sumerge en viejos estatutos&lt;br /&gt;y nos devuelve a la ciudad aún desconocida&lt;br /&gt;mientras el fruto de lo legado&lt;br /&gt;comienza otro duelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Creencia vulnerable&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba dispuesta a creerlo todo,&lt;br /&gt;desde el salto del bufón frente al trono&lt;br /&gt;hasta el aplauso de los traidores.&lt;br /&gt;Nunca importaron dudas.&lt;br /&gt;El puñal de Caín&lt;br /&gt;era trofeo bendecido por algún Dios.&lt;br /&gt;Cubría espejos,&lt;br /&gt;afuera relampagueaba &lt;br /&gt;mi tiempo con urgencia.&lt;br /&gt;Tenía miedo de no creer en los fantasmas,&lt;br /&gt;del grito, al otro lado del muro.&lt;br /&gt;Naufragaba entre palabras&lt;br /&gt;navegaba sin brújulas&lt;br /&gt;sujeta a la Nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuve dispuesta a creerlo todo,&lt;br /&gt;hasta que escupí en el centro de esta época&lt;br /&gt;mi estúpida manía.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-1095428353210189853?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/1095428353210189853/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=1095428353210189853&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/1095428353210189853'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/1095428353210189853'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/kenia-leyva-hidalgo.html' title='Kenia Leyva Hidalgo'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-187406293900438728</id><published>2007-12-23T03:53:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T03:56:36.791-08:00</updated><title type='text'>Edel Morales</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Viendo los autos pasar hacia Occidente&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las pequeñas ciudades del centro de Cuba&lt;br /&gt;las calles, habitualmente bulliciosas y dulces,&lt;br /&gt;se quedan vacías en los meses de invierno.&lt;br /&gt;Yo he vivido esa pesada quietud.&lt;br /&gt;Los estudiantes se han marchado a descubrir el mundo&lt;br /&gt;y una paz, una extraña y larga ausencia,&lt;br /&gt;llega hasta las paredes y penetra al interior de los edificios.&lt;br /&gt;Los clubes, las casas de cultura, los campos deportivos,&lt;br /&gt;semejan un set, cuidadosamente preparado,&lt;br /&gt;que espera el regreso de los actores para continuar la filmación.&lt;br /&gt;En las pequeñas ciudades del centro de Cuba&lt;br /&gt;todo es ausencia y espera en los meses de invierno.&lt;br /&gt;Yo he vivido esa pesada quietud.&lt;br /&gt;Noches de febrero en la esquina vacía de Libertad y Paseo,&lt;br /&gt;viendo los autos pasar hacia Occidente.&lt;br /&gt;Como quien ve a una muchacha de piel muy limpia y cabellos negros&lt;br /&gt;pasar gustosa hacia otro hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los textos escogidos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Después un amigo me envió unos textos de Borges.&lt;br /&gt;Eran peligrosas reproducciones en mimeógrafo&lt;br /&gt;encuadernadas con el escaso papel de bodega &lt;br /&gt;         que pudo pagar.&lt;br /&gt;Sobre la íntima pobreza que anunciaba el soporte&lt;br /&gt;estaban las palabras, la ruidosa inocencia de un gesto &lt;br /&gt;de juventud, que descreía del fracaso y del éxito,&lt;br /&gt;de las escuelas literarias y de sus dogmas.&lt;br /&gt;Eran, supe luego, apenas seis los textos escogidos&lt;br /&gt;entre los mil y un poemas que Borges tradujo,&lt;br /&gt;mirando las antiguas estrellas desde estos barrios del Sur.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cafés de Palermo Viejo, calle Florida,&lt;br /&gt;certidumbre y tiempo deseable, ya eterno, de la Recoleta.&lt;br /&gt;Atestiguo la belleza y las mejillas que el amor desea,&lt;br /&gt;la derrota, la falsía, el río de cielo que fundó la ciudad.&lt;br /&gt;El primer puente de Constitución y a mis pies&lt;br /&gt;el tedio ruinoso que se ordena hacia los arrabales infinitos,&lt;br /&gt;las Obras escogidas de Jorge Luis Borges:&lt;br /&gt;Naipes, bife, editoriales orientales y occidentales,&lt;br /&gt;precios de oferta, tapas plastificadas, papel bond.&lt;br /&gt;Veredas donde un cuerpo prefigura otro cuerpo,&lt;br /&gt;una inteligencia otra inteligencia, una sensibilidad otra&lt;br /&gt;que vuelve en mi memoria circular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;III&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Un idioma es una tradición, un modo de sentir la realidad.&lt;br /&gt;Mi lejano amigo espera aún de mi poesía una magia&lt;br /&gt;que nos haga recordar los textos escogidos.&lt;br /&gt;Tú buscas en los numerosos stands cuál tipografía &lt;br /&gt;        hará el milagro&lt;br /&gt;de eternizar una circunstancia que sé azarosa y frágil.&lt;br /&gt;En esos movimientos de mi vida adivino los Límites de El otro,&lt;br /&gt;el mismo; Lo perdido de El oro de los tigres.&lt;br /&gt;Es Buenos Aires, su fervor, y puedo definir la claridad:&lt;br /&gt;las palabras que intento para ti son también palabras&lt;br /&gt;que en otra latitud del círculo mi lejano amigo espera.&lt;br /&gt;Confundo, al evocar el gesto, su mano y la tuya, su libro&lt;br /&gt;       y el tuyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Gastadas imágenes de antaño&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que la tristeza no me impulse hacia el mar.&lt;br /&gt;Costas de La Habana, abiertas&lt;br /&gt;en los días de invierno de mil novecientos noventa,&lt;br /&gt;que la tristeza no me obligue a ser otro.&lt;br /&gt;Gastadas imágenes de antaño:&lt;br /&gt;la piel de manzana de las niñas en un auto azul&lt;br /&gt;y el ojo irónico de los hijos de Occidente&lt;br /&gt;con su mirada posmoderna en la memoria de las islas.&lt;br /&gt;Costas de La Habana, dispuestas para el viaje&lt;br /&gt;en las noches más frías de enero,&lt;br /&gt;que la tristeza no me lleve a morir en las playas.&lt;br /&gt;Que la tristeza no me impulse hacia el mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Dentro de mil o cincuenta años&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por la felicidad que escribo estas cosas.&lt;br /&gt;Los discos, el ocaso, las monedas, &lt;br /&gt;la espera interminable&lt;br /&gt;bajo la sombra apacible de los árboles.&lt;br /&gt;La silueta, ligeramente inclinada y sola,&lt;br /&gt;de una muchacha hermosa que todas las tardes a las seis,&lt;br /&gt;tiende su ropa del día en los balcones blancos.&lt;br /&gt;El silencio de las balsas que salen al mar&lt;br /&gt;y los pasajeros sin voz,&lt;br /&gt;cada vez más lejos de la costa que habitaron, &lt;br /&gt;agitando sus manos en el agua.&lt;br /&gt;Es por la felicidad de unas noches aún lejanas.&lt;br /&gt;Como esos pescadores que en el interior de sus botes&lt;br /&gt;recogen el naylon y lo lanzan y ven pasar las lunas&lt;br /&gt;sin agotarse nunca &lt;br /&gt;—con la misma estudiada paciencia—&lt;br /&gt;miro pasar la historia bajo la sombra apacible de los árboles&lt;br /&gt;y escribo estas levedades.&lt;br /&gt;La profundidad del azul en el ojo del pez&lt;br /&gt;me ofrece los mejores motivos.&lt;br /&gt;No la fuerza con que el viento arrastra&lt;br /&gt;cuando penetra en las ciudades del Golfo.&lt;br /&gt;No el movimiento de las batallas que enrojecen el cielo,&lt;br /&gt;haciendo más visible el sentido trascendente de las palabras.&lt;br /&gt;Escribo estas levedades para noches aún lejanas.&lt;br /&gt;Para la felicidad de sorprenderme un instante&lt;br /&gt;—dentro de mil o cincuenta años—&lt;br /&gt;mirando una silueta inclinada en los balcones blancos,&lt;br /&gt;mientras el ocaso, las monedas, los discos&lt;br /&gt;giran su espera interminable en el aire del mar.&lt;br /&gt;Distinto a las balsas que parten&lt;br /&gt;y a esos pasajeros que en el silencio agitan sus manos,&lt;br /&gt;intentando vanamente retener una costa&lt;br /&gt;que ya para siempre se aleja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pisos húmedos&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelves a estar en los pisos húmedos de la casa lejana&lt;br /&gt;de donde en verdad nunca has partido.&lt;br /&gt;En su florescencia de marzo&lt;br /&gt;los altos mangos iban también en esos viajes,&lt;br /&gt;picoteaban las aves tu café de las seis en el patio de lajas,&lt;br /&gt;era la sonrisa de tu hermana lo que iluminaba las postales&lt;br /&gt;y recogía en los espejos el humo del padre,&lt;br /&gt;los silencios de la madre, la ausencia de Miguel.&lt;br /&gt;Todo iba contigo por el mundo.&lt;br /&gt;Todas las cosas simples&lt;br /&gt;donde aprendiste a encontrar tu nombre.&lt;br /&gt;Todo iba contigo en esos viajes.&lt;br /&gt;Vuelves a estar luego de veinte años en los pisos húmedos&lt;br /&gt;de Masó 151 —que no es avenida al mar— &lt;br /&gt;sino calle que termina&lt;br /&gt;en el agrio movimiento de las vegas de tabaco.&lt;br /&gt;Todo lo que en este tiempo has visto&lt;br /&gt;era hermoso y extraño: &lt;br /&gt;los distintos lenguajes de los hombres,&lt;br /&gt;el gozo de tocar las nubes y vivir la paz del cielo,&lt;br /&gt;los cuerpos que se ofrecían gustosos y sueltos&lt;br /&gt;en las escaleras de los night clubs.&lt;br /&gt;Todo se te oculta frente a la claridad de este instante.&lt;br /&gt;Vuelves a estar en el tono azul de los cuadros de familia&lt;br /&gt;y ya sabes qué significa partir,&lt;br /&gt;qué te esperaba más allá de las fantasías de neón,&lt;br /&gt;qué encontrarás en las próximas ciudades.&lt;br /&gt;Toda esa belleza extraña y ajena, toda esa sabiduría&lt;br /&gt;—y la iluminación que pudiste gozar en los sitios lejanos—&lt;br /&gt;entraba en ti para que reconocieras la humedad de estos pisos.&lt;br /&gt;Pero no culpes al mundo por eso: &lt;br /&gt;sin el placer y el dolor &lt;br /&gt;que en tus manos pusieron estos largos veinte años&lt;br /&gt;nada hubiese sido claramente tuyo,&lt;br /&gt;nunca hubieses podido decir: &lt;br /&gt;por encima de todas las cosas&lt;br /&gt;el tono azul de los cuadros de familia,&lt;br /&gt;la florescencia de marzo sobre las aves del patio.&lt;br /&gt;Todo se te oculta frente a la claridad de este instante.&lt;br /&gt;Y aún así, vuelves a estar de espaldas a la puerta,&lt;br /&gt;vuelves a escuchar tu adiós en los pisos húmedos,&lt;br /&gt;vuelves a buscar en nuevos viajes esta casa lejana&lt;br /&gt;de donde, en verdad, nunca has partido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El frío de los años&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dibujaba&lt;br /&gt;un rostro de gato&lt;br /&gt;en la pared&lt;br /&gt;—vacía, nueva, recién pintada.&lt;br /&gt;El rostro de un gato&lt;br /&gt;sin enigmas&lt;br /&gt;y luego su piel&lt;br /&gt;—sin manchas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dibujaba&lt;br /&gt;la copia virtual&lt;br /&gt;de una copia&lt;br /&gt;anterior&lt;br /&gt;del rostro posible&lt;br /&gt;de un gato&lt;br /&gt;ya extinguido&lt;br /&gt;—sin vida.&lt;br /&gt;El rostro seco&lt;br /&gt;de un gato cualquiera&lt;br /&gt;—sin esfuerzo,&lt;br /&gt;sin ninguna tajadura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual &lt;br /&gt;escribo en la pantalla vacía&lt;br /&gt;las palabras&lt;br /&gt;gato / rostro / pared&lt;br /&gt;sin que pase nada&lt;br /&gt;—ninguna revelación,&lt;br /&gt;ninguna pregunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida y el arte&lt;br /&gt;son fríos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y nada significan&lt;br /&gt;lo nuevo / el sueño / una piel&lt;br /&gt;o la expresión&lt;br /&gt;en los ojos de un gato&lt;br /&gt;—no vivo, escrito, no vivo, &lt;br /&gt;dibujado al azar,&lt;br /&gt;entre el humo y la niebla,&lt;br /&gt;por el inconsciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Habitaciones interiores&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el lado oscuro de la claridad&lt;br /&gt;doce girasoles germinan y se agotan&lt;br /&gt;—mana la sangre.&lt;br /&gt;Los jarrones descansan sobre telas&lt;br /&gt;y las telas se agotan&lt;br /&gt;—mana la sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El artista&lt;br /&gt;(ya inmóvil, todavía adolescente)&lt;br /&gt;fragmenta su miedo&lt;br /&gt;y lo esparce en las flores&lt;br /&gt;—mana la sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la carne cortada a la altura de la oreja&lt;br /&gt;A través de los pisos hacia el mármol blanco&lt;br /&gt;En las habitaciones interiores&lt;br /&gt;Repetida, sin prisa&lt;br /&gt;—mana la sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Niebla de la crisis. Pequeño relato&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los años de la crisis&lt;br /&gt;iniciamos largas conversaciones por teléfono.&lt;br /&gt;Cada noche discaba un número de otro municipio&lt;br /&gt;—que para nosotros era oscuramente&lt;br /&gt;otra distante ciudad, otra aduana infranqueable,&lt;br /&gt;el otro extremo del mundo.&lt;br /&gt;Discaba a medianoche la señal esperada:&lt;br /&gt;dos veces el timbre, y luego volvía a discar.&lt;br /&gt;En el otro extremo del mundo ella permanecía desnuda.&lt;br /&gt;Nada fue comparable entonces —tampoco después—&lt;br /&gt;a la plenitud que su voz trasmitía&lt;br /&gt;al decir: Hola.&lt;br /&gt;Escribo sin pretender novedad&lt;br /&gt;—como se escribe al regreso del límite—&lt;br /&gt;las palabras de un contexto que asumí fielmente.&lt;br /&gt;Ella dictó estos diálogos, estas voces habituales:&lt;br /&gt;El cubrecamas de raso está sobre el piso, por la frialdad,&lt;br /&gt;y yo estoy de espaldas sobre el cubrecamas.&lt;br /&gt;Tu voz está sobre mi cuerpo —le hace bien a mi cuerpo &lt;br /&gt;la claridad de tu voz&lt;br /&gt;en la penumbra de estos años.&lt;br /&gt;Muchas veces disqué ese número capturado al azar.&lt;br /&gt;Una noche&lt;br /&gt;el timbre en la casa distante la trajo hasta mi puerta.&lt;br /&gt;En el otro extremo del mundo ella escuchaba &lt;br /&gt;una canción:&lt;br /&gt;sentí el arpegio de la cuerda en la boca del teléfono&lt;br /&gt;y entramos juntos a la sala de conciertos.&lt;br /&gt;Puntualmente a las doce vivimos esos años&lt;br /&gt;las vidas posibles de La Habana:&lt;br /&gt;ahora un cine, después un café, más tarde &lt;br /&gt;un paseo junto al mar.&lt;br /&gt;Era nuestra ficción de La Habana&lt;br /&gt;una ciudad más palpable que la ciudad apagada, física, real.&lt;br /&gt;Nunca la vi fuera de aquellos diálogos, nunca lo intentamos.&lt;br /&gt;Cortada la ciudad en pedazos distantes,&lt;br /&gt;sorprendidos también nosotros por la niebla de la crisis,&lt;br /&gt;quisimos salvar el sentido de esas vidas:&lt;br /&gt;la intensidad o el relato o la imagen o el deseo de una voz&lt;br /&gt;capturada por azar en las líneas telefónicas&lt;br /&gt;de una ciudad fantasma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Corte de luz&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda la noche la casa ha estado vacía.&lt;br /&gt;Viajaba en esa oscuridad: &lt;br /&gt;Babilonia, Atenas, el Cuzco&lt;br /&gt;—ciudades que invitan a vivir otra vida&lt;br /&gt;en calles trazadas para el ejercicio y el goce del amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Echado en la cama durante toda la noche&lt;br /&gt;mira al techo vacío de la casa:&lt;br /&gt;es blanco y está totalmente limpio de significados.&lt;br /&gt;Pero hay tanta promesa de vida en la contemplación,&lt;br /&gt;tanta posibilidad en las preguntas&lt;br /&gt;que la incertidumbre y la blancura de un techo aceptan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Barcelona, Buenos Aires, La Habana &lt;br /&gt;—ciudades que ha visto pasar desde siempre&lt;br /&gt;en el tiempo de la meditación que impone una casa apagada&lt;br /&gt;(ni demasiado suyas, ni demasiado ajenas, &lt;br /&gt;ni demasiado iguales)&lt;br /&gt;invitándolo a vivir una vida distinta&lt;br /&gt;en calles trazadas para el ejercicio y el goce de la libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las mira desvanecerse mutuamente&lt;br /&gt;después de habitar en ellas durante muchas horas.&lt;br /&gt;Sabe que volverán en el próximo corte de luz.&lt;br /&gt;Como vuelve en el techo iluminado de la casa&lt;br /&gt;el tiempo de la realidad y de la poca acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Antes del Big Crunch&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Universo expande la finitud de sus cuerdas.&lt;br /&gt;No hay bordes. Es de noche alrededor.&lt;br /&gt;Y de estos versos —escritos para precisar un instante—&lt;br /&gt;nada quedará, finalmente. Lo sé, intentan&lt;br /&gt;una imagen imposible del suceso.&lt;br /&gt;Perdura en ellos la magia antigua del cazador,&lt;br /&gt;su fiebre por encontrar la huella en la espesura,&lt;br /&gt;su destino entre el bien y el mal.&lt;br /&gt;Los acontecimientos se revelan demasiado visibles,&lt;br /&gt;demasiado vergonzantes para una escritura&lt;br /&gt;sumergida en el smog y en la frialdad &lt;br /&gt;de la época contemporánea.&lt;br /&gt;Lo sé, conozco las escuelas y sus dogmas.&lt;br /&gt;Nada quedará de su impulso cegador. Nada&lt;br /&gt;de la intensidad y la fiebre de esa singularidad desnuda.&lt;br /&gt;Es de noche. El Universo se expande. No hay bordes.&lt;br /&gt;Pero sí finitud en las cuerdas&lt;br /&gt;y en la antigua magia del cazador para cumplir un sueño.&lt;br /&gt;En esa fría indeterminación hago lecturas.&lt;br /&gt;En ese caos preciso un instante —La Habana, año noventa&lt;br /&gt;y sucesivos—y traduzco para un amigo estos versos:&lt;br /&gt;hechos con una rara claridad que los condena&lt;br /&gt;y los aleja de cualquier estética al uso.&lt;br /&gt;Serán barridos hacia otro horizonte, lejos de la corriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo sé. Como sé que ninguna sustancia&lt;br /&gt;escapa a la intensa gravedad de los agujeros negros.&lt;br /&gt;Ni siquiera la luz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-187406293900438728?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/187406293900438728/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=187406293900438728&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/187406293900438728'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/187406293900438728'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/edel-morales.html' title='Edel Morales'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-7280960688742774202</id><published>2007-12-23T03:48:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T03:53:38.220-08:00</updated><title type='text'>Israel Domínguez</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Caballos&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;a Javier Marimón&lt;br /&gt;a Maritza Espinosa&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al lugar más íntimo del hombre&lt;br /&gt;llegan los caballos,&lt;br /&gt;allí donde todo es virgen y distinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque se dice que la noche&lt;br /&gt;   es el instante propicio,&lt;br /&gt;para que lleguen&lt;br /&gt;sólo basta que el hombre&lt;br /&gt;   ahogue sus penumbras&lt;br /&gt;y esté dispuesto a descansar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien pudiera confundirlos&lt;br /&gt;con el causante de tanta pesadilla.&lt;br /&gt;Pero quienes han visto &lt;br /&gt;    a los que duermen en paz&lt;br /&gt;aseguran que un caballo&lt;br /&gt;es portador de los orígenes más nobles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imaginar un caballo&lt;br /&gt;es como imaginar a Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios es la hoja&lt;br /&gt;           que cae lentamente&lt;br /&gt;                          sobre el agua&lt;br /&gt;como el agua misma recibiendo a la hoja&lt;br /&gt;con toda mansedumbre.&lt;br /&gt;Pero Dios no es la hoja,&lt;br /&gt;                      la plenitud del agua.&lt;br /&gt;Más bien es el instinto:&lt;br /&gt;la suavidad de la caída,&lt;br /&gt;la mansedumbre del recibimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aparecen de golpe ante los ojos&lt;br /&gt;de quien ya mira en calma&lt;br /&gt;la luz comienza a moverse como un pájaro&lt;br /&gt;al que han arrebatado su nido&lt;br /&gt;el pájaro apenas mueve sus alas &lt;br /&gt;y no es pájaro sino tigre&lt;br /&gt;persiguiendo siluetas deliciosas&lt;br /&gt;salta el tigre y no es sino muchacha&lt;br /&gt;detenida en la belleza de sus carnes&lt;br /&gt;y la muchacha será muchacha por segundos&lt;br /&gt;y la pareja    pareja por segundos&lt;br /&gt;y la ciudad por segundos...&lt;br /&gt;hasta que súbito&lt;br /&gt;como si alguien encendiera las luces&lt;br /&gt;   de un cinematógrafo&lt;br /&gt;el que miraba en calma&lt;br /&gt;comienza a ver claridad empañada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sombra a la espera en cada instante.&lt;br /&gt;Sobre su verde se levanta la pira&lt;br /&gt;donde arden los cimientos.&lt;br /&gt;Del azul se hace la máscara&lt;br /&gt;con que la bestia burla los guardianes del ensueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cada instante una sombra a la espera&lt;br /&gt;de que la luz abandone su costumbre&lt;br /&gt;de iluminar los suaves corredores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces el hombre no descansa.&lt;br /&gt;Ha confundido la luz con la claridad,&lt;br /&gt;el reposo     con el simple hecho&lt;br /&gt;                            de cerrar los ojos,&lt;br /&gt;la paz     con el silencioso paso de la bestia&lt;br /&gt;que acecha su descuido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hacia donde el agua empuja &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;para mi padre&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sensación, hijo.&lt;br /&gt;La sensación de los días y las noches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vuelvo como una piedra que respira bajo el agua,&lt;br /&gt;en los ojos de la lechuza&lt;br /&gt;que traza sus nocturnidades por el Parque de la Libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya mi sangre es otra sangre&lt;br /&gt;y mi recipiente avanza&lt;br /&gt;en los extraños cuerpos de un mar del Norte.&lt;br /&gt;Pero de qué me sirve volver&lt;br /&gt;si ya no puedo acariciar el cabello blanco de tu madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es verdad que los muertos llevan la luz&lt;br /&gt;que los hombres esconden por temor,&lt;br /&gt;lo que realmente se pierde &lt;br /&gt;es sólo memoria de familia.&lt;br /&gt;Yo en cambio deseo regresar,&lt;br /&gt;pues aunque esta paz&lt;br /&gt;es inalcanzable en el reino de los vivos,&lt;br /&gt;no hay nada como un trago de café,&lt;br /&gt;los acordes del laúd&lt;br /&gt;y mi décima irrumpiendo en el eco de otro canto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubiera querido volver&lt;br /&gt;sin que ninguna señal de la ciudad&lt;br /&gt;entorpeciera el recorrido de mi viaje.&lt;br /&gt;De qué vale un buen comportamiento&lt;br /&gt;si cuando cierras los ojos&lt;br /&gt;nadie te acompaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ve, hijo.&lt;br /&gt;Sin que te detenga el llanto de los tuyos.&lt;br /&gt;Ve hacia donde el agua empuja &lt;br /&gt;sus infinitos manantiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El número&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;a A.S&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siete candeleros alumbran el espacio&lt;br /&gt;    entre el fin y el gran misterio.&lt;br /&gt;El muerto habla pero no revela.&lt;br /&gt;La presencia de la hoja es el anuncio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siete iglesias y siete pecados&lt;br /&gt;    cierran las puertas del hombre.&lt;br /&gt;La bestia es el hombre que se teme.&lt;br /&gt;Siete cabezas persiguen a la Bestia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siete columnas se encuentran en el viento.&lt;br /&gt;El camino no es el camino.&lt;br /&gt;El gallo vuelve y nos deja la señal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siete labios impulsan el recorrido de la sangre,&lt;br /&gt;siete son las figuras invitadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dónde está el número.&lt;br /&gt;Dónde la fuerza que resume los bordes&lt;br /&gt;y fulge más allá de los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El agua corre&lt;br /&gt;y en la resaca de los mares&lt;br /&gt;trae la suerte de los peces.&lt;br /&gt;El agua corre&lt;br /&gt;y aún así nos preguntamos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;dónde está el número.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Círculo de agua&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;.... que los iroqueses llaman Orenda&lt;br /&gt;y los lakotas Wakan,...&lt;br /&gt;Joseph Bruchac&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Wakan-Tanka,&lt;br /&gt;hacedor de la luz,&lt;br /&gt;creación de sí mismo,&lt;br /&gt;círculo de agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tierra, viento y fuego,&lt;br /&gt;garras del tigre,&lt;br /&gt;mansedumbre de los árboles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Wakan-Tanka,&lt;br /&gt;difícil de encontrar:&lt;br /&gt;el séptimo filo en el Corazón&lt;br /&gt;el Corazón    lejos del bisonte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Invitaciones&lt;/strong&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;III&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ciudad en ciudad se hace la vida.&lt;br /&gt;La muerte es la presencia de la nada&lt;br /&gt;o formas desgastando la piedra luminosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un sitio donde todo se confunde.&lt;br /&gt;La curva vuelve a cerrarse&lt;br /&gt;y la paz aún existe en los deseos de encontrarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El enemigo ensilla los caballos&lt;br /&gt;y en la vastedad de la noche&lt;br /&gt;                            propicia los instantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El enemigo no es la sombra&lt;br /&gt;                            que acecha desde el árbol.&lt;br /&gt;El enemigo está en la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;X&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cálido como las palomas del vecino,&lt;br /&gt;áspero y oscuro como una noche de ciclón&lt;br /&gt;es el recinto donde acomodo mi paciencia.&lt;br /&gt;Mi abuelo hilvana los cuentos del isleño&lt;br /&gt;mientras mis padres ríen sin saber&lt;br /&gt;que correrá la sangre entre las flores del Difunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Es la casa, es el tiempo del reposo,&lt;br /&gt;el puente por donde viaja el hombre&lt;br /&gt;a buscar los sueños que espera la familia.&lt;br /&gt;Es la casa, es el tiempo del trabajo."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Huyo de mi padre, maldigo sus costumbres,&lt;br /&gt;y vuelvo luego donde las flores y el retrato&lt;br /&gt;que mi madre dispone con cuidado.&lt;br /&gt;Y pienso- mientras imagino el rostro de mis hijos-:&lt;br /&gt;Es la casa, es el tiempo del reposo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Poema mientras observo un paisaje&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;a Pablo y Angelina&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una casa en la loma. Un río al bajarla.&lt;br /&gt;Un álamo que saludaba y despedía&lt;br /&gt;a los visitantes a caballo.&lt;br /&gt;Antes del árbol, o después,&lt;br /&gt;según la posición del espectador,&lt;br /&gt;el umbral por donde cruza el viajero&lt;br /&gt;enrojecido y sediento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre el aroma de la cocina&lt;br /&gt;y las aves corriendo hacia los granos de maíz&lt;br /&gt;mi abuela alegre como el diente de oro&lt;br /&gt;que muestra su sonrisa.&lt;br /&gt;Pero cuenta mi madre:&lt;br /&gt;“...de la boca para afuera...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el extenso pasto una arboleda,&lt;br /&gt;a la sombra el ganado casi indiferente&lt;br /&gt;( comportamiento del animal&lt;br /&gt;cuando está fuera de peligro).&lt;br /&gt;Y la dormidera descubriendo en los pies&lt;br /&gt;mi condición frágil de niño de pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaba mi abuelo con la alforja,&lt;br /&gt;y algunos dulces para justificar su ausencia.&lt;br /&gt;Muchas preguntas. Pocas respuestas.&lt;br /&gt;Entre un niño y un adulto hay una distancia&lt;br /&gt;parecida a la que existe&lt;br /&gt;entre Dios y el hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amable el campo en la mañana,&lt;br /&gt;violento desde el primer anuncio de la tarde,&lt;br /&gt;lóbrego y sarcástico en la noche&lt;br /&gt;como la soledad que ha de sentirse en una celda.&lt;br /&gt;Gracias a la luz de una vela&lt;br /&gt;podía aliviar el miedo&lt;br /&gt;hasta que por fin entraba en el sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una casa en la loma. Un río al bajarla.&lt;br /&gt;En el rincón de un cuarto imágenes y ofrendas&lt;br /&gt;(tan distantes entonces).&lt;br /&gt;Lo que hoy es hierba pasajera&lt;br /&gt;desde una ventanilla&lt;br /&gt;mañana puede ser piedra angular&lt;br /&gt;de nuestra existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Una foto nos habla&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;a Ernesto Acosta Sediez&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El agua deja en sus ojos &lt;br /&gt;oraciones que vienen de otra dimensión,&lt;br /&gt;sus ayudantes invocan las imágenes del aire.&lt;br /&gt;Del otro lado de la ciudad una foto nos habla:&lt;br /&gt;la teja protectora, los signos y la miel;&lt;br /&gt;encima un remolino (señal de los Cuatro Senderos).&lt;br /&gt;Las semillas dicen: “Tu padre debe una promesa.&lt;br /&gt;(Sobre la estera no pongas condiciones:&lt;br /&gt;el que espera recibir&lt;br /&gt;para luego pagar lo prometido&lt;br /&gt;recibe la ayuda del Cielo&lt;br /&gt;pero no su bendición.)&lt;br /&gt;Irás al santuario&lt;br /&gt;para que las sombras continúen su camino”.&lt;br /&gt;Okana dicen las vistas: una mujer pide mi padre, &lt;br /&gt;una mujer que divise las figuras en el agua.&lt;br /&gt;Y aparece la mujer, y una casa aparece&lt;br /&gt;y un hombre cruza una línea&lt;br /&gt;y la mujer describe al hombre&lt;br /&gt;y mientras avanzo escucho:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero el boceto, después la figura,&lt;br /&gt;luego los caminos, y por último la memoria,&lt;br /&gt;la memoria en el viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Después de acompañar a William Jones&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pregunta mi nombre... dice:&lt;br /&gt;“Luego te veo”.&lt;br /&gt;Ver -en este caso- no significa reunirse,&lt;br /&gt;mucho menos descubrir.&lt;br /&gt;William Jones &lt;br /&gt;-cliente de la habitación 4372-&lt;br /&gt;ha querido decir &lt;br /&gt;que cuando tenga cambio&lt;br /&gt;dará algo de propina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más de una vez lo he visto pasar.&lt;br /&gt;“Se le ha olvidado”,&lt;br /&gt;digo para no lastimarme&lt;br /&gt;con la posibilidad del engaño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Releyendo Paradiso&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De sus dientes brota una burla:&lt;br /&gt;no conozco la marca del auto&lt;br /&gt;en que ella y sus amigos&lt;br /&gt;recorren el país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo cuando aquellos muchachos delicados&lt;br /&gt;con la vista se decían:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¨Qué horror, no sabe quién es Andrea Bocelli ¨.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¨ Releyendo Paradiso ¨, &lt;br /&gt;respondí en un banco&lt;br /&gt;donde leía por primera vez&lt;br /&gt;aquellas páginas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-7280960688742774202?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/7280960688742774202/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=7280960688742774202&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/7280960688742774202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/7280960688742774202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/israel-domnguez.html' title='Israel Domínguez'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-3679561750397218151</id><published>2007-12-23T03:44:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T03:48:09.578-08:00</updated><title type='text'>Carlos Augusto Alfonso</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Quidam&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue la canalla, maestra de Venecia,&lt;br /&gt;la que arrastró al Duque de Osuna&lt;br /&gt;-coros más coros menos-&lt;br /&gt;a mandar a un polígrafo al Puente los Suspiros;&lt;br /&gt;latiniparlo en musa: Francisco de Quevedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como la madre a un hijo le recuerda&lt;br /&gt;baños de oro.&lt;br /&gt;“En misión imposible mi romero,&lt;br /&gt;al becerro de hábito le pones,&lt;br /&gt;dos capas de majada (de Santiago El Menor)”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se apoderó de él la tarde de sus días&lt;br /&gt;y salieron altísimas doctrinas&lt;br /&gt;-muchas de ellas reas-&lt;br /&gt;su nariz despegó excretas de una torre;&lt;br /&gt;la tixera en los ojos; descabelladas lunas;&lt;br /&gt;opopónax, barnices empleados;&lt;br /&gt;juicio de marras –que ahora rige-;&lt;br /&gt;sujeto que se busca. Cruz copal.&lt;br /&gt;En los afónicos dinteles que por un bando el postulante,&lt;br /&gt;Duque de Osuna –vivo- de Venecia que ha radicado en Nápoles &lt;br /&gt;resuelve. –Que lo justificado en tierra sea derecho.&lt;br /&gt;-Anuencia de varón (que loor naciente)&lt;br /&gt;-Llovizna pertinaz; mujer prendada&lt;br /&gt;de su edad de luqués que no le importa&lt;br /&gt;si lo mandado a investigar no es de este mundo,&lt;br /&gt;ni comienzo de nada epitalamio.&lt;br /&gt;Juzgado en rebeldía&lt;br /&gt;no se le endilgará venida a menos&lt;br /&gt;la tenaza del diablo;&lt;br /&gt;con razones de Flandes&lt;br /&gt;cabalgata mayólica asonante&lt;br /&gt; su mitra de emulsión;&lt;br /&gt;una altinova estrella extemporánea&lt;br /&gt;-de esas que fallan en ausencia.&lt;br /&gt;Al que colmó la copa, segunda dentición,&lt;br /&gt;ménades muertas en manada;&lt;br /&gt;con bordón y esclavina&lt;br /&gt;vertiginoso látex; diéresis de o ;&lt;br /&gt;de un erial, sus buscones&lt;br /&gt;no le daremos muerte&lt;br /&gt;(A menos que lo pida).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Un tabique poniente a derribar a la manera de R. Silliman &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía Goebbels un pie más gordo que otro? Qué pasa cuando pasa el nueve morado? Va una boca a tragarme? A qué nación te animas? Qué vejar? Le contestaron feo al ciego pedigüeño? Chapuza ha de enfundarse? La abdicación mariana? Si la Tierra tuviera frente u gólem? Cierto que Jerry Lewis no se engaña? De pelele de Swan a justiciera? Corolas corolando? Perlas desmotivadas? Inversionista serio en Monterrey? No pones luz Elena? Comer hijos ahora? Le avisamos a Eucadis? El tictacfor comida de careyes? La cisterna su amante? Rana en la concepción afuera? Qué tanto hemos pedido? Tu capuchino exuda? Lo parmesano enferma el diente? Continúas en serio? Qué trilla un condenao? Por qué la toma con gamblers del Astoria? Hueles a cielomio? Subo al alternador? Los Canopes zurrabanm? Vamos Kokoschka a recorrer la muerte? Picanas molestando? Y por qué no entre pescadores? Acompáñase Ganges? Murió el del cuenta gotas? Le llevaría horas volverme agrimensor? De los caractinaos? Empanizaba iris? Ya hay liquidez? De noche se destapa? Cartujas moderadas? Le cantaste a Meme? Terminaron atrás con el villorrio? Qué son volatineros? Le gustaría verme sesionar? Trato a Maximiliani? Casiopeas prever? Lavando por la zona? Me hablas en ladino o en romanche? Soekarno rey de lo uno? Le doy su merecido? Minipared de carga? No se arrepentirá del turco salidómetro? De Cleofas a amar? No es por El Matancero que se viste? Cambiástele mosqueado? Te embebes en la justa? Fatal en lo posible? Té o lirón? Como se parte u Bloody Mary? Qué significa áreas? Nequáquam? Le entramos al senado? La mandarria Buchanan? Siguen las clavellinas? Te equivocaste mucho? Veronés?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;c&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el bar “Cincuentenario” de la calle Pocito &lt;br /&gt;escogedores de arroz cuentan luciérnagas, &lt;br /&gt;el más largo de todos  (viejo o vieja)&lt;br /&gt;me mira como un Rosemberg y salta a una rama.&lt;br /&gt;Fue un escolar sencillo, ahora qué es.&lt;br /&gt;Descomponen sus partes, en partes que lo adoran.&lt;br /&gt;Tienen una modista para escoger frijoles, &lt;br /&gt;no cose pero mira mi pantalón de saco.&lt;br /&gt;Mi pantalón de saco va con la tarde,&lt;br /&gt;y con cualquier cosa porque es mío,&lt;br /&gt;¡mío mío!&lt;br /&gt;me lo di una mañana en la iglesia que cerró.&lt;br /&gt;Horizontalidad perenne (culpa de quién).&lt;br /&gt;Un fulano me dice quiere una isba,&lt;br /&gt;lo golpearé más tarde cuando me canse &lt;br /&gt;y le baje a su muerto del guisantal.&lt;br /&gt;Yo no estoy preparado para morir,&lt;br /&gt;aunque a veces creo que me preparo.&lt;br /&gt;Me haces llorar duro esclava Ermenegilda&lt;br /&gt;veo que tienes el gusanillo del artista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Un pensamiento domine en el sirviente Pound  &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebaños.&lt;br /&gt;Rebaños de trashumantes segovianos,&lt;br /&gt;pastando en el invierno de la Ciudad Real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebaño de trashumantes.&lt;br /&gt;Rebaño de trashumantes segovianos&lt;br /&gt;pastando en el invierno de la ciudad real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hora de percutir&lt;br /&gt;hora aseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebaño&lt;br /&gt;Rebaños&lt;br /&gt;Rebaño&lt;br /&gt;Rebaños de trashumantes segovianos&lt;br /&gt;oh ya!&lt;br /&gt;vetas que parten,&lt;br /&gt;porque le hemos dejado&lt;br /&gt;por fin&lt;br /&gt;en paz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el Chaka dijo: Es el tical,&lt;br /&gt;no se verá a Cocó después del dolor.&lt;br /&gt;Enfermo a las cadenas vino otro,&lt;br /&gt;y el Chaka dijo: No os avergoncéis de este moreno;&lt;br /&gt;lago desilusiones pagó ya.&lt;br /&gt;Es el petrarca Bembo;&lt;br /&gt;es Vladimir Ulianov; Lennon,&lt;br /&gt;la puso y la seguirá poniendo,&lt;br /&gt;yaqui gigante de la playa contiene la corriente,&lt;br /&gt;del melindroso Niño en Lanzarote.&lt;br /&gt;Y el Chaka dijo: Fren de nadie may fren,&lt;br /&gt;Mortadella in memoriam uno y dos,&lt;br /&gt;se le dará más pan…al del abrigo zanga,&lt;br /&gt;que está defenestrado y no se va.&lt;br /&gt;Lacta La Cifra a su hija madrileña,&lt;br /&gt;se le ve en la carita que ella es La-Do-Mi,&lt;br /&gt;se recetea sola y va cambiando –también defenestrando-&lt;br /&gt;y el Chaka dijo: El que no salte es…&lt;br /&gt;un libre asociado.&lt;br /&gt;Ven de ahí, quita el empapelado y vende ahí:&lt;br /&gt;Fren de nadie may fren.&lt;br /&gt;Alabado señor de los implantes, &lt;br /&gt;alabado Is-boset, hijo de Saúl.&lt;br /&gt;Tengo la boca seca como una teja.&lt;br /&gt;Me han hundido hasta el polvo de la muerte,&lt;br /&gt;me han desangrado las manos y los pies.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;períodos E&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;cuando siento a mi padre haciendo sus mejunjes de agua y azúcar  &lt;br /&gt;me niego a dar crédito al oído&lt;br /&gt;pospongo mi confianza en el porvenir&lt;br /&gt;presente en la neoplasia desperdigada&lt;br /&gt;doy rasgos de equilibrio cuanto más&lt;br /&gt;antes de recurrir al antes –y aun después-&lt;br /&gt;vuelve la cucharilla a acertar el vaso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El cine al que no iba Lezama&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salgo de mi butaca hacia el proscenio (como sucede siempre)&lt;br /&gt;orín de Menéalo a la ciudad perdida.&lt;br /&gt;Para los que vivimos películas vaqueras el Cine Majestic&lt;br /&gt;es modus operandi en Trocadero,&lt;br /&gt;pase a la diligencia que hay que frenar;&lt;br /&gt;rienda la tendedera en Consulado.&lt;br /&gt;El nailon que colgué se me tiró en el suelo.&lt;br /&gt;-No lo voy a asfixiar, Cabrera no.&lt;br /&gt;Dentro en la oscuridad de Pernambuco,&lt;br /&gt;se molestan hablantes, porque a otros,&lt;br /&gt;abanican libretas que se desencuadernan.&lt;br /&gt;Cine pundonoroso a cine vándalo (pequeño recadero)&lt;br /&gt;pasa sus anteojos para cazar alondras.&lt;br /&gt;Por los tantos huequitos que le infringe&lt;br /&gt;se las ve con los degenerados y chiflistas;&lt;br /&gt;el cara de muñeca; el ofiuco de la media en el rostro;&lt;br /&gt;el maestro de piano que deshonra.&lt;br /&gt;Le sacan el sillón para que los case.&lt;br /&gt;Los Montenegro, los Melgares, los músicos de Chuki.&lt;br /&gt;Se lo ponen allí concretamente donde hace calor,&lt;br /&gt;en la gaveta de Bladimir, en una recogida de carnés,&lt;br /&gt;en la ciudad perdida de Menalao. Te lo ratificamos bostas.&lt;br /&gt;Después del tokonoma viene el nai-lón, el combate pancrasio,&lt;br /&gt;Pascasio, los Speek. Te lo ratificamos bostas,&lt;br /&gt;los travestis (los negros) los bozales, los nietos de Nené.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Cómo no se me ocurrió antes&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arrancaron los leones, asere,&lt;br /&gt;de la fuente del parque de 21 y H.&lt;br /&gt;Máscara histrión hacia los cardinales:&lt;br /&gt;Un monumento a Pi Margal,&lt;br /&gt;una carta del hijo a Leonor Pérez;&lt;br /&gt;una edificación (de micro) a Víctor Hugo,&lt;br /&gt;los becarios que dejan en El Punto,&lt;br /&gt;en la foto de Cintio; de Fina; de Gaztelu, &lt;br /&gt;cerca del pozo con pilares,&lt;br /&gt;donde cayó la hija de Gruvkov&lt;br /&gt;una silueta beige que apenas se dibuja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hora de recoger el crónlech&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo no lo pensé antes.&lt;br /&gt;Yo les diría serio a mis creyentes,&lt;br /&gt;cuando más embaucados estuvieran.&lt;br /&gt;“Hora de recoger el crónlech”&lt;br /&gt;En uno de los palacios de Neptuno,&lt;br /&gt;evitando las pláticas tan largas,&lt;br /&gt;cómo estará el ladrón.&lt;br /&gt;Afortunado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Solución&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He pasado mil horas frente al ave quiché,&lt;br /&gt;regalo del dictador Rufino Barrios.&lt;br /&gt;Ya transcurrido el lapso,&lt;br /&gt;cumplo otras mil horas frente a una almohadilla,&lt;br /&gt;regalo de la joven no encartonada&lt;br /&gt;que le ofreció a Martí&lt;br /&gt;La Solución.&lt;br /&gt;Cumplí con mi palabra de estar vivo.&lt;br /&gt;Paupérrimas visiones suman a esta,&lt;br /&gt;infinidad de horas que he hecho en mi vida,&lt;br /&gt;la esmeralda en la urna,&lt;br /&gt;polvo de mariposa que en atrevida rama,&lt;br /&gt;un revólver posado,&lt;br /&gt;(después de las cien horas)&lt;br /&gt;me pareció el quetzal de su leyenda.&lt;br /&gt;Pudiera darme un tiro con el quetzal,&lt;br /&gt;o marchar a un exilio con la almohadilla,&lt;br /&gt;pero horas esperan,&lt;br /&gt;que no serían nada si no estoy.&lt;br /&gt;El quetzal (el revólver)&lt;br /&gt;la almohadilla de la joven (la rama)&lt;br /&gt;que le ofreció a Martí&lt;br /&gt;La Solución.&lt;br /&gt;Batiéndome con linneos en el Pérgamo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si por H o por B no me detengo,&lt;br /&gt;aumento respiratoria y disminuyo,&lt;br /&gt;qué dejaré para el final.&lt;br /&gt;Goteo a mi favor –desierto en sangre-&lt;br /&gt;Como lacedemonio ya está bueno,&lt;br /&gt;soy en las secreciones tres y medio filantes contra él.&lt;br /&gt;Ya ni como ni vivo en el desierto&lt;br /&gt;esperando una causa (alerta roja).&lt;br /&gt;Criminales umbrellas casualmente,&lt;br /&gt;junto a los excrementos son dejadas,&lt;br /&gt;por el cultivador que el sitio peyora.&lt;br /&gt;Hongo de nacimiento –equizofrenia de un ganado-&lt;br /&gt;y su alucinador que nos prepara,&lt;br /&gt;natural de Bizancio es astringente.&lt;br /&gt;Cierto es que en el friso (naturaleza viva que la madre movió)&lt;br /&gt;dioses contra gigantes asaltados&lt;br /&gt;abre el juego de hez contranatura&lt;br /&gt;hongo primaveral de dos nupciales&lt;br /&gt;himno de nacimiento que al castrato falsete –gorra al pecho-&lt;br /&gt;la bacteria naciendo le suscita.&lt;br /&gt;Comienzan a poblarse las montañas de Alberta.&lt;br /&gt;-Qué le trae por aquí, señor forense.&lt;br /&gt;-Obligaciones miles. Contrapun-teos, dudas, tomaduras, pelas,&lt;br /&gt;vida en Canadá, vida en Alberta.&lt;br /&gt;Felices coincidencias, vida en Canadá&lt;br /&gt;vida en Alberta: Mierda.&lt;br /&gt;Vivekananda vive y el precario recoge sus enseres,&lt;br /&gt;con su catéter gordo para aortas planchadas,&lt;br /&gt;y un lapicero flaco detector de verdad.&lt;br /&gt;Me caga involuntario, carne de hinojos, valvas,&lt;br /&gt;carne de diablo, Vacas Locas.&lt;br /&gt;Se los tengo un segundo /los catéter/ como descompresión barrera,&lt;br /&gt;para que en un momento salga si delató a un jibaro.&lt;br /&gt;En mi precario estado, pido trocker menor como dispensa.&lt;br /&gt;Se lo pido a otro enfermo que se va.&lt;br /&gt;Se va/ se va/ se va. Me da el suyo?&lt;br /&gt;Me voy/ me voy/ me voy. Hágase a un lado.&lt;br /&gt;Ya lo sé que te vas escribe un tomo, de los que son orates,&lt;br /&gt;cómo los haraganes botan el agua, &lt;br /&gt;cómo son las metrópolis de hache.&lt;br /&gt;Este más fino /es sulamita/ este más grueso /Paul Celan/&lt;br /&gt;Se va a Cana-sí a “coger hongos”, a verse anabaptista, neblinero.&lt;br /&gt;Se va al Cana-dá (pico nevado que le finge)&lt;br /&gt;Misa respiratoria /gallo/ orgía de lo blanco.&lt;br /&gt;Comunión con Pitágoras /con cero/.&lt;br /&gt;Disminuyo goteo por mi cuenta.&lt;br /&gt;Go-teo a mi favor. Deserto en sangre.&lt;br /&gt;El maestro lo ha dicho: Querubines mujer, león y alas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Dideskalo legetai”, por vocación o por deseo,&lt;br /&gt;vende su ordenador leche de triángulo,&lt;br /&gt;Carne de Cristo, Vacas Locas.&lt;br /&gt;Es con los ojos di “es con los ojos”.&lt;br /&gt;Comiencen a poblarse las montañas de Alberta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;IV&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo también me he tenido como Hart Crane,&lt;br /&gt;como Hart Crane ahogado en golfo sephiroth,&lt;br /&gt;llegando al Surgidero&lt;br /&gt;la catesbiana larva; el plancton dentro ya&lt;br /&gt;ha dicho “abre temor entra”&lt;br /&gt;he oído “vuelve a tu pesar”.&lt;br /&gt;Floto y me hincho&lt;br /&gt;junto a la masa de lo vivo que flota.&lt;br /&gt;“Abre temor” entra.&lt;br /&gt;“Vuelve a mi pesar” vuelve.&lt;br /&gt;Sé que es tarde y no digo&lt;br /&gt;cómo es que todavía puedo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-3679561750397218151?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/3679561750397218151/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=3679561750397218151&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/3679561750397218151'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/3679561750397218151'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/carlos-augusto-alfonso.html' title='Carlos Augusto Alfonso'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-6662907357664854077</id><published>2007-12-23T03:39:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T03:43:59.432-08:00</updated><title type='text'>René Coyra</title><content type='html'>&lt;strong&gt;3&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en casa del poeta&lt;br /&gt;mirando los dibujos de quienes fueron sus amigos&lt;br /&gt;a la espera del café vienes&lt;br /&gt;hecho con deseo pero sin los condimentos necesarios. &lt;br /&gt;hombre que regresó de Europa, es decir&lt;br /&gt;hombre que realmente regresó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en casa del poeta&lt;br /&gt;un viernes de todos los santos.&lt;br /&gt;qué puedo ofrecerte&lt;br /&gt;la palabra o la sombra de palabra&lt;br /&gt;brizna de palabra, el resplandor del sonido&lt;br /&gt;o el silencio del sonido. &lt;br /&gt;la autofagia del sonido&lt;br /&gt;o la palabra sin lustre sin sonido o conmiseración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en Zapopan me di el lujo de pagar 30 pesos&lt;br /&gt;por un café aguado, y besar la lluvia&lt;br /&gt;en la meta de un ciempiés &lt;br /&gt;con muchos grados de alcohol en la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la primera vez que tomé un buen café vienés&lt;br /&gt;ocurrió en Matanzas&lt;br /&gt;en casa de un poeta llamado &lt;br /&gt;Alfredo Zaldivar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;un san Lázaro&lt;br /&gt;y una virgen sobre un barco debajo de una carretilla&lt;br /&gt;la virgen sobre un cake demasiado grande &lt;br /&gt;para las proporciones de la carretilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;le pedí a la imagen &lt;br /&gt;que el hombre nos ofrecía.&lt;br /&gt;deposité algo de dinero&lt;br /&gt;la imagen no miraba&lt;br /&gt;y podemos suponer certeramente&lt;br /&gt;que no miraba a nadie.&lt;br /&gt;la imagen debe sentirnos&lt;br /&gt;como nosotros la suponemos&lt;br /&gt;acaso cierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;yo no pido nada&lt;br /&gt;no exijo siquiera me perdone&lt;br /&gt;le dejo algo de dinero&lt;br /&gt;un poco del aliento que apenas poseo&lt;br /&gt;y le digo: ¡usted sabe!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;6&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de lo que poseía de ti&lt;br /&gt;nada queda, tal vez un olor&lt;br /&gt;el sentido impreciso de tu respiración&lt;br /&gt;la sombra de los árboles juntábase&lt;br /&gt;se extraviaba en las cosas que fueron nuestras&lt;br /&gt;árbol que cantaba, &lt;br /&gt;un compás, un rito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ya nada poseo&lt;br /&gt;o sí,&lt;br /&gt;el silencio de tu mano cortante&lt;br /&gt;unos labios en cruz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;8&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;una rosa roja. nunca le regalé una rosa. en un principio si le hubiere regalado una rosa sería [hubiese sido] roja. primando la significación. el no haberle regalado una flor me produce cierta nostalgia, usted abre y cierra la verja, pero el gendarme entrará sin avisar. en lo adelante regalaré un girasol a la persona elegida. si pudiera escoger entre todas la deseada, le regalaría este. después de pagarle con gusto al vendedor [nadie se imagina el precio de un vendedor de flores bien apertrechado] me alejaría con modestia con mi girasol para usted, ciertamente…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;10&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;castillos de arena&lt;br /&gt;como los que venden en Coral Gable&lt;br /&gt;en una tienda de utensilios de cocina&lt;br /&gt;y juguetes para los muchachos&lt;br /&gt;que mi padre me contó "que la gente vive&lt;br /&gt;de vender cualquier cosa." &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;castillos construidos&lt;br /&gt;en la arena como cuando éramos chiquillos&lt;br /&gt;e intentábamos salvar al héroe &lt;br /&gt;entre los muros de la fortaleza, &lt;br /&gt;demasiado cerca del agua para no peligrar&lt;br /&gt;demasiado cerca para no…&lt;br /&gt;demasiado para no flagelarse &lt;br /&gt;ante la mirada agónica y technicolor del cielo&lt;br /&gt;demasiado cerca del agua, &lt;br /&gt;pero en nuestra mente era mejor&lt;br /&gt;en nuestra mente de niños, &lt;br /&gt;la única que desde entonces poseemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;habitación alquilada&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;me canso de vivir bajo trastes tan viejos.&lt;br /&gt;el mes acaba y debo pagar el entrante&lt;br /&gt;vigila la dueña como el testaferro &lt;br /&gt;las paredes lechosas y agrias&lt;br /&gt;la ventana no funciona &lt;br /&gt;gotea la pluma siempre&lt;br /&gt;el fisgón me ha visto fornicar &lt;br /&gt;desde el maltrecho pomo de la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;somos estas miserias y otras menos humanas.&lt;br /&gt;palma de mi mano que no puede leerse ni herirme&lt;br /&gt;luz matinal que no te despierta&lt;br /&gt;sonido de la mañana que no es sonido &lt;br /&gt;es sub-sonido, sordina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en la ciudadela los vecinos &lt;br /&gt;pronuncian palabras sencillas &lt;br /&gt;que perturban el sueño&lt;br /&gt;distancias, atributos que se utilizan para vivir &lt;br /&gt;y cuestan tanto que nos conducen a la miseria&lt;br /&gt;discrepancias entre esta y aquella persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fuegos de artificio contra el fondo del cielo&lt;br /&gt;hombres que marchan hacia el trabajo, &lt;br /&gt;disimulan no creer en nada&lt;br /&gt;buscan lo mismo que yo, &lt;br /&gt;sin saberse poetas ni hombres cívicos&lt;br /&gt;y el trabajo no les satisface &lt;br /&gt;y el verano y del cielo el mismo color:&lt;br /&gt;oscura perdiz que cruza la tarde &lt;br /&gt;y estaba en un poema de Heredia &lt;br /&gt;y en éste el instinto por la soledad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;hojas secas donde la lluvia medra&lt;br /&gt;libros viejos amontonados &lt;br /&gt;cerca de la colchoneta donde duermo&lt;br /&gt;en el suelo, frío o ardiente &lt;br /&gt;en dependencia de la estación del año. &lt;br /&gt;ojos que no saben ya mirar&lt;br /&gt;vigilia/dinero/navajas/ &lt;br /&gt;pedazos rotos de papel que son el poema&lt;br /&gt;el principio y el fin del poema, &lt;br /&gt;el suceso eterno del poema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;esquirlas de madera &lt;br /&gt;dejándonos ver toda la miseria.&lt;br /&gt;tendida mi alma en el cordel&lt;br /&gt;junto a la ropa mal lavada,&lt;br /&gt;vaho de mi alma.&lt;br /&gt;no hagamos ruidos con nuestra inclemencia. &lt;br /&gt;la noche en la mohosa luna&lt;br /&gt;sangre de sus gatos bebiendo de mis entrañas&lt;br /&gt;no dejan disfrutar los fuegos de artificio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;casa sobre el mercado. preparación de la mesa familiar&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;casa sobre el mercado&lt;br /&gt;ojos púrpuras del transeúnte para que puedas ensayar&lt;br /&gt;sobre la belleza de las cosas.&lt;br /&gt;bajando el sucio cobertizo&lt;br /&gt;que sirve para decir “vivir en La Habana...”&lt;br /&gt;olor de frutas, imaginación y sentido del humor&lt;br /&gt;de quien procura te decidas a comprar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;bajando del atolón &lt;br /&gt;por la ruta que da a las arenas movedizas&lt;br /&gt;sin poder obtener el indulto de la vida familiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el trabajo del poeta es el menos remunerado de todos&lt;br /&gt;solemos sentarnos a la mesa cerca del té recién cocido. &lt;br /&gt;hablamos del mundo y de las cosas idas&lt;br /&gt;vamos del tilo a la hoja de naranja,&lt;br /&gt;recomponemos las cosas que no tuvieron &lt;br /&gt;ni tendrán solución fuera de nuestras mentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;yo bajo del atolón con el libro abierto,&lt;br /&gt;entro al mercado donde todo tiene su precio.&lt;br /&gt;el vendedor intriga al transeúnte y al gendarme,&lt;br /&gt;yo no tengo dinero para comprar y el vendedor me divierte;&lt;br /&gt;propone su cuota de miseria&lt;br /&gt;y el libro habla sobre su porción, la simula. &lt;br /&gt;superficialmente toca, el libro, la miseria del vendedor.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;fijamos nuestros juicios sobre lo que es moral&lt;br /&gt;y todos &lt;br /&gt;quisiéramos ser El Vendedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;me divierte la señora con las bolsas de nylon&lt;br /&gt;ella se pregunta por las mismas cosas cuando baja de su atolón.&lt;br /&gt;los vaivenes de la luz a través de la ventana;&lt;br /&gt;de otra forma, pero se interesa por las mismas cosas.&lt;br /&gt;en ello los dadaístas son los más sabios:&lt;br /&gt;«todo ser es susceptible a la poesía».&lt;br /&gt;la luz en su continuo retroceso,&lt;br /&gt;la ociosa mansedumbre del animal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el vendedor enjuga su sonrisa &lt;br /&gt;calcula la supuesta ganancia.&lt;br /&gt;cada cual expone su arma:&lt;br /&gt;nuestro cuchillo es la pobreza...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La vuelta a casa&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;con un flaco&lt;br /&gt;en un bar &lt;br /&gt;en La Habana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;desde la ventana la ciudad&lt;br /&gt;brindaba su avaro contorno.&lt;br /&gt;lamentable arquitectura de los altos &lt;br /&gt;semejaba nuestra vida.&lt;br /&gt;horcones de roída madera &lt;br /&gt;por los otoños sucesivos&lt;br /&gt;argamasa sobornable como sus habitantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sombras que pasaban&lt;br /&gt;semejante a negros pájaros muertos.&lt;br /&gt;gastaban lo que no poseían&lt;br /&gt;pues tenían apenas para el pan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el flaco sonrió&lt;br /&gt;yo ordené una cerveza para él.&lt;br /&gt;el sabor de la carne&lt;br /&gt;sobre el desfiladero&lt;br /&gt;lindes de nuestras manos&lt;br /&gt;sin importarnos el porvenir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;mojaba sus labios con el líquido frío.&lt;br /&gt;los desfiladeros de la noche &lt;br /&gt;engendraron nuestra parquedad.&lt;br /&gt;oficios tenues, precauciones varias&lt;br /&gt;para opinar sobre cualquier asunto, sigilo.&lt;br /&gt;venía del ejército y acababa de cumplir los veinte años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la gente parloteaba palabras vanas,&lt;br /&gt;no me reconocía en sus miradas&lt;br /&gt;en ellas había algo de rencor.&lt;br /&gt;pretendían no entender la manera tan soberbia&lt;br /&gt;en que el sujeto reía para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;es hermoso tener a quien nos despida&lt;br /&gt;en la noche tarda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;todo comienza mediante una mirada.&lt;br /&gt;el reflejo de la marea&lt;br /&gt;en sus ojos.&lt;br /&gt;recorre todas las noches&lt;br /&gt;los mismos sitios&lt;br /&gt;sin destino fijo.&lt;br /&gt;una mirada en la noche sin luna,&lt;br /&gt;posición de los ojos en la intención&lt;br /&gt;de mirar. insistencia,&lt;br /&gt;cruce de sus ojos.&lt;br /&gt;mirada veleidosa que produce desolación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el paso de los autos sin intermitencia&lt;br /&gt;me deja saborear su sonrisa.&lt;br /&gt;recostado a la pared &lt;br /&gt;juega a traducir los silencios&lt;br /&gt;invitaciones, resplandor &lt;br /&gt;de lo violeta [en su mirada].&lt;br /&gt;fulgor que exhala de sus manos, &lt;br /&gt;necesidad de prender el cigarro&lt;br /&gt;la torpeza de algún transeúnte que se detiene&lt;br /&gt;mirándonos. va al grano&lt;br /&gt;y sólo recoge impaciencia, hastío, sequedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;he intentado hacerle una proposición de ir a otro sitio,&lt;br /&gt;pero sabemos que sólo volveremos a encontrarnos &lt;br /&gt;en la memoria&lt;br /&gt;en las borrosas letras de un poema posterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los comedores de papa. retrato vesperal&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;sobre una pintura de Van Gogh&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;si me retrataras sorbiendo las gotas de café&lt;br /&gt;ascensión del humo y postura de los labios&lt;br /&gt;alrededor de la tasa de barro.&lt;br /&gt;el ciclo consiste en poner &lt;br /&gt;la tasa sobre la madera que figura una mesa.&lt;br /&gt;otear el suelo hasta encontrar la colilla de cigarro, encenderla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;lámina vesperal&lt;br /&gt;mezcla de grises para que se expresen por mí,&lt;br /&gt;por mi sombra.&lt;br /&gt;fuesen su seguidilla, mi infuso animal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;lo presentía de este modo &lt;br /&gt;cuando trazaba Los comedores de papa&lt;br /&gt;«retrato» que prescinde del modelo&lt;br /&gt;para tatuar desde el temor de la carne su abatimiento.&lt;br /&gt;dibujos de borrachos y prostitutas, cortejos fúnebres,&lt;br /&gt;poetas y homúnculos y buhoneros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;padecemos la cosecha mediante el color.&lt;br /&gt;Van Gogh predicaba y pintaba&lt;br /&gt;asistiendo al misterio de la revelación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la cosecha depende del azar&lt;br /&gt;tanto como la disposición de los colores&lt;br /&gt;el uso de las palabras&lt;br /&gt;el ruido de los goznes en la puerta.&lt;br /&gt;ecos lejanos trazados sin pretensión de historiar&lt;br /&gt;palabras yendo contra el aliviadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;si me retrataras sorbiendo las gotas de café&lt;br /&gt;podrías entender por qué el gesto de los comedores&lt;br /&gt;parte de una rotunda precisión sobre la pobreza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;vean en sus ojos, su tenue resplandor&lt;br /&gt;la brizna de sus manos sobre el utensilio de barro&lt;br /&gt;sopesen la inflexión de las voces sin palabras, sin natura.&lt;br /&gt;saetas, hombres que comen en secreto&lt;br /&gt;dibujos no carentes de significado ni de oquedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Almuerzos en Bauta&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;algún día existiremos &lt;br /&gt;gracias a nuestra exigua imagen &lt;br /&gt;en un daguerrotipo. &lt;br /&gt;pasmosa figura recostada al muro&lt;br /&gt;sobre el que otros descansarán&lt;br /&gt;y donde el lente ahora se disuelve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;mirando la fotografía &lt;br /&gt;donde algunos origenistas están dispuestos &lt;br /&gt;en torno a la mesa. &lt;br /&gt;distinguidos, en su ritual oblongo&lt;br /&gt;alrededor de la cerveza y el carbón y la aceituna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;un día en Bauta, pueblo reminiscente, &lt;br /&gt;historiado por un ojo precursor y tímido, &lt;br /&gt;casi prosaista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el padre Gastelu abandona la liturgia&lt;br /&gt;se ladea para que la luz participe del botín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la mesa con mantel, pececillos de la tarde.&lt;br /&gt;de qué hablarán los origenistas, &lt;br /&gt;con qué acento tratar al huésped&lt;br /&gt;que no habrá de colmarlos nunca.&lt;br /&gt;para quién la foto, el gesto descreído de Lezama&lt;br /&gt;su adalid y su hosca ternura, &lt;br /&gt;atacado por la iridiscente luz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;una tarde, un breve almuerzo &lt;br /&gt;acompañados de las aves que gustan de la salutación.&lt;br /&gt;así han sucedido muestras mejores cosas:&lt;br /&gt;un domingo, en un pueblo cualquiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De El libro de cocina de la escritora Alice B. Toklas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;nacido en 1970&lt;br /&gt;descreído zodiacal&lt;br /&gt;de padres polacos&lt;br /&gt;desaliñado degustador de anécdotas (de poca monta).&lt;br /&gt;pasaba todo el día en el café&lt;br /&gt;vestido de blanco aguardando por la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;campo sembrado de espárragos y amapolas&lt;br /&gt;cartas organizadas por orden de remisión, &lt;br /&gt;motivos suficientes para el crimen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;bajo el almendro cuando nos despedimos&lt;br /&gt;así tu brazo para invitarte a los tugurios.&lt;br /&gt;se puede vivir desde la mesa del café &lt;br /&gt;sin intermitencias charlando,&lt;br /&gt;sintiendo los ladridos de los perros&lt;br /&gt;desde el infinito susurrante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;nuestras desnudeces nos delatarán &lt;br /&gt;aunque confiemos, todavía, en la metafísica&lt;br /&gt;como el hombre de la modernidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el corredor de la vivienda&lt;br /&gt;debía valorar el pequeño apartamento&lt;br /&gt;con salida a la calle, la lámpara de luz fría &lt;br /&gt;que otorga cierta notoriedad. &lt;br /&gt;casa con zaguán alquilable&lt;br /&gt;y sala para la televisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;puedo semejarme a Altazor&lt;br /&gt;personaje que amaba las máquinas ruidosas y deformes;  &lt;br /&gt;cuando por fin logré subirme a una de ellas&lt;br /&gt;aterricé sin emoción, me dolió el peso del equipaje,&lt;br /&gt;turista accidental, deseaba regresar a Cuba&lt;br /&gt;volver como un hombre que no sale del bar&lt;br /&gt;del conocido sabor del café.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;abro la revista Orígenes &lt;br /&gt;que reza “número de otoño” en su cubierta.&lt;br /&gt;un gesto, nuestra intromisión&lt;br /&gt;en la vida de otros &lt;br /&gt;necesidad de poseer soluciones&lt;br /&gt;elegantes para ciertos asuntos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el número de otoño&lt;br /&gt;de la revista Orígenes &lt;br /&gt;salido a deshora&lt;br /&gt;para que creyésemos &lt;br /&gt;en el devenir de la estación,&lt;br /&gt;en el eterno retorno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;leyendo un libro [de recetas] de cocina&lt;br /&gt;de una escritora llamada Alice B. Toklas&lt;br /&gt;aprendí algo sobre la inspiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;bello nombre que tienes, Gertrude.&lt;br /&gt;iba por el boulevard y leía &lt;br /&gt;sobre tu intento de escribir a deshora &lt;br /&gt;con palabras archiconocidas, &lt;br /&gt;las mismas que pronunciamos &lt;br /&gt;cuando nos dirigimos al bar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;comenzaremos por amueblar la casa&lt;br /&gt;el sillón de mimbre donde me sentaré a leer;&lt;br /&gt;la casa cuando no sea un sitio trunco, &lt;br /&gt;inventado sueño de hormigón.&lt;br /&gt;no se puede vivir en la literatura. &lt;br /&gt;¿no, Gertrude?&lt;br /&gt;¿se puede o no? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;vienes por los Campos Elíseos &lt;br /&gt;como una reina del brazo de Alice. &lt;br /&gt;actúas como un personaje suyo&lt;br /&gt;con toda naturalidad. fumas&lt;br /&gt;piensas como un paria&lt;br /&gt;te recuestas a escribir, &lt;br /&gt;sórdidamente, &lt;br /&gt;como el que no pretende nada de la vida,&lt;br /&gt;ni de la literatura. &lt;br /&gt;qué bello nombre tienes Gertrude&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;qué bello nombre el de Gertrude Stein. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;piedra filosofal.&lt;br /&gt;adorar la figura del poeta Lezama Lima&lt;br /&gt;si supiera qué palabra elegir&lt;br /&gt;detrás de la palabra ya derrotada&lt;br /&gt;esconder el asma en la impaciencia de su respiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el restaurador de las cabezas prefiere la de los griegos&lt;br /&gt;imagen del auriga de Delfos&lt;br /&gt;encontrada sobre tablilla de cera &lt;br /&gt;convidándonos a pensar en los avatares del ser,&lt;br /&gt;idea ontológica y rudimentaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;encontremos un sitio al maestro &lt;br /&gt;en algún parque de La Habana,&lt;br /&gt;ciudad onomatopéyica. &lt;br /&gt;él cocinaba exquisitamente &lt;br /&gt;yo suelo practicarlo sin devoción alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;si supiera qué palabra elegir &lt;br /&gt;detrás de la palabra ya expresada&lt;br /&gt;caminaría con displicencia envidiando la perfección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;nacido en 1970/descreído zodiacal/de padres polacos...&lt;br /&gt;a&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-6662907357664854077?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/6662907357664854077/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=6662907357664854077&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/6662907357664854077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/6662907357664854077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/ren-coyra.html' title='René Coyra'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-6511343150039895408</id><published>2007-12-23T03:19:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T03:39:20.349-08:00</updated><title type='text'>Teresa Melo</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Las altas horas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día de mi padre me decía al oído:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;be careful, it’s my heart&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Louis Armstrong dictaba en el oído&lt;br /&gt;lo que nunca cantó.&lt;br /&gt;Otro hombre perfecto fue su dueño.&lt;br /&gt;Cantores, militares, ya no viven aquí.&lt;br /&gt;Vive Daniela/&lt;br /&gt;el eterno retorno de la canción que pide&lt;br /&gt;cuida mi corazón de alturas y cemento.&lt;br /&gt;Y por la suerte cuido.&lt;br /&gt;Levísima es la suerte a la que doy memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hija mía. Sé libre&lt;br /&gt;ama con esperanza/ con ingenuidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una taza de té empecé a tomar hace años&lt;br /&gt;y hace más tiempo removía la carne temblorosa&lt;br /&gt;que tomaría el té.   Desde ese temblor&lt;br /&gt;escribí, escribí:&lt;br /&gt;ahora cuento las palabras&lt;br /&gt;que quedan sin contaminar.&lt;br /&gt;Dentro de mí  el piso 23  la escuela&lt;br /&gt;el corazón que cae.&lt;br /&gt;Tú eres ese cuerpo sin fragmentar  intacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hija mía  soy libre&lt;br /&gt;te amo con esperanza/ con ingenuidad.&lt;br /&gt;Quédate cerca de la puesta del sol:&lt;br /&gt;quien la fragmenta y disecciona&lt;br /&gt;no puede hacer que el sol se ponga para ti.&lt;br /&gt;Quien diseca la palabra&lt;br /&gt;no puede hacerte vibrar con palabra alguna.&lt;br /&gt;Eso te doy  las puestas de sol que fueron&lt;br /&gt;las sobre mí&lt;br /&gt;las que te inquietarán y aquietarán&lt;br /&gt;y esta palabra sin contaminar&lt;br /&gt;para que la bebas con fruición&lt;br /&gt;como la leche de las altas horas&lt;br /&gt;la acunes, aprendas y mastiques&lt;br /&gt;y te haga luz  en la hora violeta&lt;br /&gt;cuando el sol se ponga sobre mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pez peleador / virtual pez&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;para Axel&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nevada la pared que oculta el pez&lt;br /&gt;detiene el roce con que podría ser reconocido.&lt;br /&gt;Deseaba un pez acariciable.&lt;br /&gt;Si algo tornó leve un instante el rictus de la boca&lt;br /&gt;fue ese lugar impreciso que emerge veloz&lt;br /&gt;desde las aguas&lt;br /&gt;y veloz escurre y se evapora.&lt;br /&gt;Difuminado pez en el cristal nevado.&lt;br /&gt;Si algo pudo quedar puesto de pie sobre la tierra&lt;br /&gt;fruto iba a ser de la ascensión nocturna:&lt;br /&gt;tiempo de respirar y dar la cara oculta&lt;br /&gt;como un aletazo cortando la superficie líquida&lt;br /&gt;tiempo de asomar los ojos transparentes &lt;br /&gt;     / y de  reconocer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el oído del pez hubo palabras de aceite&lt;br /&gt;por las que resbalaba inofensivo el mundo&lt;br /&gt;hubo el reflejo de la casa posible/ días de tregue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del pez acariciable  el rictus&lt;br /&gt;el aletazo breve.&lt;br /&gt;Ya no puedo confiarlo de la mano a la orilla&lt;br /&gt;aunque tuvo el vientre/ tierras feraces/ lo que fue.&lt;br /&gt;Allí quiso ver la casa del espejo   enemigo virtual&lt;br /&gt;pelea contra nadie.&lt;br /&gt;No puedo ya contra el hermoso pez&lt;br /&gt;detenerlo  aceitar palabras nuevas&lt;br /&gt;que reinventen la casa y transparenten la pared nevada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si algo iba a quedar de pie sobre la tierra&lt;br /&gt;fruto del vientre sería   y no del juego&lt;br /&gt;de la casa de espejos.&lt;br /&gt;Acariciable pez que desconoce la sangre semejante&lt;br /&gt;la vena cristalina que le anuncia&lt;br /&gt;que no hay enemigos ni guerra ni perdedor alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Luz ciega&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;para Belkys Ayón&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La punta aguzada dando contra la superficie/&lt;br /&gt;el grafito.  El vuelo de la mano forma los rostros &lt;br /&gt;       ciegos&lt;br /&gt;pera reconocernos.  Otros ruidos./&lt;br /&gt;La vi entonces asomarse a ellos&lt;br /&gt;como veré mañana, en los ojos de Ilsia, las torres&lt;br /&gt;       del tarot&lt;br /&gt;convertidas en polvo.  Otros ruidos/&lt;br /&gt;pueblan con insistencia nuestro mundo mudo:&lt;br /&gt;la punta aguzada del disparo penetra el rostro ciego.&lt;br /&gt;Ni lienzo ni piel resistirá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vi cosas que olvidé porque estaban ahí&lt;br /&gt;y eran recias o débiles según como se mire/&lt;br /&gt;otros ruidos:&lt;br /&gt;la punta del labio sonriente dando contra el ladrillo&lt;br /&gt;contra una cúpula cercana&lt;br /&gt;contra los muros del Country Club.&lt;br /&gt;Y el rostro ciego se hacía permanente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé lo que recuerdo   como no sé dónde está lo que &lt;br /&gt;no permanece. Sólo los otros ruidos: lo que fue la  punta&lt;br /&gt;aguzada dando contra los rasgos de cartulina/&lt;br /&gt;punta del labio que da contra los muros&lt;br /&gt;y es estriada punta contra piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros ruidos/ no supe  guardarlos para mí.&lt;br /&gt;Otra luz ciega&lt;br /&gt;donde asomar nuestra impotencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Donde Serrano cree que puedo detener el salto&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;para Edurman Mariño&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él cree, yo lo dejo creer.&lt;br /&gt;También me gustaría atrapar&lt;br /&gt;la palabra capaz de detener el salto.&lt;br /&gt;Él cree que podría. Nadie puede.&lt;br /&gt;Tengo esta manía de repetir los mismos argumentos&lt;br /&gt;pero de esos pocos, ninguno sirvió&lt;br /&gt;para detener saltos que ni siquiera presencié.&lt;br /&gt;Escribo cosas que describen a los suicidas&lt;br /&gt;colgados de mi cuello como adornos navideños:&lt;br /&gt;siempre retornan en sus fechas&lt;br /&gt;siempre se piensan en otras parecidas.&lt;br /&gt;Tuve a Karim   tendido en una acera fija&lt;br /&gt;y ha transcurrido todo, menos lo que era él&lt;br /&gt;tendido allí: repaso esa película&lt;br /&gt;en que él grita un estúpido nombre de mujer&lt;br /&gt;y salta con el grito todavía sonante.&lt;br /&gt;No regresé al piso 23 de F y 3ra&lt;br /&gt;no alcé los ojos hacia él:&lt;br /&gt;nada gané con esas omisiones: en mí&lt;br /&gt;hay un piso elevado desde el que sigue lanzándose.&lt;br /&gt;Tuve a Ignacio, muerto tiempo después de estar ya&lt;br /&gt;       muerto&lt;br /&gt;abrazada de Ariel en las escaleras&lt;br /&gt;que bajan al San Juan&lt;br /&gt;donde es probable que Ignacio&lt;br /&gt;no estuviera nunca.&lt;br /&gt;No volví a ver el río desde esa perspectiva.&lt;br /&gt;De nada me sirve si él muere&lt;br /&gt;desde el balcón que eligió    y muere en mi escalera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuento lo mismo. Él cree. Yo lo dejo creer. los muertos míos que no me pertenecen tienen otros nombres en la muerte de otros. Ninguna palabra les evitó saltar. Saltó Belkys Ayón al encuentro de la avispa de metal /  saltó Raquel, abandonando el tabaco en un parque de New York /  saltó a las aguas contaminadas Ángel Escobar / escribo estos nombres que mastico con dificultad, envueltos en arena. No sé los otros. No sé el del que acaso lee esto con la sonrisa desviada del que cree saber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ti que piensas que podrías saltar ¿qué puedo decirte si sólo puedo contarte fracasos como éstos? ¿Un discurso asumiendo que la vida es bella? La vida es bella, querido mío, y es terrible saberlo, y no saber otras muchas cosas de la vida que borrarían saber cuánta belleza echamos a perder o tiramos a medio usar al basurero. La vida es bella, más que el hombre que esperas te ordene si debes pensar que La vida es bella. Un hombre no es suficiente para ello, no es culpable ni inocente la belleza. la vida es bella, y tú duermes sobre la funda de almohada con remiendos y lo último que creíste ver antes de dormir fue el cable eléctrico de la única luz de esta habitación. La vida es bella, tarareable y silbable, lo crees cuando apagas esa luz e imaginas una vida más bella que la que crees es la de esta habitación. Pero yo no soy el durmiente. Yo sólo atestiguo lo adormecido. Yo sólo veo la vida bella, dejando las vegas. Yo sólo quiero encontrar la frase que lo señale de una forma que acaso te convenza, que detenga el salto, el impulso del salto, la memoria del salto, la frase que obligue a no saltar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sé instintivamente. No sirve para ti.&lt;br /&gt;La tuya   la sabes o la ignoras instintivamente.&lt;br /&gt;La vida es bella, querido mío&lt;br /&gt;es siempre mejor que el salto a solas&lt;br /&gt;cuando en el último instante&lt;br /&gt;                           querría asir tu mano&lt;br /&gt;                                               detener el grito&lt;br /&gt;hacer retroceder lo que no me sostendría&lt;br /&gt;y es muy tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por Holguín, mayo, 2001&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La breve duración&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leí un largo poema de William Carlos Williams&lt;br /&gt;sobre el amor y los asfódelos. Entre lo que ignoro, &lt;br /&gt;tampoco sé qué cosa es el asfódelo. Otras flores tuve&lt;br /&gt;y de otros poemas gusté y también tuve otras&lt;br /&gt;    ignorancias.&lt;br /&gt;Es cierto que los poemas colocan cosas sobre el&lt;br /&gt;       mundo&lt;br /&gt;y que hay personas que no gustan de ellos&lt;br /&gt;ni del mundo,&lt;br /&gt;aunque serían mejores si tuvieran&lt;br /&gt;aquello que tienen los poemas.&lt;br /&gt;¿Qué tienen los poemas, William Carlos Williams?&lt;br /&gt;Provocan la desazón de lo desconocido,&lt;br /&gt;el deseo de asir el humo que emana&lt;br /&gt;de lo que creemos conocido.&lt;br /&gt;Tuve esta flor, por ejemplo, hace años,&lt;br /&gt;sobre la pared de una casa en la que estuve&lt;br /&gt;       viviendo;&lt;br /&gt;en su patio las orquídeas cubrían el lugar&lt;br /&gt;donde antes estuvo la caseta de madera;&lt;br /&gt;en la caseta de madera, el padre de mi amigo,&lt;br /&gt;una mañana nada especial&lt;br /&gt;amaneció colgado de las vigas.&lt;br /&gt;Las orquídeas luego cubrieron el lugar&lt;br /&gt;pero no borraron su aura de tragedia.&lt;br /&gt;De entonces acá estas flores no perdieron hermosura,&lt;br /&gt;pero igual son materia del suicidio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra flor tuve que vi crecer bajo mi agua&lt;br /&gt;—el lirio perenne descrito por Ariel—;&lt;br /&gt;tenía pocas cosas, paredes alquiladas me servían&lt;br /&gt;       de hogar:&lt;br /&gt;todavía me sirven.&lt;br /&gt;No tuve asfódelos, tuve éstas para mí.&lt;br /&gt;Y de mí ellas no guardaron memoria.&lt;br /&gt;Es vanidad de los poemas fijar los deseos del otro&lt;br /&gt;y es vanidad de los poetas &lt;br /&gt;creer que sus versos se fijan en el otro&lt;br /&gt;como no lo hace la flor más que el tiempo&lt;br /&gt;que le corresponde.&lt;br /&gt;Si acaso guardaré algo para mí será lo mismo&lt;br /&gt;que di a los otros que se me acercaron:&lt;br /&gt;la breve duración de los asfódelos,&lt;br /&gt;las orquídeas suicidas, los lirios de agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Compacts&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No creo haber sido la única en la Plaza de Armas que hacía sus palabras. Turistas levemente atentos, con las piernas cruzadas hacia lo alto y los pies desnudos, dejan ir las notas de la flauta. La plaza está pensada. Mujeres de Botero en camisas azules barren hacia el recogedor las hojas de laurel que caen despaciosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El obrero que pinta unos adoquines de madera recién puestos había recogido un pájaro raro: desconocido para mí. Aquel pájaro trataba de agarrarse con las patas delgadas al borde del vagón de arena. Allí quedó: por momentos no podía saberse si estaba vivo. Hasta que el pájaro movía un poco el cuello y giraba los ojos. Era un detalle terriblemente humano. Y también estaba pensado para turistas. Ellos gesticulaban como si hubieran encontrado la belleza y aprisionaban la belleza en el ojo de sus cámaras de video y una vez logrado el testimonio se iban sin mirar de nuevo al pájaro patético, a buscar algún otro detalle espe-cialmente bello o especialmente humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un obrero retocando la fachada de piedra no desentonaba. Fue pensado también para turistas. Mujeres arrastrando sus vestidos de intención colonial, cestas, cestas con flores de plástico o papel y sonrisas marcadas de una comisura a otra, apretaban en el hueco de la mano, bajo la cesta de flores, billetes arrugados. Una niña con un bolso de nylon sacaba unos jabones, los olía sobre el papel y los pasaba por su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo también fui pensada para turistas esta mañana. Intento regresar de mano de los trenes. Soy la escucha mientras tanto. Coches infantiles. Los destinos de un niño. Algún rostro fijo que no refleja las ideas. Y también lo contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mirada mientras miro. Turista desechable. Esto es común. Pero lo escribo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Dios es amor / Danger / Hay perro&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la misma eficacia que el cartel de aviso&lt;br /&gt;hacerte decir que lo comprendes. No dejo que me afecte.&lt;br /&gt;El desmembrado cuerpo entra al iris espejeante, al violeta.&lt;br /&gt;La sin cabeza entra con cabeza prestada.&lt;br /&gt;Es fuera de programa. No dejo que me afecte.&lt;br /&gt;Los clarinetes bajo el agua no cantan su reclamo/&lt;br /&gt;ave de cacería/ sálvate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiene gestos humanos, por lo tanto cobardes&lt;br /&gt;por lo demás comunes, por exceso gratuitos.&lt;br /&gt;También ofrezco gestos. Donde la flor búlgara&lt;br /&gt;se exhibe démodé. Y por amor cometo&lt;br /&gt;los interesantes crímenes. Danger / Hay perro.&lt;br /&gt;Es decir trampa de agua para el ave&lt;br /&gt;pared acolchada&lt;br /&gt;caja de resonancia con salidas ciegas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo te quiero dormir en la trampa de agua.&lt;br /&gt;En el centro del corazón del pájaro /&lt;br /&gt;donde la profecía del insomne /&lt;br /&gt;donde la flor búlgara se exhibe démodé.&lt;br /&gt;Y es fuera de moda estremecerse en la plana belleza /&lt;br /&gt;donde el misterio sea perdurable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No dejo que me afecten los carteles de aviso.&lt;br /&gt;Cuídate. Hay perro listo para morder /&lt;br /&gt;hay bestia entrenada para soplar la llamada patética /&lt;br /&gt;hay cuerno de caza sin sonido bajo el agua.&lt;br /&gt;Cuídate / dios será amor/&lt;br /&gt;pero yo / ave de cacería /&lt;br /&gt;sé salvarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La isla&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Isla mía / no quiero hablar de isla.&lt;br /&gt;Te hemos explicado y no aprendemos de ti:&lt;br /&gt;agua en canasta es nuestro conocimiento. &lt;br /&gt;Negamos la orilla   y en tierra firme&lt;br /&gt;echamos a caminar buscando el límite&lt;br /&gt;la línea protectora que nos libre del susto/&lt;br /&gt;de lo inmensurable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eternos habitantes en la sajadura del agua&lt;br /&gt;en el temblor rumoroso&lt;br /&gt;necesario al pie como otro precisa&lt;br /&gt;la superficie lunar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Isla mía / islas&lt;br /&gt;en cada uno el resplandor&lt;br /&gt;de la hora finita de la tarde&lt;br /&gt;que saca a pasear&lt;br /&gt;como el humo de los años felices&lt;br /&gt;el rostro particular transformado en máscara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Isla mía / no quiero hablar de isla&lt;br /&gt;y soy rodeada de mar y miro al mar&lt;br /&gt;como miran los pájaros comunes&lt;br /&gt;los mudables colores&lt;br /&gt;la marea circular / inalterables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los altoparlantes piden el hermoso sacrificio.&lt;br /&gt;Ya no vivimos cercados por las aguas&lt;br /&gt;somos el agua misma / agua elemental&lt;br /&gt;graciosos líquenes&lt;br /&gt;animales minúsculos que se cruzan&lt;br /&gt;con los hermosos ahogados&lt;br /&gt;sin nadie que nos vista y acaricie&lt;br /&gt;para descansar en tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los hermosos ahogados&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De los mares de todas las islas   ahogados&lt;br /&gt;hermosos ahogados emergen para desandar&lt;br /&gt;los trillos que sus propios pasos&lt;br /&gt;abrieron en la hierba.&lt;br /&gt;Fueron al mar&lt;br /&gt;arrastrando sin saberlo la maldición del agua&lt;br /&gt;y como agua dócil sus cuerpos&lt;br /&gt;se abatieron frente a los elementos:&lt;br /&gt;no reposan / no duermen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ladrones de cuerpos toman sus huesos&lt;br /&gt;los pasillos del cráneo y de los ojos&lt;br /&gt;y parecen animar   en breves lapsos&lt;br /&gt;lo que las aguas ya tomaron antes&lt;br /&gt;y fue tributo al espacio de la hierba trillada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hermosos ahogados de las islas&lt;br /&gt;sin un pedazo de isla para los huesos&lt;br /&gt;                    cansados del vaivén.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es posible verlos a la luz del faro&lt;br /&gt;como bañistas despreocupados de lo que agita&lt;br /&gt;las ciudades y las oficinas&lt;br /&gt;                    y simula vida&lt;br /&gt;lejos de las pequeñas luchas/&lt;br /&gt;de los insectos breves.&lt;br /&gt;Encima de las aguas&lt;br /&gt;no hay aliento ya para los hermosos ahogados.&lt;br /&gt;Ellos son nuestro pueblo submarino&lt;br /&gt;lo que acaso dejemos al minucioso azar&lt;br /&gt;como una pieza suelta  el eslabón perdido&lt;br /&gt;hasta la ocasión de entrar resueltos a las aguas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sostienen la isla y la socavan.&lt;br /&gt;Ignoran nuestro peso en ella&lt;br /&gt;si peso damos a tanta levedad.&lt;br /&gt;Pequeños habitantes / no nos miran&lt;br /&gt;y les pertenecemos.&lt;br /&gt;Esperan el naufragio / el inevitable&lt;br /&gt;choque / la caída veloz:&lt;br /&gt;imanes nos atraen a nuestro destino de agua.&lt;br /&gt;Me pongo allí &lt;br /&gt;en el imaginario tentador de la cama flotante &lt;br /&gt;por nuestras hundiduras, alter ego&lt;br /&gt;las hundiduras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lento es / lento despeñarse.&lt;br /&gt;Rocas abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;III&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la lechosa alfombra&lt;br /&gt;donde descansa a tramos de la ruta marítima&lt;br /&gt;el ahogado hace su propia ruta de sal&lt;br /&gt;ruta de sedas presentidas en los animales&lt;br /&gt;    vivientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ahogado busca el punto de reposo&lt;br /&gt;pero sólo en el movim&lt;br /&gt;es capaz de mantener el recuerdo de su objetivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahogados de las islas.&lt;br /&gt;Su hermosura es la desnudez&lt;br /&gt;de nuestras vanidades.&lt;br /&gt;Ahogados de la tierra. &lt;br /&gt;Su hermosura no existe.&lt;&lt;br /&gt;La creamos a voluntad&lt;br /&gt;para sentirnos a salvo de un destino semejante.&lt;br /&gt;Pero las aguas escriben su libro inalterable&lt;br /&gt;en caracteres invisibles para el ojo del sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahogados de las islas&lt;br /&gt;descifran en el libro la ruta venidera&lt;br /&gt;como otros antes fijaron la suerte de las&lt;br /&gt;    caravanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debajo y encima de las aguas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-6511343150039895408?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/6511343150039895408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=6511343150039895408&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/6511343150039895408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/6511343150039895408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/teresa-melo.html' title='Teresa Melo'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1917328891174359999.post-5576917409438504580</id><published>2007-12-22T06:35:00.000-08:00</published><updated>2007-12-23T06:38:10.924-08:00</updated><title type='text'>Acerca de los autores</title><content type='html'>&lt;strong&gt;REINALDO GARCÍA BLANCO &lt;/strong&gt;(Venegas, 1962). Ha publicado, entre otros: Casa del fabulador (1989), Larguísimo elogio (1990), Textos para elogiar a la novia y al país (1991), Advertencias (in)fieles para escuchar el pájaro de fuego de Stravinsky (1992), Abaixar las velas (1994), Perros blancos de la aurora(1994), Adiós naves de Tarsis (1995),  Reverso de foto &amp; Dossier (2000). Miembro de la UNEAC. Le fue otorgada la Distinción por la Cultura Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;JOSÉ RAMÓN SÁNCHEZ LEYVA &lt;/strong&gt;(Guantánamo, 1972). Sus textos han sido incluidos en las antologías poéticas: Cuerpo sobre cuerpo sobre cuerpo (2000), Los parques (2002) y A salvo en el estío (2002). Miembro de la AHS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ARÍSTIDES VEGA CHAPÚ&lt;/strong&gt;. (Santa Clara, 1962). Ha publicado, entre otros: Breve estancia de Cristo en la ciudad de Matanzas (1989), Finales de los años (1993), Últimas revelaciones en las postales del viajero (1994), La casa del Monte de los Olivos (1996), Retorno de Selím (1998), El riesgo de la sabiduría (2001), El signo del azar (2002) y Días a la deriva (2003). Miembro de la UNEAC. Le fue otorgada la Distinción por la Cultura Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LIUDMILA QUINCOSES CLAVELO &lt;/strong&gt;(Sancti Spíritus, 1975). Ha publicado los poemarios: Un libro raro (1995), En el último sendero el iniciado piensa (1996), Los territorios de la Muerte (2001) y Poemas en el último sendero (2002). Textos suyos han aparecido en diferentes antologías, entre otras L’isola che canta (1998), Cuerpo sobre cuerpo sobre cuerpo  (2000), Los parques (2002) y  Heridos por la luz (2002). Miembro de la UNEAC y de la AHS. Le fue otorgada la Distinción por la Cultura Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;NELSON SIMÓN GONZÁLEZ &lt;/strong&gt;(Pinar del Río, 1965). Ha publicado los poemarios: El amolador de tijeras pregunta por su casa (1988), Ciudad de nadie (1992), El peso de la Isla (1993 y 2002), Con la misma levedad de un náufrago (1995), Criatura de isla (1996), En el cofre de un pirata (poesía para niños, 1998), A la sombra de los muchachos en flor (2001 y 2004), Carta inconclusa a Dulce María Loynaz (2002), Para no ser reconocido (2002) y Brujas, hechizos y otros disparates (cuentos para niños, 2000). Ha sido incluido, entre otras, en las antologías Ellos pisan el césped (1987), Un grupo avanza silencioso (1989), De transparencia en transparencia (1992), Nuevos poetas cubanos (1994),  La isla entera (1995) y Nuevos juegos prohibidos II (1997). Miembro de la UNEAC. Le fue otorgada la Distinción por la Cultura Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FRANK CASTELL GONZÁLEZ &lt;/strong&gt;(Las Tunas, 1976). Ha publicado los poemarios: Confesiones a la eternidad (2001) y El suave ruido de las sombras (2003). Textos suyos aparecen en las antologías Cuerpo sobre cuerpo sobre cuerpo (2000) y Los parques (2002), entre otras. Miembro de la AHS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;RONEL GONZÁLEZ SÁNCHEZ &lt;/strong&gt;(Cacocum, 1971). Ha publicado los poemarios: Desterrado de asombros (1997), Zona franca (1998), Consumación de la utopía (1999), La furiosa eternidad  (2000), El Arca de No Sé (2001) y La inefable belleza (2003), entre otros. Es autor de las antologías Diez poemas cubanos (1998) y Antología de la décima cósmica de Holguín (2003). Miembro de la UNEAC y de la AHS. Le fue otorgada la Distinción por la Cultura Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;MARILYN ROQUE GONZÁLEZ &lt;/strong&gt;(Jagüey Grande, 1972).Ha publicado los poemarios: Imagen y semejanza (2002) y Poemas para entretener al loco (2003). Textos suyos aparecen en las antologías Hermanos (1997),  Cuerpo sobre cuerpo sobre cuerpo (2000), Mujer adentro (2000), Los parques (2002), Poetas de Matanzas V, La última cena, y Poetas de la isla, entre otras. Miembro de la AHS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;JOSÉ ANTONIO TABOADA DEL TORO &lt;/strong&gt;(Nueva Gerona, 1968). Ha publicado los poemarios: De cómo le robo al tiempo su derecho de amanecer (1994), Espirales del alma (1996), Isla perdida en el tiempo (2001) e Infield hit (2003), así como Hart Crane, el poeta perdido en Isla de Pinos (ensayo-biográfico, 2001). Es autor y coautor, respectivamente,  de las antologías Donde el horizonte prohíbe lejanías (1996) y Sueños deformados (1996). Tiene en proceso de impresión el libro Mujerluz definida. Miembro de la AHS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ALEJANDRO GONZÁLEZ BERMÚDEZ &lt;/strong&gt;(Camagüey, 1964). Ha publicado los poemarios: Como un delfín después de la acrobacia (1997), Fábulas del tiempo y la memoria (2000), Confesiones del espejo (2000), Toda la verdad del tiempo (2000), así como la selección Poesía camagüeyana (2003). Textos suyos han sido antologados en El asunto es estar localizable (1992), Nuevos poetas cubanos I (1995) y Nuevos juegos prohibidos (1997). Miembro de la UNEAC.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ALBERTO SICILIA MARTÍNEZ &lt;/strong&gt;(Cabaiguán, 1966). Ha publicado los poemarios: El camión verde (1994) y A favor de la roca (1998). Textos suyos han aparecido en diversas antologías, entre otras, Retrato de grupo (1989). Miembro de la UNEAC. Le fue otorgada la Distinción por la Cultura Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ARLEN REGUEIRO MAS &lt;/strong&gt;(Ciego de Ávila, 1972). Ha publicado los poemarios: Páginas del agua (1998), Memorias del cuerpo (2000) e Identidad para el silencio (2003). Textos suyos se hallan en las antologías Arribos de la luz (2000), Cuerpo sobre cuerpo sobre cuerpo (2000), Los parques (2002), Antología cósmica de la poesía cubana, t. III (2002), Moneda nacional (2003)  y Estación Interior (2003). Miembro de la AHS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;JOSÉ MANUEL ESPINO ORTEGA &lt;/strong&gt;(Colón, 1966). Ha publicado los volúmenes: Sueño de una noche de verano (décima, 1989), Barco de sueños (poesía para niños, 1991 y  1995), Rantés vive en la otra puerta (poesía, 1996), El cartero llama tres veces (poesía para niños, 1993 y  1996), Magia blanca (narrativa para niños, 1997), Laberinto (poesía para niños, 1998), El próximo circo (poesía para niños, 1998), Así sea (poesía, 1999), Mapas del hijo pródigo (poesía, 2001) y El libro de Nunca-Jamás (poesía para niños, 2003). Miembro de la UNEAC. Le fue otorgada la Distinción por la Cultura Nacional. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;RIGOBERTO RODRÍGUEZ ENTENZA &lt;/strong&gt;(Sancti Spíritus, 1963). Ha publicado los poemarios: De tales amantes tal historia (1990), Hombre colgando de un pie/ del mundo (1991), La mano y el silencio (1998), Cuerpo de álamo (2002) y Sitios cruzados (2003). Textos suyos han sido antologados en Jugando a juegos prohibidos (1992), Nuevos poetas cubanos II (1994), Poesía espirituana y La ciudad en sus poetas (1994), Nuevos juegos prohibidos (1995), Anuario de poesía (1994),  Hermanos (1997), Poesía cósmica cubana (2002) y Una mirada (poesía cubana contemporánea) (2003), entre otras. Miembro de la UNEAC. Le fue otorgada la Distinción por la Cultura Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;RAY ANTONIO FAXAS FERNÁNDEZ &lt;/strong&gt;(Amancio Rodríguez, 1975). Ha publicado los poemarios: Apuntes desde el filo de la navaja (poesía, 2001) y La carne de los insectos (cuentos, 2003). Textos suyos han sido antologados en Los parques (2002). Miembro de la AHS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FRANCIS SÁNCHEZ RODRÍGUEZ &lt;/strong&gt;(Ciego de Ávila, 1970). Ha publicado los poemarios: Revelaciones atado al mástil (1996), Antología cósmica de Francis Sánchez (2000), El ángel discierne ante la futura estatua de David (2000 y 2002), Luces de la ausencia mía (2003), Música de trasfondo (2001) y Reserva federal (2002), así como Dulce María Loynaz: la agonía de un mito (ensayo, en coautoría con Ileana Álvarez, 2003). Realizó las selecciones de poesía Arribos de la luz (2000), Antología de la décima cósmica de Ciego de Ávila (2002) y Estación interior (2003). Miembro de la UNEAC y de la AHS. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;KATIA GUTIÉRREZ MIRÓ &lt;/strong&gt;(Guantánamo, 1973). Ha publicado el poemario Toda eternidad y otras regiones (2002) y el libro de cuentos Recetas fáciles para el hogar (2004). Miembro de la AHS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;GEORGE RIVERÓN PUPO &lt;/strong&gt;(Holguín, 1972). Ha publicado los poemarios: Contra la soledad de la sombra (1994), El último dios (1997), Los días del perdón (1998), Extraños seres de la culpa (1999) y Escritos invernales (2003). Textos suyos aparecen en Cuerpo sobre cuerpo sobre cuerpo (2000) y  Los parques (2002), entre otras antologías. Miembro de la AHS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ALEJANDRO PONCE RUIZ &lt;/strong&gt;(Manzanillo, 1974). Ha publicado los poemarios: Oscuros de fuego (plegable, 1991) y Ius Postliminii, (2002). Aparece en las compilaciones Casa de las alucinaciones (1995) y Al sur está la poesía  (1997). Miembro de la AHS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;HERBERT TORANZO FALCÓN &lt;/strong&gt;(Ciego de Ávila, 1972). Ha publicado los volúmenes: La torre de Donovan (cuento, 2002) y Puente sobre el Estigia (poesía, 2002). Textos suyos aparecen en las antologías Arribos de la luz (2000) y Antología de la décima cósmica de Ciego de Ávila (2002). Miembro de la UNEAC y de la AHS. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PEDRO LLANES DELGADO &lt;/strong&gt;(1962, Placetas). Ha publicado los volúmenes: Diario del ángel (poesía, 1993), Icono y ubicuidad (ensayo, 2000), Sonetos de la estrella rota (poesía, 2000), Partitura hecha por el sinsonte (poesía, 2001) y El fundidor de espadas, (novela, 2003). Ha sido incluido, entre otras, en la antología Las palabras son islas (panorama de la poesía cubana del siglo xx) (1999). Miembro de la UNEAC. Le fue otorgada la Distinción por la Cultura Nacional. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;KENIA LEYVA HIDALGO &lt;/strong&gt;(Holguín, 1974). Ha publicado los poemarios: Disertación de Cleopatra mientras amanece sobre Roma (2000) y La limpia sangre del cordero (2003). Ha sido incluida en las antologías Cuerpo sobre cuerpo sobre cuerpo (2000), Mujer adentro (2000) y  Los parques (2002),  entre otras. Miembro de la AHS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ALBERTO EDEL MORALES FUENTES &lt;/strong&gt;(Cabaiguán, 1961). Ha publicado los poemarios: Viendo los autos pasar hacia Occidente (1994), Escrituras visibles (1999) y Lejos de la corriente (2002 y 2004). Seleccionó y prologó el catálogo de jóvenes poetas cubanos Cuerpo sobre cuerpo sobre cuerpo (2000). Sus poemas aparecen, entre otras, en las antologías Jugando a juegos prohibidos (1990), Heridos por la luz (2002) e Islas la isla (2003). Miembro de la UNEAC. Le fue otorgada la Distinción por la Cultura Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ISRAEL DOMÍNGUEZ PÉREZ &lt;/strong&gt;(Placetas, 1973). Ha publicado los poemarios: Como si la muerte hubiera sido un sueño (1996), Poemas tempranos (1997), Invitaciones (1998) y Hojas de cal (2001). Textos suyos aparecen en Cuerpo sobre cuerpo sobre cuerpo (2000) y Los parques (2002), entre otras antologías. Miembro de la UNEAC y de la AHS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;CARLOS AUGUSTO ALFONSO BARROSO &lt;/strong&gt;(Ciudad de La Habana, 1963). Ha publicado, entre otros, los poemarios: El segundo aire (1987), Población flotante (1994), La oración de Letrán (1996), Fast delivery (1997), Cabeza abajo (2001) y Cerval (2004). Ha sido incluido en las antologías Retrato de grupo (1989) y  Las palabras son islas (panorama de la poesía cubana del siglo xx) (1999), entre otras.  Miembro de la UNEAC. Le fue otorgada la Distinción por la Cultura Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;JUAN RENÉ GONZÁLEZ COYRA &lt;/strong&gt;(Banes, 1970). Ha publicado los poemarios: Nocturnario de la sed (1995), Las vidas miserables (1999), El oráculo de Delfos (2001) y En el jardín de Epicuro (2003). Seleccionó y prologó la antología de nuevos poetas cubanos Los parques (2002). Miembro de la AHS. Le fue otorgada la Distinción por la Cultura Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;TERESA MELO RODRÍGUEZ &lt;/strong&gt;(Santiago de Cuba, Cuba, 1961). Ha publicado los poemarios: Libro de Estefanía (1990), El vino del error (1998, Premio de la Crítica), Yo no quería ser reina (2001), El mundo de Daniela (poesía para niños, 2002) y Las altas horas (2003). Antologó las selecciones de poesía Mujer adentro (2000), Incesante rumor (2002) y Soy el amor, soy el verso. Selección de poesía de amor en lengua española (2004). Sus textos aparecen, entre otras, en las antologías Ellos pisan el césped (1988), Poesía infiel (1989), Retrato de grupo (1989), Jugando a juegos prohibidos (1990), La isla entera (1995), Hermanos (1997), El turno y la transición. Poesía latinoamericana del siglo XXI (1997), Donde termina el cuerpo (1998), Mujer adentro (2000), La casa se mueve (2001), Incesante rumor (2002) y Heridos por la luz  (2003). Miembro de la UNEAC. Le fue otorgada la Distinción por la Cultura Nacional.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1917328891174359999-5576917409438504580?l=estrelladecuba.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/feeds/5576917409438504580/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1917328891174359999&amp;postID=5576917409438504580&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/5576917409438504580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1917328891174359999/posts/default/5576917409438504580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estrelladecuba.blogspot.com/2007/12/acerca-de-los-autores.html' title='Acerca de los autores'/><author><name>Norma Segades - Manias</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_YJrCc7ftHpk/Sv9iUhb0nSI/AAAAAAAADCg/dHOn8yJgsXI/S220/zznormaenmex723.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
